Este es el mantra que el gobernador de Puebla recita incesantemente cadad día, al menos desde que en la semana se reveló la asquerosidad de las conversaciones entre el gobernador y un empresario textil de ese estado, que al parecer ha empleado sus influencias en el ataque de una periodista que lo involucra en un muy oscuro escándalo de pederastia y que no dudó en usar la mexicanísima palanca para hacerle pagar a la periodista su indiscreción. El cinismo con el que dicho gobernador ha manejado el asunto y sobre todo, su soberbia para ponerse por encima de la situación, recurriendo a expedientes ya oxidados como el organizarse nefastas y ridículas "manifestaciones de desagravio" como la realizada hace un par de días.
Irrealmente, la balanza se inclina más y más por el gobernador de marras ya que a medida que pasa el tiempo, se vuelve más posible que pueda sortear el escándalo, siendo que en el terreno de lo legal no hay un camino sencillo que permita la remoción del gobernador. Desafortunadamente algunos de quienes ahora lo condenan y demandan su cabeza, inadvertidamente le han ayudado a salvarla. Este es el caso del candidato presidencial Peje, quien puso ejemplo que con los adecuados goznes y mecanismos políticos, es posible que la ley pase por el arco del triunfo y que por la aguja de los justos pasen Bejaranos, Ahumadas, Ponces y demás alimañas que se nutren de las sombras del poder. Hoy el gobernador de Puebla lo sabe (e incluso lo ha expresado): que tranquilamente puede pasar por este pantano sin arriesgarse más que a rechiflas aisladas, ahora que el poder presidencial ha muerto, ni siquiera el Presidente puede hacerle algo.
No se puede decir lo mismo de su compadre textilero, el afamado Rey de la Mezclilla, quien ahora está padeciendo, además de las oleadas de basura sacadas de sus propias acciones, una serie de revelaciones de que, como empresario ejemplar, evadía a las autoridades fiscales, al Seguro Social y a sus propios trabajadores, sometidos al régimen conocido del trato maquilador, una combinación espantosa de explotación económica y abusos personales sin fin. Sin embargo, a este hombre ya no lo dejarán en paz puesto que a medida que salen a la luz los turbios negocios de él y sus allegados (sorprendente la declaración de las autoridades de derechos humanos del estado que no conocían la existencia de una maquila al interior de un penal local regenteado por uno de sus amigos) las autoridades no tendrán más remedio que irse contra este empresario cuyo poder fue suficiente como para hacer que gobernadores le prestaran favores inmediatos (uno manipulando el aparato de justicia local y otro, el de Chiapas, acercándole solícitamente el contacto con los editores del diario La Jornada, como si el empresario no hubiera podido tomar el teléfono y marcar a la redacción).
Lo cierto es que el PRI pierde más de lo que gana con este asunto ya que si bien la población puede soportar (e incluso aprobar) la corrupción en el gobierno, estos asuntos que involucran abuso sexual a menores son de los menos tolerados, condenando severamente a quien los defienda. Si en el equipo de Roberto Madrazo piensan que este es un asunto que no les compete, quizá sería conveniente que lo reflexionaran detenidamente: el desprestigio de un gobernador cuyo partido no lo repudia por las barbaridades cometidas está condenado a padecer su suerte en los tiempos por venir.
Apunte personal: Regreso de Seattle
Los viajes ilustran, eso no tiene duda alguna. Por ello el viaje que realicé la semana pasada a Seattle fue sumamente ilustrador. Elimina algunas ideas falsas que uno mantiene por dentro (como la idea de que un día soleado es por fuerza un día caluroso) y que le permite a uno explorar nuevas experiencias hedonistas (una maravilla eso de pasearse en bata después de un relajante baño de tina en el piso 45 de un hotel de la ciudad mientras el paisaje iluminado de la ciudad enreda la imaginación del viajero).
Cierto, el viaje no fue de placer (hay que escribir un buen artículo acerca de las novedades aviónicas de Boeing), pero ciertamente es maravilloso conocer nuevas tierras, escuchar nuevas músicas y mirar nuevos paisajes. ¿Alguien desea una pata de cangrejo de Alaska bañada en mantequilla derretida?
La vida de un tipo que se hace llamar periodista en el México de la primera década del siglo XXI. Y un hombre de letras, según.
Sunday, February 19, 2006
Friday, February 17, 2006
POR UNA MANZANA MEJOR
Pues bien, ya comentaba la semana pasada acerca de las vicisitudes de mi grosero capitalismo. Pues bien, como fruto de mi incansable labor como panegírico de la explotación del obrero intelectual, es que me he hecho propietario de una bella, pequeña, veloz y deliciosa Mac Mini . Cosas de la vida. Cuando compré (bueno, mis padres) mi primera Mac hace unos 10 años, la máquina (si no mal recuerdo una Performa 570 o algo así) era ni más ni menos que un armatoste de dimensiones más que respetables: una máquina que pesaba quizá unos 15 kilitos sin problema alguno, y eso sin contar con el módem que venía aparte (y que por una tragedia meteorológica fue víctima de un rayo fulminante.
Luego vino la ostra: una computadora que compré con los ahorros de mi primera liquidación, una iBook G3 de 500Mhz y flamantes 128 Mb de memoria en RAM. Esta fue una computadora que he apreciado con todo mi corazón porque me acompañó a mis primeras andanzas en el mundo del desempleo, con la que redacté mis primeras notas periodísticas para la revista Cambio hace ya casi media década y que me acompañó en mis incursiones poco exitosas en el mundo del emprendedor por causa del desempleo.
Sin embargo, media década más tarde, los avances de la tecnología son inefables, y aunque la iBook se defendió como las grandes (con la ayuda de un par de chips de memoria y de unos pesos arrancados a la vida del freelance), su tiempo llegó sin prisa ni pausa. Como sucede con aquellas cosas que usamos a diario, comenzó a ponerse lenta y achacosa, el monitor comenzó a perder el brillo lozano, la pantalla de 12 pulgadas ya no era pieza para la enorme cantidad de información que tengo que estar procesando cada día, y para colmo de males, en la última actualización del software me vi obligado a borrar buena parte de mi archivo personal de música. Era tiempo de pasar al siguiente nivel.
Y aquí estamos, como si nos estuviéramos mudando de casa, yo en esta madrugada instalando la máquina, poniéndola a punto para que comience a rendir sus frutos y que los programas funcionen cual debe ser. Pero no me he olvidado de mi vieja ostra. Se encuentra esta noche aquí a mi lado, esperando serenamente, como lo ha hecho en las noches de insomnio desde hace media década. Gracias ostra. Gracias por la chamba realizada. Muy agradecido por los momentos chidos y por las sesiones de Sim City. Gracias por enseñarme a tener paciencia y ser un escritor. Una pena que ya no podamos seguir caminando juntos, pero no te preocupes, aquí la nueva Mac Mini se encuentra a la orden y de seguro me dará muy buena batalla en los años por venir y no te apures, en una de estas y nos acabamos yendo de viaje de vez en cuando.
Gracias ostra.
Luego vino la ostra: una computadora que compré con los ahorros de mi primera liquidación, una iBook G3 de 500Mhz y flamantes 128 Mb de memoria en RAM. Esta fue una computadora que he apreciado con todo mi corazón porque me acompañó a mis primeras andanzas en el mundo del desempleo, con la que redacté mis primeras notas periodísticas para la revista Cambio hace ya casi media década y que me acompañó en mis incursiones poco exitosas en el mundo del emprendedor por causa del desempleo.
Sin embargo, media década más tarde, los avances de la tecnología son inefables, y aunque la iBook se defendió como las grandes (con la ayuda de un par de chips de memoria y de unos pesos arrancados a la vida del freelance), su tiempo llegó sin prisa ni pausa. Como sucede con aquellas cosas que usamos a diario, comenzó a ponerse lenta y achacosa, el monitor comenzó a perder el brillo lozano, la pantalla de 12 pulgadas ya no era pieza para la enorme cantidad de información que tengo que estar procesando cada día, y para colmo de males, en la última actualización del software me vi obligado a borrar buena parte de mi archivo personal de música. Era tiempo de pasar al siguiente nivel.
Y aquí estamos, como si nos estuviéramos mudando de casa, yo en esta madrugada instalando la máquina, poniéndola a punto para que comience a rendir sus frutos y que los programas funcionen cual debe ser. Pero no me he olvidado de mi vieja ostra. Se encuentra esta noche aquí a mi lado, esperando serenamente, como lo ha hecho en las noches de insomnio desde hace media década. Gracias ostra. Gracias por la chamba realizada. Muy agradecido por los momentos chidos y por las sesiones de Sim City. Gracias por enseñarme a tener paciencia y ser un escritor. Una pena que ya no podamos seguir caminando juntos, pero no te preocupes, aquí la nueva Mac Mini se encuentra a la orden y de seguro me dará muy buena batalla en los años por venir y no te apures, en una de estas y nos acabamos yendo de viaje de vez en cuando.
Gracias ostra.
Sunday, February 05, 2006
CERDO CAPITALISTA
Sin cortapisas lo admito, me he beneficiado de hacer negocios con empresas globales; he obtenido pingües ganancias de la explotación de personas que me son desconocidas en el otro lado del mundo y he participado de transacciones financieras con entidades extranjeras y, ¡horror de horrores!, he aceptado pagos en dólares por parte del enemigo imperialista y para colmo de males, todo esto lo he hecho sin siquiera mover un dedo.
Vamos a la historia.
Hace muchos años, antes incluso de que supiera que me dedicaría a esto del periodismo, trabajaba en una empresa transnacional especializada en rediseño de procesos y construcción de soluciones tecnológicas para la mejora en el desempeño de sus clientes (es quizá la más simple forma de describir la actividad de dicha empresa, hija de lo que se llama "virtualización de la producción"). El trabajo que allí hacía tenía el impresionante nombre de "analista de servicios creativos", aunque en la realidad la chamba consistía en una combinación de redactor técnico y diseñador gráfico. Encorbatado y sujeto a un horario que ejercía en los límites de uno de estos edificios que dan por llamar inteligentes pasaba mis días, rumiando si acaso ese sería mi destino para siempre: una chamba muy bien pagada pero que me encadenaría a un destino al que me resistía con todas mis fuerzas.
Pero, cosas que pasan en la vida, uno de los privilegios de trabajar en tan conspicua organización fue ni más ni menos que me hicieran partícipe de una repartición de acciones que la empresa ofrecía como una graciosa concesión a sus empleados para celebrar, ni más ni menos, que la entrada de la empresa al New York Stock Exchange. Cabe aclarar que todo esto sucedía mientras en las montañas de Afganistán, cierto terrorista ahora legendario preparaba una andanada de atentados que habrían de alterar la relación entre los ciudadanos de nuestro planeta, por no mencionar el terrible golpe que representarían a la economía del planeta.
Y en efecto, me dieron un puñado (más de 50) de acciones de la empresa. Pero cuando me avisaron que las acciones no se harían efectivas inmediatamente, sino que pasarían dos años antes de que pudiera hacer algo con los documentos, simplemente guardé la carta de concesión de las acciones en un cajón y decidí seguir mi vida. Y en apenas unas cuentas semanas, la vida dio un giro que aún no logro comprender del todo: vino el 11 de septiembre de 2001, se presentó una oportunidad de salirme de aquel trabajo y de comenzar mi carrera como periodista en el azaroso y siempre emocionante mundo del freeelance.
Pero las acciones se quedaron conmigo.
No fue sino hasta un par de años más tarde cuando llegó a mi casa la carta de un banco americano: Smith Barney Citigroup, donde se me hacía partícipe de que una parte de las acciones estaban en mi poder y que podía hacer con ellas lo que me pluguiera. Y lo que me plugo fue no hacer nada. Dejé que las acciones reposaran en alguna parte de los servidores del banco y siguieran navegando dentro de los mares de la bolsa de valores neoyorquina. Y así pasó un par de años más hasta que el verano pasado me comenzaron a llegar sobres con documentos tan variopintos como formas fiscales gringas, folletos del desempeño de la empresa, invitaciones para asistir a juntas de accionistas en los Estados Unidos y lo mejor de todo: un chequesote por 15.90 dólares como mi participación en las ganancias de la empresa. Un cheque que obviamente no he cobrado, pero que adorna mi escritorio y me recuerda que, pese a lo crítico que pueda parecer hacia el capitalismo global, lo cierto es que soy tan burgués como cualquier otro.
¿Qué haría si pudiera cambiar mi cheque? Me compraría un puro cubano y lo fumaría lentamente para recordar lo maravilloso que es ser parte de la clase explotadora.
Vamos a la historia.
Hace muchos años, antes incluso de que supiera que me dedicaría a esto del periodismo, trabajaba en una empresa transnacional especializada en rediseño de procesos y construcción de soluciones tecnológicas para la mejora en el desempeño de sus clientes (es quizá la más simple forma de describir la actividad de dicha empresa, hija de lo que se llama "virtualización de la producción"). El trabajo que allí hacía tenía el impresionante nombre de "analista de servicios creativos", aunque en la realidad la chamba consistía en una combinación de redactor técnico y diseñador gráfico. Encorbatado y sujeto a un horario que ejercía en los límites de uno de estos edificios que dan por llamar inteligentes pasaba mis días, rumiando si acaso ese sería mi destino para siempre: una chamba muy bien pagada pero que me encadenaría a un destino al que me resistía con todas mis fuerzas.
Pero, cosas que pasan en la vida, uno de los privilegios de trabajar en tan conspicua organización fue ni más ni menos que me hicieran partícipe de una repartición de acciones que la empresa ofrecía como una graciosa concesión a sus empleados para celebrar, ni más ni menos, que la entrada de la empresa al New York Stock Exchange. Cabe aclarar que todo esto sucedía mientras en las montañas de Afganistán, cierto terrorista ahora legendario preparaba una andanada de atentados que habrían de alterar la relación entre los ciudadanos de nuestro planeta, por no mencionar el terrible golpe que representarían a la economía del planeta.
Y en efecto, me dieron un puñado (más de 50) de acciones de la empresa. Pero cuando me avisaron que las acciones no se harían efectivas inmediatamente, sino que pasarían dos años antes de que pudiera hacer algo con los documentos, simplemente guardé la carta de concesión de las acciones en un cajón y decidí seguir mi vida. Y en apenas unas cuentas semanas, la vida dio un giro que aún no logro comprender del todo: vino el 11 de septiembre de 2001, se presentó una oportunidad de salirme de aquel trabajo y de comenzar mi carrera como periodista en el azaroso y siempre emocionante mundo del freeelance.
Pero las acciones se quedaron conmigo.
No fue sino hasta un par de años más tarde cuando llegó a mi casa la carta de un banco americano: Smith Barney Citigroup, donde se me hacía partícipe de que una parte de las acciones estaban en mi poder y que podía hacer con ellas lo que me pluguiera. Y lo que me plugo fue no hacer nada. Dejé que las acciones reposaran en alguna parte de los servidores del banco y siguieran navegando dentro de los mares de la bolsa de valores neoyorquina. Y así pasó un par de años más hasta que el verano pasado me comenzaron a llegar sobres con documentos tan variopintos como formas fiscales gringas, folletos del desempeño de la empresa, invitaciones para asistir a juntas de accionistas en los Estados Unidos y lo mejor de todo: un chequesote por 15.90 dólares como mi participación en las ganancias de la empresa. Un cheque que obviamente no he cobrado, pero que adorna mi escritorio y me recuerda que, pese a lo crítico que pueda parecer hacia el capitalismo global, lo cierto es que soy tan burgués como cualquier otro.
¿Qué haría si pudiera cambiar mi cheque? Me compraría un puro cubano y lo fumaría lentamente para recordar lo maravilloso que es ser parte de la clase explotadora.
Saturday, January 28, 2006
VIVA LA FAMILIA
Pues bien, mi querido presidente ha decidido lanzarse en un salto triple mortal al vacío. Al decidirse por la defensa a ultranza de sus vástagos políticos, Vicente Fox se ha colocado en el interdicho de ponerse la armadura, no para defender las mejores causas del país, no para sacar lo que queda de esta nación del agujero en el que se encuentra, no para hacer "algo", sino para ponerse la camiseta de defensor de su familia y emplear su retórica (que no es la de cualquier hijo de vecino como uno) para solicitar suavidad y deferencia en el trato que las autoridades dispensan a sus vástagos políticos. Quizá en su ignorancia el presidente desconozca hasta que punto está poniendo en entredicho su propia investidura al atarla a la suerte de terceros. Que si es su familia, es muy valedero, que si le asiste el derecho de proclamar la inocencia de sus hijastros, eso es indudable, pero no debe olvidar que la justicia está más allá de las declaraciones a voz en cuello y que si, por alguna razón se llega a establecer la participación de los hijos de la esposa del presidente en asuntos turbios, él quedará calificado, por lo menos, como un encubridor. Y eso, mi querido presidente, lo destruirá.
Apunte político: alianzas caras
Las encuestas de este inicio de año probablemente le trajeron a más de uno ciertos malestares estomacales. Según las últimas encuestas, el PRI, que tan caro pagó su alianza con el Partido Verde y por la cual se ha comprometido a entregar toda una serie de puestos políticos a costa de su pecunio electoral, ahora ha resultado que la alianza no le ha reportado los puntos de popularidad prometidos. Al parecer, las cifras del PRI se han mantenido estables y no aparecen aún los aumentos en la popularidad vendidos. Además, si la revista Proceso de la semana pasada está en lo correcto, esta pérdida de curules en nombre de la alianza promete más conflictos y posibles escisiones dentro del propio PRI, entorpeciendo las ya muy difíciles posibilidades del candidato de poder acercarse siquiera al primer lugar de las encuestas.
Apunte político: pequeños y similares
En lo dicho, la pobre de Patricia Mercado se encuentra transitando el nadir de su carrera política con esta campaña presidencial que más que avanzar se arrastra a lo largo y a lo ancho del país. Una verdadera desgracia lo que sucede con PASC puesto que de ser una propuesta con cierto atractivo se ha desvanecido, exahusto su partido por las pugnas internas y caído de la gracia de la opinión pública debido al conflicto donde Víctor González Torres funge como botarga de la discordia.
Pero lo mismo se puede decir de otros candidatos, como de el Delegado Zero, quien se ha desvanecido del horizonte político, perdido en la inmensa geografía nacional y ya sin el poder de hacer declaraciones estruendosas cada mañana. Instalado en la mentada de madre hacia todo lo que signifique la política, ha pasado a ser, como decía Mafalda "del montón de los que no quieren ser del montón". Ya podremos volver a saber de él en cuanto se vaya acercando a la capital, aunque para ese entonces quizá la gente está más atareada con los preámbulos del Mundial que con cualquier construcción de utopías.
Apunte político: alianzas caras
Las encuestas de este inicio de año probablemente le trajeron a más de uno ciertos malestares estomacales. Según las últimas encuestas, el PRI, que tan caro pagó su alianza con el Partido Verde y por la cual se ha comprometido a entregar toda una serie de puestos políticos a costa de su pecunio electoral, ahora ha resultado que la alianza no le ha reportado los puntos de popularidad prometidos. Al parecer, las cifras del PRI se han mantenido estables y no aparecen aún los aumentos en la popularidad vendidos. Además, si la revista Proceso de la semana pasada está en lo correcto, esta pérdida de curules en nombre de la alianza promete más conflictos y posibles escisiones dentro del propio PRI, entorpeciendo las ya muy difíciles posibilidades del candidato de poder acercarse siquiera al primer lugar de las encuestas.
Apunte político: pequeños y similares
En lo dicho, la pobre de Patricia Mercado se encuentra transitando el nadir de su carrera política con esta campaña presidencial que más que avanzar se arrastra a lo largo y a lo ancho del país. Una verdadera desgracia lo que sucede con PASC puesto que de ser una propuesta con cierto atractivo se ha desvanecido, exahusto su partido por las pugnas internas y caído de la gracia de la opinión pública debido al conflicto donde Víctor González Torres funge como botarga de la discordia.
Pero lo mismo se puede decir de otros candidatos, como de el Delegado Zero, quien se ha desvanecido del horizonte político, perdido en la inmensa geografía nacional y ya sin el poder de hacer declaraciones estruendosas cada mañana. Instalado en la mentada de madre hacia todo lo que signifique la política, ha pasado a ser, como decía Mafalda "del montón de los que no quieren ser del montón". Ya podremos volver a saber de él en cuanto se vaya acercando a la capital, aunque para ese entonces quizá la gente está más atareada con los preámbulos del Mundial que con cualquier construcción de utopías.
Saturday, January 21, 2006
POLITICA: MANTENGASE ALEJADA DE LOS MENORES
Esto lo quería escribir desde hace tiempo: si hay algún mensaje para los chavos en esta campaña presidencial, este es que se deben mantener alejados de la política a cualquier costo. ¿Por qué digo esto, tan aparentemente atroz? Si algo nos han mostrado las campañas políticas es que los jóvenes (o aquellas propuestas que se quieren mercadear para tal nicho de mercado) no son más que carne de cañón. Vemos los ejemplos:
Partido Verde: A través de la imagen jovial y facialmente angelical de Bernardo de la Garza, este partido pretendió venderle a los jóvenes la imagen de un candidato hermoso pero de posturas políticas fuertes y definidas. Y así le hizo en los comerciales con los que saturó la televisión por allí del mes de noviembre. En automático se pensó que la combinación de una cara linda con una propuesta vestida de color verde y promocionada como "ecologista" sería fatal para la audiencia y que la juventud encontraría estos dos elementos irresistibles (pese, o por la extravagancia de algunos de sus miembros como su líder apodado Niño Verde y el diputado - boxeador - participante de reality show Jorge Kawaghi). Algunas encuestas del año pasado los puntearon con una buena cantidad de puntos en las encuestas (en realidad eran 4 ó 5, pero bastante apetecibles en esta contienda tan cerrada) por lo que decidieron vender una alianza con el PRI al precio de algunas senadurías y diputaciones. Y así el candidato que se promovía al ritmo de la frase de "no votes por un político, vota por un ecologista" se arrojó a los brazos no sólo de un político, sino del candidato del Partido Revolucionario Institucional, don Roberto Madrazo Pintado, que tiene todo lo que ese partido denostaba: el colmillo, las sospechas y la política tradicional. Y aunque Bernardo de la Garza se hizo el remolón a la hora de entregar la candidatura, cual pequeño en aprendizaje le dieron una silla periquera en la mesa de la gente grande y ahora anda muy contento de la mano de estos señores priístas. ¿Y la oferta para la juventud? Letra de cambio nada más.
Partido Nueva Alianza: Desde que este partido comenzó a moverse en las aguas del espacio público, todo mundo sabía que era la cristalización del rencor de la maestra Elba Esther Gordillo por las trastadas que Roberto Madrazo le había hecho a lo largo del sexenio. Armado con los andamios del sindicato magisterial, se sirvieron de un par de jóvenes (Alberto Cinta y Miguel Angel Jiménez) para ser la cara pública de este partido. Inclusive por allí de fin de año aparecieron en unos comerciales ofreciendo su rostro y su palabra como garantía de una política diferente (su lema era algo así como que si te latía su rollo o preferías los choros de los políticos tradicionales). Durante semanas eludieron el espinoso tema de tener por nodriza un sindicato de rancia factura y jerarquía mesopotámica, mostrando más bien argumentos de que el partido estaba abierto a quien quisiera entrarle. Pues resultó que quien a la hora de la hora le entró con singular alegría fue Roberto Campa Cifrián. Un tipo cuyas credenciales se reducen a haber sido un militante de gran antigüedad en el Partidazo Revolucionario Ins. y fungido en diversas misiones partidistas; salido del PRI meses atrás y quien al parecer se enteró de su propia candidatura mientras estaba en plenas vacaciones decembrinas. Alberto Cinta, como todo chico travieso, fue apartado de un manazo del pastel por quien verdaderamente dirige este partido y como premio de consolación le dieron un dulce con forma de candidatura a la jefatura del gobierno del Distrito Federal para que se entretenga. Y los jóvenes desaparecieron de los comerciales y de la escena pública, al menos el día de hoy, que ni siquiera se hacen notar para seguirle el paso a su candidato, quien ya se lanzó a las de Villadiego sin más bendición que la de su maestro.
Partido Alternativa Social Demócrata y Campesina: En lo personal debo decir que es el caso que más me duele. Pues es la historia de una mujer (Patricia Mercado) que junto con un grupo de jóvenes colaboradores (Alberto Begné, Luciano Pascoe) bien preparados y con mucho ánimo se habían lanzado a la idea de crear un partido que llenara ese espacio que se encuentra en los terrenos del Peje, pero que debido a su posición económica aspira a cosas más trascendentes que el reparto de leche, el pago de pensiones de seiscientos varos (unas chelas en El Péndulo de la Condechi valen más que eso) y en resumen, para todos aquellos suficientemente acomodados como para pensar en la izquierda desde el balcón de nuestra casa y a quienes nos encabrona la derecha y sus intentos patéticos por determinar quién debe meterse en la cama de cada persona. Desafortunadamente, y ante la debilidad de este estrato ideológico (la clase media a secas es una anomalía en este país y la clase media progresista es una flor de invernadero electoral) los fundadores del PASC hicieron alianza con unos señores que jineteaban una cosa llamada Ala Campesina (o que con ese nombre se subieron al camión de Patricia Mercado); viejos lobos de mar, expertos en levantar multitudes aporreadoras (que echan porras) en la extensión de los campos nacionales. Arreadas las muchedumbres por viejos líderes que incluso llevan el paliacate como símbolo de su relación con la tierra, el PASC se convirtió en un partido progresista que ahí la llevaba... hasta que el ala campesina decidió que Patricia Mercado era un producto demasiado exquisito para converncer a la gente que vive fuera del eje Condesa - CU así que optaron por rentarle la franquicia a un candidato com mayores fortaleza$ y mucho má$... popular. Es cuando el Dr. Simi hizo su aparición.
Aunque actualmente el PASC logró contener este intento de toma por asalto, ahora su campaña tendrá que nadar con una corriente más gruesa en su contra, ya que la Sra. Mercado y sus apoyadores se compraron sin querer queriendo, un pleito con el ala campesina de su propio partido y con el Dr. Simi, quien no es de los que se van a su casa sin decir algo al respecto. De hecho el Sr. Simi, junto con quienes le vendieron la franquicia ya juraron que echarán mano de sus recursos legales para que la campaña del PASC no llegue a buen término y además anunciaron que Patricia Mercado ya está en la lista de enemigos de quien se ha denominado sin razón y sin pudor Representante Ejecutivo del Poder Popular. ¿Y los jóvenes? El candor quizá les impidió pensar con malicia y reflexionar sobre las consecuencias de aliarse con unos líderes campesinos, que si algo les sobra es experiencia en eso de la política ruda y maciza. Los resultados son más que palpables.
Así pues amiguitos, si quieren vivir en un torbellino de pasiones y ser arrojados a la exprimidora ya saben qué hacer, los dinosaurios están sedientos de sangre joven e ingenua.
Partido Verde: A través de la imagen jovial y facialmente angelical de Bernardo de la Garza, este partido pretendió venderle a los jóvenes la imagen de un candidato hermoso pero de posturas políticas fuertes y definidas. Y así le hizo en los comerciales con los que saturó la televisión por allí del mes de noviembre. En automático se pensó que la combinación de una cara linda con una propuesta vestida de color verde y promocionada como "ecologista" sería fatal para la audiencia y que la juventud encontraría estos dos elementos irresistibles (pese, o por la extravagancia de algunos de sus miembros como su líder apodado Niño Verde y el diputado - boxeador - participante de reality show Jorge Kawaghi). Algunas encuestas del año pasado los puntearon con una buena cantidad de puntos en las encuestas (en realidad eran 4 ó 5, pero bastante apetecibles en esta contienda tan cerrada) por lo que decidieron vender una alianza con el PRI al precio de algunas senadurías y diputaciones. Y así el candidato que se promovía al ritmo de la frase de "no votes por un político, vota por un ecologista" se arrojó a los brazos no sólo de un político, sino del candidato del Partido Revolucionario Institucional, don Roberto Madrazo Pintado, que tiene todo lo que ese partido denostaba: el colmillo, las sospechas y la política tradicional. Y aunque Bernardo de la Garza se hizo el remolón a la hora de entregar la candidatura, cual pequeño en aprendizaje le dieron una silla periquera en la mesa de la gente grande y ahora anda muy contento de la mano de estos señores priístas. ¿Y la oferta para la juventud? Letra de cambio nada más.
Partido Nueva Alianza: Desde que este partido comenzó a moverse en las aguas del espacio público, todo mundo sabía que era la cristalización del rencor de la maestra Elba Esther Gordillo por las trastadas que Roberto Madrazo le había hecho a lo largo del sexenio. Armado con los andamios del sindicato magisterial, se sirvieron de un par de jóvenes (Alberto Cinta y Miguel Angel Jiménez) para ser la cara pública de este partido. Inclusive por allí de fin de año aparecieron en unos comerciales ofreciendo su rostro y su palabra como garantía de una política diferente (su lema era algo así como que si te latía su rollo o preferías los choros de los políticos tradicionales). Durante semanas eludieron el espinoso tema de tener por nodriza un sindicato de rancia factura y jerarquía mesopotámica, mostrando más bien argumentos de que el partido estaba abierto a quien quisiera entrarle. Pues resultó que quien a la hora de la hora le entró con singular alegría fue Roberto Campa Cifrián. Un tipo cuyas credenciales se reducen a haber sido un militante de gran antigüedad en el Partidazo Revolucionario Ins. y fungido en diversas misiones partidistas; salido del PRI meses atrás y quien al parecer se enteró de su propia candidatura mientras estaba en plenas vacaciones decembrinas. Alberto Cinta, como todo chico travieso, fue apartado de un manazo del pastel por quien verdaderamente dirige este partido y como premio de consolación le dieron un dulce con forma de candidatura a la jefatura del gobierno del Distrito Federal para que se entretenga. Y los jóvenes desaparecieron de los comerciales y de la escena pública, al menos el día de hoy, que ni siquiera se hacen notar para seguirle el paso a su candidato, quien ya se lanzó a las de Villadiego sin más bendición que la de su maestro.
Partido Alternativa Social Demócrata y Campesina: En lo personal debo decir que es el caso que más me duele. Pues es la historia de una mujer (Patricia Mercado) que junto con un grupo de jóvenes colaboradores (Alberto Begné, Luciano Pascoe) bien preparados y con mucho ánimo se habían lanzado a la idea de crear un partido que llenara ese espacio que se encuentra en los terrenos del Peje, pero que debido a su posición económica aspira a cosas más trascendentes que el reparto de leche, el pago de pensiones de seiscientos varos (unas chelas en El Péndulo de la Condechi valen más que eso) y en resumen, para todos aquellos suficientemente acomodados como para pensar en la izquierda desde el balcón de nuestra casa y a quienes nos encabrona la derecha y sus intentos patéticos por determinar quién debe meterse en la cama de cada persona. Desafortunadamente, y ante la debilidad de este estrato ideológico (la clase media a secas es una anomalía en este país y la clase media progresista es una flor de invernadero electoral) los fundadores del PASC hicieron alianza con unos señores que jineteaban una cosa llamada Ala Campesina (o que con ese nombre se subieron al camión de Patricia Mercado); viejos lobos de mar, expertos en levantar multitudes aporreadoras (que echan porras) en la extensión de los campos nacionales. Arreadas las muchedumbres por viejos líderes que incluso llevan el paliacate como símbolo de su relación con la tierra, el PASC se convirtió en un partido progresista que ahí la llevaba... hasta que el ala campesina decidió que Patricia Mercado era un producto demasiado exquisito para converncer a la gente que vive fuera del eje Condesa - CU así que optaron por rentarle la franquicia a un candidato com mayores fortaleza$ y mucho má$... popular. Es cuando el Dr. Simi hizo su aparición.
Aunque actualmente el PASC logró contener este intento de toma por asalto, ahora su campaña tendrá que nadar con una corriente más gruesa en su contra, ya que la Sra. Mercado y sus apoyadores se compraron sin querer queriendo, un pleito con el ala campesina de su propio partido y con el Dr. Simi, quien no es de los que se van a su casa sin decir algo al respecto. De hecho el Sr. Simi, junto con quienes le vendieron la franquicia ya juraron que echarán mano de sus recursos legales para que la campaña del PASC no llegue a buen término y además anunciaron que Patricia Mercado ya está en la lista de enemigos de quien se ha denominado sin razón y sin pudor Representante Ejecutivo del Poder Popular. ¿Y los jóvenes? El candor quizá les impidió pensar con malicia y reflexionar sobre las consecuencias de aliarse con unos líderes campesinos, que si algo les sobra es experiencia en eso de la política ruda y maciza. Los resultados son más que palpables.
Así pues amiguitos, si quieren vivir en un torbellino de pasiones y ser arrojados a la exprimidora ya saben qué hacer, los dinosaurios están sedientos de sangre joven e ingenua.
Thursday, January 19, 2006
PGTV
Y para que no digan que no soy coresponsable en el proceso historico de construcción de la patria es que me chuté la primera emisión del programa de AMLO en TV Azteca llamado La otra versión. Emitido a unas aturdidoras 6 de la mañana, la magia de la tecnología me permitió grabar en automático el programa para poderlo desmenuzar a gusto en la comodidad de unos waffles con salchicha y una taza de café cuando el sol ya calentaba rico la sala.
El programa, pues como que no entusiasma mucho para desmañanarse y verlo: desde la presentadora (una señora llamada Martha Zamarripa) más bien parece una versión "reloaded" de la indestructible Lolita de la Vega (una institución tan sólida del priísmo mediático como las columnas del monumento a la Revolución) con con todo y aparatosa estructura capilar. Sí, ya se que es un programa donde el que paga manda, pero lo chistoso es que justo antes de La otra versión apareció un espacio similar nomás que patrocinado por el rey de los similares, es decir, el Dr. Simi. En cuanto a lo demás, pues, supongo que porque no había mucho material para trabajar cuando la campaña apenas inicia hoy, todo se fue en un repaso del ideario de AMLO, testimonios de personas que dicen que votarán por el (lo mismo que en el programa del Dr. Simi) y una suerte de trazo biográfico hecho por el cineasta Luis Mandoki, quien la verdad, si para esto vino a México, mejor que siga haciendo sus cosas en los Estados Unidos ya que de lo que se vio, pues todo fueron preguntas que, después del desafuero, todo mundo las tiene más que sabidas (que es admirador de Juárez, que tiene por suerte de padrino de ultratumba al poeta Carlos Pellicer y que es tabasqueño al punto que le dicen el Peje).
Total, un intento interesante de revivir el ardor las conferencias de prensa mañaneras pero, como ahora el espacio es comprado, padece el síndrome del informercial: todo lo que se dice allí son flores y sazones del candidato, de lo mucho que la gente lo quiere y de que su campaña es precedida por olas de asombro; nada de confrontación ni controversia como la que tenía con los reporteros (y además, se vería muy tonto que jugara sus juegos de batear gente con una señora a la que le pagó para que le echara flores). Y eso, señores que hacen este programa, no inspira a nadie para levantarse a una hora tan agresiva de la madrugada. Para colmo, el Sr. AMLO se aventó unas caravanas para TV Azteca por haberle dejado ese espacio (que supongo le dieron en buen precio), lo cual se suponía era una herejía, siendo que esta televisora fue la autora material e intelectual de la muerte del canal más progresista de la Ciudad de México, es decir, del canal 40. Pero bueno, la política hace extraños compañeros de cama, como dicen que dijo Groucho Marx.
Apunte personal
Creo que nadie se ha percatado, pero desde hace un par de semanas la ciudad se encuentra bajo una de las epidemias de gripe más intensas en los últimos tiempos: en la tele y la radio se han ausentado varios colaboradores por tal motivo, en las oficinas los estornudos resuenan como el rugir del cañón y en mi familia de los 4 que somos (en dos ciudades distintas del país) tres estamos enfermos.
El programa, pues como que no entusiasma mucho para desmañanarse y verlo: desde la presentadora (una señora llamada Martha Zamarripa) más bien parece una versión "reloaded" de la indestructible Lolita de la Vega (una institución tan sólida del priísmo mediático como las columnas del monumento a la Revolución) con con todo y aparatosa estructura capilar. Sí, ya se que es un programa donde el que paga manda, pero lo chistoso es que justo antes de La otra versión apareció un espacio similar nomás que patrocinado por el rey de los similares, es decir, el Dr. Simi. En cuanto a lo demás, pues, supongo que porque no había mucho material para trabajar cuando la campaña apenas inicia hoy, todo se fue en un repaso del ideario de AMLO, testimonios de personas que dicen que votarán por el (lo mismo que en el programa del Dr. Simi) y una suerte de trazo biográfico hecho por el cineasta Luis Mandoki, quien la verdad, si para esto vino a México, mejor que siga haciendo sus cosas en los Estados Unidos ya que de lo que se vio, pues todo fueron preguntas que, después del desafuero, todo mundo las tiene más que sabidas (que es admirador de Juárez, que tiene por suerte de padrino de ultratumba al poeta Carlos Pellicer y que es tabasqueño al punto que le dicen el Peje).
Total, un intento interesante de revivir el ardor las conferencias de prensa mañaneras pero, como ahora el espacio es comprado, padece el síndrome del informercial: todo lo que se dice allí son flores y sazones del candidato, de lo mucho que la gente lo quiere y de que su campaña es precedida por olas de asombro; nada de confrontación ni controversia como la que tenía con los reporteros (y además, se vería muy tonto que jugara sus juegos de batear gente con una señora a la que le pagó para que le echara flores). Y eso, señores que hacen este programa, no inspira a nadie para levantarse a una hora tan agresiva de la madrugada. Para colmo, el Sr. AMLO se aventó unas caravanas para TV Azteca por haberle dejado ese espacio (que supongo le dieron en buen precio), lo cual se suponía era una herejía, siendo que esta televisora fue la autora material e intelectual de la muerte del canal más progresista de la Ciudad de México, es decir, del canal 40. Pero bueno, la política hace extraños compañeros de cama, como dicen que dijo Groucho Marx.
Apunte personal
Creo que nadie se ha percatado, pero desde hace un par de semanas la ciudad se encuentra bajo una de las epidemias de gripe más intensas en los últimos tiempos: en la tele y la radio se han ausentado varios colaboradores por tal motivo, en las oficinas los estornudos resuenan como el rugir del cañón y en mi familia de los 4 que somos (en dos ciudades distintas del país) tres estamos enfermos.
Sunday, January 15, 2006
Y CON USTEDES... UN POPULISTA DE VERDAD
Para quienes se quejaban de AMLO y sus arranques populistas y demagógicos, ahora si hay un verdadero prohombre de la repartición de favores y bendiciones por quien llorar. El Dr. Simi (conocido formalmente como Víctor González Torres) se ha lanzado a la palestra política en el lapso de una semana, arrollando (y arrojando) de paso a la candidata original del partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina: Patricia Mercado.
Este hecho, por sí solo, habla de la determinación del Sr. González Torres (popularizado por la generosidad con la que riega de botargas de su alter ego y de chicas voluptuosas sus reuniones) para ir más allá de la nota de color. Con un macarrónico programa de gobierno del cual sólo sabemos que los pobes serán primeros beneficiados, tenemos que el flamanta candidato promete que la campaña será financiada exclusivamente por sus dineros. No hay mucha razón para dudar de ello: si algo se sabe de este hombre (cuya fortuna ha nacido al amparo de la franquicia de farmacias y medicamentos similares) es que a lo largo de los últimos años ha tenido dinero para realizas eclécticos espectáculos masivos donde su prescencia adereza los espectáculos de saltimbanquis y músicos. No sólo eso, también se ha apoderado de un pedazo de una hora de programación en la televisión de medianoche para decir lo que considera sus verdades. Incluso ha tenido el arrojo de titular una de estas emisiones Simi en Domingo, parodiando (quizá involuntariamente) al legendario Siempre en Domingo del ahora retirado Raúl Velasco.
¿Qué por qué digo que este hombre es un populista? Sencillo: detrás del Dr. Simi no hay un ideal, sólo hay botargas, repartición de despensas, medicamentos baratos y espectáculos donde lo que menos hay es política y sí un verdadero circo. Y no digo que esto sea malo, ya el PRI se especializó en tiempos electorales de ser un gran dador de tortas, mandiles y gorras. La novedad del Dr. Simi es que ha aprovechado uno de los agujeros más vergonzosos del sistema social mexicano (el aterrrorizante sistema de salud pública) para eregirse en bienhechor aprovechando otra zona gris del sistema legal nacional (el aprovechamiento de las patentes farmacéuticas) y revestirse como un "medicine man" en cuyas manos (hay que decirlo) millones de mexicanos le aportan sus deseos de salud.
A nadie extrañe lo que hemos visto ni lo que veremos. Patricia Mercado (con todo y su al parecer patológica pulsión por tripular chalupas que se le hunden o de las que es arrojada) representaba una política decente, una izquierda razonable y moderna que podría darle la pelea al PRD jalando votos progresistas, pero ahora nos tendremos que conformar con al proyección a nivel masivo de la receta que sólo el Dr. Simi sabe preparar: lo mismo pero más barato.
Este hecho, por sí solo, habla de la determinación del Sr. González Torres (popularizado por la generosidad con la que riega de botargas de su alter ego y de chicas voluptuosas sus reuniones) para ir más allá de la nota de color. Con un macarrónico programa de gobierno del cual sólo sabemos que los pobes serán primeros beneficiados, tenemos que el flamanta candidato promete que la campaña será financiada exclusivamente por sus dineros. No hay mucha razón para dudar de ello: si algo se sabe de este hombre (cuya fortuna ha nacido al amparo de la franquicia de farmacias y medicamentos similares) es que a lo largo de los últimos años ha tenido dinero para realizas eclécticos espectáculos masivos donde su prescencia adereza los espectáculos de saltimbanquis y músicos. No sólo eso, también se ha apoderado de un pedazo de una hora de programación en la televisión de medianoche para decir lo que considera sus verdades. Incluso ha tenido el arrojo de titular una de estas emisiones Simi en Domingo, parodiando (quizá involuntariamente) al legendario Siempre en Domingo del ahora retirado Raúl Velasco.
¿Qué por qué digo que este hombre es un populista? Sencillo: detrás del Dr. Simi no hay un ideal, sólo hay botargas, repartición de despensas, medicamentos baratos y espectáculos donde lo que menos hay es política y sí un verdadero circo. Y no digo que esto sea malo, ya el PRI se especializó en tiempos electorales de ser un gran dador de tortas, mandiles y gorras. La novedad del Dr. Simi es que ha aprovechado uno de los agujeros más vergonzosos del sistema social mexicano (el aterrrorizante sistema de salud pública) para eregirse en bienhechor aprovechando otra zona gris del sistema legal nacional (el aprovechamiento de las patentes farmacéuticas) y revestirse como un "medicine man" en cuyas manos (hay que decirlo) millones de mexicanos le aportan sus deseos de salud.
A nadie extrañe lo que hemos visto ni lo que veremos. Patricia Mercado (con todo y su al parecer patológica pulsión por tripular chalupas que se le hunden o de las que es arrojada) representaba una política decente, una izquierda razonable y moderna que podría darle la pelea al PRD jalando votos progresistas, pero ahora nos tendremos que conformar con al proyección a nivel masivo de la receta que sólo el Dr. Simi sabe preparar: lo mismo pero más barato.
Wednesday, January 11, 2006
QUE SE ACABE LA TREGUA
Muy bien, después de pensarlo con la debida tranquilidad, creo que es mejor que la tregua política se termine, pero ya. No crean que es la indigestión de rosca de reyes o algún malviaje después de las botellas de sidra. Tampoco es un rencoroso llamado después de que los Reyes Magos no me trajeran nada. Lo que sucede es que de plano, las noticias son espantosas. Al hecho de que los programas de los medios fueron rellenados con una plantilla de olvidables achichincles, las noticias son espantosas. Primera plana para un paisano baleado por la migra a unos metros de la línea fronteriza con los Estados Unidos. Una mala fortuna y una tragedia para la familia involucrada, pero sin duda alguna las complicaciones de este asunto irradian otras esferas de la política nacional.
El asunto es que, después de los atentados neoyorquinos de 2001, nuestros vecinos gringos se han vuelto particularmente intolerantes a los cruces ilegales. De este lado de la frontera, el gobierno mexicano ha hecho lo que mejor sabe hacer, empantanarse en posturas que no llevan a nada. Si bien es cierto que la necesidad de la mano de obra gringa es uno de los propulsores más importantes en el flujo de indocumentados, también es cierto que, visto desde el lado norteamericano, es una aberración el discurso mexicano que no solamente pareciera evadirse de su responsabilidad en los flujos migratorios (cuando las condiciones económicas en este país hacen de la migración un camino deseable), sino que desde el gobierno se sostenga una especie de derecho de sangre de los mexicanos para pasar al otro lado por el camino que sea.
Los estadounidenses, gente pragmática por naturaleza, se encuentran obnubilados por la posibilidad de que se pueda colar algún terrorista a través de nuestra frontera sur. Por ello, y antes de que se ponga en la mesa cualquier tema que permita establecer mecanismos migratorios, su prioridad es asegurar la frontera por los medios que consideren necesarios, recurriendo a medidas que podrían parecer kafkianas, como la construcción de una muralla de miles de kilómetros. Y no será hasta que ellos consideren que su puerta de entrada se encuentra suficientemente asegurada, que estarán en condiciones de realizar cualquier negociación. Y si lo pensamos de una manera suficientemente calmada, veremos que están en su razón de hacerlo. Que pareciera una barbaridad, de acuerdo; que es una medida que traerá más muerte y sufrimiento de personas que no tienen vela en los planes truculentos de los extremistas islámicos es cierto, pero, ¿qué ha hecho el gobierno para evitar que cientos de miles de personas se sientan convencidas de quedarse en el país? Pareciera por momentos que el gobierno quiere con gran desesperación dejar la puerta abierta para que siga la sangría migratoria, que haya menos problemas en casa y así lo dejen en paz.
Apunte político: la maestra contra los dinosaurios
Se ha dicho por voces más informadas que la de su servidor: la maestra Elba Esther Gordillo se encuentra en la antesala de su gran (y quizá última) batalla contra el nido que le vio nacer, le dio alas y permitió que se conviertiera en lideresa de uno de los sindicatos más abultados del planeta con aproximadamente 2 millones de miembros. Apostando a la creación de un partido de su propia factura (llamado Partido Nueva Alianza) y usando el recurso de presentar a unos chamacos para dar la pinta de un partido moderno e independiente mientras detrás los saurios terribles manejaban los engranajes fundamentales. Al punto fue la cosa que el elegido candidato presidencial por ese partido fue ni más ni menos que Roberto Campa, uno de los más conspicuos padawans de la Maestra (así, con mayúscula), quien a la par que su maestra, abandonó el PRI en cuanto se dieron cuenta que el ahora candidato Roberto Madrazo les había birlado los candados de control que mantenían en el antiguo partidazo.
Ahora sabremos si es real el control que la maestra presume de los maestros. Si en verdad la siguen en su aventura electoral, se encumbrará como la última (y tal vez la única) cacica charra de nuestra patria. De lo contrario, quizá sería conveniente que la señora considerara de manera seria el retiro definitivo y la fase terminal de uno de los pilares del sindicalismo caciquil mexicano. Por ahora la moneda está en el aire.
Apunte tecnológico: la magia de Jobs
Increíble. Cuando Apple anunció que sus computadoras latirían con corazones de silicio elaborados por Intel, mucho se debatió sobre el final de las computadoras de la manzanita como íconos de lo cool. Se pensaba que ahora sus computadoras pasarían al enorme repertorio de cajas grises (más o menos) sin personalidad, medias hermanas del resto de máquinas hijas del matrimonio Wintel (Windows Intel). Pero en la presentación de la nueva generación de computadoras en el MacWorld de San Francisco pareció lo contrario, como si más bien Intel se afiliara a la franquicia Mac. Inclusive (y aunque al parecer era una coincidencia), hasta Intel cambió su imagen hace pocos meses, para verse tan cool como su ahora sofisticado cliente. Salud por ello.
El asunto es que, después de los atentados neoyorquinos de 2001, nuestros vecinos gringos se han vuelto particularmente intolerantes a los cruces ilegales. De este lado de la frontera, el gobierno mexicano ha hecho lo que mejor sabe hacer, empantanarse en posturas que no llevan a nada. Si bien es cierto que la necesidad de la mano de obra gringa es uno de los propulsores más importantes en el flujo de indocumentados, también es cierto que, visto desde el lado norteamericano, es una aberración el discurso mexicano que no solamente pareciera evadirse de su responsabilidad en los flujos migratorios (cuando las condiciones económicas en este país hacen de la migración un camino deseable), sino que desde el gobierno se sostenga una especie de derecho de sangre de los mexicanos para pasar al otro lado por el camino que sea.
Los estadounidenses, gente pragmática por naturaleza, se encuentran obnubilados por la posibilidad de que se pueda colar algún terrorista a través de nuestra frontera sur. Por ello, y antes de que se ponga en la mesa cualquier tema que permita establecer mecanismos migratorios, su prioridad es asegurar la frontera por los medios que consideren necesarios, recurriendo a medidas que podrían parecer kafkianas, como la construcción de una muralla de miles de kilómetros. Y no será hasta que ellos consideren que su puerta de entrada se encuentra suficientemente asegurada, que estarán en condiciones de realizar cualquier negociación. Y si lo pensamos de una manera suficientemente calmada, veremos que están en su razón de hacerlo. Que pareciera una barbaridad, de acuerdo; que es una medida que traerá más muerte y sufrimiento de personas que no tienen vela en los planes truculentos de los extremistas islámicos es cierto, pero, ¿qué ha hecho el gobierno para evitar que cientos de miles de personas se sientan convencidas de quedarse en el país? Pareciera por momentos que el gobierno quiere con gran desesperación dejar la puerta abierta para que siga la sangría migratoria, que haya menos problemas en casa y así lo dejen en paz.
Apunte político: la maestra contra los dinosaurios
Se ha dicho por voces más informadas que la de su servidor: la maestra Elba Esther Gordillo se encuentra en la antesala de su gran (y quizá última) batalla contra el nido que le vio nacer, le dio alas y permitió que se conviertiera en lideresa de uno de los sindicatos más abultados del planeta con aproximadamente 2 millones de miembros. Apostando a la creación de un partido de su propia factura (llamado Partido Nueva Alianza) y usando el recurso de presentar a unos chamacos para dar la pinta de un partido moderno e independiente mientras detrás los saurios terribles manejaban los engranajes fundamentales. Al punto fue la cosa que el elegido candidato presidencial por ese partido fue ni más ni menos que Roberto Campa, uno de los más conspicuos padawans de la Maestra (así, con mayúscula), quien a la par que su maestra, abandonó el PRI en cuanto se dieron cuenta que el ahora candidato Roberto Madrazo les había birlado los candados de control que mantenían en el antiguo partidazo.
Ahora sabremos si es real el control que la maestra presume de los maestros. Si en verdad la siguen en su aventura electoral, se encumbrará como la última (y tal vez la única) cacica charra de nuestra patria. De lo contrario, quizá sería conveniente que la señora considerara de manera seria el retiro definitivo y la fase terminal de uno de los pilares del sindicalismo caciquil mexicano. Por ahora la moneda está en el aire.
Apunte tecnológico: la magia de Jobs
Increíble. Cuando Apple anunció que sus computadoras latirían con corazones de silicio elaborados por Intel, mucho se debatió sobre el final de las computadoras de la manzanita como íconos de lo cool. Se pensaba que ahora sus computadoras pasarían al enorme repertorio de cajas grises (más o menos) sin personalidad, medias hermanas del resto de máquinas hijas del matrimonio Wintel (Windows Intel). Pero en la presentación de la nueva generación de computadoras en el MacWorld de San Francisco pareció lo contrario, como si más bien Intel se afiliara a la franquicia Mac. Inclusive (y aunque al parecer era una coincidencia), hasta Intel cambió su imagen hace pocos meses, para verse tan cool como su ahora sofisticado cliente. Salud por ello.
Friday, January 06, 2006
DIAS DE RECALENTADO Y ROSAS
Después de los días de recomendada pachanga alternada con descanso, hete aquí que estamos ante una situación que debería ser de calma completa (esta noche llegan los reyes vagos, se parte la rosca y se recurre al Monte de Piedad para comenzar a escalar la penosa cuesta de enero). Enciendo la televisión y un regalo inesperado me llena de felicidad: no hay comerciales de partidos políticos llenando con sus rostros la pantalla ni ensuciando con sus slóganes mi desayuno. Eso sí, nada es perfecto y en la misma sesión de noticias me entero de que el Subcomandante Marcos (ahora autodenominado Delegado Zero) ha iniciado una larga, quizá demasiado larga gira por los 32 estados de la república en busca de cultivar la rechifla a los partidos políticos en lo que pasea sus gallo mascota por el país entero.
Me concentraré en el asunto del Subcomanche Marcos.
Si algo nos enseña la teoría de la guerra es que las campañas militares demasiado largas y alejadas de las líneas de abastecimiento suelen ser frágiles y expuestas a los ataques enemigos. Durante 6 meses (y Marcos ha prometido otro semestre adicional de gira) los zapatistas se darán una muy larga vuelta por el país, llamando a la abstención electoral, al repudio de la política y sus habitantes (los políticos), además de señalar los yerros del capitalismo, la globalización y todo aquello que implique derivados posmodernos del capitalismo. Por el momento su campaña ha llamado la atención del público en buena medida por la ausencia de otros asuntos noticiosos (lo que ha hecho que en estos días la nota roja se convierta en asunto de primera plana en los medios), pero en cuanto termine la tregua establecida por el IFE y comiencen los jaloneos de las campañas el efecto mediático del zapatismo quedará sumamente mermado.
Por otro lado, tantos meses de campaña, viajando más allá de las zonas indígenas donde es apreciado y ejerce influencia supondrán una prueba muy dura para su carisma. No hay que olvidar que hay zonas del país donde el EZLN y su discurso es desconocido y en ocasiones recibido con hostilidad. Mes tras mes de eventos incesantes, de discursos interminable y de un viaje larguísimo podría suceder una cosa que defino como el síndrome de las Pop Tarts... un reality show de estrellitas musicales adolescentes llamado Pop Stars (pero que mi hermana rebautizó como Pop Tarts) parió un grupo musical llamado (creo) Te de Tila y que fue lanzado en una gira larguísima por el país, tan larga que en algún punto (se sospecha que en la Zona del Silencio) el grupillo se desvaneció enmedio de la nada sin emitir siquiera una exhalación de agonía.
Además, con su muy viscoso mensaje político (de repudio a todo lo que sea la política organizada e incluso llamados a la abstención electoral) la izquierda mira con incomodidad el paso de los zapatistas por la nación, sobre todo ante la posibilidad de que el PRD (partido frontalmente denostado por Marcos) gane estas elecciones. Aunque hay quienes dicen que el Sup tiene un pacto telepático con López Obrador para que en algún punto de la campaña ambos unan fuerzas para dar la batalla final contra la demoníaca raza de los sith-neoliberales, pero creo que después de tantos ladrillos arrojados contra el PRD, este partido quedaría muy mal si se empinara para recibir la bendición zapatista.
Sin embargo, no todo es derrota. De las cosas que seguramente veremos en esta campaña es una sucesión de interesantes postales: Marcos homenajeando a Zapata encima de su tumba, Marcos denostando a los poderosos poderes globales al pie de la frontera entre México y Estados Unidos, cruzando con su motocicleta el desierto de Sonora o evangelizando bajo la sombra del Cerro de la Silla. Incluso lo puedo imaginar en alguna plaza del pueblo echando un florido discurso mientras del otro lado de la misma plaza, algún candidato formalmente establecido hace maromas para que le hagan caso. De menos no podremos quejarnos de la escasez de imagenes.
Me concentraré en el asunto del Subcomanche Marcos.
Si algo nos enseña la teoría de la guerra es que las campañas militares demasiado largas y alejadas de las líneas de abastecimiento suelen ser frágiles y expuestas a los ataques enemigos. Durante 6 meses (y Marcos ha prometido otro semestre adicional de gira) los zapatistas se darán una muy larga vuelta por el país, llamando a la abstención electoral, al repudio de la política y sus habitantes (los políticos), además de señalar los yerros del capitalismo, la globalización y todo aquello que implique derivados posmodernos del capitalismo. Por el momento su campaña ha llamado la atención del público en buena medida por la ausencia de otros asuntos noticiosos (lo que ha hecho que en estos días la nota roja se convierta en asunto de primera plana en los medios), pero en cuanto termine la tregua establecida por el IFE y comiencen los jaloneos de las campañas el efecto mediático del zapatismo quedará sumamente mermado.
Por otro lado, tantos meses de campaña, viajando más allá de las zonas indígenas donde es apreciado y ejerce influencia supondrán una prueba muy dura para su carisma. No hay que olvidar que hay zonas del país donde el EZLN y su discurso es desconocido y en ocasiones recibido con hostilidad. Mes tras mes de eventos incesantes, de discursos interminable y de un viaje larguísimo podría suceder una cosa que defino como el síndrome de las Pop Tarts... un reality show de estrellitas musicales adolescentes llamado Pop Stars (pero que mi hermana rebautizó como Pop Tarts) parió un grupo musical llamado (creo) Te de Tila y que fue lanzado en una gira larguísima por el país, tan larga que en algún punto (se sospecha que en la Zona del Silencio) el grupillo se desvaneció enmedio de la nada sin emitir siquiera una exhalación de agonía.
Además, con su muy viscoso mensaje político (de repudio a todo lo que sea la política organizada e incluso llamados a la abstención electoral) la izquierda mira con incomodidad el paso de los zapatistas por la nación, sobre todo ante la posibilidad de que el PRD (partido frontalmente denostado por Marcos) gane estas elecciones. Aunque hay quienes dicen que el Sup tiene un pacto telepático con López Obrador para que en algún punto de la campaña ambos unan fuerzas para dar la batalla final contra la demoníaca raza de los sith-neoliberales, pero creo que después de tantos ladrillos arrojados contra el PRD, este partido quedaría muy mal si se empinara para recibir la bendición zapatista.
Sin embargo, no todo es derrota. De las cosas que seguramente veremos en esta campaña es una sucesión de interesantes postales: Marcos homenajeando a Zapata encima de su tumba, Marcos denostando a los poderosos poderes globales al pie de la frontera entre México y Estados Unidos, cruzando con su motocicleta el desierto de Sonora o evangelizando bajo la sombra del Cerro de la Silla. Incluso lo puedo imaginar en alguna plaza del pueblo echando un florido discurso mientras del otro lado de la misma plaza, algún candidato formalmente establecido hace maromas para que le hagan caso. De menos no podremos quejarnos de la escasez de imagenes.
Friday, December 30, 2005
MUVIS PARA EL 2005 (Parte 2)
Seguimos con el recuento peliculístico del 2005:
- Broken flowers (Flores rotas): Bill Murray (ex cazafantasmas, para más señas) ha sido un actor que tuvo un revival interesante desde que protagonizara Lost in Traslation al lado de la exquisita Scarlett Jonahnnson. Su rictus de caballero de triste figura perdido en los senderos de la posmodernidad lo ha hecho el objetivo de directores que necesitan de personajes aparentemente impasibles pero sensibles y frágiles. En esta película (donde los diálogos de Murray podrían caber en un par de cuartillas a lo sumo), un casanova decadente, encerrado en las cuatro paredes de su casa, mira cómo su última pareja se larga mientras en una aparente amenaza un hijo súbito aparece en el horizonte, lo que lo hace salir de su letargo e ir en busca de las amantes perdidas (infiero que durante la alocada década de 1960) para encontrar cómo es que a ellas también el tiempo las ha desgastado hasta el punto en que se vuelven irreconocibles, paranoicas o de plano devastadas por un mundo en el que también se tienen que defender.
- Inosensu (Ghost in the Shell 2): "Follow me / to the darkness of the shinning sea / waiting beyond / the world that we have known". Esos versos se me quedaron en la mente todo el verano, desde que vi por primera vez el DVD (lamentablemente no hubo cine en México que lo pasara). Todos los ingredientes del anime de alta factura: una historia policíaca pero con un profundo subtexto filosófico sobre las implicaciones de nuestra relación con la tecnología llevadas hasta el extremo más radical, es decir, la abolición absoluta de la humanidad humana, valga la redundancia. Si a esto le agregamos una técnica de animación que combina de manera armónica los efectos por computadora con una línea de dibujo limpia que le da un tratamiento cinemático a un género que aún sigue siendo visto de abajo para arriba. Nomás para que se den un quemón de la calidad, esta película fue la primera animación japonesa nominada a la palma de oro en el festival de Cannes en 2004. Si, ya se que no es una movie propiamente del 2005, pero hasta este año conseguí el DVD. Ah, y no olviden que Sore wa inotchi innosensu (life is innocence).
- Zatoichi: Un masajista ciego rubio. ¿Hay acaso una idea de un ser más extravagante? Pues en la línea del enorme Takeshi Kitano, el personaje esconde muchas cosas, pero muchas de verdad bajo un personaje tan raro. Una película cuyo final inesperado lo deja a uno con cara de What!
- Te doy mis ojos: La violencia de género contra las mujeres se ha vuelto un tema de actualidad. Las campañas que pugnan por la eliminación de este mal social se han convertido en un gran tema de discusión pública. Sin embargo, esta película española, dirigida por Icíar Bollaín le da una mirada nueva al problema, enfocando buena parte de la trama a la exploración de la violencia desde el punto de vista del hombre violentador. El punto de vista es fundamental: en un mundo donde los hombres pierden el dominio de algo que siempre consideraron su propiedad (la voluntad femenina), la violencia se vuelve el último lenguaje que pueden hablar estos hombres. Me parece que es una película que trata con honestidad el asunto, aunque debo admitir que algo le demeritan ciertos toques sentimentalistas y la falta de exploración de los motivos que llevaron a la protagonista a buscar el amor en un hombre violento a todas luces, pero de todos modos una visión nueva de un problema que se vuelve cada vez más relevante.
- Hotel Rwanda: Hay que decirlo, Occidente lleva una carga de culpa por la matanza en Ruanda de 1994. El millón de personas muertas (más o menos) de manera espantosa en ese país fueron en buena parte responsabilidad de una Europa y unos Estados Unidos que le dieron la espalda a un conflicto que no les interesaba porque allí no había petróleo, uranio, musulmantes integristas o un vistoso dictador para derribar. Quizá como forma de exorcizar esos demonios, el cineasta Terry George plasmó en celuloide el episodio de Paul Rusesabaguina, un gerente de hotel que con infinitos trabajos logra (pese incluso a las Naciones Unidas) salvar la vida de una enorme cantidad de personas que de otro modo hubieran caído bajo el sangriendo machete de los asesinos. Una historia de la vida real, que desafortunadamente cae muchas veces en el sentimentalismo y la culpa de quienes quieren lavar los pecados con celuloide. Los buenos muy buenos y sin tacha mientras que los malos son idiotas o de plano bestiales. Al igual que con Te doy mis ojos, el problema quizá radica en el hecho de buscar deliberadamente develar los mecanismos de un problema social por medio del ritual mediático. Pero bueno, siempre una palabra será mejor que el silencio de todos los días.
- Wallace & Gromit in The Curse of the Were-Rabbit: Ya en la carrera conocí cortometrajes de animación de estos personajes, por lo que cuando supe que el directir Nick Park haría un largometraje al respecto, no pude menos que emocionarme. El hecho de que hagan uso de una herramienta aparentemente tan primitiva como la plastilina para plasmar su historia, amén del humor británico del que hacen gala estos personajes hacen que el dueto de Wallace y Gromit se vuelva una película extraña ya que al mismo tiempo que entretiene a los niños, divierte a los grandes sin que unos se sientan avergonzados de los otros.
- Cine Mexicano: Lo confieso, este 2005 me puse en huelga de cine nacional. No vi nada que me interesara, ni siquiera Batalla en el Cielo de Carlos Reygadas, que pese a haber destacado como lo menos pior del cine nacional por estas fechas, la verdad es que el escándalo y la censura de propia mano con la que se regaló el director, me desanimaron por completo. Si les soy sincero, la última película mexicana que recuerdo es la de Temporada de patos, de Fernando Eimbcke, que me pareció una muy buena introducción al cine de arte para púberes de entre 15 y 17 años, amén de un fusil de la idea de Jim Jarmusch con su Stranger than Paradise.
- Broken flowers (Flores rotas): Bill Murray (ex cazafantasmas, para más señas) ha sido un actor que tuvo un revival interesante desde que protagonizara Lost in Traslation al lado de la exquisita Scarlett Jonahnnson. Su rictus de caballero de triste figura perdido en los senderos de la posmodernidad lo ha hecho el objetivo de directores que necesitan de personajes aparentemente impasibles pero sensibles y frágiles. En esta película (donde los diálogos de Murray podrían caber en un par de cuartillas a lo sumo), un casanova decadente, encerrado en las cuatro paredes de su casa, mira cómo su última pareja se larga mientras en una aparente amenaza un hijo súbito aparece en el horizonte, lo que lo hace salir de su letargo e ir en busca de las amantes perdidas (infiero que durante la alocada década de 1960) para encontrar cómo es que a ellas también el tiempo las ha desgastado hasta el punto en que se vuelven irreconocibles, paranoicas o de plano devastadas por un mundo en el que también se tienen que defender.
- Inosensu (Ghost in the Shell 2): "Follow me / to the darkness of the shinning sea / waiting beyond / the world that we have known". Esos versos se me quedaron en la mente todo el verano, desde que vi por primera vez el DVD (lamentablemente no hubo cine en México que lo pasara). Todos los ingredientes del anime de alta factura: una historia policíaca pero con un profundo subtexto filosófico sobre las implicaciones de nuestra relación con la tecnología llevadas hasta el extremo más radical, es decir, la abolición absoluta de la humanidad humana, valga la redundancia. Si a esto le agregamos una técnica de animación que combina de manera armónica los efectos por computadora con una línea de dibujo limpia que le da un tratamiento cinemático a un género que aún sigue siendo visto de abajo para arriba. Nomás para que se den un quemón de la calidad, esta película fue la primera animación japonesa nominada a la palma de oro en el festival de Cannes en 2004. Si, ya se que no es una movie propiamente del 2005, pero hasta este año conseguí el DVD. Ah, y no olviden que Sore wa inotchi innosensu (life is innocence).
- Zatoichi: Un masajista ciego rubio. ¿Hay acaso una idea de un ser más extravagante? Pues en la línea del enorme Takeshi Kitano, el personaje esconde muchas cosas, pero muchas de verdad bajo un personaje tan raro. Una película cuyo final inesperado lo deja a uno con cara de What!
- Te doy mis ojos: La violencia de género contra las mujeres se ha vuelto un tema de actualidad. Las campañas que pugnan por la eliminación de este mal social se han convertido en un gran tema de discusión pública. Sin embargo, esta película española, dirigida por Icíar Bollaín le da una mirada nueva al problema, enfocando buena parte de la trama a la exploración de la violencia desde el punto de vista del hombre violentador. El punto de vista es fundamental: en un mundo donde los hombres pierden el dominio de algo que siempre consideraron su propiedad (la voluntad femenina), la violencia se vuelve el último lenguaje que pueden hablar estos hombres. Me parece que es una película que trata con honestidad el asunto, aunque debo admitir que algo le demeritan ciertos toques sentimentalistas y la falta de exploración de los motivos que llevaron a la protagonista a buscar el amor en un hombre violento a todas luces, pero de todos modos una visión nueva de un problema que se vuelve cada vez más relevante.
- Hotel Rwanda: Hay que decirlo, Occidente lleva una carga de culpa por la matanza en Ruanda de 1994. El millón de personas muertas (más o menos) de manera espantosa en ese país fueron en buena parte responsabilidad de una Europa y unos Estados Unidos que le dieron la espalda a un conflicto que no les interesaba porque allí no había petróleo, uranio, musulmantes integristas o un vistoso dictador para derribar. Quizá como forma de exorcizar esos demonios, el cineasta Terry George plasmó en celuloide el episodio de Paul Rusesabaguina, un gerente de hotel que con infinitos trabajos logra (pese incluso a las Naciones Unidas) salvar la vida de una enorme cantidad de personas que de otro modo hubieran caído bajo el sangriendo machete de los asesinos. Una historia de la vida real, que desafortunadamente cae muchas veces en el sentimentalismo y la culpa de quienes quieren lavar los pecados con celuloide. Los buenos muy buenos y sin tacha mientras que los malos son idiotas o de plano bestiales. Al igual que con Te doy mis ojos, el problema quizá radica en el hecho de buscar deliberadamente develar los mecanismos de un problema social por medio del ritual mediático. Pero bueno, siempre una palabra será mejor que el silencio de todos los días.
- Wallace & Gromit in The Curse of the Were-Rabbit: Ya en la carrera conocí cortometrajes de animación de estos personajes, por lo que cuando supe que el directir Nick Park haría un largometraje al respecto, no pude menos que emocionarme. El hecho de que hagan uso de una herramienta aparentemente tan primitiva como la plastilina para plasmar su historia, amén del humor británico del que hacen gala estos personajes hacen que el dueto de Wallace y Gromit se vuelva una película extraña ya que al mismo tiempo que entretiene a los niños, divierte a los grandes sin que unos se sientan avergonzados de los otros.
- Cine Mexicano: Lo confieso, este 2005 me puse en huelga de cine nacional. No vi nada que me interesara, ni siquiera Batalla en el Cielo de Carlos Reygadas, que pese a haber destacado como lo menos pior del cine nacional por estas fechas, la verdad es que el escándalo y la censura de propia mano con la que se regaló el director, me desanimaron por completo. Si les soy sincero, la última película mexicana que recuerdo es la de Temporada de patos, de Fernando Eimbcke, que me pareció una muy buena introducción al cine de arte para púberes de entre 15 y 17 años, amén de un fusil de la idea de Jim Jarmusch con su Stranger than Paradise.
Thursday, December 29, 2005
MUVIS PARA EL 2005 (Parte 1)
Dado que no hay noticias y que todo mundo parece estar concentrado en la hueva del recalentado, me daré la licencia para ponerme el sombrero de crítico de cine para comentar algunas de las que me parecen películas más relevantes del año que se va, basadas en mi muy subjetivo y personal punto de vista.
- Oldboy (cinco días para vengarse): Cuando mi fe por el cine estaba decayendo, cuando pensaba que el cine sólo podría seguir pariendo malos remakes de películas que vieron mejores ayeres, aparece un fresco viento coreano de la mano del director Chan-wook Park con una película que lo deja a uno como seguramente dejó Un perro andaluz a la audiencia francesa a principios de siglo. Una historia retorcidísima, unos personajes que oscilan entre la irrealidad y el sadismo, actuaciones impresionantes y sobre todo, una película ORIGINAL que no teme valerse de una historia nueva, arriesgada y hasta políticamente incorrecta. Es una pena que los gringos ya casi no les queden pelotas para hacer películas donde verdaderamente se jueguen el pellejo. Incluso hasta los europeos se ven medrosos ante el coraje, la imaginación y la garra de los cineastas asiáticos.
- Closer (llevados por el deseo -o algo así-): ¿Quién quiere ver a la Princesa Amidala bailando en hot pants? Yo dije yo y vi la movie. Punto y aparte de ver como la Portman pudo salir airosa de la maldición Star Wars, le pelicula pone sobre la mesa algunos temas propios de nuestra época. ¿Cómo puede concebirse y hacerse visible el amor dentro de las viscosas paredes y suelos de personas que cambian hora con hora, de pasiones que nacen de los monitores y de cruces sentimentales donde la fidelidad queda supeditada al próximo orgasmo? Pareciera que eso está muy lejos de nuestra república católica, pero yo los invito a que vean la película y después se pregunten si realmente estamos tan lejos de los pecados allí descritos.
- Der Untergang (la caída): Sin temor a llenar el teclado de palabras, esta película me parece que presenta la interpretación definitiva de Hitler. Bruno Ganz (para más señas, el ángel Cassiel en la película de Wim Wendes, Far away, so close) personifica a un hombre que se desmorona con el mundo que creó, un déspota enjaulado cuyo poder se reduce a los sueños de un mundo que no sólo no verá la luz (el Reich de los mil años) sino que implotará enmedio del delirio de grandeza de sus protagonistas, que verán la cara de la muerte deformada por el delirio y la devastación que machaca el último refugio de Hitler y sus compinches, amén del conocimiento de una mala obra de teatro cuyo telón afilado les cae por encima en un baño de sangre.
- Super Size Me (super engórdame): Lo que los cineastas gringos (salvo excepciones) han perdido en el cine narrativo, lo han ganado en el documental. La escuela del gordito Michael Moore se ha extendido y ha dejado discípulos con hachas gloriosamente afiladas. Este es el caso de Morgan Spurlock, quien después de trabajar para MTV (la serie I Bet You Will es de su creación) decidió morder la mano trasnacional para irse contra uno de los baluartes del american lifestyle. Me refiero ni más ni menos que al "fast food". El experimento radical de alimentarse de hamburguesas todo un mes y demostrar los nocivos daños de la comida chatarra se me hizo un performance al estilo del periodismo "gonzo" (donde el periodista se mete hasta el fondo de la situación), pero al mismo tiempo un uso creativo de esa chatarra llamada "reality tv" con el fin de crear algo más edificante.
- Oldboy (cinco días para vengarse): Cuando mi fe por el cine estaba decayendo, cuando pensaba que el cine sólo podría seguir pariendo malos remakes de películas que vieron mejores ayeres, aparece un fresco viento coreano de la mano del director Chan-wook Park con una película que lo deja a uno como seguramente dejó Un perro andaluz a la audiencia francesa a principios de siglo. Una historia retorcidísima, unos personajes que oscilan entre la irrealidad y el sadismo, actuaciones impresionantes y sobre todo, una película ORIGINAL que no teme valerse de una historia nueva, arriesgada y hasta políticamente incorrecta. Es una pena que los gringos ya casi no les queden pelotas para hacer películas donde verdaderamente se jueguen el pellejo. Incluso hasta los europeos se ven medrosos ante el coraje, la imaginación y la garra de los cineastas asiáticos.
- Closer (llevados por el deseo -o algo así-): ¿Quién quiere ver a la Princesa Amidala bailando en hot pants? Yo dije yo y vi la movie. Punto y aparte de ver como la Portman pudo salir airosa de la maldición Star Wars, le pelicula pone sobre la mesa algunos temas propios de nuestra época. ¿Cómo puede concebirse y hacerse visible el amor dentro de las viscosas paredes y suelos de personas que cambian hora con hora, de pasiones que nacen de los monitores y de cruces sentimentales donde la fidelidad queda supeditada al próximo orgasmo? Pareciera que eso está muy lejos de nuestra república católica, pero yo los invito a que vean la película y después se pregunten si realmente estamos tan lejos de los pecados allí descritos.
- Der Untergang (la caída): Sin temor a llenar el teclado de palabras, esta película me parece que presenta la interpretación definitiva de Hitler. Bruno Ganz (para más señas, el ángel Cassiel en la película de Wim Wendes, Far away, so close) personifica a un hombre que se desmorona con el mundo que creó, un déspota enjaulado cuyo poder se reduce a los sueños de un mundo que no sólo no verá la luz (el Reich de los mil años) sino que implotará enmedio del delirio de grandeza de sus protagonistas, que verán la cara de la muerte deformada por el delirio y la devastación que machaca el último refugio de Hitler y sus compinches, amén del conocimiento de una mala obra de teatro cuyo telón afilado les cae por encima en un baño de sangre.
- Super Size Me (super engórdame): Lo que los cineastas gringos (salvo excepciones) han perdido en el cine narrativo, lo han ganado en el documental. La escuela del gordito Michael Moore se ha extendido y ha dejado discípulos con hachas gloriosamente afiladas. Este es el caso de Morgan Spurlock, quien después de trabajar para MTV (la serie I Bet You Will es de su creación) decidió morder la mano trasnacional para irse contra uno de los baluartes del american lifestyle. Me refiero ni más ni menos que al "fast food". El experimento radical de alimentarse de hamburguesas todo un mes y demostrar los nocivos daños de la comida chatarra se me hizo un performance al estilo del periodismo "gonzo" (donde el periodista se mete hasta el fondo de la situación), pero al mismo tiempo un uso creativo de esa chatarra llamada "reality tv" con el fin de crear algo más edificante.
Wednesday, December 28, 2005
LA CIUDAD DESGENTADA
Parece mentira, apenas la gente deja de ir a sus trabajos y los escuincles a la escuela para que la ciudad recupere buena parte de su encanto. El atardecer de hoy en el Paseo de la Reforma fue maravilloso. Poca gente, una luz anaranjada que atravesaba la atmósfera y un tráfico que hasta se veía encantador. Obviamente que como fenómeno colateral, la cantidad y calidad de las noticias desciente hasta casi un punto cercano a cero.
Y para muestra basta un botón. Mientras caminaba frente a la embajada norteamericana me topé con una pequeña multitud de cámaras y colegas reporteros que entrevistaban a una señora que agitaba una toalla con forma y estampado de dólar. Hasta donde comprendí, la señora protestaba por la deuda externa y exigía que se dejara de pagar. Evidentemente que nadie le ha señalado aún que el tema de la deuda, como las canciones del grupo Flans, se quedó atrapado en la década de 1980. Pero lo chistoso es que a una sóla persona le hicieran tanta bulla tantas cámaras de televisión. Yo por eso definitivamente colgué la grabadora estos días y mejor me he puesto a leer y escribir cosas lejanas de mi obsesión cotidiana por la noticia y lo actual.
Regresando a las delicias de la ciudad sin gente. Maravilloso andar por la calle, pasear por la Zona Rosa en búsqueda de libros en la tranquilidad de la quietud. Hasta pareciera que estamos en una ciudad bucólica de provincia. De cualquier modo no hay que dejarse engañar por las apariencias y no bajar la guardia, que no faltará algún exiliado del aguinaldo que podrúa buscar su año nuevo en la cartera de uno.
Y para muestra basta un botón. Mientras caminaba frente a la embajada norteamericana me topé con una pequeña multitud de cámaras y colegas reporteros que entrevistaban a una señora que agitaba una toalla con forma y estampado de dólar. Hasta donde comprendí, la señora protestaba por la deuda externa y exigía que se dejara de pagar. Evidentemente que nadie le ha señalado aún que el tema de la deuda, como las canciones del grupo Flans, se quedó atrapado en la década de 1980. Pero lo chistoso es que a una sóla persona le hicieran tanta bulla tantas cámaras de televisión. Yo por eso definitivamente colgué la grabadora estos días y mejor me he puesto a leer y escribir cosas lejanas de mi obsesión cotidiana por la noticia y lo actual.
Regresando a las delicias de la ciudad sin gente. Maravilloso andar por la calle, pasear por la Zona Rosa en búsqueda de libros en la tranquilidad de la quietud. Hasta pareciera que estamos en una ciudad bucólica de provincia. De cualquier modo no hay que dejarse engañar por las apariencias y no bajar la guardia, que no faltará algún exiliado del aguinaldo que podrúa buscar su año nuevo en la cartera de uno.
Saturday, December 24, 2005
GRACIAS POR LA LETRA
Supongo que en virtud de todas mis inquinas y quejas sobre la temporada navideña el destino me entregó el regalo inesperado: un encuentro con una persona que, pese al haber estado en mi vida poco tiempo, ejerció una influencia que hasta el día de hoy se hace presente y por la cual me presento extremadamente agradecido.
Todo ocurrió cuando cursaba la preparatoria en el Colegio Salesiano Angela Segovia de Serrano (mejor conocido como Salesiano de Barrientos por la vecidad con el reclusorio de homónimo nombre), más o menos en el año de 1993. En aquel entonces yo sólo era un adolescente confundido (como cualquier otro) lleno de hormonas y cuya vocación estaba en el limbo. Por motivos que ya he olvidado tenía la vaga idea de que estudiaría una ingeniería entre electrónica y en telecomunicaciones. A decir verdad no sabía ni porqué lo decía, aunque mi familia no parecía disgustada por ello y al contrario se percibía sumamente feliz.
Sin embargo, en las primeras semanas de ese último grado me sentía lleno de dudas. La ingeniería no me convencía lo suficiente como para dedicar mi vida a ello. Por otro lado mi vida estudiantil se encontraba reducida al aislamiento que me hacía pasar las horas del almuerzo sentado en las gradas de la cancha de soccer (parece cliché, pero es totalmente cierto) enamorado de una chica de cuyo influjo malhadado no me pude sustraer sino muchos años más tarde (para ser precisos, ya entrada esta década). La única cosa que me salvaba eran los libros, docenas de ellos que leía sin orden ni concierto pero con muchísimo gusto: autores como Fernández de Lizardi, Luis Spota y el caricaturista Rius me llevaban hacia caminos que apenas podía comprender entonces pero que me indicaban un camino cierto.
En ese panorama, no había mucho que decir de los profesores: entre la apatía y la patología, el equipo docente hacía sus esfuerzos para educarnos y hacernos tragar cosas como lecciones de anatomía a cargo de un profesor del cual había sospechas fundadas de que usaba un peluquín; lecciones de lógica por parte de un hombrecillo cuyos tics eran lo más destacable de sus clases y un profesor que hizo su entrada en nuestras vidas diciendo que su nombre era Fozzy. Guaca, guaca.
Pero las cosas cambiaron con una profesora de literatura llamada Norma.
No puedo decir que recuerdo claramente cada clase que me dió, pero lo que si puedo decir es que ella descubrió que entre las cosas que podía hacer se encontraba el escribir con cierta propiedad y una curiosidad insaciable sobre los libros (que se vería confirmada años después cuando pude darme vuelo en la biblioteca de mi universidad). No recuerdo claramente sus palabras, pero de lo que hay imágenes vívidas sobre su amor que le imponía a la lectura. Y de hecho, ahora recuerdo uno de sus ejercicios: escribir una carta de amor anónima para alguien y ella se encargaría de leerla en la clase, sin dar a conocer el remitente, claro.
Fue un ejercicio muy chistoso, pero a casi nadie de mis compañeros le importó un comino. La mayoría estaba demasiado ocupado pensando en el desmadre y en el mundo futuro que les esperaba (y que se cristalizaría en papeles de padre de familia y asistentes contables) como para hacerle caso. Pero en lo personal sus palabras me llegaron y sus comentarios sobre la literatura me llenaron en un momento en el que no había demasiado como para vanagloriarse. A falta de amor, a falta de aceptación, a falta de socialización, el mundo de la escritura se presentó como un sitio donde se podía vivir sin tener que afrontar la realidad donde no me podía, ya no digamos sentir bien, sino que al menos percibir que no me tenía apretándome el cuello.
A partir de sus clases, después de los comentarios sobre algunas de mis narraciones y al mirar el interés con el que se dedicaba a su trabajo (cosa insólita en un panorama lleno de desánimo y derrota magisterial) fue que comencé a definir algo dentro de mi. En ese momento la cosa no tenía nombre ni significado aún. No era una forma, ni siquiera un propósito definido pero era el hálito de algo mucho más grande que se desdoblaría con los años y me definiría como escritor; mejor dicho, como periodista. Desafortunadamente el tiempo pasó y cuando quise volver a ver a la profesora Norma ya no se encontraba allí y se perdió dentro de las brumas de una educación preparatoria que por muchas cosas quise olvidar. Y la profesora Norma se fue con ellas.
Ha pasado más de una década, por lo que toparme con ella en una librería esta víspera de Nochebuena fue una sorpresa absolutamente injustificada. No ha cambiado casi nada (o al menos yo así lo veo) y fue una maravilla poder platicar con ella (aunque fuese por sólo unos minutos) para poderle decir lo muy agradecido que estoy, lo mucho que influyó en mi vida y que lo que ella sembró hace ya tantos años pudo pervivir hasta llevarme al camino que hoy transito. Ella sólo me respondió con una sonrisa amplia y con un gran abrazo. Profesora, no, Maestra Norma. Mil gracias por dejarme prendado de la letra, un millón de parabienes en su vida presente y futura; un reconocimiento por haber sido una de las mejores personas que me encontré en un momento crítico de la vida. Me ofreció un sendero diferente en el que me defiendo ahora y con el que quiero mantenerme por el resto de la vida. En pocas palabras, me ayudó a encontrar mi vocación y la fuerza que ahora hace caminar mi existencia.
Gracias, Maestra Norma
Todo ocurrió cuando cursaba la preparatoria en el Colegio Salesiano Angela Segovia de Serrano (mejor conocido como Salesiano de Barrientos por la vecidad con el reclusorio de homónimo nombre), más o menos en el año de 1993. En aquel entonces yo sólo era un adolescente confundido (como cualquier otro) lleno de hormonas y cuya vocación estaba en el limbo. Por motivos que ya he olvidado tenía la vaga idea de que estudiaría una ingeniería entre electrónica y en telecomunicaciones. A decir verdad no sabía ni porqué lo decía, aunque mi familia no parecía disgustada por ello y al contrario se percibía sumamente feliz.
Sin embargo, en las primeras semanas de ese último grado me sentía lleno de dudas. La ingeniería no me convencía lo suficiente como para dedicar mi vida a ello. Por otro lado mi vida estudiantil se encontraba reducida al aislamiento que me hacía pasar las horas del almuerzo sentado en las gradas de la cancha de soccer (parece cliché, pero es totalmente cierto) enamorado de una chica de cuyo influjo malhadado no me pude sustraer sino muchos años más tarde (para ser precisos, ya entrada esta década). La única cosa que me salvaba eran los libros, docenas de ellos que leía sin orden ni concierto pero con muchísimo gusto: autores como Fernández de Lizardi, Luis Spota y el caricaturista Rius me llevaban hacia caminos que apenas podía comprender entonces pero que me indicaban un camino cierto.
En ese panorama, no había mucho que decir de los profesores: entre la apatía y la patología, el equipo docente hacía sus esfuerzos para educarnos y hacernos tragar cosas como lecciones de anatomía a cargo de un profesor del cual había sospechas fundadas de que usaba un peluquín; lecciones de lógica por parte de un hombrecillo cuyos tics eran lo más destacable de sus clases y un profesor que hizo su entrada en nuestras vidas diciendo que su nombre era Fozzy. Guaca, guaca.
Pero las cosas cambiaron con una profesora de literatura llamada Norma.
No puedo decir que recuerdo claramente cada clase que me dió, pero lo que si puedo decir es que ella descubrió que entre las cosas que podía hacer se encontraba el escribir con cierta propiedad y una curiosidad insaciable sobre los libros (que se vería confirmada años después cuando pude darme vuelo en la biblioteca de mi universidad). No recuerdo claramente sus palabras, pero de lo que hay imágenes vívidas sobre su amor que le imponía a la lectura. Y de hecho, ahora recuerdo uno de sus ejercicios: escribir una carta de amor anónima para alguien y ella se encargaría de leerla en la clase, sin dar a conocer el remitente, claro.
Fue un ejercicio muy chistoso, pero a casi nadie de mis compañeros le importó un comino. La mayoría estaba demasiado ocupado pensando en el desmadre y en el mundo futuro que les esperaba (y que se cristalizaría en papeles de padre de familia y asistentes contables) como para hacerle caso. Pero en lo personal sus palabras me llegaron y sus comentarios sobre la literatura me llenaron en un momento en el que no había demasiado como para vanagloriarse. A falta de amor, a falta de aceptación, a falta de socialización, el mundo de la escritura se presentó como un sitio donde se podía vivir sin tener que afrontar la realidad donde no me podía, ya no digamos sentir bien, sino que al menos percibir que no me tenía apretándome el cuello.
A partir de sus clases, después de los comentarios sobre algunas de mis narraciones y al mirar el interés con el que se dedicaba a su trabajo (cosa insólita en un panorama lleno de desánimo y derrota magisterial) fue que comencé a definir algo dentro de mi. En ese momento la cosa no tenía nombre ni significado aún. No era una forma, ni siquiera un propósito definido pero era el hálito de algo mucho más grande que se desdoblaría con los años y me definiría como escritor; mejor dicho, como periodista. Desafortunadamente el tiempo pasó y cuando quise volver a ver a la profesora Norma ya no se encontraba allí y se perdió dentro de las brumas de una educación preparatoria que por muchas cosas quise olvidar. Y la profesora Norma se fue con ellas.
Ha pasado más de una década, por lo que toparme con ella en una librería esta víspera de Nochebuena fue una sorpresa absolutamente injustificada. No ha cambiado casi nada (o al menos yo así lo veo) y fue una maravilla poder platicar con ella (aunque fuese por sólo unos minutos) para poderle decir lo muy agradecido que estoy, lo mucho que influyó en mi vida y que lo que ella sembró hace ya tantos años pudo pervivir hasta llevarme al camino que hoy transito. Ella sólo me respondió con una sonrisa amplia y con un gran abrazo. Profesora, no, Maestra Norma. Mil gracias por dejarme prendado de la letra, un millón de parabienes en su vida presente y futura; un reconocimiento por haber sido una de las mejores personas que me encontré en un momento crítico de la vida. Me ofreció un sendero diferente en el que me defiendo ahora y con el que quiero mantenerme por el resto de la vida. En pocas palabras, me ayudó a encontrar mi vocación y la fuerza que ahora hace caminar mi existencia.
Gracias, Maestra Norma
Friday, December 23, 2005
NAVIDAD EN BLANCO II
Y proseguimos con las quejas navideñas. Las cosas no han mejorado nada: salgo a la ciudad a entregar un documento por el rumbo de Ciudad Universitaria, pero como tardé dos horas en llegar a la estación del metro Rosario, mejor dejé que los profesionales de Estafeta se avienten el resto del camino y entreguen el documento cuando se les haga mejor el tiempo.
Pero, dado que me quedé en la zona de Polanco, realmente me di cuenta de los alcances del caos de la urbe en a víspera navideña. Los automóviles unos sobre de otros buscando un improbable estacionamiento. Las personas arrojándose literalmente sobre las tiendas al asalto de todo tipo de mercancías, los cajeros automáticos vacíos de efectivo y en resumen, un desmadre por todos lados, para comprar, para pagar, para abonar los pagos, para salir de casa y para volver a ella.
Lo único que se me ocurre es desear que e 26 de diciembre todo vuelva a una hipotética paz.
Pero, dado que me quedé en la zona de Polanco, realmente me di cuenta de los alcances del caos de la urbe en a víspera navideña. Los automóviles unos sobre de otros buscando un improbable estacionamiento. Las personas arrojándose literalmente sobre las tiendas al asalto de todo tipo de mercancías, los cajeros automáticos vacíos de efectivo y en resumen, un desmadre por todos lados, para comprar, para pagar, para abonar los pagos, para salir de casa y para volver a ella.
Lo único que se me ocurre es desear que e 26 de diciembre todo vuelva a una hipotética paz.
Thursday, December 22, 2005
NAVIDAD EN BLANCO
La verdad me da flojera repetir los estereotipos de la Navidad: que es una época de dar, de regalar y de ser felices. Si me lo preguntan, podría decir que algunos de los peores momentos de mi vida los pasé una Nochebuena. Como si hiciera falta, las incesantes campañas de publicidad y el caos de fin de año en la ciudad hacen que uno prefiera mantenerse aislado en su casa. Cosa que he hecho, verbigracia el privilegio de poder trabajar desde mi casa, lo que me permite pasarme días enteros encerrado sin siquiera asomarme a la puerta.
Pero es cierto también que estas fiestas son necesarias. Una de las necesidades primordiales de los seres humanos es el reconocimiento del paso de ciclos que permitan hacer balances, cierres y en su caso puedan ayudar a comprender mejor el momento que se vive y reorganizar las energías en el camino hacia otro ciclo nuevo. Lo que se ha salido de todo control es el hecho de que la gente ahora se vea obligada a comprar, a sentirse feliz y a convivir con personas con las que usualmente quisiera liarse a golpes, todo en nombre de la armonía navideña.
Y claro que me quejo de la comercialización infame. Si no mal recuerdo mis raíces católicas, la Navidad es una época de recogimiento, de reflexión y de feliz sobriedad. Pero al igual que a su antípoda, la Semana Santa, se ha transformado en un carnaval de personajes grotescos (comenzando por Santa Claus) y de un irracional frenesí por llenarse de comida el estómago y la casa de objetos inútiles. Mi hermana me platicó que en una fiesta que le tocó organizar en la empresa donde trabaja, la cosa se puso tan pantagruélica que hubo gente que iba a vomitar nada más para poder volver a comer. Una obscenidad que al niño Dios le daría asco prescenciar.
Pero en fin, una vez desahogado de mi queja navideña, espero que todos se la pasen padre, si es que alguien lee estas reflexiones a destiempo cortesía de un servidor y seguiremos escribiendo.
Pero es cierto también que estas fiestas son necesarias. Una de las necesidades primordiales de los seres humanos es el reconocimiento del paso de ciclos que permitan hacer balances, cierres y en su caso puedan ayudar a comprender mejor el momento que se vive y reorganizar las energías en el camino hacia otro ciclo nuevo. Lo que se ha salido de todo control es el hecho de que la gente ahora se vea obligada a comprar, a sentirse feliz y a convivir con personas con las que usualmente quisiera liarse a golpes, todo en nombre de la armonía navideña.
Y claro que me quejo de la comercialización infame. Si no mal recuerdo mis raíces católicas, la Navidad es una época de recogimiento, de reflexión y de feliz sobriedad. Pero al igual que a su antípoda, la Semana Santa, se ha transformado en un carnaval de personajes grotescos (comenzando por Santa Claus) y de un irracional frenesí por llenarse de comida el estómago y la casa de objetos inútiles. Mi hermana me platicó que en una fiesta que le tocó organizar en la empresa donde trabaja, la cosa se puso tan pantagruélica que hubo gente que iba a vomitar nada más para poder volver a comer. Una obscenidad que al niño Dios le daría asco prescenciar.
Pero en fin, una vez desahogado de mi queja navideña, espero que todos se la pasen padre, si es que alguien lee estas reflexiones a destiempo cortesía de un servidor y seguiremos escribiendo.
Sunday, December 11, 2005
LA PUBLICIDAD ETEREA
Un amigo que trabaja en agencias de publicidad me lo explica sencillo "la publicidad es hacer que la gente compre tres manzanas pensando que se llevan una sola". No estoy descubriendo el hilo negro al decirlo, pero ceo que si ese es el papel de la publicidad, entonces debe ceñirse a su papel de hacer más atractivas las cosas para venderlas más rápidamente.
Se que lo que digo puede parecer una simpleza, pero es el origen de toda la creatividad publicitaria. En el negocio de los licores y los tabacos, debido a las restricciones sanitarias en México, es imposible colocar a algunos tipos haciendo gestos de satisfacción mientras empinan el codo o se llenan los pulmones de humo. Por tal motivo, las campañas publicitarias de estos productos suelen recurrir a sofisticadas asociaciones de ideas con el fin de crear hacer que la gente crea que al beber o al fumar puedan acceder a mundos glamourosos, aventureros o eróticamente atractivos.
Sin embargo, en ocasiones se les pasa la mano y en la idea de crear alcoholes atrayentes terminan haciendo cosas tan extrañas que uno no sabe si lo que quieren es que uno beba más o se prevenga de las consecuencias de la ingestión de tóxicos entre pecho y espalda. Este es el caso de un ron llamado Bacardí, que (al menos en México) goza desde hace décadas de fama de ser un licor de mala calidad y reservado para quien no puede pagarse ni siquiera un tequila de mediana calidad (irónico que ahora el tequila sea bebida chic y sexy). Para agregarle glamur a la marca, los creativos se han dado a la tarea de crear campañas llenas de misterio y glamour.
Hace un par de años se valieron de la idea de crear una cosa (o concepto) llamado Zu Zu y que pretendía hacer que la gente en lugar de pedir el licor de marras pidiera ZuZu. Los comerciales y los espectaculares empleados para tal efecto sacaban la idea de consumir ZuZu, pero no se si porque se les acabó el dinero o porque la idea era fomentar el misterio, la campaña quedó sin aclarar qué cosa era el ZuZu y muy pocos (en mi caso un amigo publicitario me tuvo que explicar todo el concepto) entendieron que era un producto Bacardí. Por la forma abrupta en que terminó la campaña infiero que no tuvo el éxito deseado.
Pero nadie escarmienta en el tiempo pasado y la misma empresa alcohólica reincide con una campaña para promover los mismos productos con un slogan que dice "holamañana". La inversión en comerciales y otras herramientas publicitarias ha sido apreciable, pero una vez más, la idea rebasó al producto. No entiendo qué significa eso de holamañana, si esa frase es la que debo decir al beberme uno de los alipuses promocionados, o que es necesario parrandear hasta saludar la mañana o que el producto te hace mirar lunas de tamaño gigante enmedio de alucinantes modelos meneando el bote. Misterio sin resolver.
No sé si esta campaña ha ganado premios (cosa muy probable debido a la "creatividad" invertida) pero en cuestión de ventas no estoy muy seguro que la gente se haya lanzado en masa hacia las estanterías con el fin de consumir este producto. No puedo afirmar que esta campaña esté destinada al fracaso (al menos aprendieron a colocar el producto en medio de los comerciales para hacerlos menos enigmáticos) pero me da la impresión de que bebidas más humildes como la cerveza Corona y con ideas más sencillas, pueden llegar al alma y el gañote de los bebedores.
Salud
Se que lo que digo puede parecer una simpleza, pero es el origen de toda la creatividad publicitaria. En el negocio de los licores y los tabacos, debido a las restricciones sanitarias en México, es imposible colocar a algunos tipos haciendo gestos de satisfacción mientras empinan el codo o se llenan los pulmones de humo. Por tal motivo, las campañas publicitarias de estos productos suelen recurrir a sofisticadas asociaciones de ideas con el fin de crear hacer que la gente crea que al beber o al fumar puedan acceder a mundos glamourosos, aventureros o eróticamente atractivos.
Sin embargo, en ocasiones se les pasa la mano y en la idea de crear alcoholes atrayentes terminan haciendo cosas tan extrañas que uno no sabe si lo que quieren es que uno beba más o se prevenga de las consecuencias de la ingestión de tóxicos entre pecho y espalda. Este es el caso de un ron llamado Bacardí, que (al menos en México) goza desde hace décadas de fama de ser un licor de mala calidad y reservado para quien no puede pagarse ni siquiera un tequila de mediana calidad (irónico que ahora el tequila sea bebida chic y sexy). Para agregarle glamur a la marca, los creativos se han dado a la tarea de crear campañas llenas de misterio y glamour.
Hace un par de años se valieron de la idea de crear una cosa (o concepto) llamado Zu Zu y que pretendía hacer que la gente en lugar de pedir el licor de marras pidiera ZuZu. Los comerciales y los espectaculares empleados para tal efecto sacaban la idea de consumir ZuZu, pero no se si porque se les acabó el dinero o porque la idea era fomentar el misterio, la campaña quedó sin aclarar qué cosa era el ZuZu y muy pocos (en mi caso un amigo publicitario me tuvo que explicar todo el concepto) entendieron que era un producto Bacardí. Por la forma abrupta en que terminó la campaña infiero que no tuvo el éxito deseado.
Pero nadie escarmienta en el tiempo pasado y la misma empresa alcohólica reincide con una campaña para promover los mismos productos con un slogan que dice "holamañana". La inversión en comerciales y otras herramientas publicitarias ha sido apreciable, pero una vez más, la idea rebasó al producto. No entiendo qué significa eso de holamañana, si esa frase es la que debo decir al beberme uno de los alipuses promocionados, o que es necesario parrandear hasta saludar la mañana o que el producto te hace mirar lunas de tamaño gigante enmedio de alucinantes modelos meneando el bote. Misterio sin resolver.
No sé si esta campaña ha ganado premios (cosa muy probable debido a la "creatividad" invertida) pero en cuestión de ventas no estoy muy seguro que la gente se haya lanzado en masa hacia las estanterías con el fin de consumir este producto. No puedo afirmar que esta campaña esté destinada al fracaso (al menos aprendieron a colocar el producto en medio de los comerciales para hacerlos menos enigmáticos) pero me da la impresión de que bebidas más humildes como la cerveza Corona y con ideas más sencillas, pueden llegar al alma y el gañote de los bebedores.
Salud
Saturday, December 10, 2005
¿POR QUE NO TENGO COCHE?
Si algo me caracteriza en la vida es la ausencia de un vehículo para moverme. Una vergüenza para alguien egresado de una de las instituciones educativas más costosas de nuestra patria. Se que para el convencionalismo de algunas personas que andan en mi edad esto es motivo de escándalo puesto que el libreto de la vida depararía a estas alturas la posesión de una linda nave recién salida de agencia, amén de que debería estar pensando en un lindo departamento desde el cual divisar la ciudad con imponente paisaje mientras mi trabajo me conduce hacia la plenitud material.
Es difícil renunciar al estereotipo.
A lo largo de mi vida me la he pasado buscando la realización personal (o omo gusten definir al estado de satisfacción que le viene a uno por vivir la vida añorada) por medio de mi trabajo. Contrariamente a lo que sucede con la mayoría de mis compañeros, que ascienden presurosos por los escalones del progreso material y espiritual, es que me he dado a la tarea de vivir escribiendo y narrando lo que el mundo tiene como reflejo cotidiano.
Y he pagado un precio por ello, un precio que desde ya le comparto a todo aquel que quiera dedicarse a esto de la escritura y el periodismo. No es una vida de lujos. No es que viva en una caja de cartón al aire libre (prueba cínica de ello es que redacto el presente texto en pijama desde mi recámara con calefacción) sino que nadie debe esperar a vivir esta vocación por la letra invadido por el deseo de hacerse de una casa en la playa o de un vehículo de manufactura sueca. Los placeres del periodista y del escritor se circunscriben a la mera existencia en la contemplación del gran teatro de la vida. Claro, no es que uno tenga que renunciar a los deseos, son parte sustancial de la existencia humana, pero debe quedar claro que las expectativas de la vida se encuentran en una parte inferior, supeditada al dictado permanente de esta vocación devoradora que a uno lo lleva a vivir en el deseo de la posesión, no de la materia ni de la carne, sino del etereo acontecimiento.
Es difícil renunciar al estereotipo.
A lo largo de mi vida me la he pasado buscando la realización personal (o omo gusten definir al estado de satisfacción que le viene a uno por vivir la vida añorada) por medio de mi trabajo. Contrariamente a lo que sucede con la mayoría de mis compañeros, que ascienden presurosos por los escalones del progreso material y espiritual, es que me he dado a la tarea de vivir escribiendo y narrando lo que el mundo tiene como reflejo cotidiano.
Y he pagado un precio por ello, un precio que desde ya le comparto a todo aquel que quiera dedicarse a esto de la escritura y el periodismo. No es una vida de lujos. No es que viva en una caja de cartón al aire libre (prueba cínica de ello es que redacto el presente texto en pijama desde mi recámara con calefacción) sino que nadie debe esperar a vivir esta vocación por la letra invadido por el deseo de hacerse de una casa en la playa o de un vehículo de manufactura sueca. Los placeres del periodista y del escritor se circunscriben a la mera existencia en la contemplación del gran teatro de la vida. Claro, no es que uno tenga que renunciar a los deseos, son parte sustancial de la existencia humana, pero debe quedar claro que las expectativas de la vida se encuentran en una parte inferior, supeditada al dictado permanente de esta vocación devoradora que a uno lo lleva a vivir en el deseo de la posesión, no de la materia ni de la carne, sino del etereo acontecimiento.
Monday, November 28, 2005
MUCHAS PALABRAS Y POCAS NOTICIAS
Tres fines de semana me aventé pegándome al televisor para ver las propuestas de los candidatos a la Presidencia de la República. Tres mañanas sabatinas consagradas a la observación imparcial de los precandidatos, a la depurada presentación de sus propuestas y al análisis de las ideas que tienen en la mente.
El panorama es abrumador.
En honor a la verdad, no hay forma de no conocer sus intenciones. En una página que Televisa destinó para que el careo de propuestas políticas (http://www.esmas.com/dialogospormexico/) se encuentran los perfiles, las propuestas, y expuestas de viva voz y en video sus planes de gobierno. Pero hay que decir que una cosa es saber lo que quieren y otra muy distinta es comprender a cabalidad lo que desean. A mi juicio ese es el punto fino y delicado del asunto.
En los enormes documentos puestos a disposición del público (ninguno baja de las 100 hojas de longitud) se plantean todo tipo de cosas, desde lo monumental hasta los simbólico si no que de plano lo disparatado. Sin embargo, a despecho de lo que cada quien interprete en su libre albedrío, la cosa es que estamos ante un panorama que para algunos puede parecer clásico mientras que a otros simplemente desolador: López Obrador ofrece refundar la república, Roberto Madrazo pone sobre la mesa la asutucia (y estulticia) acumulada por el PRI en décadas de rapacerías mientras que Calderón ofrece buenas ideas... solventadas en la buena voluntad de su victoria.
Los tres, eso sí, ofrecen mucho diálogo, mucha concertación política, aunque el PRD y el PRI les da un poco de miedo pensar en esa cosa llamada autoridad y con la que no se sienten muy a gusto; los primeros por el recuerdo de macanazos recibidos y los segundos por la mala conciencia de los tehuacanazos administrados. El PAN afirma su idea de emplear la autoridad hasta donde tope... cosa que que queda por demostrar después de los pésimos antecedentes del presidente panista que padecemos, quien no se sintió en la posición o la gana de arrojarles la ley encima a macheteros agresivos, sindicalistas alebrestados y familiares ambiciosos.
El PRD, eso sí, comprende muy bien el valor de los simbólico y ofrece algunas medidas, que si bien no tienen un gran impacto macroeconómico (como disminuir sueldos y desaparecer canonjías), saben a gloria ante un pueblo acosumbrado a inclinarse ante los guardaespaldas del Lic. o a admirarse de faraónicos estilos de vida forjados en la ruda labor de construir la patria. En otros países esto sólo sería una frivolidad, pero el pueblo mexicano se encuentra ante la oportunidad de ajustar cuentas personal y directamente con los autores de trácalas varias y portadores de insoportable soberbia arropada en enormes camionetas y comidas en restaurantes de harto tenedor.
Del PRI, pues no se comprende bien si lo que quieren es restaurar el poder para establecer (ahora sí) la República Revolucionaria o si más bien, después de un poco convincente acto de contricción, anunciarse listos para retomar la hacienda perdida. Desafortunadamente el cinismo de su candidato hace que cualquier propuesta, por seria que sea, se escuche como el plan malévolo de un engaño a ser administrado por vía rectal.
Y eso que ni siquiera ha terminado el año. ¡Ugh!
El panorama es abrumador.
En honor a la verdad, no hay forma de no conocer sus intenciones. En una página que Televisa destinó para que el careo de propuestas políticas (http://www.esmas.com/dialogospormexico/) se encuentran los perfiles, las propuestas, y expuestas de viva voz y en video sus planes de gobierno. Pero hay que decir que una cosa es saber lo que quieren y otra muy distinta es comprender a cabalidad lo que desean. A mi juicio ese es el punto fino y delicado del asunto.
En los enormes documentos puestos a disposición del público (ninguno baja de las 100 hojas de longitud) se plantean todo tipo de cosas, desde lo monumental hasta los simbólico si no que de plano lo disparatado. Sin embargo, a despecho de lo que cada quien interprete en su libre albedrío, la cosa es que estamos ante un panorama que para algunos puede parecer clásico mientras que a otros simplemente desolador: López Obrador ofrece refundar la república, Roberto Madrazo pone sobre la mesa la asutucia (y estulticia) acumulada por el PRI en décadas de rapacerías mientras que Calderón ofrece buenas ideas... solventadas en la buena voluntad de su victoria.
Los tres, eso sí, ofrecen mucho diálogo, mucha concertación política, aunque el PRD y el PRI les da un poco de miedo pensar en esa cosa llamada autoridad y con la que no se sienten muy a gusto; los primeros por el recuerdo de macanazos recibidos y los segundos por la mala conciencia de los tehuacanazos administrados. El PAN afirma su idea de emplear la autoridad hasta donde tope... cosa que que queda por demostrar después de los pésimos antecedentes del presidente panista que padecemos, quien no se sintió en la posición o la gana de arrojarles la ley encima a macheteros agresivos, sindicalistas alebrestados y familiares ambiciosos.
El PRD, eso sí, comprende muy bien el valor de los simbólico y ofrece algunas medidas, que si bien no tienen un gran impacto macroeconómico (como disminuir sueldos y desaparecer canonjías), saben a gloria ante un pueblo acosumbrado a inclinarse ante los guardaespaldas del Lic. o a admirarse de faraónicos estilos de vida forjados en la ruda labor de construir la patria. En otros países esto sólo sería una frivolidad, pero el pueblo mexicano se encuentra ante la oportunidad de ajustar cuentas personal y directamente con los autores de trácalas varias y portadores de insoportable soberbia arropada en enormes camionetas y comidas en restaurantes de harto tenedor.
Del PRI, pues no se comprende bien si lo que quieren es restaurar el poder para establecer (ahora sí) la República Revolucionaria o si más bien, después de un poco convincente acto de contricción, anunciarse listos para retomar la hacienda perdida. Desafortunadamente el cinismo de su candidato hace que cualquier propuesta, por seria que sea, se escuche como el plan malévolo de un engaño a ser administrado por vía rectal.
Y eso que ni siquiera ha terminado el año. ¡Ugh!
Monday, November 21, 2005
PLEITOS CON LA AMERICA IGNOTA
No me canso de decir lo mucho que admiro a nuestro presidente por su capacidad incansable de meterse en broncas gratuitamente; en apenas un par de semanas Fox se hizo de palabras con Argentina y en unos días hizo lo posible para que el país se encuentre a un tris de la ruptura de relaciones con Venezuela, lo que se ha convertido en un carnaval de pasiones tropicales donde no queda claro no sólo el propósito del pleito (la defensa de una etérea "honra nacional") sino que es nebulosa incluso la naturaleza del adversario.
Para nadie es novedad que nuestro presidente padece de un defecto en sus facultades que lo hace decir lo que piensa sin someterlo al juicio de la conveniencia. En un principio virtud (de la que nacieron cuasi onomatopeyas tan memorables como "hoy hoy hoy"), con el paso del tiempo transformada en pesada losa que parece antecederlo doquiera que vaya. Episodios sorprendentes como sus referencias a la bota de charol, el "comes y te vas" aplicado a Fidel Castro, así como sus incansables "gaffes" como la inolvidable invención, no de Morel, sino de un tal José Luis Borgues. El resultado ha sido el inacabable descrédito de nuestro presidente y la necesidad de hacerce acompañar de patiños - voceros cuya labor ni más ni menos es la de recoger por la mañana los chascos tirados por el Sr. Presidente a su paso por el día anterior.
Hay un capítulo de Los Simpsons donde Homero descubre el poder de arrojar un guante a la cara del que se le ponga enfrente con el fin de ahorrarse tiempo en las colas, evitar inyecciones... hasta que se encuentra con un tipo proveniente del sur norteamericano (y miembro de la Sociedad de Duelistas de Charleston) que al ser golpeado con el guante, acepta el reto y desafía a Homero a un duelo a la mañana siguiente. El Presidente Fox anda por el país regando barbaridades sin que nadie le diga nada, porque al fin y al cabo ya lo conocemos con todo y su lengua suelta, por lo que ya ni tomamos muy en serio la palabrería que nos avienta. Sin embargo, la cosa cambia radicalmente cuando sale al exterior.
Y como en el capítulo de Los Simpsons, Fox se encontraba alegremente echando su verbo a retozar cuando resulta que el que le recoge el guante es ni más ni menos que un hablador de tiempo completo, tirano en aprendizaje y gran amigo de Fidel Castro: el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Este personaje se sintió ofendido por la prédica foxiana del libre comercio en el continente y decidió responderle en su propia vena, que no es de sangre liviana por cierto. Dado el calibre de la respuesta, el gobierno de Fox se ha arrastrado ante la deshonrosa situación de echarle la viga al vecino y al mismo tiempo quedar como lacayo de los norteamericanos.
Sin embargo, pese a toda la polémica, es preciso decir unas palabras en favor de las intenciones de nuestro vapuleado presidente. Es verdad que el libre comercio es la menos peor de las recetas para salir del agujero en el que andamos, aunque también hay que admitir que después de años de corrupción en la liberalización y una terrible estrategia para hacer partícipe a la ciudadanía de los procesos de integración comercial, por no mencionar una pésima política de comunicación, es que en América Latina el libre comercio se ha vuelto casi un concepto obsceno. Por otro lado, hay que aceptar que fuera del simbolismo de las relaciones que tenemos con todo lo que hay al sur del Río Suchiate, la verdad es que lo que nos interesa se encuentra hacia el norte.
No sé como hayan sido las cosas en el pasado, pero el resto de América Latina es una tierra incógnita con la que nos relacionamos poco. Una especie de primos segundones con los cuales hay que lidiar cada año durante el cumpleaños de la abuela. Una persona que viaja mucho por el mundo me contaba que hasta hace menos de una década, no existía forma de viajar directamente en avión desde México hacia Brasil. Salvo episodios simbólicos de los cuales nos debemos enorgullecer (como el asilo prestado a chilenos después de la caída del gobierno de Salvador Allende), nuestros intereses se encuentran en Norteamérica. Hasta donde tengo noticia, la gente arriesga la vida para llegar a los Estados Unidos y no he tsabido de mojados que en la desesperación por alcanzar Colombia, Venezuela, Brasil o Argentina mueran ahogados al pasar nadando el Canal de Panamá.
Ahora bien, esto no significa que debamos de cerrar nuestras puertas al mundo e inclinar el trasero reverentemente hacia el norte. Es bien sabido que la diversidad puede producir resultados interesantes y que no está de más caerle bien al resto del mundo; uno nunca sabe cuándo necesitará de los otros. Por ello, lo que hizo Fox fue una barbaridad de la que no se ve beneficio alguno al país y por la cual ahora las relaciones con Latinoamérica se encontrarán en el refrigerador hasta que venga un nuevo presidente a colocarlas en el baño maría y sacar a México del ostracismo en el que estaremos. Sólo deseo que no cesen las importaciones sudamericanas en el rubro de modelos, edecanes y escorts; eso sí que desbalancearía cierta parte vital del equilibrio económico del país.
Para nadie es novedad que nuestro presidente padece de un defecto en sus facultades que lo hace decir lo que piensa sin someterlo al juicio de la conveniencia. En un principio virtud (de la que nacieron cuasi onomatopeyas tan memorables como "hoy hoy hoy"), con el paso del tiempo transformada en pesada losa que parece antecederlo doquiera que vaya. Episodios sorprendentes como sus referencias a la bota de charol, el "comes y te vas" aplicado a Fidel Castro, así como sus incansables "gaffes" como la inolvidable invención, no de Morel, sino de un tal José Luis Borgues. El resultado ha sido el inacabable descrédito de nuestro presidente y la necesidad de hacerce acompañar de patiños - voceros cuya labor ni más ni menos es la de recoger por la mañana los chascos tirados por el Sr. Presidente a su paso por el día anterior.
Hay un capítulo de Los Simpsons donde Homero descubre el poder de arrojar un guante a la cara del que se le ponga enfrente con el fin de ahorrarse tiempo en las colas, evitar inyecciones... hasta que se encuentra con un tipo proveniente del sur norteamericano (y miembro de la Sociedad de Duelistas de Charleston) que al ser golpeado con el guante, acepta el reto y desafía a Homero a un duelo a la mañana siguiente. El Presidente Fox anda por el país regando barbaridades sin que nadie le diga nada, porque al fin y al cabo ya lo conocemos con todo y su lengua suelta, por lo que ya ni tomamos muy en serio la palabrería que nos avienta. Sin embargo, la cosa cambia radicalmente cuando sale al exterior.
Y como en el capítulo de Los Simpsons, Fox se encontraba alegremente echando su verbo a retozar cuando resulta que el que le recoge el guante es ni más ni menos que un hablador de tiempo completo, tirano en aprendizaje y gran amigo de Fidel Castro: el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Este personaje se sintió ofendido por la prédica foxiana del libre comercio en el continente y decidió responderle en su propia vena, que no es de sangre liviana por cierto. Dado el calibre de la respuesta, el gobierno de Fox se ha arrastrado ante la deshonrosa situación de echarle la viga al vecino y al mismo tiempo quedar como lacayo de los norteamericanos.
Sin embargo, pese a toda la polémica, es preciso decir unas palabras en favor de las intenciones de nuestro vapuleado presidente. Es verdad que el libre comercio es la menos peor de las recetas para salir del agujero en el que andamos, aunque también hay que admitir que después de años de corrupción en la liberalización y una terrible estrategia para hacer partícipe a la ciudadanía de los procesos de integración comercial, por no mencionar una pésima política de comunicación, es que en América Latina el libre comercio se ha vuelto casi un concepto obsceno. Por otro lado, hay que aceptar que fuera del simbolismo de las relaciones que tenemos con todo lo que hay al sur del Río Suchiate, la verdad es que lo que nos interesa se encuentra hacia el norte.
No sé como hayan sido las cosas en el pasado, pero el resto de América Latina es una tierra incógnita con la que nos relacionamos poco. Una especie de primos segundones con los cuales hay que lidiar cada año durante el cumpleaños de la abuela. Una persona que viaja mucho por el mundo me contaba que hasta hace menos de una década, no existía forma de viajar directamente en avión desde México hacia Brasil. Salvo episodios simbólicos de los cuales nos debemos enorgullecer (como el asilo prestado a chilenos después de la caída del gobierno de Salvador Allende), nuestros intereses se encuentran en Norteamérica. Hasta donde tengo noticia, la gente arriesga la vida para llegar a los Estados Unidos y no he tsabido de mojados que en la desesperación por alcanzar Colombia, Venezuela, Brasil o Argentina mueran ahogados al pasar nadando el Canal de Panamá.
Ahora bien, esto no significa que debamos de cerrar nuestras puertas al mundo e inclinar el trasero reverentemente hacia el norte. Es bien sabido que la diversidad puede producir resultados interesantes y que no está de más caerle bien al resto del mundo; uno nunca sabe cuándo necesitará de los otros. Por ello, lo que hizo Fox fue una barbaridad de la que no se ve beneficio alguno al país y por la cual ahora las relaciones con Latinoamérica se encontrarán en el refrigerador hasta que venga un nuevo presidente a colocarlas en el baño maría y sacar a México del ostracismo en el que estaremos. Sólo deseo que no cesen las importaciones sudamericanas en el rubro de modelos, edecanes y escorts; eso sí que desbalancearía cierta parte vital del equilibrio económico del país.
Saturday, November 12, 2005
LA CONQUISTA ESPINOSA
La tarde de hoy me la pasé encerrado en una biblioteca investigando sobre un hecho de la Conquista de México para completar una investigación periodística. Ciertamente que la mayoría tiene recuerdos nebulosos de la enseñanza de esa etapa de la historia patria. Algunos recordarán la quemada de patas de Cuauhtémoc (y no dije Cárdenas), muchos más se han de acordar de la Malinche y todos de menos podrán ubicar a Hernán Cortés como algo punto menos que un hijo de la chingada.
Leyendo varios textos sobre el particular (cartas, crónicas y códices) uno se da cuenta que, como todos los hechos históricos, la cosa fue mucho más compleja de lo que se piensa. De hecho, ni Cortés fue un demonio absoluto ni los aztecas fueron unos angelitos. De ambos lados se cometieron atrocidades, y si bien es verdad que la historia la escribieron los vencedores, también es cierto que la destrucción de México - Tenochtitlán fue causada en muy buena parte por la opresión de los tenochcas que hizo ver en Cortés a un aliado para quitarse los pesados tributos que debían ofrendar, aunque no les pasó por la mente que después de haber hecho el trabajo sucio, los aliados de los españoles serían sojuzgados con la misma brutalidad que sus antiguos enemigos.
Irónicamente, la enseñanza de tan peliagudo asunto fue tan eficiente (o tan chafa) que casi nadie se percata de la gravedad del episodio. Hay quienes dicen que esto es el mejor de los mundos posibles puesto que en numerosas culturas los muitos fundacionales basados en el derramamiento de sangre suelen dejar (en el mejor de los casos) resentimientos de muy amarga memoria y en el peor de los casos leña seca para encender hogueras que después se convertirán en matanzas. Hay quienes opinan que la integración étnica entre españoles e indígenas (conocido como mestizaje) evitó que nuestro país terminara envuelto en el caos que azota naciones como Bolivia o la segregación vergonzante que desde siglos mantiene a las etnias norteamericanas encerradas en algo que parece zoológico.
Evidentemente no hay utopías y podemos ver que regiones de México (como Chiapas en la actualidad y la Península de Yucatán en el pasado) mantuvieron sistemas de castas y segregación racial dignas del apartheid sudafricano. Gente como Enrique Krauze sostiene que esto ocurrió precisamente porque en esas partes del país se mantuvieron al margen del mestizaje, lo que fue puerta regia para los abusos y la degradación. No quiero decir que las cosas ahora estén del otro lado y que vivamos en un paraíso étnico. Todos sabemos que el color de la piel sigue siendo un asunto delicado y cuantimás sabemos que una persona con razgos indígenas no podría entrar como si nada a una tienda de Av. Masaryk o al mol primermundista por excelencia de Centro Santa Fe. Hay sedimentos y zonas oscuras que se mantienen debajo del tapete, pero a las cuales no estaría de más echarles una buena barrida.
Pero regresando al tema de la educación histórica, creo que la sobresimplificación que el régimen revolucionario cultivó con gran ahínco para crear una opereta de héroes titánicos y villanos tan malvados como el Monstruo Comegalletas ha terminado por crear una idea distorsionada de lo que somos como nación. Al hacer de nuestros héroes carne de mural y de nuestra historia un canto a la alegría de ser, tendremos un sinnúmero de problemas para poder darle un marco adecuado a nuestra nacionalidad ante las tormentas que la globalización se sirve (y se servirá) poner a la puerta en este momento y todo lo que haya por venir.
Apunte personal
Quién diría que las caricaturas se volverían cosa de la televisión de medianoche. El canal Fox y Cartoon Network se han dado a la tarea de programar en las altas horas series de dibujos animados "para adultos". Nada de que espantarse, hay humor, uno que otro trasero al aire y programas estilo "seinfield" y "friends" pero con monitos. Nada mal, pero yo todavía espero poder ver buena animación japonesa (del tipo Lain, Paranoid Agent o de perdida Kimagure Orange Road) que es lo que todo buen adulto debe ver y que se digne en llamar animación para adultos. De todos modos, es bueno saber que hay algo mejor que los infomerciales para aderezar estas noches de trabajo arduo.
Leyendo varios textos sobre el particular (cartas, crónicas y códices) uno se da cuenta que, como todos los hechos históricos, la cosa fue mucho más compleja de lo que se piensa. De hecho, ni Cortés fue un demonio absoluto ni los aztecas fueron unos angelitos. De ambos lados se cometieron atrocidades, y si bien es verdad que la historia la escribieron los vencedores, también es cierto que la destrucción de México - Tenochtitlán fue causada en muy buena parte por la opresión de los tenochcas que hizo ver en Cortés a un aliado para quitarse los pesados tributos que debían ofrendar, aunque no les pasó por la mente que después de haber hecho el trabajo sucio, los aliados de los españoles serían sojuzgados con la misma brutalidad que sus antiguos enemigos.
Irónicamente, la enseñanza de tan peliagudo asunto fue tan eficiente (o tan chafa) que casi nadie se percata de la gravedad del episodio. Hay quienes dicen que esto es el mejor de los mundos posibles puesto que en numerosas culturas los muitos fundacionales basados en el derramamiento de sangre suelen dejar (en el mejor de los casos) resentimientos de muy amarga memoria y en el peor de los casos leña seca para encender hogueras que después se convertirán en matanzas. Hay quienes opinan que la integración étnica entre españoles e indígenas (conocido como mestizaje) evitó que nuestro país terminara envuelto en el caos que azota naciones como Bolivia o la segregación vergonzante que desde siglos mantiene a las etnias norteamericanas encerradas en algo que parece zoológico.
Evidentemente no hay utopías y podemos ver que regiones de México (como Chiapas en la actualidad y la Península de Yucatán en el pasado) mantuvieron sistemas de castas y segregación racial dignas del apartheid sudafricano. Gente como Enrique Krauze sostiene que esto ocurrió precisamente porque en esas partes del país se mantuvieron al margen del mestizaje, lo que fue puerta regia para los abusos y la degradación. No quiero decir que las cosas ahora estén del otro lado y que vivamos en un paraíso étnico. Todos sabemos que el color de la piel sigue siendo un asunto delicado y cuantimás sabemos que una persona con razgos indígenas no podría entrar como si nada a una tienda de Av. Masaryk o al mol primermundista por excelencia de Centro Santa Fe. Hay sedimentos y zonas oscuras que se mantienen debajo del tapete, pero a las cuales no estaría de más echarles una buena barrida.
Pero regresando al tema de la educación histórica, creo que la sobresimplificación que el régimen revolucionario cultivó con gran ahínco para crear una opereta de héroes titánicos y villanos tan malvados como el Monstruo Comegalletas ha terminado por crear una idea distorsionada de lo que somos como nación. Al hacer de nuestros héroes carne de mural y de nuestra historia un canto a la alegría de ser, tendremos un sinnúmero de problemas para poder darle un marco adecuado a nuestra nacionalidad ante las tormentas que la globalización se sirve (y se servirá) poner a la puerta en este momento y todo lo que haya por venir.
Apunte personal
Quién diría que las caricaturas se volverían cosa de la televisión de medianoche. El canal Fox y Cartoon Network se han dado a la tarea de programar en las altas horas series de dibujos animados "para adultos". Nada de que espantarse, hay humor, uno que otro trasero al aire y programas estilo "seinfield" y "friends" pero con monitos. Nada mal, pero yo todavía espero poder ver buena animación japonesa (del tipo Lain, Paranoid Agent o de perdida Kimagure Orange Road) que es lo que todo buen adulto debe ver y que se digne en llamar animación para adultos. De todos modos, es bueno saber que hay algo mejor que los infomerciales para aderezar estas noches de trabajo arduo.
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