Pues bien señoras y señores, estamos a punto de llegar al final de la casi eterna contienda electoral, pero como sucede con las buenas obras de teatro, el nudo argumental se encuentra lo suficientemente enredado para que todos contengamos el aliento. Sin embargo, desde la casa presidencial de Los Pinos al parecer ya están curándose en salud por lo que puede venir.
Nombrar a Cuauhtémoc Cárdenas como organizador de los festejos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución considero que fue un reconocimiento tácito de que su partido no sobrevivirá las siguientes elecciones y en lugar de echar mano de algún patriarca panista, sino que prefirió hacer de Cárdenas el hombre que a lo largo del siguiente sexenio le será una especie de piedra en el zapato al Peje presidente.
De hecho, el que el mismo Cárdenas haya accedido a que Fox (un panista que siempre repudió) le hiciera esta encomienda, habla de las expectativas que el mismo alberga: sabe que a medida que pase el tiempo, su puesto cobrará relevancia y se convertirá en una suerte de contrapeso contra el poder que seguro el Peje tendrá el gran placer de ejercer a conciencia.
Así pues, con un acto mínimo (como diría Borges, echando una gota de agua al mar) Fox, en uno de sus quizá inexistentes momentos de astucia política, se prepara para hacerle las cosas difíciles al Peje, poniéndole su más acérrimo rival dentro de su propio equipo y a forzarlo a hablar con el, a acordar cosas con el, a ceder cosar hacia él. Un papel que al Peje nunca le ha gustado y que ahora tendrá que llevar a cabo por más dicha o desdricha que presente.
Apunte casual: El niño verde a las puertas de Los Pinos
Fue un encuentro totalmente desagradable, saliendo de la estación del metro Constituyentes (que forma parte de mi recorrido hacia la editorial para la que trabajo) me encuentro con que no puedo cruzar el puente previo a Los Pinos por el que suelo evadir las ríadas de furiosos coches que impunemente se pasan por los huevos el semáforo que está allí puesto, a las puertas de la casa presidencial.
Pues sí señores. El bloqueo tenía como motivo una trinchera elevada por guardias presidenciales debido a que el nene verde se encuentra haciendo un plantón en la explanada de la estación del metro. Y me lo voy encontrando, desparpajado concediendo una entrevista con su cara de fuchi, acompañado por algunos de sus canchanchanes en lo que el sol de la tarde terminaba de broncearle un lado de la barba a medio crecer (supongo que para hacer patente su indigencia huelguística).
Un poco asombrado de toparme así con el presidente de un partido político en una faceta que más que compasión despierta ganas de mentarle la madre, escuchaba un sonido de fondo, una especie de ronquido persistente. Pues bien, el señor tiene una planta de energía eléctrica a pocos metros de su plantón, supongo que para no perderse los partidos de la selección nacional en pantalla de plasma (que no vi, por cierto).
Mejor aún, preocupado por la salud de su intestino grueso, el tal niño verde se las arregló para rentar varios baños portátiles, pero no tuvo ni siquiera la decencia de cubrir que uno de los trailers dice ni más ni menos que “baños de lujo”, así, sin el menor deseo de limitarse nen nada. En los periódicos he leído que ese pequeño lujo le cuesta al Partido Verde (y por antonomasia a nosotros) miles de pesos al día. Yo no sé como es que alguien puede creer que este partido defiende las causas ecologistas cuando emplea sin mayor empacho una planta de energía eléctrica propulsada a diesel o sanitarios que emplean químicos para tratar sus desechos.
Apunte casual 2: la maestra en el Presidente
Yo no creía en la existencia de monstruos hasta que me topé con la maestra Elba Esther Gordillo a unas mesas de distancia en el lobby del hotel Presidente Chapultepec. Fue como encontrarme con un calamar gigante, restirado y de piel brillante. Cuidada por un escuadrón de guardaespaldas y rodeado de un séquito de maestros (eso supongo) que llevaban y traían papeles en presurosa sucesión.
Definitivamente un horror.
Apunte pambolero: victoria a la mexicana
De inmediato lo sentí cuando salí a la calle después del vergonzoso partido que México jugó contra Portugal. No hubo festejantes, ni personas mentándose festivamente la madre en nombre de la Selección Mexicana (¿por qué lo escribo en mayúsculas?) ni claxons haciendo patente su entusiasmo. Esta fue una victoria de horror. Que la afición mexicana ni siquiera hubiera querido salir a gritar un ¡viva México cabrones!, da una idea muy clara de lo que sucedió en el partido: los traumas nacionales a flote.
Ahora, con un partido frente a Argentina, los ánimos son poco festivos y en el corazón de la afición, en vez de la victoria, se espera una muerte rápida e indolora, que de preferencia nos evite la desgracia de pasar una vez más por agonía de los tiros penales, que al parecer ya se volvió el castigo designado por los diseñadores del Infierno para encerrar en él a los mexicanos pecadores.
La vida de un tipo que se hace llamar periodista en el México de la primera década del siglo XXI. Y un hombre de letras, según.
Friday, June 23, 2006
Sunday, June 18, 2006
VAMOS, HAGAMOS UN TRATO
Un pacto secreto / De nosotros dos
Amanda Miguel
Cada candidato a la presidencia de la república saca el mismo argumento a colación: cuando ganen, convocarán a un gran pacto de unidad nacional para que el país deja atrás sus rencillas y se reincorpore en la labor fecunda y creadora, como decía Adolfo Ruiz Cortines en algún momento de su senecta presidencia, allá por los mediados del siglo XX.
Yo no sé ni por qué recurren a esta forma retórica de hacer política. Poco más o menos me imagino que los políticos se figuran esta clase de cosas como una suerte de ritual faraónico (preferentemente en el Palacio Nacional) donde TODOS los actores políticos de este país (desde clérigos hasta la Selección Nacional en pleno) sentados mientras en el presidium el presidente (obviamente el candidato se imagina a sí mismo en la gloria de su oscuro traje cruzado por la banda tricolor) pasan uno a uno a firmar el pergamino donde compromisos trascendentales (como no volver a entorpecer al presidente o sonreír para las cámaras asiduamente) son signados por cada uno de los personajes,
Pero lo mejor sucede afuera
Miles de personas abarrotan el Zócalo, gritando vivas al presidente a medida que pantallas gigantes muestran el desfile de signatarios. Finalmente, luego de algunas emocionadas palabras, el presidente camina lentamente con una carpeta de piel de escroto de rinoceronte bajo el brazo y sale por el balcón central del Palacio Nacional. La multitud (con una alegría mayor a la de la noche del 15 de septiembre) grita extasiada mientras el Presidente (ahora sí, con mayúsculas) muestra el documento y las vivas lo cubren. Las campanas de la Catedral Metropolitana resuenan a todo lo que da... y es el despertador que suena con intensidad.
Eso de convocar pactos, de juntar a todos los hombres de honra y pro del país para convocarlos a redactar, firmar y seguir un pacto con objetivos comunes es uno de los caminos seguros para no llegar a ninguna parte. Al menos en lo que tengo de vida, se han propuesto varios pactos nacionales (Pacto de Solidaridad Económica, Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico y más recientemente Pacto de Chapultepec) que se firman con gran bombo y platillo, para no llegar a nada. Algunos titulares de periódico se ocupan en el asunto, los columnistas se toman un par de días para decir lo mismo que yo (que los pactos no sirven para nada) y el país sigue su marcha inmutable.
No es de extrañar: uno de nuestros primeros acuerdos políticos (el Abrazo de Acatempan entre Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero) terminó con el fusilamiento de Guerrero por obra del caos político que trajo la última fase del período de la Independencia. Iturbide terminó igualito: fusilado depués de la locura de su intento de crear un Imperio Mexicano de opereta.
Así las cosas, los documentos firmados, refirmados y confirmados terminan sin tener un valor relevante en nuestra vida política. Porque simplemente no hay forma de hacer que la gente cumpla lo que promete cuando no hay ni castigo de por medio. Es una pena que las cosas sean así en México, pero así son y ni modo. Por ello creo que lo que mejor deberían hacer los candidatos en los pocos días que les quedan de campaña, es proponer las cosas que realmente está en su mano hacer. Las escenas cinematográficas, al estilo de la presentación de Simba en El Rey León no son más que sueños de opio para consumo presidencial.
Apunte pambolero: en lo dicho
Como se había previsto, el empate con Angola demuestra que las bravatas al calor de los tequilas no sirven de nada en la cancha de juego. Lo sabemos bien, el soccer mexicano es apenas lo suficientemente bueno como para pasar de panzazo, que nadie se sienta sorprendido.
Lo extraño, como cada Mundial, es que alguien se crea que tenemos madera de campeones y que podemos llegar tan lejos como nuestros sueños lo permitan. Eso sí que es Bailando por un sueño.
Amanda Miguel
Cada candidato a la presidencia de la república saca el mismo argumento a colación: cuando ganen, convocarán a un gran pacto de unidad nacional para que el país deja atrás sus rencillas y se reincorpore en la labor fecunda y creadora, como decía Adolfo Ruiz Cortines en algún momento de su senecta presidencia, allá por los mediados del siglo XX.
Yo no sé ni por qué recurren a esta forma retórica de hacer política. Poco más o menos me imagino que los políticos se figuran esta clase de cosas como una suerte de ritual faraónico (preferentemente en el Palacio Nacional) donde TODOS los actores políticos de este país (desde clérigos hasta la Selección Nacional en pleno) sentados mientras en el presidium el presidente (obviamente el candidato se imagina a sí mismo en la gloria de su oscuro traje cruzado por la banda tricolor) pasan uno a uno a firmar el pergamino donde compromisos trascendentales (como no volver a entorpecer al presidente o sonreír para las cámaras asiduamente) son signados por cada uno de los personajes,
Pero lo mejor sucede afuera
Miles de personas abarrotan el Zócalo, gritando vivas al presidente a medida que pantallas gigantes muestran el desfile de signatarios. Finalmente, luego de algunas emocionadas palabras, el presidente camina lentamente con una carpeta de piel de escroto de rinoceronte bajo el brazo y sale por el balcón central del Palacio Nacional. La multitud (con una alegría mayor a la de la noche del 15 de septiembre) grita extasiada mientras el Presidente (ahora sí, con mayúsculas) muestra el documento y las vivas lo cubren. Las campanas de la Catedral Metropolitana resuenan a todo lo que da... y es el despertador que suena con intensidad.
Eso de convocar pactos, de juntar a todos los hombres de honra y pro del país para convocarlos a redactar, firmar y seguir un pacto con objetivos comunes es uno de los caminos seguros para no llegar a ninguna parte. Al menos en lo que tengo de vida, se han propuesto varios pactos nacionales (Pacto de Solidaridad Económica, Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico y más recientemente Pacto de Chapultepec) que se firman con gran bombo y platillo, para no llegar a nada. Algunos titulares de periódico se ocupan en el asunto, los columnistas se toman un par de días para decir lo mismo que yo (que los pactos no sirven para nada) y el país sigue su marcha inmutable.
No es de extrañar: uno de nuestros primeros acuerdos políticos (el Abrazo de Acatempan entre Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero) terminó con el fusilamiento de Guerrero por obra del caos político que trajo la última fase del período de la Independencia. Iturbide terminó igualito: fusilado depués de la locura de su intento de crear un Imperio Mexicano de opereta.
Así las cosas, los documentos firmados, refirmados y confirmados terminan sin tener un valor relevante en nuestra vida política. Porque simplemente no hay forma de hacer que la gente cumpla lo que promete cuando no hay ni castigo de por medio. Es una pena que las cosas sean así en México, pero así son y ni modo. Por ello creo que lo que mejor deberían hacer los candidatos en los pocos días que les quedan de campaña, es proponer las cosas que realmente está en su mano hacer. Las escenas cinematográficas, al estilo de la presentación de Simba en El Rey León no son más que sueños de opio para consumo presidencial.
Apunte pambolero: en lo dicho
Como se había previsto, el empate con Angola demuestra que las bravatas al calor de los tequilas no sirven de nada en la cancha de juego. Lo sabemos bien, el soccer mexicano es apenas lo suficientemente bueno como para pasar de panzazo, que nadie se sienta sorprendido.
Lo extraño, como cada Mundial, es que alguien se crea que tenemos madera de campeones y que podemos llegar tan lejos como nuestros sueños lo permitan. Eso sí que es Bailando por un sueño.
Tuesday, June 13, 2006
CONDECHI: RANCHO ALTERNATIVO
Yo se que cada ciudad necesita una zona donde los intelectuales y las almas sensibles puedan reunirse al amparo de un paisaje urbano hermoso para divagar, crear y descansar de la ciudad sin tener que pagar peaje para salir de allí. Este es ha sido el caso del Quartier Latin en París y el Greenwich Village en Nueva York, nomás para poner dos ejemplos.
Quiso el destino que nuestra versión local de barrio bohemio cayera en un lugar donde al menos hace 20 años nadie daba un peso por vivir allí. La colonia Condesa (a medio camino entre Insurgentes, Av. Chapultepec y el Circuito Interior) se ha convertido en sede del pensamiento literario y la sensibilidad artística... caracterizada por creativos publicitarios y ejecutivos de cuenta que suelen aprovechar la infraestructura restaurantera y antrera del lugar para hacerle la vida de cuadritos a sus residentes de larga data, que no parecen muy felices de tener que lidiar con la carga vehicular, la basura y el desgaste acelerado que sufre la colonia por la invasión de miles de personas que la usan como sede de sus ensoñaciones.
Me supongo que habrá quien ame a la Condesa con un amor indeclinable y a prueba de bombas, y lo mismo pasará con al menos un habitante de cada una de las 5,850 colonias que según el Guia Roji, forman parte de la ciudad. Sin embargo, la Condesa, ahora sede de la inteligencia chilanga, resulta que se ha convertido en una suerte de ghetto que teóricamente le pertenece a los intelectuales, cosa que dudo debido a las fuertes rentas (que hasta en dólares se llegan a cotizar) que se cobran por lo que en otras condiciones se denominarían buhardillas o arrinconaderos.
Sea como sea, en el lapso de algunos meses esta colonia ha sido bendecida por partida doble: por un lado con la inauguración de una librería sucursal del Fondo de Cultura Económica, mientras que por el otro lado se abrió un espacio denominado Centro de Lectura Condesa donde se supone se darán a conocer lecturas sabias y ponencias harto sesudas de mentes maestras en el andar de la letra y el poema. Curiosamente, ambas iniciativas fueron financiadas con dineros del gobierno (unos por parte del Fondo de Cultura Económica y por otro lado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes).
Por principio no podría protestar por acciones de este tipo. La cultura, donde quiera que se ponga, siempre es bienvenida. Librerías, centros de lectura, foros de cualquier tipo de arte son indispensables para mantener la buena salud mental de la urbe. Sin embargo pienso... ¿colocaron estos centros culturales en la colonia con mayor población intelectual del país (quizá rivalizando con Coyoacán) a pesar de que es uno de los lugares donde menos se necesitaría algo así, o precisamente por ello decidieron establecer dichos lugares allí?
Cada vez que llego a la estación del metro Rosario, me saluda el armazón a medio hacer de lo que se promocionó como un centro cultural para la delegación Azcapozalco. Como sueño de delegado, llegó la siguiente administración y se determinó que el lugar no era prioritario. Y allí se mantiene con su armazón oxidándose al aire. Más o menos sucede lo mismo con el cascarón de un cine allá por el rumbo del campus Zacatenco del Politécnico Nacional. Yo me pregunto si esa idea de expandir la cultura no significará otra cosa que complacer a algunos figurones de las artes de nuestro país y colocarles en la puerta de su casa un lugar para que puedan reposar de las batallas del espíritu... mientras enormes zonas de la ciudad siguen áridas (y ávidas de centros culturales de cualquier índole).
Apunte pambolero: y que gana México
Y la gente se lanzó a las calles a expresar su alegría. Y se vendieron millones de chelas extra el domingo. Y la playera verde ondeó cual bandera nacional. ¿Y el presidente? Enviando un mensaje motivacional a la selección mexicana, nutriendo esas expectativas de triunfos que vendrán cuando ni siquiera tenemos la seguridad de tales victorias. Nomás con ver a nuestros rivales (Angola hizo sudar a Portugal) nos augura partidos complicados y victorias que seguirán costando esfuerzo. Que nadie se confíe.
Quiso el destino que nuestra versión local de barrio bohemio cayera en un lugar donde al menos hace 20 años nadie daba un peso por vivir allí. La colonia Condesa (a medio camino entre Insurgentes, Av. Chapultepec y el Circuito Interior) se ha convertido en sede del pensamiento literario y la sensibilidad artística... caracterizada por creativos publicitarios y ejecutivos de cuenta que suelen aprovechar la infraestructura restaurantera y antrera del lugar para hacerle la vida de cuadritos a sus residentes de larga data, que no parecen muy felices de tener que lidiar con la carga vehicular, la basura y el desgaste acelerado que sufre la colonia por la invasión de miles de personas que la usan como sede de sus ensoñaciones.
Me supongo que habrá quien ame a la Condesa con un amor indeclinable y a prueba de bombas, y lo mismo pasará con al menos un habitante de cada una de las 5,850 colonias que según el Guia Roji, forman parte de la ciudad. Sin embargo, la Condesa, ahora sede de la inteligencia chilanga, resulta que se ha convertido en una suerte de ghetto que teóricamente le pertenece a los intelectuales, cosa que dudo debido a las fuertes rentas (que hasta en dólares se llegan a cotizar) que se cobran por lo que en otras condiciones se denominarían buhardillas o arrinconaderos.
Sea como sea, en el lapso de algunos meses esta colonia ha sido bendecida por partida doble: por un lado con la inauguración de una librería sucursal del Fondo de Cultura Económica, mientras que por el otro lado se abrió un espacio denominado Centro de Lectura Condesa donde se supone se darán a conocer lecturas sabias y ponencias harto sesudas de mentes maestras en el andar de la letra y el poema. Curiosamente, ambas iniciativas fueron financiadas con dineros del gobierno (unos por parte del Fondo de Cultura Económica y por otro lado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes).
Por principio no podría protestar por acciones de este tipo. La cultura, donde quiera que se ponga, siempre es bienvenida. Librerías, centros de lectura, foros de cualquier tipo de arte son indispensables para mantener la buena salud mental de la urbe. Sin embargo pienso... ¿colocaron estos centros culturales en la colonia con mayor población intelectual del país (quizá rivalizando con Coyoacán) a pesar de que es uno de los lugares donde menos se necesitaría algo así, o precisamente por ello decidieron establecer dichos lugares allí?
Cada vez que llego a la estación del metro Rosario, me saluda el armazón a medio hacer de lo que se promocionó como un centro cultural para la delegación Azcapozalco. Como sueño de delegado, llegó la siguiente administración y se determinó que el lugar no era prioritario. Y allí se mantiene con su armazón oxidándose al aire. Más o menos sucede lo mismo con el cascarón de un cine allá por el rumbo del campus Zacatenco del Politécnico Nacional. Yo me pregunto si esa idea de expandir la cultura no significará otra cosa que complacer a algunos figurones de las artes de nuestro país y colocarles en la puerta de su casa un lugar para que puedan reposar de las batallas del espíritu... mientras enormes zonas de la ciudad siguen áridas (y ávidas de centros culturales de cualquier índole).
Apunte pambolero: y que gana México
Y la gente se lanzó a las calles a expresar su alegría. Y se vendieron millones de chelas extra el domingo. Y la playera verde ondeó cual bandera nacional. ¿Y el presidente? Enviando un mensaje motivacional a la selección mexicana, nutriendo esas expectativas de triunfos que vendrán cuando ni siquiera tenemos la seguridad de tales victorias. Nomás con ver a nuestros rivales (Angola hizo sudar a Portugal) nos augura partidos complicados y victorias que seguirán costando esfuerzo. Que nadie se confíe.
Friday, June 09, 2006
HERE COMES THE MAYO
Club sandwich, sandwich de cuates
mal movimiento y te llueven mecates
Así andan las cosas con lo del debate en estos días. Ahora si estamos viendo la artillería pesada de ambos bandos, misma que no se detendrá con niñerías como la honra o la ética. Si alguien tiene esqueletos en el clóset, mejor que los amarre con mecate porque en cualquier momento los sacarán a la palestra. Apenas antier Felipe Calderón era el representante de las manos limpias y ahora está enredado en un problema con su cuñado que al parecer le ha dado en la línea de flotación a su argumento. Los antecedentes con los niños Sahagún, los amigos de Fox y las toallas de a 6 mil pesos han creado una base tan vulnerable que tan sólo el hálito de la sospecha ha bastado para que Calderón se tambalee peligrosamente en la cuerta floja.
Por otro lado, Andrés Manuel López Obrador recibió (quien sabe de donde) un capote milagroso que le ayudó a torear lo que parecía ser una embestida por parte del señor de los videos. Un misterioso atentado a deshoras de la madrugada (clásico: no hay testigos, no hay evidencias, las versiones se contradicen peligrosamente) salvó lo que parecía una debacle en directo desde el Gólgota, cual novela de Gore Vidal.
Mientras tanto, Roberto Madrazo, quien esperaba levantarse como el vencedor del debate terminó encerrado en sus propia sobriedad y nada de lo que dijo ha quedado en la memoria. De los dos candidatos restantes, ni hablar: Patricia Mercado, inteligente pero irrelevante, mientras que Campa... el si ya quedó en el piso de la tabla general.
Se dicen que son los charolastras
ladillas, gandallas,manchados y lacras
Por otro lado, el ambiente general del debate fue tan sobrio que terminó convertido en una suerte de coctel soporífero que más que encender los ánimos, me apagó la energía para que la última media hora del debate me la pasara dormido. Sin embargo, debo decir una cosa: el público mexicano de debates es muy difícil de complacer. Si en el primer debate hubo mentadas de madre por racimos, la crítica dijo que estábamos ante una cena de cavernícolas. Ahora que la cosa transcurrió en lo general sin incidentes, la crítica es severa: el debate estuvo como clase en escuela de señoritas y mejor hubieran regresado a jalarse de las greñas. Quien nos entiende.
Y ahora el campo de batalla quedó listo para lo que será la confrontación última: la honestidad entredicha de Calderón contra la palabra del Peje. Quizá esta sea la batalla decisiva de la que se desprendan uno o dos puntos que separen al ganador del segundo lugar. Todo dependerá de lo hábiles que sean los contendientes al manejar esta papa ardiente.
Apunte pambolero: no más guerras por favor
De pésimo gusto me ha parecido la imagen visual manejada por Televisa para anunciar los partidos del Mundial. Ya están los ánimos lo suficientemente caldeados (en México y en el mundo) como para agregarle a las cortinillas una estética de conflicto bélico a lo que es una justa deportiva. Mensajes de este tipo sólo crean la idea de que esto del futbol es una cosa donde la honra nacional va de por medio y que los perdedores merecen el paredón de fusilamiento. Lo peor del asunto es que hay gente que se traga todo esto y luego se pone a vociferar como energúmeno en compañía de bestias semejantes.
Apunte guerrillero: esta vida de radical chic.
Las estaciones de radio semiclandestinas que apoyan al EZLN lo anunciaban como acto estelar de la Otra Campaña: la irrupción del Subcomandante Marcos en el debate, justo para dar el portazo hombro con hombro junto al Dr. Simi; era una promesa que los wires de noticias iban confirmando al calor de la tarde: el sup había salido de Ciudad Universitaria rumbo al WTC (sede del debate).
Pero algo pasó en el camino que ni las estaciones prozapatistas dijeron lo que había pasado con el Sup, ni las agencias noticiosas dieron nota de su paradero, abrumadas por trazar la nota de color para la noche que se prometía tumultuosa. Sin embargo, al día siguiente, mientras leía La Jornada, voy viendo que la noche del debate, el Delegado Zero andaba... ¡en la Colonia Roma participando en un foro sobre Bertolt Brecht! En efecto, el Sup estaba feliz de la vida en el presidium de la mesa discurriendo sobre diálogos hipotéticos entre Don Durito de la Lacandona y el dramaturgo foreado.
No se si el Sup se quedó al vino de honor, pero aún no se me quita de la mente la idea de que un día de estos me toparé al Sup en algún cafecín de la Condesa mientras debate con meditadores profesionales al amparo de un espresso y su inseparable pipa. Lo interesante es que le diremos hola y nos contestará amablemente mientras le da un sorbo a su cafecín.
Por si no me creen, les dejo la liga con la foto
http://www.jornada.unam.mx/2006/06/07/a12n1cul.php
mal movimiento y te llueven mecates
Así andan las cosas con lo del debate en estos días. Ahora si estamos viendo la artillería pesada de ambos bandos, misma que no se detendrá con niñerías como la honra o la ética. Si alguien tiene esqueletos en el clóset, mejor que los amarre con mecate porque en cualquier momento los sacarán a la palestra. Apenas antier Felipe Calderón era el representante de las manos limpias y ahora está enredado en un problema con su cuñado que al parecer le ha dado en la línea de flotación a su argumento. Los antecedentes con los niños Sahagún, los amigos de Fox y las toallas de a 6 mil pesos han creado una base tan vulnerable que tan sólo el hálito de la sospecha ha bastado para que Calderón se tambalee peligrosamente en la cuerta floja.
Por otro lado, Andrés Manuel López Obrador recibió (quien sabe de donde) un capote milagroso que le ayudó a torear lo que parecía ser una embestida por parte del señor de los videos. Un misterioso atentado a deshoras de la madrugada (clásico: no hay testigos, no hay evidencias, las versiones se contradicen peligrosamente) salvó lo que parecía una debacle en directo desde el Gólgota, cual novela de Gore Vidal.
Mientras tanto, Roberto Madrazo, quien esperaba levantarse como el vencedor del debate terminó encerrado en sus propia sobriedad y nada de lo que dijo ha quedado en la memoria. De los dos candidatos restantes, ni hablar: Patricia Mercado, inteligente pero irrelevante, mientras que Campa... el si ya quedó en el piso de la tabla general.
Se dicen que son los charolastras
ladillas, gandallas,manchados y lacras
Por otro lado, el ambiente general del debate fue tan sobrio que terminó convertido en una suerte de coctel soporífero que más que encender los ánimos, me apagó la energía para que la última media hora del debate me la pasara dormido. Sin embargo, debo decir una cosa: el público mexicano de debates es muy difícil de complacer. Si en el primer debate hubo mentadas de madre por racimos, la crítica dijo que estábamos ante una cena de cavernícolas. Ahora que la cosa transcurrió en lo general sin incidentes, la crítica es severa: el debate estuvo como clase en escuela de señoritas y mejor hubieran regresado a jalarse de las greñas. Quien nos entiende.
Y ahora el campo de batalla quedó listo para lo que será la confrontación última: la honestidad entredicha de Calderón contra la palabra del Peje. Quizá esta sea la batalla decisiva de la que se desprendan uno o dos puntos que separen al ganador del segundo lugar. Todo dependerá de lo hábiles que sean los contendientes al manejar esta papa ardiente.
Apunte pambolero: no más guerras por favor
De pésimo gusto me ha parecido la imagen visual manejada por Televisa para anunciar los partidos del Mundial. Ya están los ánimos lo suficientemente caldeados (en México y en el mundo) como para agregarle a las cortinillas una estética de conflicto bélico a lo que es una justa deportiva. Mensajes de este tipo sólo crean la idea de que esto del futbol es una cosa donde la honra nacional va de por medio y que los perdedores merecen el paredón de fusilamiento. Lo peor del asunto es que hay gente que se traga todo esto y luego se pone a vociferar como energúmeno en compañía de bestias semejantes.
Apunte guerrillero: esta vida de radical chic.
Las estaciones de radio semiclandestinas que apoyan al EZLN lo anunciaban como acto estelar de la Otra Campaña: la irrupción del Subcomandante Marcos en el debate, justo para dar el portazo hombro con hombro junto al Dr. Simi; era una promesa que los wires de noticias iban confirmando al calor de la tarde: el sup había salido de Ciudad Universitaria rumbo al WTC (sede del debate).
Pero algo pasó en el camino que ni las estaciones prozapatistas dijeron lo que había pasado con el Sup, ni las agencias noticiosas dieron nota de su paradero, abrumadas por trazar la nota de color para la noche que se prometía tumultuosa. Sin embargo, al día siguiente, mientras leía La Jornada, voy viendo que la noche del debate, el Delegado Zero andaba... ¡en la Colonia Roma participando en un foro sobre Bertolt Brecht! En efecto, el Sup estaba feliz de la vida en el presidium de la mesa discurriendo sobre diálogos hipotéticos entre Don Durito de la Lacandona y el dramaturgo foreado.
No se si el Sup se quedó al vino de honor, pero aún no se me quita de la mente la idea de que un día de estos me toparé al Sup en algún cafecín de la Condesa mientras debate con meditadores profesionales al amparo de un espresso y su inseparable pipa. Lo interesante es que le diremos hola y nos contestará amablemente mientras le da un sorbo a su cafecín.
Por si no me creen, les dejo la liga con la foto
http://www.jornada.unam.mx/2006/06/07/a12n1cul.php
Sunday, June 04, 2006
DOS DIAS PARA PENSARLO
Apenas vengo de pasar un par de días en un hotel - spa de Cuernavaca, sufriendo los rigores del periodismo (un hotel con un jacuzzi sultanesco, estanques con pececitos, bufet de comida orgánica y habitación con sonido ambiental de cantos de ballenas sin televisión) y atendiendo un seminario bastante interesante, cuando a mi regreso la ciudad me recibe con sus brazos abiertos... descomponiendo el microbús con el que llegaba a casa y regalándome un chubasco a medio camino.
Nada es gratis en esta vida.
Regresando a los debrayes de un servidor, tenemos como novedades del día los preparativos de los partidos políticos hacia el debate del día martes; mientras que un artículo de Enrique Krauze causa oleajes debido al trabajo bibliográfico que le dedicó a Andrés Manuel López Obrador (http://www.letraslibres.com/index.php?art=11289).
Sin entrar a la disección del artículo (que debería estar a cargo de historiadores de profesión), me pongo a pensar lo importante que la biografía de un personaje público influye respecto de lo que le sucede en el futuro. Esa biografía se complementa por un interesante documental sobre el experimento tabasqueño a principios siglo de un cacique revolucionario llamado Tomás Garrido Canabal, y emitido por desgracia, en las altas horas de la madrugada.
Impresiona saber lo que puede hacer una persona cuando todos los hilos del poder se encuentran en su mano. El tal Garrido Canabal se lanzó a un experimento intentado siglos atrás por Vasco de Quiroga en Michoacán y décadas despúes (con horrorizantes resultados) en Camboya: crear sociedades nuevas, de hombres limpios de todo pecado, de todo atavismo y llenos de un viento nuevo, puro y sobre todo, justo y progresista. Los resultados nunca fueron duraderos (en Michoacán los virreyes se encargaron de arrasar el experimiento social de Tata Vasco), mientras que en Camboya el regimen de los comunistas lidereados por un tal Pol Pot creó un genocidio que se cobró ni más ni menos que el 20% de la población nacional, pasando al paredón personas cuyo pecado era tener gafas o saber leer.
En cuanto a Garrido Canabal, el hombre decidió abolir la religión y otros vicios como el alcohol y las francachelas. El problema es que lo hizo, no convenciendo a la población u obteniendo su aprobación, sino organizando a la población de manera vertical (es decir, a huevo), creando un sistema educativo acorde a la visión del cacique, aboliendo la religión, prohibiendo el alcohol y formando un movimiento de masas (llamados camisas rojas) para mantener la pureza del movimiento y el acatamiento de sus dictados revolucionarios. Años después, su fanatismo antirreligioso lo llevó a ordenar una matanza de católicos en 1934, aunque su error fue llevarla a cabo no en sus tierras, sino en la Ciudad de México, donde su influencia no era tan poderosa y terminó por sellar su camino rumbo al destierro en Costa Rica, donde murió.
El problema no radica en las ideas que los hombres en el poder tengan; al fin y al cabo había monstruos como Hitler que era vegetariano, mientras que se dice que el presidente americano Ronald Reagan era fanático de horóscopos y pitonisas. El problema (y quizá el auténtico peligro) es cuando un país carece de contrapesos que permitan poner límites a las ideas y las excentricidades del poder. A mi no me preocupan los planes de Calderón, Madrazo, El Dr. Simi, Paty Mercado o el Peje; a mi lo que me pone los pelos de punta es que el ánimo de las elecciones se ha vuelto tan complejo que es posible que a la larga, los sistemas de control del poder ejecutivo penosamente construidos en las últimas décadas terminen demolidos por efecto de la erosión política estimulada por nuestros propios gobernantes.
Apunte personal: un año de lluvia
Ha pasado un año desde que tomé algunas decisiones en mi vida. Perdí a una persona muy amada, mientras que decidí cortar por lo sano otro vínculo sentimental que llevaba pudriéndose más de una década. Ha pasado el tiempo y, cada vez más cerca de mi tercera década de vida pienso que no hay mal que por bien no venga. No diré que he adquirido un conocimiento zen de la existencia, pero al menos puedo caminar por la vida sin sentir que tengo amarradas las manos frente al destino.
Pero a veces la soledad se presenta. Ni modo.
Nada es gratis en esta vida.
Regresando a los debrayes de un servidor, tenemos como novedades del día los preparativos de los partidos políticos hacia el debate del día martes; mientras que un artículo de Enrique Krauze causa oleajes debido al trabajo bibliográfico que le dedicó a Andrés Manuel López Obrador (http://www.letraslibres.com/index.php?art=11289).
Sin entrar a la disección del artículo (que debería estar a cargo de historiadores de profesión), me pongo a pensar lo importante que la biografía de un personaje público influye respecto de lo que le sucede en el futuro. Esa biografía se complementa por un interesante documental sobre el experimento tabasqueño a principios siglo de un cacique revolucionario llamado Tomás Garrido Canabal, y emitido por desgracia, en las altas horas de la madrugada.
Impresiona saber lo que puede hacer una persona cuando todos los hilos del poder se encuentran en su mano. El tal Garrido Canabal se lanzó a un experimento intentado siglos atrás por Vasco de Quiroga en Michoacán y décadas despúes (con horrorizantes resultados) en Camboya: crear sociedades nuevas, de hombres limpios de todo pecado, de todo atavismo y llenos de un viento nuevo, puro y sobre todo, justo y progresista. Los resultados nunca fueron duraderos (en Michoacán los virreyes se encargaron de arrasar el experimiento social de Tata Vasco), mientras que en Camboya el regimen de los comunistas lidereados por un tal Pol Pot creó un genocidio que se cobró ni más ni menos que el 20% de la población nacional, pasando al paredón personas cuyo pecado era tener gafas o saber leer.
En cuanto a Garrido Canabal, el hombre decidió abolir la religión y otros vicios como el alcohol y las francachelas. El problema es que lo hizo, no convenciendo a la población u obteniendo su aprobación, sino organizando a la población de manera vertical (es decir, a huevo), creando un sistema educativo acorde a la visión del cacique, aboliendo la religión, prohibiendo el alcohol y formando un movimiento de masas (llamados camisas rojas) para mantener la pureza del movimiento y el acatamiento de sus dictados revolucionarios. Años después, su fanatismo antirreligioso lo llevó a ordenar una matanza de católicos en 1934, aunque su error fue llevarla a cabo no en sus tierras, sino en la Ciudad de México, donde su influencia no era tan poderosa y terminó por sellar su camino rumbo al destierro en Costa Rica, donde murió.
El problema no radica en las ideas que los hombres en el poder tengan; al fin y al cabo había monstruos como Hitler que era vegetariano, mientras que se dice que el presidente americano Ronald Reagan era fanático de horóscopos y pitonisas. El problema (y quizá el auténtico peligro) es cuando un país carece de contrapesos que permitan poner límites a las ideas y las excentricidades del poder. A mi no me preocupan los planes de Calderón, Madrazo, El Dr. Simi, Paty Mercado o el Peje; a mi lo que me pone los pelos de punta es que el ánimo de las elecciones se ha vuelto tan complejo que es posible que a la larga, los sistemas de control del poder ejecutivo penosamente construidos en las últimas décadas terminen demolidos por efecto de la erosión política estimulada por nuestros propios gobernantes.
Apunte personal: un año de lluvia
Ha pasado un año desde que tomé algunas decisiones en mi vida. Perdí a una persona muy amada, mientras que decidí cortar por lo sano otro vínculo sentimental que llevaba pudriéndose más de una década. Ha pasado el tiempo y, cada vez más cerca de mi tercera década de vida pienso que no hay mal que por bien no venga. No diré que he adquirido un conocimiento zen de la existencia, pero al menos puedo caminar por la vida sin sentir que tengo amarradas las manos frente al destino.
Pero a veces la soledad se presenta. Ni modo.
Thursday, June 01, 2006
VILLAMELON PAMBOLERO
Para Pasqui, que te recuperes rápido y la banda también.
Para Luis G., felicidades por la paternidad.
Pues si, yo siempre me he mantenido al margen de la euforia pambolera. De hecho, ese deporte me causaba muchas molestias en mi niñez, cuando por obra de la transmisión de los partidos de la primera división, me quitaban mis sesiones de caricaturas. Era un horror.
Actualmente, el soccer me sigue valiendo madres del mismo modo que sucedía cuando era escuincle. Sobre todo, ahora que con el paso del tiempo me he dado cuenta de que los fanatismos que despierta no sólo son inútiles sino que nocivos. Es conocido el caso de dictaduras como la argentina y nuestro nacionalista ogro filantrópico, que sacaron provecho de mundiales y selecciones para crear una cortina de humo frente a diversas atrocidades. Incluso dos países centroamericanos, El Salvador y Honduras, se enfrascaron en una guerra (así como lo oyen, una guerra con tanques y todo) debido a un resultado desfavorable durante una eliminatoria mundialista allá en la década de 1960.
Sin embargo, debido a que el tema del deporte de las patadas se ha convertido en un asunto casi de seguridad nacional (desde los candidatos a la presidencia y hasta el círculo rojo en pleno no cesan de hablar del tema), y estimulado por una conversación con un querido editor, me veo obligado a dar mi opinión pambolera en pleno.
En lo personal, creo que, para variar, la Seleccion Mexicana se está dejando llevar por el inmoderado optimismo que le es común en estos casos. De una manera injustificada ya se hacen (como cada cuatro años) cuentas alegres y se espera que lleguemos mínimo a la segunda ronda. Como efecto colateral, los comerciantes se han lanzado al abordaje de la suculenta presa mundialista y no cesan de aprovechar la devoción por la camiseta tricolor para vender de todo: desde televisores y sistemas de TV de paga, hasta bebidas energizantes (nomás faltan los condones tricolores).
Yo no se de dónde salió la idea de que la seleccion jugara una retahíla de partidos de entrenamiento allá en las Europas. Si lo que se deseaba era foguear a la selección, más bien la están incinerando en leña verde. Con la derrota gris contra Francia, el ánimo nacional está de capa caída, y sin siquiera comenzar los partidos oficiales, ya han surgido broncas con el entrenador de la selección y a lanzarse mentadas transatláticas entre jugadores. Eso claro, antes de otro partido contra Holanda, que seguramente será otro parto de los montes.
Como suele suceder en estos casos, ya se prepara el escenario conocido de nuestra participación mundialista (que por cierto, se asemeja mucho a nuestro ciclo político): expectativas más allá de lo humanamente posible, que al ser echadas por tierra, generan el deseo azteca por sacrificar en el altar de Huichilobos a los jugadores de la selección en pleno. Y creo que, considerando que los jugadores de la selección son tan mexicanos como nosotros, es injusto pedirles el milagro de que hagan milagros, siendo que cargan a sus espaldas los traumas de más de 130 millones de connacionales (contando a los mexicanos en Estados Unidos).
Apunte político: por mi raza hablarán las bigotonas
Sólo en México pasan cosas así, un cantante llamado Tiziano Ferro se avienta la puntada de decir que no encontró mexicanas de su agrado porque vio puras bigotonas que no le llenaron el ojo. Punto y aparte de la validez de su dicho (nomás recordar que uno de nuestros íconos femeninos, Frida Kahlo solía lucir con gran orgullo su mostacho), la reacción nacional sorprende por lo pueblerina y traumatizada.
Una asociación gremial de intérpretes ha declarado que impedirá que el tal señor Ferro actúe en el país por sus declaraciones mexicanas. Un locutor mañanero por poco y llama al linchamiento del cantante de marras, acusándolo de antimexicano y usando como pieza de artillería el viejo argumento de que “si no le gusta el país, ¿para qué viene?”. Inclusive una especie de ONG dedicada a juntar a las mujeres feas del país, se siente compelida a decir que defenderá de la ofensa extranjera del extraño enemigo que se atrevió a poner en entredicho la mítica (y en ocasiones hercúlea) belleza mexicana.
Yo pienso que esto sólo denota nuestras inseguridades mentales. Cuantas veces hemos hablado de otras nacionalidades con gruesas mofas y adjetivos. Desde los aparentemente inocentes chistes de gallegos-argentinos-chinos, pasando por las cotidianas mentadas de madre frente a nuestros gringos vecinos. El grupo Molotov ha escrito canciones bastante agresivas (remember, pinche gringo puñetero) y hasta hoy no se han oído reclamaciones; para nuestra fragilidad mental basta un empujoncito para que se desmonore cual si fuera turrón.
Y así queremos ganar el Mundial.
Para Luis G., felicidades por la paternidad.
Pues si, yo siempre me he mantenido al margen de la euforia pambolera. De hecho, ese deporte me causaba muchas molestias en mi niñez, cuando por obra de la transmisión de los partidos de la primera división, me quitaban mis sesiones de caricaturas. Era un horror.
Actualmente, el soccer me sigue valiendo madres del mismo modo que sucedía cuando era escuincle. Sobre todo, ahora que con el paso del tiempo me he dado cuenta de que los fanatismos que despierta no sólo son inútiles sino que nocivos. Es conocido el caso de dictaduras como la argentina y nuestro nacionalista ogro filantrópico, que sacaron provecho de mundiales y selecciones para crear una cortina de humo frente a diversas atrocidades. Incluso dos países centroamericanos, El Salvador y Honduras, se enfrascaron en una guerra (así como lo oyen, una guerra con tanques y todo) debido a un resultado desfavorable durante una eliminatoria mundialista allá en la década de 1960.
Sin embargo, debido a que el tema del deporte de las patadas se ha convertido en un asunto casi de seguridad nacional (desde los candidatos a la presidencia y hasta el círculo rojo en pleno no cesan de hablar del tema), y estimulado por una conversación con un querido editor, me veo obligado a dar mi opinión pambolera en pleno.
En lo personal, creo que, para variar, la Seleccion Mexicana se está dejando llevar por el inmoderado optimismo que le es común en estos casos. De una manera injustificada ya se hacen (como cada cuatro años) cuentas alegres y se espera que lleguemos mínimo a la segunda ronda. Como efecto colateral, los comerciantes se han lanzado al abordaje de la suculenta presa mundialista y no cesan de aprovechar la devoción por la camiseta tricolor para vender de todo: desde televisores y sistemas de TV de paga, hasta bebidas energizantes (nomás faltan los condones tricolores).
Yo no se de dónde salió la idea de que la seleccion jugara una retahíla de partidos de entrenamiento allá en las Europas. Si lo que se deseaba era foguear a la selección, más bien la están incinerando en leña verde. Con la derrota gris contra Francia, el ánimo nacional está de capa caída, y sin siquiera comenzar los partidos oficiales, ya han surgido broncas con el entrenador de la selección y a lanzarse mentadas transatláticas entre jugadores. Eso claro, antes de otro partido contra Holanda, que seguramente será otro parto de los montes.
Como suele suceder en estos casos, ya se prepara el escenario conocido de nuestra participación mundialista (que por cierto, se asemeja mucho a nuestro ciclo político): expectativas más allá de lo humanamente posible, que al ser echadas por tierra, generan el deseo azteca por sacrificar en el altar de Huichilobos a los jugadores de la selección en pleno. Y creo que, considerando que los jugadores de la selección son tan mexicanos como nosotros, es injusto pedirles el milagro de que hagan milagros, siendo que cargan a sus espaldas los traumas de más de 130 millones de connacionales (contando a los mexicanos en Estados Unidos).
Apunte político: por mi raza hablarán las bigotonas
Sólo en México pasan cosas así, un cantante llamado Tiziano Ferro se avienta la puntada de decir que no encontró mexicanas de su agrado porque vio puras bigotonas que no le llenaron el ojo. Punto y aparte de la validez de su dicho (nomás recordar que uno de nuestros íconos femeninos, Frida Kahlo solía lucir con gran orgullo su mostacho), la reacción nacional sorprende por lo pueblerina y traumatizada.
Una asociación gremial de intérpretes ha declarado que impedirá que el tal señor Ferro actúe en el país por sus declaraciones mexicanas. Un locutor mañanero por poco y llama al linchamiento del cantante de marras, acusándolo de antimexicano y usando como pieza de artillería el viejo argumento de que “si no le gusta el país, ¿para qué viene?”. Inclusive una especie de ONG dedicada a juntar a las mujeres feas del país, se siente compelida a decir que defenderá de la ofensa extranjera del extraño enemigo que se atrevió a poner en entredicho la mítica (y en ocasiones hercúlea) belleza mexicana.
Yo pienso que esto sólo denota nuestras inseguridades mentales. Cuantas veces hemos hablado de otras nacionalidades con gruesas mofas y adjetivos. Desde los aparentemente inocentes chistes de gallegos-argentinos-chinos, pasando por las cotidianas mentadas de madre frente a nuestros gringos vecinos. El grupo Molotov ha escrito canciones bastante agresivas (remember, pinche gringo puñetero) y hasta hoy no se han oído reclamaciones; para nuestra fragilidad mental basta un empujoncito para que se desmonore cual si fuera turrón.
Y así queremos ganar el Mundial.
Sunday, May 28, 2006
PROBLEMAS ESTRUCTURALES
Cada semana que escucho que el PRI se desbarata lentamente, como un búfalo hundido en un pantano, no me alegro, al contrario, me siento mal. La caída del sistema priísta, que se vislubraba hace seis años como un pasaporte a una nación mucho mejor se trocó una muy amarga lección de política y sociología, porque de pronto nos dimos cuenta de que el sistema priísta no sólo estaba incrustado en el nivel formal de la política (cámaras de diputados y senadores, gubernaturas y presidencias municipales). El problema es que el sistema priísta estaba enraizado dentro de la sociedad mexicana.
Esto, que aparentemente es cosa de politólogos y sociólogos clavados, se ha convertido en un problema gravísimo, ni más ni menos porque la caída del sistema priísta ha acarreado el derrumbe de buena parte de la estructura social que mantuvo al país en relativa calma durante más de siete décadas. Y que conste que no estoy abrogando por el regreso de los dinosaurios y otras alimañas que adornaron la estructura política mexicana de los últimos tiempos.
Cada semana que el PRI sigue desbaratándose, aparecen nuevos caciques, libres del control partidista, dispuestos a usar su poder a todo lo que da. Con cada expulsado del PRI, un líder vecinal y de colonos queda libre para actuar mercenariamente, vendiendo a sus agremiados como si fueran cabezas de ganado. Cada escisión del PRI deja líderes sindicales libres para emplear su sindicato como pistola y martillo en la enorme labor de venta de su protección cual si fuera gángster.
Peor aún, hay quienes relacionan el aumento en la criminalidad y el dominio del narcotráfico en ciudades enteras del país (sólo para empezar, ¿qué tal la frontera norte?) tiene que ver con el paulatino abandono de los sistemas simbióticos que permitían la coexistencia pacífica de autoridades y delincuencia. Los delincuentes ya no saben con quién negociar el control de las plazas, lo que ha desembocado en una guerra sin cuartel entre cárteles y en el desdoblamiento del crimen organizado hacia zonas más repugnantes como el secuestro.
Quizá no lo hemos ponderado conscientemente, pero en esta coyuntura electoral (donde hasta el IFE está siendo objeto de denuestos y alarmantes muestras de desconfianza) es de pensar que la siguiente transición debe estar planeada exahustivamentem con el fin de evitar que los restos del sistema político en agonía se desplomen encima de nosotros.
Apunte político: allá del otro lado
Cada que pasa el tiempo, la sociedad mexicana se va dando cuenta del tipo de persona que elegimos como presidente hace un sexenio. Un hombre invadido por la frivolidad y la necedad. Las autoridades electorales e inclusive judiciales han dicho en todos los tonos posibles que no le eche gasolina al fuego electoral, denostando a su fantasma personal del populismo y aprovechando cualquier espacio para echarnos sus choros inconmensurables, sin pensar en que eso que hace es justamente algo que podría revertírsele a su candidato; no porque sus palabras conmuevan al electorado, pero debido a que es un hombre ya tan devaluado, podría terminar perjudicando a Felipe Calderón en lugar de beneficiarlo. Pero el presidente ya parece estar más allá de todo y quizá sólo le importa (como buen padre) que su hija tenga un feliz matrimonio.
Esto, que aparentemente es cosa de politólogos y sociólogos clavados, se ha convertido en un problema gravísimo, ni más ni menos porque la caída del sistema priísta ha acarreado el derrumbe de buena parte de la estructura social que mantuvo al país en relativa calma durante más de siete décadas. Y que conste que no estoy abrogando por el regreso de los dinosaurios y otras alimañas que adornaron la estructura política mexicana de los últimos tiempos.
Cada semana que el PRI sigue desbaratándose, aparecen nuevos caciques, libres del control partidista, dispuestos a usar su poder a todo lo que da. Con cada expulsado del PRI, un líder vecinal y de colonos queda libre para actuar mercenariamente, vendiendo a sus agremiados como si fueran cabezas de ganado. Cada escisión del PRI deja líderes sindicales libres para emplear su sindicato como pistola y martillo en la enorme labor de venta de su protección cual si fuera gángster.
Peor aún, hay quienes relacionan el aumento en la criminalidad y el dominio del narcotráfico en ciudades enteras del país (sólo para empezar, ¿qué tal la frontera norte?) tiene que ver con el paulatino abandono de los sistemas simbióticos que permitían la coexistencia pacífica de autoridades y delincuencia. Los delincuentes ya no saben con quién negociar el control de las plazas, lo que ha desembocado en una guerra sin cuartel entre cárteles y en el desdoblamiento del crimen organizado hacia zonas más repugnantes como el secuestro.
Quizá no lo hemos ponderado conscientemente, pero en esta coyuntura electoral (donde hasta el IFE está siendo objeto de denuestos y alarmantes muestras de desconfianza) es de pensar que la siguiente transición debe estar planeada exahustivamentem con el fin de evitar que los restos del sistema político en agonía se desplomen encima de nosotros.
Apunte político: allá del otro lado
Cada que pasa el tiempo, la sociedad mexicana se va dando cuenta del tipo de persona que elegimos como presidente hace un sexenio. Un hombre invadido por la frivolidad y la necedad. Las autoridades electorales e inclusive judiciales han dicho en todos los tonos posibles que no le eche gasolina al fuego electoral, denostando a su fantasma personal del populismo y aprovechando cualquier espacio para echarnos sus choros inconmensurables, sin pensar en que eso que hace es justamente algo que podría revertírsele a su candidato; no porque sus palabras conmuevan al electorado, pero debido a que es un hombre ya tan devaluado, podría terminar perjudicando a Felipe Calderón en lugar de beneficiarlo. Pero el presidente ya parece estar más allá de todo y quizá sólo le importa (como buen padre) que su hija tenga un feliz matrimonio.
Thursday, May 25, 2006
LO MISMO PERO MAS BARATO
De entre la rebatinga que ha envuelto las campañas para las elecciones del próximo mes de julio llama la atención que casi nadie se haya fijado en el soliloquio que el Dr. Simi realiza por el país desde hace algunos meses. Aún cuando el señor (mejor conocido por sus omnipresentes botargas y el escuadrón de bellas chicas que le acompaña) no pudo meter su nombre en la boleta electoral, preocupa que siga haciendo publicidad para promoverse y promover que los votantes pongan su nombre en el espacio en blanco que las boletas proveen para contabilizar candidatos no incluidos en la hoja electoral.
Si algún panorama podría quitarle el sueño a los politólogos (y que sorprendentemente no se han molestado en abordar) consiste en la posibilidad de que algunos cientos de miles de votos terminen en la bolsa del Dr. Simi, haciendo que la diferencia entre los dos candidatos se vuelva tan cerrada que permita una feroz rebatinga posterior a las elecciones, mientras las autoridades judiciales logran abrirse paso entre las masas de votos hasta estar en posibilidad de levantarle la mano a algún candidato ganador.
El problema con el Dr. Simi es que, aunque a la mayoría de la gente en el círculo rojo de intelectuales y técnicos al servicio de la palabra y el concepto, le parece una pendejada lo que está haciendo , me temo que a nivel masivo, las cosas son un tanto diferentes, e incluso más peligrosas de lo que se piensa.
Por un momento reflexiomenos: el Dr. Simi tiene a su servicio una de las más grandes redes de farmacias y consultorios populares en el país. Millones de personas se benefician de sus medicamentos baratos y sus consultas de a 10 pesos (en serio, es más o menos lo que cobran). Y este es un beneficio real y tangible de lo que representa la opción Simi. No es como las promesas huecas y repetitivas de los candidatos oficiales a la presidencia. Si bien, no creo (y mucho menos deseo) que el Sr. González Torres se levante con la banda presidencial, pienso que no se ha visto con seriedad el intento presidencialista de este hombre.
Si algún panorama podría quitarle el sueño a los politólogos (y que sorprendentemente no se han molestado en abordar) consiste en la posibilidad de que algunos cientos de miles de votos terminen en la bolsa del Dr. Simi, haciendo que la diferencia entre los dos candidatos se vuelva tan cerrada que permita una feroz rebatinga posterior a las elecciones, mientras las autoridades judiciales logran abrirse paso entre las masas de votos hasta estar en posibilidad de levantarle la mano a algún candidato ganador.
El problema con el Dr. Simi es que, aunque a la mayoría de la gente en el círculo rojo de intelectuales y técnicos al servicio de la palabra y el concepto, le parece una pendejada lo que está haciendo , me temo que a nivel masivo, las cosas son un tanto diferentes, e incluso más peligrosas de lo que se piensa.
Por un momento reflexiomenos: el Dr. Simi tiene a su servicio una de las más grandes redes de farmacias y consultorios populares en el país. Millones de personas se benefician de sus medicamentos baratos y sus consultas de a 10 pesos (en serio, es más o menos lo que cobran). Y este es un beneficio real y tangible de lo que representa la opción Simi. No es como las promesas huecas y repetitivas de los candidatos oficiales a la presidencia. Si bien, no creo (y mucho menos deseo) que el Sr. González Torres se levante con la banda presidencial, pienso que no se ha visto con seriedad el intento presidencialista de este hombre.
Friday, May 19, 2006
REFLEXIONES 30AÑERAS (FRACASOS CULINARIOS)
Hace ya tiempo, me quejaba amargamente de mi incapacidad de preparar alimentos sin supervisión materna. Después de algunos meses confieso que no he hecho los progresos requeridos, pero ahora que lo pienso, creo que no me ha ido tan mal. Al menos eso deduzco cuando puedo hacer con relativo decoro el puré de papas de cajita.
Otros triunfos: arroz congelado, me sale muy bueno. Hamburguesas vegetarianas, deliciosas con queso (pero sin jamón porque el sabor es muy extraño) y la ensalada de pimientos con pepino. Los champiñones son un excelente alimento todoterreno que puede emplearse crudo o metido en una sincronizada con queso para darle mayor contenido. De postres, ni hablar, seguimos jodidos en ese rubro y seguimos dependiendo de las galletas y otros dulces como el tambo de helado de dulce de leche que reposa en el congelador.
Apunte económico: el demonio que nos ignora
Sin que casi nadie se enterara dentro de este país, las bolsas de valores del mundo experimentaron una de sus más escandalosas caídas en los últimos años. Embebidos en nuestro desmadre con los vecinos gringos y la feria electora, nos pasó de noche esta debacle. No tengo la menor idea si esto hará más bien que mal, pero creo que deberíamos de menos de tener una antena conectada al exterior con el fin de que no nos vayan a salir los hados económicos con una tragedia fortuita.
Apunte personal: Chile, rumbo al norte
Me entero de que un buen amigo mío de la universidad ahora radica en Chile. sus crónicas narran un país que poco a poco deja atrás las crónicas desgracias del subdesarrollo latinoamericano que nos ahogan a los demás países abajo del Río Bravo. Irónicamente (y quizá el origen de buena parte de los traumas de aquel país austral) es que buena parte de los cimientos de tan boyante economía fueron colocados por la pesada mano del dictador PInochet, que no dudó en emplear su abrumador dominio para imponer las reformas que actualmente les permiten operar una economía flexible y eficiente.
Sin embargo, tampoco creo en eso de que es mejor lo de "pobres pero honrados".
Otros triunfos: arroz congelado, me sale muy bueno. Hamburguesas vegetarianas, deliciosas con queso (pero sin jamón porque el sabor es muy extraño) y la ensalada de pimientos con pepino. Los champiñones son un excelente alimento todoterreno que puede emplearse crudo o metido en una sincronizada con queso para darle mayor contenido. De postres, ni hablar, seguimos jodidos en ese rubro y seguimos dependiendo de las galletas y otros dulces como el tambo de helado de dulce de leche que reposa en el congelador.
Apunte económico: el demonio que nos ignora
Sin que casi nadie se enterara dentro de este país, las bolsas de valores del mundo experimentaron una de sus más escandalosas caídas en los últimos años. Embebidos en nuestro desmadre con los vecinos gringos y la feria electora, nos pasó de noche esta debacle. No tengo la menor idea si esto hará más bien que mal, pero creo que deberíamos de menos de tener una antena conectada al exterior con el fin de que no nos vayan a salir los hados económicos con una tragedia fortuita.
Apunte personal: Chile, rumbo al norte
Me entero de que un buen amigo mío de la universidad ahora radica en Chile. sus crónicas narran un país que poco a poco deja atrás las crónicas desgracias del subdesarrollo latinoamericano que nos ahogan a los demás países abajo del Río Bravo. Irónicamente (y quizá el origen de buena parte de los traumas de aquel país austral) es que buena parte de los cimientos de tan boyante economía fueron colocados por la pesada mano del dictador PInochet, que no dudó en emplear su abrumador dominio para imponer las reformas que actualmente les permiten operar una economía flexible y eficiente.
Sin embargo, tampoco creo en eso de que es mejor lo de "pobres pero honrados".
Thursday, May 18, 2006
REFLEXIONES 30AÑERAS (EXITO A CUALQUIER COSTO)
Cuando uno inicia la tercera década de la vida, es preciso pasar algunos ritos de madurez. Uno de ellos es, sin duda alguna, el tener algo de progreso para presumir ante la familia, los amigos o de perdida ante el espejo. Y no me refiero a la incipiente calva, a los hilos de plata o los repentinos ataques de gastritis después de unos tacos al pastor particularmente agresivos.
No, me refiero a los símbolos de status por todos deseados: una casa (mejor aún, dos), un automóvil (mejor si es camioneta), un hijo (por supuesto acompañado de un matrimonio bien avenido y muy bien mantenido), viajes abundantes (de negocios es mejor material para presumir), una linda oficina en un lugar chic (en el caso de la Ciudad de México estamos hablando de Santa Fe o de menos Polanco) y una dotación de sacos y corbatas de buena calidad para emplear en horas de oficina y un par de pantalones kakis para los fines de semana en compañía de la familia de uno los sábados y la familia de la suegra los domingos.
Pero, como decía el siempre bien recordado Renton de Trainspotting, ¿qué pasa si elijo no elegir nada de ello? En teoría es una reafirmación de la identidad y de la diferencia frente al sistema. En la práctica es un dolor de cabeza constante porque implica renuncias a cosas y servicios que uno no deja de añorar. No es lo mismo decir "para mi el éxito es hacer lo que quiero y nada más" a sostenerlo en reuniones de exalumnos, en las comidas familiares y para quienes tienen, frente a una pareja poco receptiva a ser llevada a una fiesta en taxis o (peor) en microbús.
No es lo más divertido del mundo.
Además, está el componente familiar. De pronto escuchamos a los padres comentar alarmados sobre nuestra tendencia a saltar el desayuno y hacer comidas creadas a base de alimentos enlatados y congelados. Ni que decir de la carencia voluntaria de coche. Eso parece ser una herejía contra el destino para quien quiera que lo note, en mi caso particular, inclusive mi muy querido abuelo puso el tema sobre la mesa de lo que en otras condiciones hubiera sido una comida familiar más.
Es difícil dedicarse a esto, sobre todo porque debido a que los frutos de este trabajo difícilmente pueden expresarse en términos de cuatro ruedas o con cimientos en Cuernavaca, es que estamos en una situación harto incómoda. Peor aún cuando se le agrava el hecho de seguir soltero y sin esposa o de perdida una prometida presentable para llevar en bautizos y quince años.
No pierdo la esperanza de que algún día mi muy familia finalmente se percate de que mi mejor premio es ver mis letras publicadas... y poder dejar un recibo que ampare lo que estas letras generen de recursos. De hecho, como le decía a un amigo mío, el mejor Premio Nacional de Periodismo viene en forma de depósito a mi cuenta bancaria. Ni más ni menos.
Apunte político, la frontera de alambradas
Evidentemente que los gringos no se están portando muy amables con nosotros cuando nos echan a su Guardia Nacional con el objetivo de ayudar a salvaguardar nuestra frontera y creo que nadie en sus cinco sentidos podría sentirse halagado de tal acción. Sin embargo pienso qué pasaría si por obra del espíritu santo nuestros vecinos accedieran a abrir sus puertas para que pasáramos todos los mexicanos... pero con la condición de reforzar nuestra frontera sur para que no pasara ni un centroamericano. ¿Aceptaríamos?
Yo creo, humildemente que los mexicanos cantamos gustosos eso de "viva mi desgracia" porque nos permite relevarnos de las responsabilidades. Sentimos como una ofensa lo que los gringos nos han hecho pero al mismo tiempo suspiramos de alivio porque con eso ya tenemos un buen motivo para no revisar el por qué nuestras fronteras son tan porosas que un pedazo de piedra pómez. Por cierto, reitero mi punto de vista, nos quejamos de lo mal que nos tratan los norteamericanos pero, ¿qué tal somos tratando a los guatemaltecos, salvadoreños, hondureños y demás nacionalidades que cruzan nuestra frontera?
No, me refiero a los símbolos de status por todos deseados: una casa (mejor aún, dos), un automóvil (mejor si es camioneta), un hijo (por supuesto acompañado de un matrimonio bien avenido y muy bien mantenido), viajes abundantes (de negocios es mejor material para presumir), una linda oficina en un lugar chic (en el caso de la Ciudad de México estamos hablando de Santa Fe o de menos Polanco) y una dotación de sacos y corbatas de buena calidad para emplear en horas de oficina y un par de pantalones kakis para los fines de semana en compañía de la familia de uno los sábados y la familia de la suegra los domingos.
Pero, como decía el siempre bien recordado Renton de Trainspotting, ¿qué pasa si elijo no elegir nada de ello? En teoría es una reafirmación de la identidad y de la diferencia frente al sistema. En la práctica es un dolor de cabeza constante porque implica renuncias a cosas y servicios que uno no deja de añorar. No es lo mismo decir "para mi el éxito es hacer lo que quiero y nada más" a sostenerlo en reuniones de exalumnos, en las comidas familiares y para quienes tienen, frente a una pareja poco receptiva a ser llevada a una fiesta en taxis o (peor) en microbús.
No es lo más divertido del mundo.
Además, está el componente familiar. De pronto escuchamos a los padres comentar alarmados sobre nuestra tendencia a saltar el desayuno y hacer comidas creadas a base de alimentos enlatados y congelados. Ni que decir de la carencia voluntaria de coche. Eso parece ser una herejía contra el destino para quien quiera que lo note, en mi caso particular, inclusive mi muy querido abuelo puso el tema sobre la mesa de lo que en otras condiciones hubiera sido una comida familiar más.
Es difícil dedicarse a esto, sobre todo porque debido a que los frutos de este trabajo difícilmente pueden expresarse en términos de cuatro ruedas o con cimientos en Cuernavaca, es que estamos en una situación harto incómoda. Peor aún cuando se le agrava el hecho de seguir soltero y sin esposa o de perdida una prometida presentable para llevar en bautizos y quince años.
No pierdo la esperanza de que algún día mi muy familia finalmente se percate de que mi mejor premio es ver mis letras publicadas... y poder dejar un recibo que ampare lo que estas letras generen de recursos. De hecho, como le decía a un amigo mío, el mejor Premio Nacional de Periodismo viene en forma de depósito a mi cuenta bancaria. Ni más ni menos.
Apunte político, la frontera de alambradas
Evidentemente que los gringos no se están portando muy amables con nosotros cuando nos echan a su Guardia Nacional con el objetivo de ayudar a salvaguardar nuestra frontera y creo que nadie en sus cinco sentidos podría sentirse halagado de tal acción. Sin embargo pienso qué pasaría si por obra del espíritu santo nuestros vecinos accedieran a abrir sus puertas para que pasáramos todos los mexicanos... pero con la condición de reforzar nuestra frontera sur para que no pasara ni un centroamericano. ¿Aceptaríamos?
Yo creo, humildemente que los mexicanos cantamos gustosos eso de "viva mi desgracia" porque nos permite relevarnos de las responsabilidades. Sentimos como una ofensa lo que los gringos nos han hecho pero al mismo tiempo suspiramos de alivio porque con eso ya tenemos un buen motivo para no revisar el por qué nuestras fronteras son tan porosas que un pedazo de piedra pómez. Por cierto, reitero mi punto de vista, nos quejamos de lo mal que nos tratan los norteamericanos pero, ¿qué tal somos tratando a los guatemaltecos, salvadoreños, hondureños y demás nacionalidades que cruzan nuestra frontera?
Friday, May 12, 2006
REFLEXIONES 30AÑERAS
A raíz de que tanto mis amigos como un servidor estamos atravesando lenta pero inexorablemente la barrera de los 30 años de edad, es que se impone pensar un poco en lo que representa la vida cuando algunas etapas que nos parecían fundamentales van quedando atrás y otras se aproximan por la espalda sin que nos demos cuenta.
La soledad como forma de vida
Haciendo un breve recuento, algunos de mis amigos se encuentran en firmes relaciones sentimentales, otros tantos (y una amiga muy querida está en ese caso, ¡je!) se encuentran haciendo fila para hacer su entrada triunfal en el altar y poner su rúbrica ante el Registro Civil.
Sin embargo, esta noche, platicando con una amiga mientras nos echamos un martini a la salud de una de las revistas para las que colaboro, me doy cuenta que de ese universo de parejitas felices, hay algunos que por diversos motivos nos hemos decidido mantener al margen de la arcadia amorosa y ahora, cuando la tercera década de la edad se aproxima (o en algunos casos silenciosamente ya rebasó), es que nos encontramos desarrollando trabajos sumamente satisfactorios, en algunos casos inclusive bien pagados, pero está la cuestión de existir sólo, sin la pulsión de llegar en la noche a dormir en los brazos de la misma persona a lo largo de los meses y de los años. No por nada Matt Groening en su tira cómica Life in Hell menciona que una de las cosas más desasosegantes de la vida en pareja es tener que hacer el amor con la misma persona toda la vida.... o no volver a hacer el amor con la misma persona toda la vida.
La cosa es que, vivir sólo no es únicamente una forma de vida, sino que en muchas ocasiones se vuelve una forma de existencia. Vivir sin más compañía amorosa que la de las paredes que a uno le acompañan puede ser una maldición, o simplemente una opción en la vida. Para quienes nos dedicamos a esto del periodismo (o decimos que nos dedicamos a esto), la señal inequívoca de estar haciendo nuestro trabajo a plenitud es prescindir virtualmente cualquier compañía humana. La vida del periodista está condenada a la soledad, no porque esta sea una opción deseable; simplemente sucede que las incidencias de la realidad no tienen horario ni fecha en el calendario, por lo que uno puede estar en pijama a las 12 del día un martes o estar trabajando a todo lo que da una mañana de domingo.
Es algo que no gusta a las parejas.
Pero más allá de eso, está la situación de que convivir con alguien más es una actividad bastante morosa. Por nacer la mayoría de las personas en el seno de una familia, se suele pensar que estamos condenados a vivir en manada, pero después de una temporadita viviendo sin más prescencia que la de mi gato, es que encuentro ahora difícil convivir con lo que es mi familia, sobre todo porque convivir con una familia (la que sea) es una tarea compleja. Sin embargo, sigo encontrando problemas operativos. Especialmente a la hora de cocinar.
Pero seguiremos con el tema
Apunte político: Macheteros al grito de guerra
Y bien, Marcos estará en la Ciudad de México (o Ciudad Monstruo, como gustan decirle los locutores de las radios clandestinas de esta ciudad) por tiempo indefinido, organizando las cosas para que la gente que está en la cárcel por los hechos de Atenco. Más allá del juicio sobre lo que está haciendo, creo que si Marcos sigue prolongando su estancia en esta ciudad, va a terminad devorado por ella. Con el paso de las semanas y los meses se irá volviendo cotidiano, tal y como ahora lo son los encuerados del movimiento de los 400 pueblos, que suelen pasearse por la ciudad en pelotas durante la primavera y verano, llegando al punto de convertirse en indicadores de la llegada de la primavera o el advenimiento de los fríos otoñales, sin que alguien haya podido enterarse de sus demandas.
La soledad como forma de vida
Haciendo un breve recuento, algunos de mis amigos se encuentran en firmes relaciones sentimentales, otros tantos (y una amiga muy querida está en ese caso, ¡je!) se encuentran haciendo fila para hacer su entrada triunfal en el altar y poner su rúbrica ante el Registro Civil.
Sin embargo, esta noche, platicando con una amiga mientras nos echamos un martini a la salud de una de las revistas para las que colaboro, me doy cuenta que de ese universo de parejitas felices, hay algunos que por diversos motivos nos hemos decidido mantener al margen de la arcadia amorosa y ahora, cuando la tercera década de la edad se aproxima (o en algunos casos silenciosamente ya rebasó), es que nos encontramos desarrollando trabajos sumamente satisfactorios, en algunos casos inclusive bien pagados, pero está la cuestión de existir sólo, sin la pulsión de llegar en la noche a dormir en los brazos de la misma persona a lo largo de los meses y de los años. No por nada Matt Groening en su tira cómica Life in Hell menciona que una de las cosas más desasosegantes de la vida en pareja es tener que hacer el amor con la misma persona toda la vida.... o no volver a hacer el amor con la misma persona toda la vida.
La cosa es que, vivir sólo no es únicamente una forma de vida, sino que en muchas ocasiones se vuelve una forma de existencia. Vivir sin más compañía amorosa que la de las paredes que a uno le acompañan puede ser una maldición, o simplemente una opción en la vida. Para quienes nos dedicamos a esto del periodismo (o decimos que nos dedicamos a esto), la señal inequívoca de estar haciendo nuestro trabajo a plenitud es prescindir virtualmente cualquier compañía humana. La vida del periodista está condenada a la soledad, no porque esta sea una opción deseable; simplemente sucede que las incidencias de la realidad no tienen horario ni fecha en el calendario, por lo que uno puede estar en pijama a las 12 del día un martes o estar trabajando a todo lo que da una mañana de domingo.
Es algo que no gusta a las parejas.
Pero más allá de eso, está la situación de que convivir con alguien más es una actividad bastante morosa. Por nacer la mayoría de las personas en el seno de una familia, se suele pensar que estamos condenados a vivir en manada, pero después de una temporadita viviendo sin más prescencia que la de mi gato, es que encuentro ahora difícil convivir con lo que es mi familia, sobre todo porque convivir con una familia (la que sea) es una tarea compleja. Sin embargo, sigo encontrando problemas operativos. Especialmente a la hora de cocinar.
Pero seguiremos con el tema
Apunte político: Macheteros al grito de guerra
Y bien, Marcos estará en la Ciudad de México (o Ciudad Monstruo, como gustan decirle los locutores de las radios clandestinas de esta ciudad) por tiempo indefinido, organizando las cosas para que la gente que está en la cárcel por los hechos de Atenco. Más allá del juicio sobre lo que está haciendo, creo que si Marcos sigue prolongando su estancia en esta ciudad, va a terminad devorado por ella. Con el paso de las semanas y los meses se irá volviendo cotidiano, tal y como ahora lo son los encuerados del movimiento de los 400 pueblos, que suelen pasearse por la ciudad en pelotas durante la primavera y verano, llegando al punto de convertirse en indicadores de la llegada de la primavera o el advenimiento de los fríos otoñales, sin que alguien haya podido enterarse de sus demandas.
Saturday, May 06, 2006
MACHETEANDO LA NOTICIA
En el breve lapso de apenas 72 horas vimos al pueblo de San Salvador Atenco ser envuelto en las llamas, pasar al control policíaco y terminar la sesión con discursos atronadores del Delegado Zero, quien al menos esta noche se encuentra en posesión de la plaza. Las consecuencias de lo sucedido en esta semana aún no las podemos vislumbrar en toda su extensión, pero desde ya podemos augurar que lo ocurrido no se terminará tan fácil, sobre todo porque el elemento Marcos se ha vuelto una variable impredecible que puede hacer las cosas más compicadas o darles un abrupto final.
Marcos en Anáhuac
En la novela El fugitivo, de Stephen King (si, es infame, pero era yo un adolescente fascinado con la ciencia ficción) un personaje de los bajos fondos le da un consejo al protagonista (persguido por las fuerzas policíacas y los medios de comunicación en un reality show enloquecido y mortal): mantente cerca de los tuyos. Ese consejo debió haber hecho a Marcos pensar muy bien lo que estaba haciendo cuando salió de la selva chiapaneca en búsqueda de la redención nacional y la promoción de una suerte de rebelión civil contra los poderes establecidos.
Aunque aparentemente Marcos se ha mantenido cerca de los grupos incondicionales que le han acompañado a lo largo de la última década (CGHeros, grupos indígenas, partidos proletarios, intelectuales afines), lo cierto es que el Delegado Zero camina por el filo de un cuchillo. Alejado de su bastión principal, defendido apenas por unas cuantas decenas de personas (que obviamente no tienen algún entrenamiento que pudiera detener un ataque serio y frontal) y expuesto ante los ojos de los medios de comunicación (por no mencionar a los servicios de seguridad), Marcos expone algo mucho más grave que su físico: da a conocer toda la estructura de apoyo que ha hecho al EZLN persistir más de una década y crear una suerte de arcadia selvática en los límites del país.
Aunque a través de los medios podemos ver solamente recorridos y discursos, lo cierto es que detrás de bambalinas hay reuniones, hay discusiones, hay contactos y hay intercambios de información entre el Delegado Zero y las organizaciones que le acompañan. Es obvio que esa información está siendo recopilada y analizada por el Estado. Pero más allá de eso, Marcos revela su personalidad: qué come, cómo duerme, quiénes son sus amigos, cómo se comunica con sus allegados, dónde escribe sus comunicados y cómo se mantiene en contacto con el mundo exterior. Esa información es oro puro: tan sólo va el ejemplo de que el líder del grupo peruano Sendero Luminoso (delirantemente autodenominado Presidente Gonzalo) fue atrapado por una investigación policial que rastreó sus vínculos sentimentales con una profesora de ballet que lo escondía en el ático de su estudio.
Fue un poco cómico ver cómo el día más álgido de Atenco, cuando en aquella zona se daban durísimos enfrentamientos entre policía y manifestantes, Marcos estaba acuartelado en una casa de seguridad... rodeada de policías y medios de comunicación. Así es tan sólo cosa de poco tiempo antes de que Marco haya terminado de ser descifrado y entonces... lo tendremos más acorralado que nunca porque, como decía George Orwell en su novela 1984: "dentro de tí no podrán entrar", hasta que al buen Winston Smith lo hicieron caer en las garras del Ministerio del Amor... por obra del deseo sexual.
AtenComala
Y mientras Marcos jugaba al estratega en su "war room" de la Colonia Obrera, en Atenco se libraba una batalla que el primer día presentaba una victoria monumental a favor de la organización de ejidatarios que se había enfrentado a las fuerzas del orden. Con algunos policías en su poder, las fuerzas del orden replegadas y el ominoso antecedente de un gobierno que reculó cuando las cosas se pusieron verdaderamente álgidas en el mismo lugar durante la intentona de construcción de lo que hubiera sido el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, los macheteros tenían una apertura (como dicen en ajedrez al movimiento inicial) ganadora.
Quizá el siguiente movimiento hubiera sido meter al Delegado Marcos en el pueblo en poco tiempo para que éste declarara que Atenco era una tierra liberada y que se convertiría en un nuevo caracol o alguna figura que estableciera jurisdicción zapatista en la zona. En ese momento el gobierno tendría entre manos la imposible opción de sacar a los rijosos... y encarar la posibilidad de tener que someter a Sup en persona, con el riesgo de matarlo o herirlo en la refriega (además del trabuco legal de tenerlo en el tambo).
Sin embargo, de algun manera que espero algún día se revele, las fuerzas de seguridad locales y federales decidieron realizar un movimiento súbito, invadiendo ellos mismos Atenco y arrebatándoles el control del pueblo a los activistas. En apenas un par de horas del amanecer todo concluyó: el movimiento fue sacado a toletazos del pueblo, los organizadores atenquenses fueron enviados a la cárcel y la policía hizo acto de presencia masiva en el lugar. Parecía que las cosas representaban un triunfo completo para el gobierno.
Pero Marcos aún tenía cartas bajo la manga. Aprovechando que la policía abandonó la plaza rápidamente, la caravana zapatista se piso en pie rumbo a San Salvador Atenco y Marcos hizo suya la plaza sin disparar un sólo tiro. Algunos miles de manifestantes acompañaron la caravana y ahora tenemos una situación poco diferente de como comenzó. Al mismo tiempo Marcos anunció en la noche que suspendería la Otra Campaña hasta que la situación de Atenco se resuelva y que, como suele suceder en estos casos, todos los detenidos sean puestos en libertad.
Ahora tenemos un impasse donde Marcos ha tomado posesión del pueblo, pero sus huestes más arrojadas están en la sombra, la policía se encuentra a pocos kilómetos, con la desventaja de que ya se saben el camino de ida hacia el centro de Atenco. Falta ver qué es lo que sucederá en los días por venir, cuando la prescencia del Delegado Zero comience a hacer mella en la paciencia de las autoridades, o si algun conflicto en el pueblo se sale de control.
Siguente movimiento.
Marcos en Anáhuac
En la novela El fugitivo, de Stephen King (si, es infame, pero era yo un adolescente fascinado con la ciencia ficción) un personaje de los bajos fondos le da un consejo al protagonista (persguido por las fuerzas policíacas y los medios de comunicación en un reality show enloquecido y mortal): mantente cerca de los tuyos. Ese consejo debió haber hecho a Marcos pensar muy bien lo que estaba haciendo cuando salió de la selva chiapaneca en búsqueda de la redención nacional y la promoción de una suerte de rebelión civil contra los poderes establecidos.
Aunque aparentemente Marcos se ha mantenido cerca de los grupos incondicionales que le han acompañado a lo largo de la última década (CGHeros, grupos indígenas, partidos proletarios, intelectuales afines), lo cierto es que el Delegado Zero camina por el filo de un cuchillo. Alejado de su bastión principal, defendido apenas por unas cuantas decenas de personas (que obviamente no tienen algún entrenamiento que pudiera detener un ataque serio y frontal) y expuesto ante los ojos de los medios de comunicación (por no mencionar a los servicios de seguridad), Marcos expone algo mucho más grave que su físico: da a conocer toda la estructura de apoyo que ha hecho al EZLN persistir más de una década y crear una suerte de arcadia selvática en los límites del país.
Aunque a través de los medios podemos ver solamente recorridos y discursos, lo cierto es que detrás de bambalinas hay reuniones, hay discusiones, hay contactos y hay intercambios de información entre el Delegado Zero y las organizaciones que le acompañan. Es obvio que esa información está siendo recopilada y analizada por el Estado. Pero más allá de eso, Marcos revela su personalidad: qué come, cómo duerme, quiénes son sus amigos, cómo se comunica con sus allegados, dónde escribe sus comunicados y cómo se mantiene en contacto con el mundo exterior. Esa información es oro puro: tan sólo va el ejemplo de que el líder del grupo peruano Sendero Luminoso (delirantemente autodenominado Presidente Gonzalo) fue atrapado por una investigación policial que rastreó sus vínculos sentimentales con una profesora de ballet que lo escondía en el ático de su estudio.
Fue un poco cómico ver cómo el día más álgido de Atenco, cuando en aquella zona se daban durísimos enfrentamientos entre policía y manifestantes, Marcos estaba acuartelado en una casa de seguridad... rodeada de policías y medios de comunicación. Así es tan sólo cosa de poco tiempo antes de que Marco haya terminado de ser descifrado y entonces... lo tendremos más acorralado que nunca porque, como decía George Orwell en su novela 1984: "dentro de tí no podrán entrar", hasta que al buen Winston Smith lo hicieron caer en las garras del Ministerio del Amor... por obra del deseo sexual.
AtenComala
Y mientras Marcos jugaba al estratega en su "war room" de la Colonia Obrera, en Atenco se libraba una batalla que el primer día presentaba una victoria monumental a favor de la organización de ejidatarios que se había enfrentado a las fuerzas del orden. Con algunos policías en su poder, las fuerzas del orden replegadas y el ominoso antecedente de un gobierno que reculó cuando las cosas se pusieron verdaderamente álgidas en el mismo lugar durante la intentona de construcción de lo que hubiera sido el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, los macheteros tenían una apertura (como dicen en ajedrez al movimiento inicial) ganadora.
Quizá el siguiente movimiento hubiera sido meter al Delegado Marcos en el pueblo en poco tiempo para que éste declarara que Atenco era una tierra liberada y que se convertiría en un nuevo caracol o alguna figura que estableciera jurisdicción zapatista en la zona. En ese momento el gobierno tendría entre manos la imposible opción de sacar a los rijosos... y encarar la posibilidad de tener que someter a Sup en persona, con el riesgo de matarlo o herirlo en la refriega (además del trabuco legal de tenerlo en el tambo).
Sin embargo, de algun manera que espero algún día se revele, las fuerzas de seguridad locales y federales decidieron realizar un movimiento súbito, invadiendo ellos mismos Atenco y arrebatándoles el control del pueblo a los activistas. En apenas un par de horas del amanecer todo concluyó: el movimiento fue sacado a toletazos del pueblo, los organizadores atenquenses fueron enviados a la cárcel y la policía hizo acto de presencia masiva en el lugar. Parecía que las cosas representaban un triunfo completo para el gobierno.
Pero Marcos aún tenía cartas bajo la manga. Aprovechando que la policía abandonó la plaza rápidamente, la caravana zapatista se piso en pie rumbo a San Salvador Atenco y Marcos hizo suya la plaza sin disparar un sólo tiro. Algunos miles de manifestantes acompañaron la caravana y ahora tenemos una situación poco diferente de como comenzó. Al mismo tiempo Marcos anunció en la noche que suspendería la Otra Campaña hasta que la situación de Atenco se resuelva y que, como suele suceder en estos casos, todos los detenidos sean puestos en libertad.
Ahora tenemos un impasse donde Marcos ha tomado posesión del pueblo, pero sus huestes más arrojadas están en la sombra, la policía se encuentra a pocos kilómetos, con la desventaja de que ya se saben el camino de ida hacia el centro de Atenco. Falta ver qué es lo que sucederá en los días por venir, cuando la prescencia del Delegado Zero comience a hacer mella en la paciencia de las autoridades, o si algun conflicto en el pueblo se sale de control.
Siguente movimiento.
Sunday, April 30, 2006
OOOORALES... QUE DECEPCION
Este es el comentario, un comentario harto desencantado por la aparición de la nueva edición del programa de Brozo, el payaso tenebroso en canal 2 de la Ciudad de México hace apenas algunas horas. A lo largo del día lo estuve meditanto, y llegué a la conclusión de que el payaso está cansado.
Originado hace más de década y media en tiempos de la televisión pública (llamada Imevisión) Brozo nació como parte de una oferta de entretenimiento de un programa denominado La Caravana, un programa nocturno de bajísimo presupuesto donde el comediante Víctor Trujillo (junto con su compañero Ausencio Cruz) hacía una serie de sketches cómicos que revelaban un humor inédito en la televisión mexicana. Sacando de la manga personajes irreverentes y que redescubrían la veta de la exclusión social como línea argumental (abandonada desde las épocas de Cantinflas), Víctor Trujillo inventó a Brozo, un payaso lumpen que desde el sótano de la pobreza y la peladez se dedicaba a crear historias que rayaban en lo obsceno, atrayendo al público de la noche televisiva, harto de que ser tratado como un imbécil por programas supuestamente cómicos como el Dr. Cándido Pérez.
Aún me pregunto sobre el motivo de un canal de televisión estatal por sacar a un comediante tan ríspido a la pantalla. Quizá la respuesta se encuentre en algo tan sencillo como la indigencia financiera de un canal que al encontrar un comediante popular, decidió ofrecerle quizá lo único que tenía en lugar de dinero: libertad. Así las cosas, el éxito de Brozo (y otros personajes como la Beba Galván y el Estetoscopio Medina) sobrevivió a la compra de Imevisión y tuvo aliento para sacar un par de programas de variedades nocturnas que, por alguna extraña razón, no llegaron a cuajar y para inicios de la década, Víctor Trujillo ya estaba afuera de la programación televisiva.
Sin embargo, por allí de mediados de la década de 1990 un nuevo canal en la Ciudad de México denominado Canal 40 lo trajo de regreso a las pantallas, pero en un horario dificilísimo, al menos para su estilo de hacer televisión: en las mañanas. Como bien saben, la televisión mañanera tiene que ser lo suficientemente light como para poder digerirse con el cereal de la mañana, por lo que sacar a un payaso pelado a hacer un programa mañanero (reino provilegiado de las recetas de cocina y las entrevistas de estrellitas de moda). Sin embargo, el programa recibe una acogida monumental ya que no duda en sacar partido de la mendicidad de los recursos del canal: cómo olvidar al Capitán Guarniz haciendo el reporte del tráfico con carritos de juguete desde la azotea del WTC o la chacota donde el equipo se la pasaba desayunando conchas y tamales frente a las cámaras o a la legendaria Secretaria (alias Isabel Madow) levantando el ánimo de los teleespectadores (fue esa quizá la única etapa de mi vida en la que me despertaba temprano por voluntad propia).
El desparpajado sentido del humor broziano atrajo multitudes, refrescando las hasta entonces anodinas barras matutinas llenas de noticiarios con pretensiones de shows de variedades. Obviamente eso era dinero contante y sonante, por lo que a inicios de esta década, Brozo ya había sido reclutado dentro de las huestes de Televisa para darle impulso a uno de sus canales más descuidados: el Canal 4 de la Ciudad de México (hogar tradicional de series gringas descontinuadas e informerciales infames). Allí fue donde ocurrió la transformación de Brozo de payaso marginal a personaje de la vida nacional.
En esa época, más o menos, la revista Cambio para la que colaboraba publicó una portada con su rostro pintarrajeado y con el outfit conocido por todos; un saco raído, una playera en garras, una peluca desaliñada y una expresión agresiva perso simpática al mismo tiempo. De pronto, la popularidad del programa fue tal que comenzaron a acudir antes su estudio personajes que en otras condiciones no se acercarían a tal chacota: políticos, intelectuales y artistas de la más alta categoría.
Sin embargo, Brozo se convertiría en algo mucho más importante que un despliegue de tetas y chistes cuando un buen día de 2004 proyectaría un video de corrupción en la cara del protagonista. Este video sería el inicio de una de las crisis políticas más profundas del país, y que a la larga puso a Andrés Manuel López Obrador en el borde de la suspensión de sus derechos políticos un año más tarde. Pero mientras todo eso sucedía, asuntos personales de Víctor Trujillo terminaron por sacar el programa del aire, justo cuando ya tenía contra la pared a todos los noticieros de la mañana y comenzaba a manosearse la idea de colocarlo en la señal nacional del canal 2 de televisión.
Pasaron algunos meses hasta que regresó Trujillo al mismo canal 4, pero ahora con un programa mucho más serio denominado El Cristal con que se Mira. Una especie de show de variedades, pero sin Brozo y sin sarcasmos de por medio. Así las cosas, el antes comediante de la nariz roja y la peluca verde se convirtió en un respetable periodista con aires intelectuales que, dicho sea de paso, logró muy bien construir. Poco a poco la faceta chistosa del conductor fue quedando atrás, salvo ciertos destellos de su pasado.
Ahora el payaso ha vuelto.
Sin embargo, a mi juicio muy personal, parece como si a Brozo algo le hubiera pasado. Quizá no haya sido muy buena idea sacar al payaso del baúl de los recuerdos. Todos lo recordamos en su diálogo cumbre con René Bejarano (¡No me pendejees!) y sacando a Isabel Madow a pasear sus cositas. Ahora todo se ve impostado, los scketches carecen de gracia y sobre todo, al reciclar viejos chistes y momentos antaño graciosos (com el "no mami blue") todo parece como una maquinaria oxidada y forzada a marchar a quinta velocidad. No se si este show fue idea del mismo Trujillo, pero por momentos parece que el espectáculo fue montado más de fuerza que de ganas, como a manera de desquitar un contrato de exclusividad. Espero que todo esto sea desmentido en las semanas por venir, pero la cosa está tan decaída que ni siquiera el sacar a siete mujeres de excelente factura física se sintió la adrenalina de antaño.
Ojala y no sea esta la última carcajada del bufón.
Originado hace más de década y media en tiempos de la televisión pública (llamada Imevisión) Brozo nació como parte de una oferta de entretenimiento de un programa denominado La Caravana, un programa nocturno de bajísimo presupuesto donde el comediante Víctor Trujillo (junto con su compañero Ausencio Cruz) hacía una serie de sketches cómicos que revelaban un humor inédito en la televisión mexicana. Sacando de la manga personajes irreverentes y que redescubrían la veta de la exclusión social como línea argumental (abandonada desde las épocas de Cantinflas), Víctor Trujillo inventó a Brozo, un payaso lumpen que desde el sótano de la pobreza y la peladez se dedicaba a crear historias que rayaban en lo obsceno, atrayendo al público de la noche televisiva, harto de que ser tratado como un imbécil por programas supuestamente cómicos como el Dr. Cándido Pérez.
Aún me pregunto sobre el motivo de un canal de televisión estatal por sacar a un comediante tan ríspido a la pantalla. Quizá la respuesta se encuentre en algo tan sencillo como la indigencia financiera de un canal que al encontrar un comediante popular, decidió ofrecerle quizá lo único que tenía en lugar de dinero: libertad. Así las cosas, el éxito de Brozo (y otros personajes como la Beba Galván y el Estetoscopio Medina) sobrevivió a la compra de Imevisión y tuvo aliento para sacar un par de programas de variedades nocturnas que, por alguna extraña razón, no llegaron a cuajar y para inicios de la década, Víctor Trujillo ya estaba afuera de la programación televisiva.
Sin embargo, por allí de mediados de la década de 1990 un nuevo canal en la Ciudad de México denominado Canal 40 lo trajo de regreso a las pantallas, pero en un horario dificilísimo, al menos para su estilo de hacer televisión: en las mañanas. Como bien saben, la televisión mañanera tiene que ser lo suficientemente light como para poder digerirse con el cereal de la mañana, por lo que sacar a un payaso pelado a hacer un programa mañanero (reino provilegiado de las recetas de cocina y las entrevistas de estrellitas de moda). Sin embargo, el programa recibe una acogida monumental ya que no duda en sacar partido de la mendicidad de los recursos del canal: cómo olvidar al Capitán Guarniz haciendo el reporte del tráfico con carritos de juguete desde la azotea del WTC o la chacota donde el equipo se la pasaba desayunando conchas y tamales frente a las cámaras o a la legendaria Secretaria (alias Isabel Madow) levantando el ánimo de los teleespectadores (fue esa quizá la única etapa de mi vida en la que me despertaba temprano por voluntad propia).
El desparpajado sentido del humor broziano atrajo multitudes, refrescando las hasta entonces anodinas barras matutinas llenas de noticiarios con pretensiones de shows de variedades. Obviamente eso era dinero contante y sonante, por lo que a inicios de esta década, Brozo ya había sido reclutado dentro de las huestes de Televisa para darle impulso a uno de sus canales más descuidados: el Canal 4 de la Ciudad de México (hogar tradicional de series gringas descontinuadas e informerciales infames). Allí fue donde ocurrió la transformación de Brozo de payaso marginal a personaje de la vida nacional.
En esa época, más o menos, la revista Cambio para la que colaboraba publicó una portada con su rostro pintarrajeado y con el outfit conocido por todos; un saco raído, una playera en garras, una peluca desaliñada y una expresión agresiva perso simpática al mismo tiempo. De pronto, la popularidad del programa fue tal que comenzaron a acudir antes su estudio personajes que en otras condiciones no se acercarían a tal chacota: políticos, intelectuales y artistas de la más alta categoría.
Sin embargo, Brozo se convertiría en algo mucho más importante que un despliegue de tetas y chistes cuando un buen día de 2004 proyectaría un video de corrupción en la cara del protagonista. Este video sería el inicio de una de las crisis políticas más profundas del país, y que a la larga puso a Andrés Manuel López Obrador en el borde de la suspensión de sus derechos políticos un año más tarde. Pero mientras todo eso sucedía, asuntos personales de Víctor Trujillo terminaron por sacar el programa del aire, justo cuando ya tenía contra la pared a todos los noticieros de la mañana y comenzaba a manosearse la idea de colocarlo en la señal nacional del canal 2 de televisión.
Pasaron algunos meses hasta que regresó Trujillo al mismo canal 4, pero ahora con un programa mucho más serio denominado El Cristal con que se Mira. Una especie de show de variedades, pero sin Brozo y sin sarcasmos de por medio. Así las cosas, el antes comediante de la nariz roja y la peluca verde se convirtió en un respetable periodista con aires intelectuales que, dicho sea de paso, logró muy bien construir. Poco a poco la faceta chistosa del conductor fue quedando atrás, salvo ciertos destellos de su pasado.
Ahora el payaso ha vuelto.
Sin embargo, a mi juicio muy personal, parece como si a Brozo algo le hubiera pasado. Quizá no haya sido muy buena idea sacar al payaso del baúl de los recuerdos. Todos lo recordamos en su diálogo cumbre con René Bejarano (¡No me pendejees!) y sacando a Isabel Madow a pasear sus cositas. Ahora todo se ve impostado, los scketches carecen de gracia y sobre todo, al reciclar viejos chistes y momentos antaño graciosos (com el "no mami blue") todo parece como una maquinaria oxidada y forzada a marchar a quinta velocidad. No se si este show fue idea del mismo Trujillo, pero por momentos parece que el espectáculo fue montado más de fuerza que de ganas, como a manera de desquitar un contrato de exclusividad. Espero que todo esto sea desmentido en las semanas por venir, pero la cosa está tan decaída que ni siquiera el sacar a siete mujeres de excelente factura física se sintió la adrenalina de antaño.
Ojala y no sea esta la última carcajada del bufón.
Wednesday, April 26, 2006
EL IMPERIO AMERICANO DE ORIENTE
Sin quererlo, sin quizá siquiera imaginarlo, los Estados Unidos se están haciendo de un imperio al otro lado del mundo. Un territorio de miles de kilómetros cuadrados que va desde las coordilleras de los Himalayas hasta las costas del Mar Rojo. Si tomamos en cuenta que la seguridad de Afganistán e Irak se encuentra bajo el control de los Estados Unidos y que existe la prescencia de tropas americanas en Arabia Saudita, Turquía y Pakistán, podemos hacernos de una idea clara de la enorme cantidad de terreno sobre el que han adquirido control.
El problema con esta enorme extensión de territorio es que no queda claro ni el propósito de este dominio territorial ni el provecho que se obtendría de esta tierra conquistada. Queda muy bien para propósitos de imagen pública decir que esto se hace a nombre de la libertad y de la lucha con el terrorismo. Sin embargo es clarísimo que el costo de la invasión (tan sólo en Irak se gastan entre 500 y 800 millones de dólares a la semana) debe ser compensada con un ingreso generoso proveniente de algo que estas regiones puedan ofrecer. En primera instancia se podría pensar que Irak se le puede sacar petróleo, pero ahora resulta que no se está exportando ni siquiera una fracción del petróleo que se exportaba antes de la invasión a Irak.
Afganistán, bueno, pues a menos que alguien considere que el opio que allí se extrae pueda contabilizarle a los Estados Unidos como ingreso, creo que tampoco está ganando mucho al estar allí, sobre todo porque además del puro gasto de tener prescencia, resulta que otro gasto más se genera (quizá mucho más costoso en términos netos) debido a la pérdida de vidas norteamericanas que mueren sin una idea clara del objeto a defender.
Si como se rumora en algunas partes, Irán es el siguiente en la lista y el gobierno americano lleva esto hasta las últimas consecuencias, los americanos tendrán más de un centenar de millones de vidas bajo su responsabilida en los países invadidos, una tarea que, por lo que se ve después de lo sucedido en Irak y Afganistán, no están realizando de manera eficiente.
Apunte político: de- bates
Hay que tenerlo en claro, un debate político quizá el momento más anticlimática de una campaña electoral. Acicateados por los medios de comunicación, se esperaba que el debate se convirtiera en una versión de Cristina pero con corbata. Si ese era el estándar, evidentemente que no se cumplió con ello. Sin embargo, López Obrador cometió el error de no acudir, y al no presentarse, dejó el espacio libre para que otros brillaran ante el resplandor de su aura escandalosa.
El problema con esta enorme extensión de territorio es que no queda claro ni el propósito de este dominio territorial ni el provecho que se obtendría de esta tierra conquistada. Queda muy bien para propósitos de imagen pública decir que esto se hace a nombre de la libertad y de la lucha con el terrorismo. Sin embargo es clarísimo que el costo de la invasión (tan sólo en Irak se gastan entre 500 y 800 millones de dólares a la semana) debe ser compensada con un ingreso generoso proveniente de algo que estas regiones puedan ofrecer. En primera instancia se podría pensar que Irak se le puede sacar petróleo, pero ahora resulta que no se está exportando ni siquiera una fracción del petróleo que se exportaba antes de la invasión a Irak.
Afganistán, bueno, pues a menos que alguien considere que el opio que allí se extrae pueda contabilizarle a los Estados Unidos como ingreso, creo que tampoco está ganando mucho al estar allí, sobre todo porque además del puro gasto de tener prescencia, resulta que otro gasto más se genera (quizá mucho más costoso en términos netos) debido a la pérdida de vidas norteamericanas que mueren sin una idea clara del objeto a defender.
Si como se rumora en algunas partes, Irán es el siguiente en la lista y el gobierno americano lleva esto hasta las últimas consecuencias, los americanos tendrán más de un centenar de millones de vidas bajo su responsabilida en los países invadidos, una tarea que, por lo que se ve después de lo sucedido en Irak y Afganistán, no están realizando de manera eficiente.
Apunte político: de- bates
Hay que tenerlo en claro, un debate político quizá el momento más anticlimática de una campaña electoral. Acicateados por los medios de comunicación, se esperaba que el debate se convirtiera en una versión de Cristina pero con corbata. Si ese era el estándar, evidentemente que no se cumplió con ello. Sin embargo, López Obrador cometió el error de no acudir, y al no presentarse, dejó el espacio libre para que otros brillaran ante el resplandor de su aura escandalosa.
Saturday, April 22, 2006
ASUNTOS VARIOS
¡Viva Napito!
Este fue el mensaje de guerra de los obreros que se lanzaron a la batalla hace un par de días, esgrimiendo su derecho a ser cabalgados por el líder Napoleón Gómez Urrutia, quien por cierto, dicen los díceres, se encuentra en Canadá, gozando la primavera boreal mientras de este lado del mundo, sus agremiados literalmente están dejando el pellejo por él. Al mismo tiempo, una ciudad está semiparalizada, las fuerzas del orden que pretendieron un rescate de instalaciones al estilo Rambo terminaron literalmente arrolladas por la fuerza de los buldózers de los huelguistas.
Para variar, el gobierno se encuentra sistemáticamente abatido por la situación: después de un manejo desastrozo de la caída del líder sindical (operada de un modo tan tosco que nadie puede dudar de la mano del gobierno metida en este asunto), el descabezamiento terminó generando el efecto contrario del que se buscaba originalmente y ahora buena parte de los miembros del sindicato (por buenas o malas razones) se encuentran defendiendo a su charro líder con huelgas y levantamientos que sólo atizan con más intensidad un fuego ya bastante alentado por las torpezas de un gobierno que sólo acierta a lidiar con la crisis... ¡anunciando que el Palacio Nacional se volverá museo!
Pasamontañas precioso
A estas alturas de la vida me sorprende que haya gente que todavía se sienta deslumbrada por el Subcomandante Marcos. 12 años después de que la capucha hiciera su debut en Chiapas, Olallo Rubio (antiguo locutor de Radioactivo y actual columnista del diario Excélsior) se siente inspirado para denunciar el cerco informativo que los medios le hacen a la campaña del Subcomandante Marcos (ahora rebautizado como Subcomandante Zero, apelativo seguramente sacado de alguna película de Bruce Lee o de perdida de Bruce Willis) y denunció que todo tiene que ver con el dinero. Al menos es lo que intepreto después de leer su columna de hace un par de días (http://www.nuevoexcelsior.com.mx/XStatic/excelsior/template/indexdetalle.aspx?s=1&sl=1&sc=469&d=3837) donde dice: "Ahora entiendo por qué ningún medio masivo cubre el recorrido de uno de los movimientos más importantes del país: a) no hay dinero; b) no promete dinero y, c), no genera dinero".
Pues yo creo que si la Otra Campaña, como se hace llamar, no ha sido cubierta por los medios de comunicación, no ha sido por falta de negocio. De hecho, creo que ya se le olvida a Olallo la enorme cobertura que tuvo la marcha zapatista que culminó en el Zócalo hace algunos años. Yo estuve presente y la cobertura mediática fue abrumadora: dudo que rating se hubiera elevado y el consumo de cervezas o condones se hubiera disparado mientras Marcos se echaba algunas metáforas en favor del color de la tierra; en contra de la globalización maldita que le da Internet para navegar y del mal gobierno que lo escoltó hasta el corazón del país e incluso le dio alojamiento en las instalaciones de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, que si mal no recuerdo es una institución pagada con el presupuesto del genocida gobierno.
Yo pienso que la falta de cobertura de la campaña zapatista tiene que ver con que Marcos (un maestro en el rubro del espectáculo mediático) no supo, no quiso o no pudo crear el ambiente propicio para que los medios quedaran prendados del show. Lo mejor que pudo hacer en esta ocasión fue treparse en una motocicleta con un gallo a bordo y salir a la extensa tierra mexicana en una gira bastante anticlimática. Y aquí la pregunta sería, ¿Olallo se aventaría las maratónicas asambleas de quejas y mentadas de madre si no estuviera el Sup allí? Pues yo sí estuve en el foro organizado por altermundistas durante el Foro Mundial del Agua (sin Sup de por medio) en el local del Sindicato Mexicano de Electricistas y que tenía por temática la cuestión de las presas: fueron horas de sopor donde discursos interminables agotaban la paciencia de los asistentes. La única propuesta que se recibió entre aplausos abrumadores fue la de ir a comer, eso si, gritando consignas en el camino al campamento en el Monumento a la Revolución y de paso entorpeciendo el tráfico.
La verdad es que las reuniones altermundistas son muy tediosas.
Así las cosas, aún con el más profundo ánimo contestatario y con un dueño de medios convencido de las bondades de la revolución de los pueblos, es logísticamente imposible cubrir tantas reuniones que tratan de lo mismo básicamente durante los meses que dura la campaña. Y además, como lo que el Subcomandante pretende (decirle no a la política y a los métodos de la política) de facto rechaza la intervención de los medios de comunicación (vendidos a corporaciones multinacionales) pues, ¿qué caso tiene cubrir algo que es más o menos, de la misma trascendencia que una comida familiar?
Este fue el mensaje de guerra de los obreros que se lanzaron a la batalla hace un par de días, esgrimiendo su derecho a ser cabalgados por el líder Napoleón Gómez Urrutia, quien por cierto, dicen los díceres, se encuentra en Canadá, gozando la primavera boreal mientras de este lado del mundo, sus agremiados literalmente están dejando el pellejo por él. Al mismo tiempo, una ciudad está semiparalizada, las fuerzas del orden que pretendieron un rescate de instalaciones al estilo Rambo terminaron literalmente arrolladas por la fuerza de los buldózers de los huelguistas.
Para variar, el gobierno se encuentra sistemáticamente abatido por la situación: después de un manejo desastrozo de la caída del líder sindical (operada de un modo tan tosco que nadie puede dudar de la mano del gobierno metida en este asunto), el descabezamiento terminó generando el efecto contrario del que se buscaba originalmente y ahora buena parte de los miembros del sindicato (por buenas o malas razones) se encuentran defendiendo a su charro líder con huelgas y levantamientos que sólo atizan con más intensidad un fuego ya bastante alentado por las torpezas de un gobierno que sólo acierta a lidiar con la crisis... ¡anunciando que el Palacio Nacional se volverá museo!
Pasamontañas precioso
A estas alturas de la vida me sorprende que haya gente que todavía se sienta deslumbrada por el Subcomandante Marcos. 12 años después de que la capucha hiciera su debut en Chiapas, Olallo Rubio (antiguo locutor de Radioactivo y actual columnista del diario Excélsior) se siente inspirado para denunciar el cerco informativo que los medios le hacen a la campaña del Subcomandante Marcos (ahora rebautizado como Subcomandante Zero, apelativo seguramente sacado de alguna película de Bruce Lee o de perdida de Bruce Willis) y denunció que todo tiene que ver con el dinero. Al menos es lo que intepreto después de leer su columna de hace un par de días (http://www.nuevoexcelsior.com.mx/XStatic/excelsior/template/indexdetalle.aspx?s=1&sl=1&sc=469&d=3837) donde dice: "Ahora entiendo por qué ningún medio masivo cubre el recorrido de uno de los movimientos más importantes del país: a) no hay dinero; b) no promete dinero y, c), no genera dinero".
Pues yo creo que si la Otra Campaña, como se hace llamar, no ha sido cubierta por los medios de comunicación, no ha sido por falta de negocio. De hecho, creo que ya se le olvida a Olallo la enorme cobertura que tuvo la marcha zapatista que culminó en el Zócalo hace algunos años. Yo estuve presente y la cobertura mediática fue abrumadora: dudo que rating se hubiera elevado y el consumo de cervezas o condones se hubiera disparado mientras Marcos se echaba algunas metáforas en favor del color de la tierra; en contra de la globalización maldita que le da Internet para navegar y del mal gobierno que lo escoltó hasta el corazón del país e incluso le dio alojamiento en las instalaciones de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, que si mal no recuerdo es una institución pagada con el presupuesto del genocida gobierno.
Yo pienso que la falta de cobertura de la campaña zapatista tiene que ver con que Marcos (un maestro en el rubro del espectáculo mediático) no supo, no quiso o no pudo crear el ambiente propicio para que los medios quedaran prendados del show. Lo mejor que pudo hacer en esta ocasión fue treparse en una motocicleta con un gallo a bordo y salir a la extensa tierra mexicana en una gira bastante anticlimática. Y aquí la pregunta sería, ¿Olallo se aventaría las maratónicas asambleas de quejas y mentadas de madre si no estuviera el Sup allí? Pues yo sí estuve en el foro organizado por altermundistas durante el Foro Mundial del Agua (sin Sup de por medio) en el local del Sindicato Mexicano de Electricistas y que tenía por temática la cuestión de las presas: fueron horas de sopor donde discursos interminables agotaban la paciencia de los asistentes. La única propuesta que se recibió entre aplausos abrumadores fue la de ir a comer, eso si, gritando consignas en el camino al campamento en el Monumento a la Revolución y de paso entorpeciendo el tráfico.
La verdad es que las reuniones altermundistas son muy tediosas.
Así las cosas, aún con el más profundo ánimo contestatario y con un dueño de medios convencido de las bondades de la revolución de los pueblos, es logísticamente imposible cubrir tantas reuniones que tratan de lo mismo básicamente durante los meses que dura la campaña. Y además, como lo que el Subcomandante pretende (decirle no a la política y a los métodos de la política) de facto rechaza la intervención de los medios de comunicación (vendidos a corporaciones multinacionales) pues, ¿qué caso tiene cubrir algo que es más o menos, de la misma trascendencia que una comida familiar?
Saturday, April 08, 2006
LOS DIAS SIN EL PODER
Y así, el pasado miércoles, saliendo de una entrevista con enl CEO de una trasnacional es que me topo con dos personajes que en su momento fueron beneficiados con la luz del poder. Me refiero en primer término con Jorge Castañeda, a quien me encuentro afuera del restaurante de un hotel, caminando, solo, hacia su casa (que de buena fuente se que se encuentra a un par de cuadras de allí). No parece un hombre preocupado y al menos por lo que vi, no tenía detrás o encima guardaespaldas que le cuidaran los pasos. Más bien caminaba meditabundo en la acera, con un periódico bajo el brazo.
Un rato más tarde, mientras me tomo un te verde en un cafecito de Av. Mazaryk me encuentro a una mesa de distancia con quien fue en su tiempo el secretario de Medio Ambiente, Víctor Lichtinger, conversando con otro compa y bebiendo una botellita de agua. Cero guaruras a su alrededor y una actitud ciertamente despreocupada, al menos si la comparamos con el rictus que ensombrece a los funcionarios que ahora ocupan las delicias del poder en cada acto público.
Sólo se me ocurre pensar que el poder es una cosa que de cerca puede parecer enorme y eterna, pero que a la larga es tan efímera como el aleteo de una mariposa. Me cuesta trabajo identificar a estos ejecutores del poder sin el aura de las grandes decisiones que alteran el balance de la existencia en el planeta, Me parece por momentos que el poder a la larga es sólo una ilusión, como si fuera una especie de aura que se desvanece con el pasar de los días y del sol que de pronto borra las sombras del atardecer.
Extrañas cosas estas de las delicias del poder.
Un rato más tarde, mientras me tomo un te verde en un cafecito de Av. Mazaryk me encuentro a una mesa de distancia con quien fue en su tiempo el secretario de Medio Ambiente, Víctor Lichtinger, conversando con otro compa y bebiendo una botellita de agua. Cero guaruras a su alrededor y una actitud ciertamente despreocupada, al menos si la comparamos con el rictus que ensombrece a los funcionarios que ahora ocupan las delicias del poder en cada acto público.
Sólo se me ocurre pensar que el poder es una cosa que de cerca puede parecer enorme y eterna, pero que a la larga es tan efímera como el aleteo de una mariposa. Me cuesta trabajo identificar a estos ejecutores del poder sin el aura de las grandes decisiones que alteran el balance de la existencia en el planeta, Me parece por momentos que el poder a la larga es sólo una ilusión, como si fuera una especie de aura que se desvanece con el pasar de los días y del sol que de pronto borra las sombras del atardecer.
Extrañas cosas estas de las delicias del poder.
Monday, April 03, 2006
EL PRIVILEGIO DE CHAMBEAR 2
Siguiendo con el tema de la vez pasada, quedamos con que me la pasaba como chapulín, aprovechando las horas de la escuela para hacer una y mil cosas, además de mi trabajo como becario. Pues debo decirles que después de tanto desmadre, había tiempos en los que ni siquiera me daba tiempo para comer (allí adquirí la mala costumbre de almorzar a la velocidad de una trituradora de basura) y que numerosos sábados después del desmadre del viernes social me la pasaba con el periódico en una mano, un dolor de cabeza por otro lado y la cara ojerosa mientras planeábamos la siguiente aventura estudiantil.
No voy a pintar un cuadro idealista. En la asociación de estudiantes me di cuenta de lo difícil que es lidiar con el mundo real. Un sueño de juventud como una revista se convirtió en una tarea titánica que por poco y desfalca las finanzas de la asociación de estudiantes. Allí nos dimos cuenta de lo desagradable que era enfrentar puertas que se cierran ante uno y lo complicado que es hacer que algo (lo que sea) funcione. No por nada dicen por allí que al que le gusten las salchichas y los medios de comunicación, mejor no pregunte como se hacen.
Pasados lo semestres, cuando estaba ya en la recta final de mi carrera, me encontré con que sin querer me había hecho de un pequeño acervo de experiencias en habilidades tan disímbolas como redactar un artículo, hacer una página web, escribir un encendido discurso y tratar con entes tan extravagantes como diputados (y esto no es broma, al tercer día de mi trabajo como armador de páginas web me mandaron junto con otros compas a tratar con unos diputados lo que sería una de las primeras versiones de la página web de la Cámara de Diputados).
En fin, para cuando salí de la carrera ya tenía un breve camino recorrido y con la experiencia que me había allegado en mis años de becario, las cosas se facilitaron mucho cuando entré al mundo laboral. Comenzando conque cuando me gradué, el primer lugar donde me ofrecieron trabajo fue dentro de la misma universidad, al tiempo que ya publicaba algunas cosas en journals especializados... el resto es historia.
Pues bien, aquí viene mi reflexión. Con el paso de los años he pensado lo que habría pasado si, como muchos de mis compañeros, en lugar de meterme en tantas cosas para adquirir experiencia, me hubiera quedado dormido en la biblioteca y al recibir el título me hubiera puesto en la fila de solicitantes de empleo, demandando mi garantía de empleo amparada por el papelito llamado título profesional. Sin tener la bola de cristal, estoy casi seguro de que las cosas hubieran estado mucho más difíciles de lo que estuvieron cuando, cansado del trabajo en la universidad, decidí iniciar el camino hacia esto que hago ahora.
Y lo sé porque a lo largo de mi vida he visto compañeros con los que inicié el camino y que ahora hacen cosas radicalmente diferentes de aquello para lo que habían estudiado (y debo decir, sus padres gastado una buena suma de dinero). Ahora que veo en Francia tanto alboroto porque los estudiantes se sienten vulnerables ante el entorno laboral, yo preguntaría: ¿qué han hecho como individuos para paliar la vulnerabilidad laboral, para sentirse más seguros, para no perderse entre las masas anónimas de egresados?
Es fácil reclamar aquello que no se nos ha dado pero, ¿cómo reclamarlo cuando sólo tenemos las manos llenas de sueños sin realizar y esperanzas sin fundamento en la realidad?
Apunte personal: robots asesinos
No puedo dejar de comentarlo, el asunto del asesinato de Monterrey que tiene al país en una especie de reality show es tenebroso y escabroso por una razón ajena a los dimes y diretes de este chisme, que le ha restado valiosas horas pantalla a las inanes campañas políticas. La falta de emociones en las narraciones de los involucrados, la vaguedad de los móviles del crimen y la aparente docilidad con la que todos participaron de la matazón, me deja con muchas dudas y la sensación de que, como en las buenas historias de misterio, una verdad ominosa, oscura y extraña se asoma por las rendijas de los balbuceos de los participantes en el doble homicidio.
Y en esto incluyo a la madre de los niños asesinados, a las hermanas sobrevivientes del ataque, al atacante mismo, a la sirvienta, y como no, a la secretaria. Todos cuentan su versión como si la casa tuviera varias hectáreas de extensión, como si las paredes fueran de concreto de medio metro de espesor y como si el asesino fuera un maestro en el arte del sicariato sin ruido ni testigos, todo un ninja. Y como si faltara un elemento extraño, los padres se dedican, de todos los oficios del mundo, a la astrología, de donde se supone pueden preveer este tipo de calamidades.
A ver que pasa.
No voy a pintar un cuadro idealista. En la asociación de estudiantes me di cuenta de lo difícil que es lidiar con el mundo real. Un sueño de juventud como una revista se convirtió en una tarea titánica que por poco y desfalca las finanzas de la asociación de estudiantes. Allí nos dimos cuenta de lo desagradable que era enfrentar puertas que se cierran ante uno y lo complicado que es hacer que algo (lo que sea) funcione. No por nada dicen por allí que al que le gusten las salchichas y los medios de comunicación, mejor no pregunte como se hacen.
Pasados lo semestres, cuando estaba ya en la recta final de mi carrera, me encontré con que sin querer me había hecho de un pequeño acervo de experiencias en habilidades tan disímbolas como redactar un artículo, hacer una página web, escribir un encendido discurso y tratar con entes tan extravagantes como diputados (y esto no es broma, al tercer día de mi trabajo como armador de páginas web me mandaron junto con otros compas a tratar con unos diputados lo que sería una de las primeras versiones de la página web de la Cámara de Diputados).
En fin, para cuando salí de la carrera ya tenía un breve camino recorrido y con la experiencia que me había allegado en mis años de becario, las cosas se facilitaron mucho cuando entré al mundo laboral. Comenzando conque cuando me gradué, el primer lugar donde me ofrecieron trabajo fue dentro de la misma universidad, al tiempo que ya publicaba algunas cosas en journals especializados... el resto es historia.
Pues bien, aquí viene mi reflexión. Con el paso de los años he pensado lo que habría pasado si, como muchos de mis compañeros, en lugar de meterme en tantas cosas para adquirir experiencia, me hubiera quedado dormido en la biblioteca y al recibir el título me hubiera puesto en la fila de solicitantes de empleo, demandando mi garantía de empleo amparada por el papelito llamado título profesional. Sin tener la bola de cristal, estoy casi seguro de que las cosas hubieran estado mucho más difíciles de lo que estuvieron cuando, cansado del trabajo en la universidad, decidí iniciar el camino hacia esto que hago ahora.
Y lo sé porque a lo largo de mi vida he visto compañeros con los que inicié el camino y que ahora hacen cosas radicalmente diferentes de aquello para lo que habían estudiado (y debo decir, sus padres gastado una buena suma de dinero). Ahora que veo en Francia tanto alboroto porque los estudiantes se sienten vulnerables ante el entorno laboral, yo preguntaría: ¿qué han hecho como individuos para paliar la vulnerabilidad laboral, para sentirse más seguros, para no perderse entre las masas anónimas de egresados?
Es fácil reclamar aquello que no se nos ha dado pero, ¿cómo reclamarlo cuando sólo tenemos las manos llenas de sueños sin realizar y esperanzas sin fundamento en la realidad?
Apunte personal: robots asesinos
No puedo dejar de comentarlo, el asunto del asesinato de Monterrey que tiene al país en una especie de reality show es tenebroso y escabroso por una razón ajena a los dimes y diretes de este chisme, que le ha restado valiosas horas pantalla a las inanes campañas políticas. La falta de emociones en las narraciones de los involucrados, la vaguedad de los móviles del crimen y la aparente docilidad con la que todos participaron de la matazón, me deja con muchas dudas y la sensación de que, como en las buenas historias de misterio, una verdad ominosa, oscura y extraña se asoma por las rendijas de los balbuceos de los participantes en el doble homicidio.
Y en esto incluyo a la madre de los niños asesinados, a las hermanas sobrevivientes del ataque, al atacante mismo, a la sirvienta, y como no, a la secretaria. Todos cuentan su versión como si la casa tuviera varias hectáreas de extensión, como si las paredes fueran de concreto de medio metro de espesor y como si el asesino fuera un maestro en el arte del sicariato sin ruido ni testigos, todo un ninja. Y como si faltara un elemento extraño, los padres se dedican, de todos los oficios del mundo, a la astrología, de donde se supone pueden preveer este tipo de calamidades.
A ver que pasa.
Sunday, April 02, 2006
EL PRIVILEGIO DE CHAMBEAR
Con motivo de los disturbios y la polémica desatada por la reforma laboral francesa de las últimas semanas (sobre todo, ante la promulgación de una reforma denominada Contrato de Primer Empleo, CPE en pocas palabras), he tenido unas ganas muy cañonas de tocar el tema. Sin embargo, aún no encuentro el tono adecuado, pues así como no quiero escucharme como un paladín neoliberal, tampoco quiero que lo que digo se interprete como una grosera loa al igualitarismo zapatista que todos conocemos.
Sin embargo, después de leer foros de discusión y noticias acerca de esta cuestión, creo que es preciso dar algunas opiniones, aunque suenen políticamente incorrectas.
Según lo que comprendo, las manifestaciones son respuesta a una iniciativa gubernamental para hacer que los jóvenes (en el estándar francés, todo aquel menor de 26 años) puedan entrar al mundo laboral rápidamente, permitiendo a cambio que sus empleadores puedan despedir al personal más rápidamente y sin tantos trámites ni compensaciones. Los estudiantes, por el contrario (y desde su lado del ruedo), miran esta iniciativa como una amenaza directa a la promesa del sistema social francés de darle a todo ciudadano un empleo bien remunerado, estable y acompañado por un sistema de seguridad social generoso que incluya la salud y un seguro para el desempleo.
Así las cosas, me parece que uno de los problemas por los que este asunto se ha convertido en una papa caliente para el gobierno francés (y que amenaza con deteriorar el futuro de algunos políticos prometedores que ya se hacían con las riendas del país) es que los estudiantes sienten que se amenazan garantías fundamentales para su sobrevivencia personal. El problema con dicja garantía es que establece cumplimientos que trascienden los logros y el mérito personal, creando un círculo vicioso donde la creatividad y el tesón no son premiados y la hueva no es penada.
Aquí es donde entro con mi experiencia personal, que remarco, es personalísima de mi yo solito.
Cuando entré a estudiar la carrera en 1994, no tenía ni la más mínima idea de que terminaría dedicándome al periodismo, ni siquiera me interesaba particularmente. Sin embargo, debido a la curiosidad y a las ganas de hacer algo útil con las horas muertas que tenía entre clases, fue que me metí a la asociación de estudiantes de mi plantel, donde además de amistades entrañables, participé en la realización de proyectos como una revista estudiantil (demasiado clavada para la fresez del plantel donde estudiaba), amén de la organización de todo tipo de eventos estudiantiles; desde congresos de comunicación hasta fiestas para promover reinas del campus.
Aunado a esto, la crisis económica dejó a mi familia sin los recursos necesarios para poder pagar mi colegiatura por lo que me convertí en parte de la población becaria del campus, entre cuyas tareas implicaba el que tuviera que cubrir cierta cantidad de horas al servicio de un área administrativa del campus. Curiosamente me tocó caer en el área de comunicación social, donde mis habilidades escriturales tuvieron su debut redactando discursos para el director del campus y revisando correos electrónicos. Aquí cabe decir que estas tareas las llevá a cabo mientras seguía como parte de la asociación de estudiantes.
Finalmente, debido a mi interés por las tecnologías de información (me declaro orgulloso cibernauta en servicio desde 1994) me enteré de que un área del departamento de Comunicación se estaba dedicando al estudio de esa cosa llamada Internet, pero no desde el punto de vista de los cables, sino desde la perspectiva de las ciencias sociales. Pues allí me fui a meter de curiosito, y donde me dieron chance de comenzar en el departamento de armado de páginas web, que para quienes nacieron en la época de los blogs, era algo que se hacía a mano, casi línea a línea de código.
Quiero aclarar algo. No era (ni soy) un super hombre excepcional que tuviera capacidades extraordinarias. Simplemente decidí aprovechar las oportunidades que me brindaba la escuela donde yo estaba y sumergirme en ellas, y no precisamente por heroica vocación; simplemente sucedió que tenía muchas horas libres y al carecer yo de coche, pues tuve que arreglármelas para pasar mucho tiempo en la universidad.
¡Uf! Se me acaba el tiempo, pero seguiremos en el tema.
Sin embargo, después de leer foros de discusión y noticias acerca de esta cuestión, creo que es preciso dar algunas opiniones, aunque suenen políticamente incorrectas.
Según lo que comprendo, las manifestaciones son respuesta a una iniciativa gubernamental para hacer que los jóvenes (en el estándar francés, todo aquel menor de 26 años) puedan entrar al mundo laboral rápidamente, permitiendo a cambio que sus empleadores puedan despedir al personal más rápidamente y sin tantos trámites ni compensaciones. Los estudiantes, por el contrario (y desde su lado del ruedo), miran esta iniciativa como una amenaza directa a la promesa del sistema social francés de darle a todo ciudadano un empleo bien remunerado, estable y acompañado por un sistema de seguridad social generoso que incluya la salud y un seguro para el desempleo.
Así las cosas, me parece que uno de los problemas por los que este asunto se ha convertido en una papa caliente para el gobierno francés (y que amenaza con deteriorar el futuro de algunos políticos prometedores que ya se hacían con las riendas del país) es que los estudiantes sienten que se amenazan garantías fundamentales para su sobrevivencia personal. El problema con dicja garantía es que establece cumplimientos que trascienden los logros y el mérito personal, creando un círculo vicioso donde la creatividad y el tesón no son premiados y la hueva no es penada.
Aquí es donde entro con mi experiencia personal, que remarco, es personalísima de mi yo solito.
Cuando entré a estudiar la carrera en 1994, no tenía ni la más mínima idea de que terminaría dedicándome al periodismo, ni siquiera me interesaba particularmente. Sin embargo, debido a la curiosidad y a las ganas de hacer algo útil con las horas muertas que tenía entre clases, fue que me metí a la asociación de estudiantes de mi plantel, donde además de amistades entrañables, participé en la realización de proyectos como una revista estudiantil (demasiado clavada para la fresez del plantel donde estudiaba), amén de la organización de todo tipo de eventos estudiantiles; desde congresos de comunicación hasta fiestas para promover reinas del campus.
Aunado a esto, la crisis económica dejó a mi familia sin los recursos necesarios para poder pagar mi colegiatura por lo que me convertí en parte de la población becaria del campus, entre cuyas tareas implicaba el que tuviera que cubrir cierta cantidad de horas al servicio de un área administrativa del campus. Curiosamente me tocó caer en el área de comunicación social, donde mis habilidades escriturales tuvieron su debut redactando discursos para el director del campus y revisando correos electrónicos. Aquí cabe decir que estas tareas las llevá a cabo mientras seguía como parte de la asociación de estudiantes.
Finalmente, debido a mi interés por las tecnologías de información (me declaro orgulloso cibernauta en servicio desde 1994) me enteré de que un área del departamento de Comunicación se estaba dedicando al estudio de esa cosa llamada Internet, pero no desde el punto de vista de los cables, sino desde la perspectiva de las ciencias sociales. Pues allí me fui a meter de curiosito, y donde me dieron chance de comenzar en el departamento de armado de páginas web, que para quienes nacieron en la época de los blogs, era algo que se hacía a mano, casi línea a línea de código.
Quiero aclarar algo. No era (ni soy) un super hombre excepcional que tuviera capacidades extraordinarias. Simplemente decidí aprovechar las oportunidades que me brindaba la escuela donde yo estaba y sumergirme en ellas, y no precisamente por heroica vocación; simplemente sucedió que tenía muchas horas libres y al carecer yo de coche, pues tuve que arreglármelas para pasar mucho tiempo en la universidad.
¡Uf! Se me acaba el tiempo, pero seguiremos en el tema.
Saturday, April 01, 2006
LEY DE MEDIOS, ¿Y EL TELEVIDENTE?
Pues bien, después de una de las más fieras batallas políticas de la historia, finalmente se aprobó una serie de reformas al régimen de propiedad de medios de comunicación, una reforma titulada como Ley Televisa para sus detractores, por sus impulsores como INICIATIVA QUE REFORMA, ADICIONA Y DEROGA DIVERSAS DISPOSICIONES DE LA LEY FEDERAL DE TELECOMUNICACIONES Y DE LA LEY FEDERAL DE RADIO Y TELEVISIÓN (perdón por las mayúsculas, pero me dio flojera reescribir el título completo).
La aprobación de esta iniciativa ha causado un enorme jaleo en los medios de comunicación; y como no, siendo que esta iniciativa de reforma (que no es, como algunos lo plantean una ley totalmente nueva, sino una serie de parches a la Ley Federal de Radio y Televisión y a la Ley Federal de Telecomunicaciones) modifica de manera radical la forma en que los concesionarios hacen uso del espacio radioeléctrico nacional. Dos bandos se configuraron alrededor de esta ley: unos diciendo que era una modificación hecha al gusto de grandes televisoras, mientras que otros (a mi juicio, con más tibieza que convicción) diciendo que era una reforma a medio gas pero que era preferible a la anarquía precedente.
¿Hay anarquía en la radio y la televisión mexicana? Pues quizá la cosa no esté al nivel de Somalia (donde los operadores de medios se ponen de acuerdo con los señores de la guerra para instalar antenas), pero como muestra basta un botón: de entre las señales de la televisión abierta de la Ciudad de México (ojo: la Ciudad de México, no San Pedro de los Saguaros) existe la misteriosa señal en la frecuencia del canal 28 en la banda UHF que se anuncia como XHRAE, que hasta hace poco sólo emitía videos sin comerciales más que de una línea aérea. ¿Quién es el dueño del canal? Nadie lo sabe y los pocos intentos de averiguarlo han terminado con las puertas cerradas de... la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que se ha negado sistemáticamente a decir quién es el dueño de este canal.
Si esa clase de irregularidades van a ser paliadas con la reforma de medios de comunicación, creo que la cosa no estará nada mal.
Pero también quiero decir que este asunto ha sido muy peleado entre políticos y dueños de medios de comunicación, que se disputan el control de un potencial negocio multimillonario derivado de la introducción de tecnologías digitales en la transmisión de señales televisivas. Alta definición, digitalización de señales y conceptos semejantes hacen que muchos se relaman los bigotes de ambición pues el proceso de la introducción de señales digitales potencialmente dejará libres frecuencias en el espectro en las bandas AM, FM, VHF y UHF que pueden ser empleadas para transmisión de Internet inalámbrico, nuevos sistemas de telefonía y mucho más. Es una tajada que vale su inasible peso en oro.
Por ello empresas públicas y privadas se han trabado en un clinch de box que dejaría atarantado al mismísimo Mohammed Alí. Unos quieren que se les de chance de aumentar su participació sin meter un centavo extra mientras que otros no quieren ser sacados de allí a la fuerza. Un coctel molotov.
Sin embargo, más allá de esta rebatinga y después de haber leído el texto abstruso de la reforma, creo que hay un asunto de fondo que ninguno de los medios reclamantes tomó por los cuernos: esta reforma no le sirve al telespectador o al radioescucha. Así es, y perdonen los partidarios de cada uno de los bandos por decirlo así. Esta serie de reformas no benefician al auditorio por la sencilla razón que lo que menos les importa es su bienestar.
Me explico: nada de esta reforma tiene como objetivo mejorar la calidad de la programación televisiva. Encontramos cuestiones referentes a la propiedad de los medios pero nada acerca de salvaguardas para telespectadores. Más allá de una tímida bonificación en tiempo de comercialización a cambio de promover (nebulosamente) la producción independiente nacional, no hay nada que realmente pueda hacer una tele o una radio mejor.
Algunos podrán decirme que la apertura a nuevas frecuencias será el mejor garante de la diversidad y la calidad en los medios de comunicación, a lo que yo les respondería, ¿les cae? Pensar que más empresas de comunicación son garantía de calidad me parece esperar que del cielo caigan generosos empresarios desinteresados que estén dispuestos a gastar enormes cantidades de dinero para financiar proyectos mediáticos atrevidos, experimentales, innovadores pero de audiencia limitada y escasa publicidad. En otros foros lo he dicho y aquí lo sostengo: el que haya más competidores no significa que la oferta sea de mejor calidad; quienes tienen los recursos para hacer la inversión en nuevos canales podrán ser progresistas y librepensadores, pero como nos enseñó Javier Moreno Valle con su experimento del Canal 40, los sueños sin dinero sólo son fuente de amarguras y finales descorazonadores.
Así pues, creo que esta reforma no fue ni ave ni pescado, pero como suele pasar, todos mentaron madres, fueron felices y comieron hartas perdices.
Seguiremos en el tema.
La aprobación de esta iniciativa ha causado un enorme jaleo en los medios de comunicación; y como no, siendo que esta iniciativa de reforma (que no es, como algunos lo plantean una ley totalmente nueva, sino una serie de parches a la Ley Federal de Radio y Televisión y a la Ley Federal de Telecomunicaciones) modifica de manera radical la forma en que los concesionarios hacen uso del espacio radioeléctrico nacional. Dos bandos se configuraron alrededor de esta ley: unos diciendo que era una modificación hecha al gusto de grandes televisoras, mientras que otros (a mi juicio, con más tibieza que convicción) diciendo que era una reforma a medio gas pero que era preferible a la anarquía precedente.
¿Hay anarquía en la radio y la televisión mexicana? Pues quizá la cosa no esté al nivel de Somalia (donde los operadores de medios se ponen de acuerdo con los señores de la guerra para instalar antenas), pero como muestra basta un botón: de entre las señales de la televisión abierta de la Ciudad de México (ojo: la Ciudad de México, no San Pedro de los Saguaros) existe la misteriosa señal en la frecuencia del canal 28 en la banda UHF que se anuncia como XHRAE, que hasta hace poco sólo emitía videos sin comerciales más que de una línea aérea. ¿Quién es el dueño del canal? Nadie lo sabe y los pocos intentos de averiguarlo han terminado con las puertas cerradas de... la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que se ha negado sistemáticamente a decir quién es el dueño de este canal.
Si esa clase de irregularidades van a ser paliadas con la reforma de medios de comunicación, creo que la cosa no estará nada mal.
Pero también quiero decir que este asunto ha sido muy peleado entre políticos y dueños de medios de comunicación, que se disputan el control de un potencial negocio multimillonario derivado de la introducción de tecnologías digitales en la transmisión de señales televisivas. Alta definición, digitalización de señales y conceptos semejantes hacen que muchos se relaman los bigotes de ambición pues el proceso de la introducción de señales digitales potencialmente dejará libres frecuencias en el espectro en las bandas AM, FM, VHF y UHF que pueden ser empleadas para transmisión de Internet inalámbrico, nuevos sistemas de telefonía y mucho más. Es una tajada que vale su inasible peso en oro.
Por ello empresas públicas y privadas se han trabado en un clinch de box que dejaría atarantado al mismísimo Mohammed Alí. Unos quieren que se les de chance de aumentar su participació sin meter un centavo extra mientras que otros no quieren ser sacados de allí a la fuerza. Un coctel molotov.
Sin embargo, más allá de esta rebatinga y después de haber leído el texto abstruso de la reforma, creo que hay un asunto de fondo que ninguno de los medios reclamantes tomó por los cuernos: esta reforma no le sirve al telespectador o al radioescucha. Así es, y perdonen los partidarios de cada uno de los bandos por decirlo así. Esta serie de reformas no benefician al auditorio por la sencilla razón que lo que menos les importa es su bienestar.
Me explico: nada de esta reforma tiene como objetivo mejorar la calidad de la programación televisiva. Encontramos cuestiones referentes a la propiedad de los medios pero nada acerca de salvaguardas para telespectadores. Más allá de una tímida bonificación en tiempo de comercialización a cambio de promover (nebulosamente) la producción independiente nacional, no hay nada que realmente pueda hacer una tele o una radio mejor.
Algunos podrán decirme que la apertura a nuevas frecuencias será el mejor garante de la diversidad y la calidad en los medios de comunicación, a lo que yo les respondería, ¿les cae? Pensar que más empresas de comunicación son garantía de calidad me parece esperar que del cielo caigan generosos empresarios desinteresados que estén dispuestos a gastar enormes cantidades de dinero para financiar proyectos mediáticos atrevidos, experimentales, innovadores pero de audiencia limitada y escasa publicidad. En otros foros lo he dicho y aquí lo sostengo: el que haya más competidores no significa que la oferta sea de mejor calidad; quienes tienen los recursos para hacer la inversión en nuevos canales podrán ser progresistas y librepensadores, pero como nos enseñó Javier Moreno Valle con su experimento del Canal 40, los sueños sin dinero sólo son fuente de amarguras y finales descorazonadores.
Así pues, creo que esta reforma no fue ni ave ni pescado, pero como suele pasar, todos mentaron madres, fueron felices y comieron hartas perdices.
Seguiremos en el tema.
Thursday, March 23, 2006
AGUAS CON MI AGUA
Pues bien, el IV Foro Mundial del Agua concluyó y como dicen por allí, aquí se rompió una jerga... y cada quién para su casa. Siendo crítico con el evento, debo decir que me decepcionó notablemente la carencia de sustancia. Sí, hubo interesantes ponencias; sí, hubo planteamientos serios y muy detallados sobre la forma de lidiar con diversos problemas relacionados con la extracción, manejo y administración del agua. Sí, hubo protestas valiosas que llamaron la atención sobre la en ocasiones desastroza política hidráulica que produce problemas como la construcción de presas que destruyen ecosistemas completos y a sus habitantes.
Sin embargo, debido a que los documentos firmados al final del evento no tienen más valor que el que cada representante nacional quiera darle, es casi seguro que terminemos con un cerro de hojas de papel (yo tengo uno junto a mi escritorio) con muchas palabras acerca del agua, pero muy pocas acciones directas. No digo que haya tenido que hacerse una cumbre que definiera el futuro del agua (eso es casi imposible al día de hoy), pero con un evento más modesto nos podríamos haber ahorrado algo de los más de 10 millones de euros que según el reporte de hoy en Televisión Española, se gastaron en esta onda. Por cierto, ¿cómo es que el costo del foro primero ha sido difundido en medios internacionales que en México?
Sin embargo, no hubo pérdidas totales. Como periodista freelance, obtuve muy buenas ideas, hice algunos contacto interesantes y me di cuenta de lo crítico del recurso acuífero al punto en que ahora en verdad me fijo a la hora de cerrarle a la llave del agua. Pero además, me quedó en la cabeza una idea muy clara.
El debate sobre la cuestión de privatizar o no el agua es una necedad. El agua puede ser tan gratuita como el aire, pero si no se saca de sus reservorios, se potabiliza y entuba, su utilidad es la misma que la de un lingote de oro en una isla desierta. Dado que cada vez hay más gente que demanda agua y que este es un recurso cada vez más escaso y frágil, la única manera de mantener el suministro constante es invirtiendo (y mucho) en tecnología para mejorar la extracción, disminuir al mínimo las pérdidas y extender las redes de distribución, y señores, eso cuesta dinero. En la expo del agua vi tecnología que permite disminuir casi a cero las fugas de agua y crear ciclos cerrados donde ni una gota de agua se vaya al desagüe sin al menos haber servido un par de veces. Pero crear esa tecnología cuesta, y mucho. La idea de que el agua es un recurso al que todos tenemos derecho suena muy bien y tranquiliza las conciencias pero el hecho es que hay que pagar, y mucho, para que el agua llegue.
Irónicamente, de una manera u otra, todos acabaremos pagando el agua. Si se mantienen las empresas públicas con sus subsidios y uso discresional, los contribuyentes pagamos indirectamente al tapar los hoyos de los déficits y las administraciones ineficientes. Vamos a pagar de todos modos si una empresa privada potabiliza el agua; al menos hasta donde tengo idea, ni los que cavan los pozos, quienes instalan las tuberías o los que llevan la cuenta del agua recibida; nadie lo hace por amor a la humedad. Además, pensar románticamente que el consumo de agua disminuirá sólo con buena voluntar y campañas de "concientización" es simplemente ingenuo. Si mal no recuerdo, hace 20 años se hizo la más célebre campaña por la conservación del agua (la del gordito que decía ¡ciérrale!), ¿consumimos menos agua por ello?
La ecuación es simple, se necesita tecnología, la tecnología cuesta y alguien tiene que pagar por ella. Y ese alguien, creo, tiene nuestro rostro.
Sin embargo, debido a que los documentos firmados al final del evento no tienen más valor que el que cada representante nacional quiera darle, es casi seguro que terminemos con un cerro de hojas de papel (yo tengo uno junto a mi escritorio) con muchas palabras acerca del agua, pero muy pocas acciones directas. No digo que haya tenido que hacerse una cumbre que definiera el futuro del agua (eso es casi imposible al día de hoy), pero con un evento más modesto nos podríamos haber ahorrado algo de los más de 10 millones de euros que según el reporte de hoy en Televisión Española, se gastaron en esta onda. Por cierto, ¿cómo es que el costo del foro primero ha sido difundido en medios internacionales que en México?
Sin embargo, no hubo pérdidas totales. Como periodista freelance, obtuve muy buenas ideas, hice algunos contacto interesantes y me di cuenta de lo crítico del recurso acuífero al punto en que ahora en verdad me fijo a la hora de cerrarle a la llave del agua. Pero además, me quedó en la cabeza una idea muy clara.
El debate sobre la cuestión de privatizar o no el agua es una necedad. El agua puede ser tan gratuita como el aire, pero si no se saca de sus reservorios, se potabiliza y entuba, su utilidad es la misma que la de un lingote de oro en una isla desierta. Dado que cada vez hay más gente que demanda agua y que este es un recurso cada vez más escaso y frágil, la única manera de mantener el suministro constante es invirtiendo (y mucho) en tecnología para mejorar la extracción, disminuir al mínimo las pérdidas y extender las redes de distribución, y señores, eso cuesta dinero. En la expo del agua vi tecnología que permite disminuir casi a cero las fugas de agua y crear ciclos cerrados donde ni una gota de agua se vaya al desagüe sin al menos haber servido un par de veces. Pero crear esa tecnología cuesta, y mucho. La idea de que el agua es un recurso al que todos tenemos derecho suena muy bien y tranquiliza las conciencias pero el hecho es que hay que pagar, y mucho, para que el agua llegue.
Irónicamente, de una manera u otra, todos acabaremos pagando el agua. Si se mantienen las empresas públicas con sus subsidios y uso discresional, los contribuyentes pagamos indirectamente al tapar los hoyos de los déficits y las administraciones ineficientes. Vamos a pagar de todos modos si una empresa privada potabiliza el agua; al menos hasta donde tengo idea, ni los que cavan los pozos, quienes instalan las tuberías o los que llevan la cuenta del agua recibida; nadie lo hace por amor a la humedad. Además, pensar románticamente que el consumo de agua disminuirá sólo con buena voluntar y campañas de "concientización" es simplemente ingenuo. Si mal no recuerdo, hace 20 años se hizo la más célebre campaña por la conservación del agua (la del gordito que decía ¡ciérrale!), ¿consumimos menos agua por ello?
La ecuación es simple, se necesita tecnología, la tecnología cuesta y alguien tiene que pagar por ella. Y ese alguien, creo, tiene nuestro rostro.
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