Monday, March 05, 2007

LA SOCIEDAD DE LOS PASAJEROS VIAJANTES

Es impresionante lo que hace la tecnología. Hace apenas unos cuantos años estaría con la mirada perdida en una sala de estar del aeropuerto de Nueva Yotk, esperando a que un improbable avión hiciera su aparición, pero lo que tenemos es a un tipo (es decir, yo) con una computadora portátil en las manos, escribiendo mis impresiones neyorquinas.

Quien lo dijera, hace algunos años me desvivía por existir de la mejor manera posible, añorando que llegara el momento de estar como ahora lo hago, como todo un ejecutivo en una sala internacional de espera, con una computadora en el regazo mientras veo pasar personajes de todas las naciones en la ciudad que siempre soñé acudir: Nueva York.

Pero hete aquí que me encuentro agotado, cansadísimo. Preocupado por el cerro de chamba que me persigue doquiera que vaya y con el que me acuesto y me levanto. Bueno. Si quiero vivir de ser periodista, evidentemete me tengo que pasar un buen tiempo haciendo lo que hago ahorita, viajando, conociendo y maravillándome de las cosas que la vida ha servido concederme… mientras pago el precio de tener la garganta adolorida y el espíritu algo abollado.

Escucho la rola de mi amigo. Con caemos o volamos. Es verdad. Desde el principio la vida ha sido así, apostar alto y esperar que los dados caigan a nuestro favor. Desnudaremos nuestros apegos.

Yo sólo me apego a mi propia persona, a lo que mala o buenamente he logrado amasar a lo largo de los últimos años. Me apego al amor que me tengo, a la presunción de que podremos llegar sanos y salvos al siguiente paso.

Caemos o volamos, como sabes. Hasta sentir el cielo en nuetros pies. Yo lo he sentido en estas horas vacías y profundamente seductoras de Nueva York, de esta vida mía de periodista y de ciudadano atrapado en medio de la nada.

DEL PERIODISMO COMO ACTIVIDAD CIUDADANA
Me ha llegado un correo electronico, proveniente de un entrañable compañeros en mis primeras chambas (mi querido CELC, un abrazo), quien me envía un artículo que sirve como cubitos de hielo en la taza rebosante de entusiasmo que ha despertado este asunto de la Web 2.0 (¿alguien sabe en realidad lo que significa este terminajo?).

Yo, que me dedico a esto del periodismo, he llegado a pensar que mi trabajo está llegando a su fin y que probablemente debería considerar dedicarme a otra cosa (¿qué tal un puesto de tacos?), a la luz de los millones de potenciales periodistas ciudadanos que sin quererlo están serruchando mi pescuezo.

Sin embargo, las cosas las reflexiono un poco más y me encuentro con que quizá mi cabeza la pueda salvar. Es más, que muy probablemente no esté (ni haya estado jamás) en peligro.

Charles Bukowski decía que el problema con este trabajo era que cualquier borracho con una máquina de escribir era un escritor en potencia, colocándose en la esfera de lo simbólico al mismo nivel que Ernest Hemingway, Lev Tolstoi o Riszard Kapuscinski. Sin embargo, como un científico me dijo una vez, aquello que es factible no significa que esté a la vuelta de la esquina

Ahora bien (y mientras me tomo un delicioso amaretto a 13 mil pies sobre el nivel del mar) pienso que el asunto de crear colaborativamente medios no es algo nuevo. De hecho, cuando estaba en la escuela preparatoria, una de nuestras obligaciones era hacer cada mes un periódico mural donde todos los estudiantes (al ritmo de un grupo por mes) les tocaba la ingrata tarea que participar. Como era de esperarse, los resultados solían depender de los esfuerzos de prefectos y coordinadores de grupo, quienes se encargaban de arrear a los siempre apáticos estudiantes.

Se supone que detrás de la idea del periodismo ciudadano se encuentra el hecho de que entre millones de cibernautas, siempre será posible que uno de ellos pueda estar más cerca de la noticia o tener un conocimiento mayor de la situación (muy probablemente por ser actores de la noticia) que la que podría tener un reportero asignado a la situación.

Gracias a herramientas como Youtube y a la facilidad creciente con la que es posible crear y editar contenidos digitales (durante mi carrera usé herramientas de diseño y edición que ahora vienen gratis en buena parte de las computadoras) es posible que desde un narcotraficante hasta un activista social (y entre ambos, millones de ciudadanos promedio) pueda crear y nutrir su propio canal desde la comodidad de su sala.

Con la letra impresa la cosa es diferente. En el mundo del video y del audio (quien lo dijera) la cosa es mostrar los hechos en el tiempo y lugar adecuados. Justo en la sala de espera del aeropuerto veía en CNN la fotografías enviadas por personas que habían atestiguado el paso de un tornado encima de su pueblo gringo: no eran fotos extraordinarias pero tenían la virtud de mostrar un hecho dramático justo a los pocos momentos de haber sucedido. Otro es el cuento de la letra escrita: se requieren ciertas técnicas para hacerlo legible, pero se necesita un trabajo más fino para hacer que un hecho se convierta en algo legible y además interesante. Un asunto importante puede ser convertido en irrelevante gracias a un texto mal escrito y un hecho sin importancia puede volverse enorme gracias al trabajo de un periodista (para mayor referencia, lean Ebano del recién fallecido Kapuscinski).

Y que conste que no hablo de títulos universitarios cuando digo habilidades y técnicas. Antes que nada hablo del conocimiento de las más básicas convenciones de la ortografía y la redacción, que al menos en el caso nacional, representan uno de los más grandes agujeros negros de nuestro sistema educativo. En una ocasión, platicando con un amigo que entonces daba clases en una facultad de comunicación de una institución educativa privada, le comentaba que me preocupaba la saturación de la carrera y de que, como sucede en otros oficios, la mano de obra barata fuera a quitarme mi trabajo. Y mi amigo, muy cínica y sinceramente, me dijo algo como “así como salen estos, no debes preocuparte en modo alguno. Jamás te quitarán la chamba”.

Por experiencia y trato con editores me he dado cuenta de que este negocio pide talento, creatividad y buen precio… pero también puntualidad, dedicación y la flexibilidad que sólo ofrece quien trabaja de tiempo completo y por la paga, dedicando sus muchas horitas a enterarse del status quo del mundo. No por nada, aún no hemos escuchado cosas como la ingeniería genética ciudadana, la contabilidad open source o la administración colaborativa de empresas. El periodismo, como la aeronáutica, tiene mucho glamour y la idea engañosa de que es una chamba fácil de hacer, como si fuera un hobbie. Pero si se excava un poco el asunto, en realidad es un trabajo común y corriente, aunque más brillante y a la mano que la labor de un carpintero o un diseñador de motores de auto.

Ahora bien, el ciudadano con ganas puede hacer el periodismo que quiera, al igual que yo en mis ratos libres me puedo dedicar a la carpintería de sillas y mesas. Internet permite que una persona disponga de la misma información que un periodista. Justamente en la misma nota del tornado, CNN (ojo: ce ene ene) una parte del reporte incluyó que una chica mostrara la página web del canal local de noticias donde había pasado el susodicho tornado para conocer las últimas noticias del famoso torndo.

Siguiendo con esta línea de pensamiento, un periodista ha cambiado mucho su trabajo gracias a Internet (y lo ha puesto en línea con el hombre común y corriente). Antiguamente la mayor parte del trabajo de un periodista consistía en buscar y dar con la persona adecuada para conocer su historia. Este era un conocimiento difícil de obtener y por lo cual la mayoría de los periodistas eran asignados a fuentes a través de las cuales iban familiarizándose y conociendo a los actores claves (así como asimilando el conocimiento que implicaba dicha fuente). Hoy día, con herramientas como Google, es posible que un periodista pueda localizar en poco tiempo a voceros relevantes, aún cuando ellos no se encuentren disponibles en el país o ubicar información que en otro tiempo estaba guardada bajo siete llaves y sólo personas conocedoras y con suficientes contactos habrían podido acceder.

Y eso está también en las posibilidades de cualquier usuario de internet.

Pero ahora sabemos que, el acceso a la información no significa que cualquiera pueda echarle mano. De hecho, si vemos las solicitudes a los organismos de transparencia en México, las peticiones de ciudadanos individuales y curiosos siguen estando a la zaga respecto de las solicitudes presentadas por estudiosos y periodistas. Además ha pasado algo curioso (aunque predicho por Umberto Eco cuando la red comenzaba a desplegarse por el mundo): el cúmulo de información obtenido por Internet es un tsunami de datos que requiere del conocimiento de un experto para interpretar la información y darle sentido. El toallagate (el descubrimiento de que la casa presidencial mexicana pagaba miles de pesos por toallas) a inicios del sexenio foxista se basaba en información pública a la que cualquier cibernauta tenía acceso, pero sólo a través de los ojos y la perspicacia de la periodista que lo sacó al descubierto fue que la información cobró la importancia requerida.

Cuando yo era editor de medios en la universidad donde estudié, el patrón para quien trabajaba era un fan del trabajo colaborativo. Se esperaba que los alumnos, debidamente motivados lograrían sacar una publicación quincenal para el estudiantado de la universidad. Siendo ellos mismos jóvenes y teóricamente entusiastas y colaborativos (y existiendo una carrera de ciencias de la comunicación), fue una experiencia terrible: lograr convencerlos de que se involucraran en el proyecto editorial era una labor humillante y después de muchos trabajos, cuando por fin lograba persuadir a uno que otro de que colaborara, ocurría que llegaban los exámenes parciales y todo el trabajo quedaba tirado porque el chico o la chica tenían que estudiar… o ver a la novia, al novio, irse con los cuates y un largo etcétera.

Obviamente logré que algunos se comprometieran a niveles que incluso a mí me sorprendían, pero nunca fueron los suficientes para sostener el proyecto editorial, que yo terminaba sacando adelante con las pocas fuerzas que me quedaban luego de tan edificante tarea de estimulación estudiantil. El periodismo ciudadano (o no mediatizado) es posible, claro que sí. Pero también es una chinga, al menos si quieres crear medios que vivan de esto. Siempre existirán personajes como Wonkette que tendrán acceso a información importante y la capacidad de verter lo que hacen directamente a la web… pero pocos habrá que sepan y puedan hacerlo de forma completa y en cantidad constante.

Ahora, en México existen blogs de miles de personas que como un servidor hablan de su vida y milagros, y aquí se han tratado temas desde el desamor hasta la política económica. Sin embargo, yo hago este blog porque siento que puedo hacerlo y porque, contrario a un medio impreso, puedo escribir con desenfado y echar flores y mentadas al que se me ponga enfrente. Cosa que ni por asomo hago en mi trabajo en los medios impresos, donde por fuerza estoy obligado a escribir con corrección y con las fuentes que hagan falta y que mis editores soliciten. Debo decir que el rigor que aquí tengo es mucho menor que que sostego en el trabajo por el que me pagan porque este espacio yo lo pensé desde un principio como una suerte de zona libre.

Sin embargo, se que habrá quien me diga que existen esfuerzos como Indymedia y blogs que realizan trabajo serio de creación periodística. Eso es innegable, pero si analizamos esos esfuerzos, detrás de muchos se encuentran intencionalidades ideológicas (en el caso de Indy Media, denunciar a la globalización y al capitalismo), cosa que no considero mala per se, pero que influye sobre el tipo de noticias que se van a obtener. Además, no hay que olvidar que en países como México, donde el trabajo voluntario es casi desconocido (algunas estadísticas señalan que menos del 5% de la población se encuentra involucrado en algún tipo de acción ciudadana), debe haber una fuerza muy poderosa para que alguien se comprometa en una causa y esta suele ser de índole política.

El periodismo ciudadano es posible, siempre y cuando haya muchos factores que lo favorezcan. Una sociedad educada, con acceso fácil y continuo a Internet y sobre todo, una cultura que aprecie el trabajo en grupo y la acción desinteresada. Siento yo que en México aún falta para llegar a una situación (aunque siempre puede suceder algo que acelere o cancele el proceso), por lo que al menos creo que mi cuello estará salvado por una temporadita más.

Wednesday, February 28, 2007

LINDO BRASIL

Uno de los mayores placeres de esta profesión mía (y de los viajes que de ella se derivan) es la de conocer personas de todo el mundo.

Esta noche se me dio la fortuna de conocer una chica brasileña: inteligente, muy guapa, con una sonrisa impresionante y una figura que le da un aire a lo Martha Higareda (la misma de Amar te Duele).

Sólo fueron un par de chelitas Guiness a su salud y una plática que en menos de una hora pasó del cine mexicano (se declara fan de Amores Perros) hasta la ciencia política y la dificil construcción de la democracia en Latinoamérica, todo ello en un inglés que nunca pensé poseer y en un portuñol cadencioso y salpicado de palabras en otros idiomas.

Desafortunadamente la realidad me hizo retirarme del bar antes de que comenzara el patético baile del galanteo destinado al ahogamiento etílico (y el ridículo anexo), pero es padre mirar que de vez en cuando hay cosas más hermosas en el horizonte de edificios que esta ciudad helada que me llena las manos de frío.

Uf... hace tanto que no chupaba chela.

Salud

Tuesday, February 27, 2007

DESDE LA MANZANOTA

Esta emisión del blog se emite desde una habitación del hotel The Muse, en Times Square, Nueva York.

Debo decir que este viaje fue más placentero de lo que me imaginaba. En realidad yo pensaba que el avión sería como ha ocurrido en otras ocasiones: un apretadero, mal servicio y un viaje amenizado por bebés llorones.

Para mi sorpresa todo lo contrario.

El avión iba semivacío (al punto que de una fila de 6 asientos, yo era el único ocupante) y Aeroméxico se tomó la molestia de mandar a esta ciudad uno de sus aviones más nuevecitos, un Boeing de última generación que tenía un sistema de sonido que funcionaba y mesitas que no se caían.

Eso hizo que el servicio fuera más que decente: almohadas y cobijas, azafatas que amablemente esperaron a que me desepertara de una jeta que me estaba echando para ofrecerme de desayunar y que me ofrecieron agua, chescos y si se me antojaba hasta un guisquito. Me imagino que cuando la industria de la aviación estaba en sus pininos las cosas eran así: un servicio cómodo al servicio de una clase de viajero que en sí misma era una élite.

Lo malo vino en Migración, donde el encargado de recibirme se me quedó viendo como si yo fuera un atlante de Tula extraviado y me envió a un cuartito con otros paisanos. Allí estuve un leve rato esperando a que (según lo que entendí), los tipos de la migra gringa verificaran que yo era el que decía ser, lo cual me pareció una pendejada ya que de acuerdo con los sofisiticados sistemas que tienen, un simple cotejo de la huella digital que hay en la visa y en sus sistemas hubiera despejado cualquier duda.

Pero tuvo que pasar un rato para que pudieran darse cuenta de que yo era yo y que me dejaran pasar. Podría quejarme amargamente, pero dado que los mexicanos tampoco somos campeones en el trato migratorio de los extranjeros sólo me queda suspirar y esperar que a la próxima no se pongan igual de locos.

¿Más elite aún? La persona que me recibió en el aeropuerto me llevó a una camioneta Yukon ultimo modelo. Por un momento me sentí como un émulo de Carlos Slim, viendo pasar las avenidas y cruzando el puente Brooklin para llegar al centro de Nueva York, a la zona de Times Square, donde estuve hace apenas un par de meses.

Y ahora me tienen aquí, escribiendo desde la noche americana a un par de grados centígrados.

SINDROME DE MEJORES AMIGOS
Uno de mis mejores amigos me cuenta de sus penurias amorosas: enamorado de una chica, le ha procurado regalos, mimos y cariños. Ella simplemente le sonríe y le agradece sin que pase algo realmente importante... o algo de lo que debería suceder después de que mi amigo le compone canciones y le organiza fiestas en las que sus amigos (es decir, un servidor y mi mejor amiga) tienen que organizar.

Una de las enseñanzas más importantes de esta época de uno (cuando ya se posee una chamba sabrosona y cierta experiencia de la vida) es que eso del amor debe ser abordado de manera serena, dejando atrás absurdas ilusiones de adolescente... como pensar que el salvar a la princesa del dragón basta para que la dama (o el caballero) caigan rendidos.

En realidad el asunto del amor es algo mucho más complicado de lo que parece, porque el amor es algo que no surge de las buenas obras, sino del complicado trabajo de la seducción y de la atracción. Las obras no son amores y la realidad es que las princesas(o príncipes salvados) no son más que buenas intenciones.

Pero... así es el amor... ¿verdad, amigo mío?.
Para oir la verdad, hay que sostenerse fuerte

SANDBOX: UNTIL THE BITTER END
The war is THE ISSUE here in the Big Apple (despite the sinking in Wall Street today). I turned on the tube and then appear programs about the war: the story of a badly wounded tv anchor; programs about the cost of the war, the discoveries made by military intelligence (a flagrant contradiction, once said Groucho Marx) in Afghanistam... and more programs about the rising costs of the war.

Interestingly, there are few arguments about the british depature from souther Iraq. I haven´t seen enough TV to know if the people here is worried, but the limo driver who picked me up from the airport told me that the people here is really divided between those who want the army going back home and those who want to stay until the mission is accomplished.

A mission that's become a nightmare without an end.

Friday, February 23, 2007

CON TODO

Pues bien, el operativo Tepito ha sido exitoso y con un saldo blanco (hasta donde puede serlo que apenas hayan volado algunas botellas, tubos y palos). Y ya metidos en esto, el jefe de gobierno de la ciudad ha anunciado que irá por más predios donde se comercializan drogas.

Y yo estoy de acuerdo. Creo que nadie puede oponerse a que la ley se haga presente en zonas donde se había retirado, dejando que la selva tomara el mando.

Pero antes de seguir, para que todos estemos enterados, es preciso comprender los alcances de la medida. Lo que el gobierno capitalino pretende es expropiar aquellos predios donde se comercialice droga, el famoso narcomenudeo.

Muy bien. El primer operativo salió bien y fue aplaudido casi unánimemente porque, además de que se demostró que el predio de marras era un verdadero agujero negro, siendo francos, el asunto fue aplaudido en buena parte porque sucedió en una zona de la ciudad a la que pocos nos hemos ido a parar y con la que, francamente, pocos simpatizamos. Desafortunadamente (y perdón por la redundancia), fuera de Tepito, el barrio tiene muy pocos amigos.

Ahora bien. Si el gobierno capitalino sigue adelante, los próximos predios serán en territorios considerados marginales. Y creo que en ese momento la opinión pública seguirá aplaudiendo porque los barrios marginales (como lo demostró Oscar Lewis en Los hijos de Sánchez) siempre serán hogar de lacras varias.

Pero... si el operativo sigue, las narcotienditas ya no estarán sólo en los márgenes de la ciudad. Tanto los pachecos de la Condesa y los cocos del poniente de la ciudad, del Pedregal y de la Narvarte tienen sus proveedores a la mano, y no están nada lejos. Cuando los operativos lleguen allí, cuando deptos en edificios nice comiencen a ser cateados y expropiados; cuando casas en fraccionamientos y privadas decentes comiencen a ser vaciados de sus contenidos (narcovendedores incluidos), no estoy muy seguro que los aplausos sigan y no porque la gente esté de acuerdo o en colusión con los vendedores, sino porque se darán cuenta de que el demonio de las drogas no tenía sólo la cara de un tipo sin rasurar, sino que probablemente será alguien con cara lavada, coche del año y pinta de ejecutivo... y que a lo mejor se sentaba a la mesa junto a nosotros, gente decente.

Yo sigo apoyando lo que el gobierno capitalino, pero como en toda guerra, es preciso saber que esto no será un asunto que veamos por televisión nada más y que en una de esas, nuestra cuadra será la que aparezca en pantalla... siempre y cuando la cosa vaya en serio.

Thursday, February 22, 2007

TIEMPO DE CALORES

¿No les parece que la primavera se adelantó demasiado? A estas horas de la madrugada, el termómetro de mi casa reporta 23.5º C, una temperatura a todas emes, pero tambien un ominoso regalo. En el jardín comienzan a aparecer unos pequeños insectos que aún no he podido identificar, pero que en cuestión de semanas literalmente tapizarán las paredes de la casa (como lo han hecho desde hace como 5 años)... y no, no son cucarachas.

De la importancia del dato citable
En este medio, todos sabemos que uno de los grandes maestros de la letra (Gabriel García Márquez) le tiene una aversión a las grabadoras debido a que las considera como un objeto nocivo para el desarrollo del oficio y atrofiante de la memoria. Yo también lo pensaba así cuando hacía mis pininos como reportero allá por los inicios de la década, sin embargo, con el tiempo me tuve que hacer a la idea de que son un incómodo invitado del que no se puede prescindir.

A la hora de entrevistar burócratas, líderes de opinión o cualquier persona en posición de poder, es imprescindible tener a la mano las palabras textuales de lo que dijeron en determinado momento de la entrevista. Sobre todo porque, aunque a mí no me ha pasado, los reclamos por declaraciones "fuera de contexto" o "malinterpretadas" pueden ser una pérdida de tiempo y prestigio para el periodista involucrado.

Justo por estos días Carlos Tello (escritor que hace algunos años salió a la fama por un libro llamado La rebelión de las cañadas, donde contó vida y milagros del EZLN antes de su aparición en 1994) lanza otro libro denominado 2 de julio, una suerte de crónica de lo ocurrido el 2 de julio del año pasado, desde el punto de vista de los cuarteles de campaña del Peje.

El punto que ha causado revuelo y controversia es sencillo: Tello asegura (por versiones de terceros) que durante la noche del 2 de julio, el Peje dijo una palabra cuando vio que los resultados electorales tomaban un cariz desfavorable a él: perdí.

Y que además se puso a llorar.

Esto ha desatado un debate que ha pasado por la tostadora el nombre del escritor, de quien leí con sumo interés su libro sobre el EZLN, pero con gran tedio su primer libro (que narra las "desgracias" de los exiliados del porfiriato en Europa). Medio a la de a a fuerza, Tello reveló los nombres de algunas de la supuestas fuentes que habrían sido testigos de la escena: Federico Arreola, José María Pérez Gay y César Yáñez, quienes a su vez se han encargado de desmentir en todos los tonos que la escena hubiera ocurrido realmente.

Hecho esto, el escritor se enredó en una maraña de explicaciones: que más bien le dijeron terceras personas, que lo escuchó como comentario en una cena, que en realidad no tiene pruebas de que dijeron lo que dijeron, y un largo etcétera. Todo por una sola palabra: perdí.

Y con esto ha bastado para que todo su libro sea denostado como un material de la más baja propaganda. Yo no estoy en condiciones de evaluar la calidad de la melcocha, pero me queda claro que si Tello hubiera contado con una grabadora, se hubiera ahorrado el mal rato que al parecer le deparará cada que se siente a promover su libro. En la práctica de periodismo hay una regla de oro sobre declaraciones delicadas: si no tienes pruebas fehacientes, no lo pongas.

Al parecer, el pecado de Tello fue confiar en que sus fuentes (si es que dijeron lo que se supone dijeron) iban a sostener sus dichos cuando la mirada fúrica de los pejistas los volteara a ver.
Error. Por ello, sin que uno lo quiera, la grabadora es uno de los mejores seguros contra incidencias en esta profesión del periodismo.

Sandbox: Farewell, Bagdad!
And now the British army is getting out from Iraq. The explaination given by Condoleezza Rice
goes between the naivete and the cynicism: she says that, because the things are going sooo great in southern Iraq (where the British army is deployed), the British army has earned its right to go home with the mission accomplished.

Well, in Mexico we have a word for that kind of explaination: maroma, which means a twist in the air that an acrobat performs to surprise its audience. That's what Ms. Rice is trying to do. But I've got a question: if the things with the british down there are going fine, why Mr. Bush doesn't ask Tony Blair to send his troops to the region of Bagdad?. I'm sure that a few thousands of extra hands will be really useful in the middle of the surge that's burning central Iraq.

You don't have to be a mastermind playing Risk to know what's the truth: Great Britain is tired and exhausted (a british teacher of mine would've used the word shattered) with a war which is going nowhere and whose costs are bleeding the budget so hard that even Hugo Chavez is subsidizing the oil comsumption in London!

Tuesday, February 20, 2007

EL BARRIO EMBRAVECIDO

Para quienes visiten este blog desde el extranjero, es bueno que sepan que Tepito es uno de los barrios más tradicionales del país (sus orígenes se remontan a los tiempos prehispánicas) y que ha corrido con una fama inmemorial de ser sede de traficantes de drogas, de mercancía ilegal (conocida en el país como fayuca) y de todo tipo de delitos, amén de ser punto de referencia para el culto de la Santa Muerte, una religión que ha sido ampliamente condenada por la Iglesia Católica por su supuesta contradicción en darle categoría de divinidad a la muerte.

En fin, la cosa es que el gobierno de la capital ha decidido tomar medidas drásticas con el barrio: expropiar un predio donde supuestamente se llevan a cabo buena parte de las acciones criminales para darle un uso público. Obviamente la acción no ha sido bien recibida por los habitantes, quienes a esta hora se encuentran a la espera del desalojo.

No es la primera vez que se intenta algo similar: en Bogotá, Colombia, las autoridades se fueron contra un barrio similar a Tepito: el Cartucho. Y para desánimo de las autoridades chilangas puedo decir que la experiencia tuvo que ser radical: el barrio fue demolido por completo para construir en el un gigantesco parque.

Desconozco los planes precisos de lo que las autoridades defeñas piensan hacer allí, pero me temo que si la resistencia se pone demasiado densa, lo que acabará ocurriendo es que el gobierno del DF terminará con un pie atorado en Tepito, al acecho de las fuerzas criminales, un poco como las tropas americanas en Iraq. La moraleja es la siguiente: si te metes al avispero, llévate un traje inmune contra las avispas.

Sandbox: Mexican in the middle of the fog
I didn't know Agustin Aguayo until tonight, when y saw his story on the telly. It's an appalling history: as a medic he served in Iraq but he didn't like what he saw and decided to object and resist to hold his weapon on duty... and to come back to Iraq on 2004. As I've read, that's a military crime, so now he's captive in a german prision, waiting for a military trial which maybe will sentence him to al least 7 years in prision.

It's a delicate issue (more considering that as a mexican citizen, he has the right to be legally assisted by mexican government) because it will put mexican authorities (and even mexican people) confronted with USA government, which won't be satisfied with the media exposure derived of this trial and the perspective of adding more wood to the flames of an impopular war that will involve now it's southern neighbour.

Obviusly, it you wanna help, you can do it here.

ENCICLODESASTRE

Me encantaría escribir un largo texto sobre el tema, pero resumiré.

Debido a la geografía de México, la educación siempre ha sido un problema: llevar infraestructura educativa implica llevar profesores a rincones alejados del país, a serranías aisladas, desiertos inhóspitos o selvas inclementes.

Por ello, a mediados de la década de 1970 apareció Telesecundaria, el intento del gobierno de reemplazar profesores con televisores. La idea no era mala (programaban "clases" de media hora de las materias del currículo normal) e incluso yo me aventé algunas clases de trigonometría y crianza de cerdos cuando iba a la escuela en la tarde. Sin embargo, la idea era que la televisión fuera una ayuda y la cosa terminó degenerando en escuelas donde los encargados dejaban las teles encendidas para que los alumnos se hicieran bolas como mejor les pareciera.

Los resultados pedagógicos fueron lamentables y en las pocas evaluaciones que se hicieron, los estudiantes de telesecundaria quedaban hasta atrás. Por ello, el proyecto terminó desbaratándose en la década de 1990.

Con la llegada de Vicente Fox apareció Enciclomedia, un proyecto que por medio de las nuevas tecnologías ayudaría a llevar a los niños a niveles de aprendizaje potenciados por las computadoras. Sin embargo, la idea cuajó de manera extraña: en lugar de aprovechar las bondades de Internet y de las computadoras baratas, los encargados decidieron crear un complejo sistema de pizarrones interactivos (cañones proyectores, sensores de movimiento y superficies de proyección), que cargaban los contenidos a través de CD's.

En realidad lo que se generó fue un emplasto donde la infraestructura fue instalada de manera irregular, donde los contenidos no fueron empatados totalmente con los programas educativos, los profesores no fueron capacitados adecuadamente y salvo un par de cursos, nunca se creó un programa completo de cursos en la famosa Enciclomedia, amén de que brillaron por su ausencia las propuestas pedagógicas y los estudios que justificaran la inversión, así como resultado de su uso en los estudiantes.

Hoy, Enciclomedia se encuentra en vías de desmantelamiento: con las partidas presupuestales cortadas y una administración nueva a cargo, el proyecto languidece en espera del anuncio de su cancelación. ¿Y el dinero invertido?, ¿y los niños y profesores que pasaron horas lidiando con Enciclomedia? Mala tarde.

Hoy me entero que la SEP ( bajo el gobierno calderonista) se apresta a unirse al programa OLPC (One Laptop Per Child), iniciativa no gubernamental para dotar a los niños escolares de computadoras portátiles de 100 dólares... pero más me sorprende que la decisión la tomaron apenas hace 15 días, sin estudios ni análisis pedagógicos de por qué tomar la decisión de unirse al proyecto OLPC, mucho menos de cómo hacerla encajar en el sistema educativo nacional.

Hace años, cuando terminé mi carrera en el Tec de Monterrey (hará ya casi cosa de 1o años.. uf!), la institución inició un proceso denominado Rediseño educativo, que consistía en la colocación de los contenidos de cursos, clases, evaluaciones y material pedagógico en formatos digitales.

El esfuerzo fue titánico, pues implicó que cada uno de los miles de estudiantes del Tec tuvieran que adquirir una computadora portátil y que se invirtieran millones en infraestructura y redes, además de reentrenar a miles de profesores en la nueva forma de integrar la tecnología. Evidentemente fue una decisión positiva pues obligó a miles de estudiantes a sumergirse en la tecnología (en una época en la que aún era un asunto críptico), pero los resultados pedagógicos jamás se conocieron. Aún hoy, no se sabe si el proyecto del rediseño fue exitoso... y me temo que el silencio es más que elocuente.

Si yo fuera la secretaria de Educación, quizá me tomaría un poco de tiempo para entender lo que estoy a punto de comprar, pedir consejos a algunos de los que saben y actuar en consecuencia, en lugar de dejarse deslumbrar por una presentación de Power Point y la chequera abierta.

Las ruinas de Enciclomedia os contemplan.

Sunday, February 18, 2007

KILOMETRO TEDIOSO

Por uno de esos juegos de letras con los que suelo ocupar mis horas ociosas, es que fui a ver Km. 31, la primera película mexicana de terror que el país produce en décadas y que además lo hace con la real intención de asustar al respetable.

Y había guardado un pudoroso silencio sobre el asunto hasta que el columnista de cine en la revista Proceso escribió un texto referente a la película. Así que, meto mi cuchara y me pongo a opinar.

La primera cosa que dice el columnista es que

Si hubiera que elegir entre El aro o Silent Hill (súper producción de grandes efectos) y ésta, la de manufactura nacional sería una opción sumamente digna.
Y estoy totalmente de acuerdo con esa frase, si no fuera porque primero llegaron El aro y Silent Hill, por lo que las ideas visionarias terminan siento plagios abiertos y descarados. Sí, ya sé que dicen que lo que en los mediocres es plagio, en los grandes es inspiración, pero siendo esta la película de un director que no es consagrado (de hecho creo que es su primer largometraje), siento que más bien aplicó la técnica que en mi pueblo llaman copypaste.

El columnista prosigue:
Resulta interesante que una historia que tiene mucha influencia de las cintas de terror japonés que nos han llegado por medio de Hollywood, haya sido aderezada con el saborcito de las historia de aparecidos y con la famosa leyenda de La Llorona.
Lo que al crítico de cine se le hace interesante, a mi se me hizo un recurso que de tan forzado resulta ridículo. Sacar del baúl de las leyendas a la Llorona y ponerle un contexto visual hi-tech (y una justificación poco clara), resultó en una trama que al menos en la sala de cine a la que fui, hizo que los chavos se rieran y los pocos adultos se quedaran confundidos.

Desafortunadamente para Km. 31, la generación a la que se dirige la película está más que empapada en los recursos de películas como El Aro y el Proyecto de la Bruja de Blair, así que lo que a ojos del crítico de Proceso es algo interesante, para la audiencia es algo más que visto y sabido.

Y finalmente, no se si sería porque me habían cambiado de gafas pocos días atrás, pero los últimos 10 minutos del filme los pasé mareado por el uso de los famosos recursos novedosos como la cámara temblorosa, los cortes violentos, las transiciones color - blanco y negro, las borrosidades digitales.

Sí, fue una película de horror, pero del gacho.

Saturday, February 17, 2007

AGENCIA ESPACIAL DE LOS SUEÑOS

Retumban los tambores de la ciencia. Por una vez en la vida, diputados y senadores se disponen a tomar una decisión en pro de la ciencia... aunque estamos hablando de una decisión completamente equivocada.

La creación de una Agencia Espacial Mexicana (por algunos ya comprimida bajo las siglas AEXA) al parecer va que vuela para su creación legal, por lo que nuestro país tendrá en el futuro más próximo, una oficina encargada de promover el desarrollo espacial.

Y por supuesto, una oficina con un director, un cuerpo de consejeros. Científicos que harán su mejor esfuerzo en ponencias que llevarán a los congresos más recónditos de la Guyana Francesa (donde se haya el espaciopuerto de la Agencia Espacial Europea), Cabo Cañaveral, Baikonur. Ah, y gastos pagados, años sabáticos, uno que otro vehículo con chofer y por supuesto, oficinas en la Ciudad de México. Faltaba más.

¿Y cuál será el outcome de todo eso? Planes, proyectos... y muy poco más. Tratar de crear una agencia espacial mexicana me parece no sólo una pérdida de tiempo, sino de dinero. Me explico. Para que realmente México quisiera soñar con hacer sus pininos en el espacio, lo primero que debe tener el país es dinero... mucho dinero. Miles de millones de dólares.

Además del dinero, se necesitan muchos científicos, cientos de ellos. Cientos de doctores en ciencias básicas, materiales, electrónica, computación y mucho más. ¿Tendrá México el talento necesario para llenar las vacantes?

Las anécdotas de países con sueños espaciales no son muy felices. Hace un par de años Brasil perdió en un lanzamiento espacial el cohete con el que trabajaban, el espaciopuerto y varias docenas de científicos, con lo que su programa espacial quedó liquidado en apenas un par de minutos. La India sufrió un percance similar hace poco tiempo y el programa espacial ruso tiene que ser subsidiado por los Estados Unidos por medio de renta de cohetes para abastecer a la Estación Espacial Internacional.

No puedo decir que estoy en contra de la promoción científica, pero me pregunto, ¿por qué no mejor crear una Agencia Mexicana del Maíz?, ¿o una Agencia Mexicana de los Combustibles Renovables?

Friday, February 16, 2007

... Y ENTONCES QUE LLEGA OSAMA

Como si el país estuviera en la calma más absoluta, resulta que estamos en la necesidad de defendernos de los extremistas islámicos. Y debo decir que de la breve y casera investigación que hice, no pude encontrar la fuente directa de la amenaza.

Y en esto se han presentado dos formas de afrontar el problema: negarlo a la mexicano (es una vacilada, puras patrañas, un compló más del Tío Sam)... o correr como si un nopal nos hubiera caído encima.

Humildemente, me parece que ambas posiciones son algo ridículas. Cierto es que no hay que bajar la guardia y que lo que menos le queda al país sería un incidente terrorista que terminara por cerrar manu militari la frontera y terminando con una de las pocas vávulas económicas del país.

Sin embargo, tampoco siento que sea preciso llegar a los límites de la histeria. La guerra no es con nosotros sino con nuestro cliente. Pero irónicamente esta situación deja al desnudo el doble discurso de países como nostros y Venezuela, que mientras se intentan desligar retóricamente del imperio, en realidad el lazo económico que tenemos con los Estados Unidos se encuentra atado y bien atado por el petróleo que les vendemos.

Sandbox: and the iPhone said nothing
I'm anxiuous about the comming of the iPhone. I dream on its sleek form and its operating system that promises to send my old Palm Tungsten to the obsolet devices' box. But there comes the trick. In Mexico I won't be able to get one of this marvelous phones until God knows when, but incredibly, some people here are selling on MercadoLibre (the mexican flavor of eBay) faux iPhones made of.. cardboard!

Soooo, maybe I shouldn't have to be so stressed, maybe in a few months I'll be able to buy one of this dream phones.... made with a little of wood, a little of paint, and a lot of mexican engineering. Our dreams made on cheap materials... not so far away from our daily reality.

Thursday, February 15, 2007

SE REPULEN

De entre los temas de la semana, las elecciones a la dirigencia del PRI se han consumido una rebanada del tiempo de nuestras vidas, por lo que me limito a decir un par de observaciones:

- ¿A alguien le importa el PRI aún? Quienquiera que llegue a la dirigencia del partido, lo único que tendrá a su disposición será un montón de huesos de dinosaurio y por el otro lado un atajo de caciques gobernadoriles que no querrán subordinarse a nadie que no les ofrezca algo jugoso.

- La fuente política sigue devorando todo lo demás. La extraordinaria compañera Marcela Turati de Excelsior (con quien tuve el gran gusto de desayunar en uno de esos juegos del destino) publica reportajes que desnudan la pobreza y diversos problemas que aún habitan grandes rebanadas del país, mientras que las primeras planas son tomadas por asalto un día si y otro también por declaraciones inanes de políticos y demás estrellas de la farándula nacional, entre ellas, los responsables de un partido que se desmorona... un día si y otro también. Una pena.

RBD TV
Aún no salgo de mi estupor tras haber visto promocionales de un canal que estará dedicado 100% a las desventuras de los chicos RBD. Como miembro de la comunidad de medios de comunicación, me declaro horrorizado estéticamente por ello (pese a las generosas formas de Dulce María), aunque reconozco que cualquiera está en el derecho de atiborrar su sistema de paga de los contenidos que sienta más relevantes.

Sin embargo, cada que oigo cosas así, viene a mi mente algo que decía Arthur C. Clarke en la novela 2001, una odisea del espacio: es increíble que la infraestructura de comunicación más compleja y perfecta de la historia sea empleada para nutrir con contenidos chambacanos, degradantes y francamente miserables.

Ironías.

Tuesday, February 13, 2007

IFELOGIAS

Es de noche y me la paso viendo la televisión a una serie de personajes hablando acerca de si es preciso que el IFE sea sometido a una lobotomía donde sus consejeros sean descabezados en nombre de una limpieza que permita la operación sana de las próximas elecciones en 2009.

El país no está aún como para echarse de cabeza en otra disputa política, pero los indicios muestran que los partidos ya afilan garras y cuchillos para lanzarse sobre la siguiente elección. Mientras tanto, el PRD se amarra a un nudo de contradicciones para justificar el debut y despedida de una panista de la ultra más ultra con el fin de ganar una gubernatura en Yucatán.

Es como si viviéramos las agruras de un banquete grotesco por su abundancia y desagradable por sus resultados. Es una verdadera desgracia para un pueblo como el nuestro que ve este chiquero desde el otro lado de la ventana de la pobreza y la desazón.

¿Por qué no hay política para jóvenes?
Lo diré en pocas palabras:

- Porque llegar a los jóvenes es entrar en un campo minado donde aparecen temas que a los partidos les sacan ronchas como la sexualidad, la educación, el empleo y el medio ambiente.

- Porque los partidos políticos están fosilizados en la comunicación a muchedumbres sin cara, olvidando que la juventud de este siglo vive en la hiperindividualización de la identidad.

- Porque los jóvenes demandan algo mucho más concreto que una canasta, un delantal o un costal de cemento. Quieren oportunidades y seguridades.

- Porque las preocupaciones de un joven no tienen nada que ver con las procupaciones de un partido político.

- Porque los partidos políticos tienen miedo de una capa poblacional que sabe mucho más que ellos.

- Porque les da una soberana hueva

- Porque les da miedo

Tachún.

Saturday, February 10, 2007

CRITICA FOTOGRAFICA

Lo malo de las rachas laborales es que de pronto nos encontramos llenos de trabajo y el tiempo disponible para vertir pensamientos se convierte en una suerte de sueño antes de ir a dormir.

En fin, pasemos a lo importante.

La fama, ese bien preciado se levantó con dos preseas sumamente apetecibles ante las pantallas de televisión: por un lado la muerte de Anna Nicole Smith (ya sé que ese no era su nombre, pero eso a quién le importa hoy) por un lado, mientras que por el otro se encuentra el cadáver de la hermana de la princesa Letizia de España.

No seré yo quien tenga a bien juzgar si sus vidas valieron la forma como terminaron sus vidas. Sin embargo, a mi mente viene una de mis lecturas navideñas: Superviviente, de Chuck Palahniuk. Esta novela narra el ascenso y caída de un miembro de una de esas sectas religiosas que aprovechan el desamparo de la modernidad para llenar el vacío de las personas a través de mensajes apocalípticos.

Pues bien, la desgracia de este personaje viene con la súbita ascensión a la fama: programas de televisión, biografías al vapor, líneas de productos promocionales, etc, etc, etc. Esta tarde veía justamente uno de estos productos: un reality show hecho por la tal Anna Nicole donde exponía las miserias de su vulgar vida, rodeada de riquezas que no solo no podía gozar, sino que no podía ni siquiera comprender.

En fin, ella está muerta como la hermana de la princesa. Y las portadas de las revistas con las caras de ambas ya vendrán en camino, junto con los programas especiales, las líneas de perfumes póstumos, los DVD's conmemorativos de la vida y milagro de estas mujeres... y así hasta el infinito.

El punto del olvido
Rápido pasa el tiempo cuando estás trabajando mucho. Y es así como se me ha olvidado que ha pasado más de un año y medio después de una serie de separaciones poco agradables de personas a quienes yo quería demasiado. A y S. Como le decía a mi hermana del otro lado del espejo, lo triste de la vida es percatarte de que el cinismo se lleva la tajada que antes le pertenecía exclusivamente al romanticismo.

¡Salud!

Sunday, February 04, 2007

LA HISTORIA LO ES TODO

A sugerencia de mi hermana es que me he puesto a ver Shrek 2. Confieso que no soy un fan de la película. Sin embargo, después de ver en el cine varias películas de animación por computadora, me quedó claro que era posible darle una oportunidad a la secuela de la exitosísima serie, y que debo decir (como dicen en los viejos comerciales), es una película muy imitada pero jamás superada.

Y es verdad, la movie es maravillosa, con un humor que se sostiene pese al doblaje de Eugenio Derbez, que siempre me ha parecido entre vulgar y simplón. Los personajes son adorables y con la escatología que piden los tiempos actuales. Hace suficiente mofa del mundo presente y lo combina sabiamente con las historias de hadas de la infancia. La historia lo mismo afronta uno de los estereotipos de nuestra era (el reino efímero de la belleza) que hace una sangrienta burla del star system que nos deja monstruosidades como Paris Hilton y Birtney Spears.

Sin embargo, lo que deja en evidencia esta película es que pese a toda la tecnología de la que se eche mano, la historia siempre será lo más importante. El secreto de Pixar (cuando estrenó Toy Story) y de los creadores de Antz no fue el uso de la tecnología, sino la habilidad para aprovechar esta y contar historias que de otro modo hubieran parecido irreales o poco convincentes.

Ahora que por lo menos una docena de películas animadas han desfilado por las pantallas es que nos damos cuenta de que las historias son lo que jalan a la gente a ver las películas. La era del hielo, Vecinos invasores, Cars, Happy Feet; todas ellas son películas hechas con buenas intenciones, pero con historias simplonas, poco sólidas, ñoñas y aburridas. Los personajes por computadora ya no son lo máximo y ahora tienen que luchar, una vez más, por contar una historia por la que valga la pena pagar unas decenas de pesos.

Sandbox: The mayan Apocalypt-sis
I haven't seen Apocalypto (the latest film from Mel Gibson), but here in Mexico the flick has started a little but angry argument between those who accuse the ex "Mad Max guy" for being disrespectful to our mayan ancestors and those (myself included) who think that the argument is no more than the overestimated value that mexicans add to our past.

A few mothns ago I saw Borat. The movie makes fun of many things americans consider sacred (like national anthem and progressive feminism). The movie depicts americans like some kind of intolerant, ignorant and sexist people who can be easily fooled by preachers, politicians or even... comediants posing as journalists.

The most incredible thing (IMHO) was that the movie became really popular, hittig the top in the movie charts last december... in the United States! Americans seem to be amused by being confronted with some of their darkest stereotypes. I think that a country confident about their own values and history, doesn't have fear of being confronted by foreigners (Borat is a british jew) neither of being raw material of bloody humor.

Saturday, February 03, 2007

DIA MIGRAÑA

De pronto, mirando el monitor de la computadora comienza. Una letra no se puede ver bien, como si hubiera desaparecido de pronto. Pero no es una letra desaparecida, es una sensación de que algo malo va a pasar, algo terrible más bien.

Y así las cosas, el presentimiento se vuelve realidad pues las cosas no sólo no se ven bien sino que comienza a aparecer una especie de patrón en zigzag de muchos colores. Ha llegado la hora de la migraña.

Afortunadamente ya se que hacer. Me acuesto y me coloco almohadas encima de la cabeza para ocultar cualquier trazo de luz y de ruido. El patrón en zigzag se hace más y más grande. Las primeras veces el terror me abrumaba pues aunque no hay dolor, es un sentimiento de que pronto vendrá el dolor más fuerte.

Mientras tanto trato de recordar lo que he comido en las últimas 24 horas, trato se acordarme si tuve algún problema óptico, si vi una luz demasiado brillante. Si hubo algún olor extraño y penetrante que me hubiera perturbado la estabilidad mental, pero nada.

Pues bien, en 20 minutos pasa la tormenta visual, pero ya es demasiado tarde, el dolor viene en inexorable camino. Es la parte desagradable de la migraña: mueves la cabeza a un lado y es como si un líquido pesado y doloroso habitara la bóveda craneal, estorunudas y sientes como cada una de las neuronas se agita como si estuviera en un mar de aceite caliente.

Luego viene el cansancio, el sueño, pero no es posible darme un lujo así de descansar; con dolor y todo me tengo que poner a trabajar. ¡Auch!

Wednesday, January 31, 2007

LA SUERTE CUESTA

La semana pasada contaba el triste caso del compa de la preparatoria que hizo su aparición con la sana intención de venderme un plan de seguros. Pues bien, luego de hablar con un gran amigo mío (chido Don Bob) me quedé pensando que tengo suerte, pero que la suerte no es absoluta y que en nombre de algunas cosas, he tenido que sacrificar otras.

Este ritmo de vida que muchos encuentran glamouroso (y que encuentro maravilloso a la hora de checar mi cuenta bancaria) me obliga a aislarme del mundo constantemente. Sí, tengo amigos (y afortunadamente son bastantes), pero pasan meses sin que los vea o que el único contacto que con ellos tengo es a través del Messenger o del correo electrónico.

Luego entonces, a mis 30 años, aún no me he reproducido ni cosa por el estilo. No es que me interese demasiado tener un vástago chillando en el cuarto de al lado, pero si hay quien quiera tener hijos y una casita de este oficio, mejor que se dedique a otra cosa. Y no lo digo yo, lo decía el maestro Kapuscinski.

No me arrepiento en lo absoluto de la vida que tengo, pero si fuera profesor de periodismo le diría a mis alumnos que piensen bien por qué quieren ejercer este oficio, porque se encontrarán con algo más que glamour y copas de champaña. Salud.

UN DISCO DESHABITADO
En su nuevo disco, San Pascualito Rey se pone la corona de espinas para colocarla en la testa de su público. Con canciones que desgranan oscuridades Pascual trata de exorcizar los demonios que casi le cuestan el pellejo a él y su banda en un accidente automovilístico meses atrás, extrayendo hasta la última gota de miseria interna de los callejones de la desesperación. Sin embargo, la combinación es deliciosa, como lo puede ser una copa de ajenjo endulzada delicadamente y diluída con agua helada tocando el paladar.

El disco se llama Deshabitado, por cierto.

Thursday, January 25, 2007

TENGO SUERTE

Salgo de una entrevista con un escritor a eso de las seis de la tarde cuando suena mi teléfono celular. Es L, un compañero que asistió conmigo en la preparatoria; en realidad una persona con la que jamás tuve una relación particular. Lo conocía pero no fue ni mi amigo ni nos echamos unas chelas ni nada en los tres años que comaprtimos el salón de la preparatoria.

Como dato anecdótico, la preparatoria fue quizá la época menos recordable de mi vida: atorado por las ilusiones de adolescente enamorado en vano y con una vocación que no comprendía pero que me separaba del resto de mis felices y retozones compañeros. El caso es que contesto el teléfono y L pregunta por mi, vagamente lo reconozco pero me dice que encontró mi teléfono en Internet (cosa que dudo seriamente). Me pregunta cómo estoy, cómo me ha ido, que a qué me dedico. Entonces le respongo que me dedico al periodismo (no por nada este es el segundo oficio más sexi del mundo detrás del de bombero. Je).

Entonces L me cuenta su historia. Estudió comunicación como yo, pero jamás pudo acomodarse en algo de la carrera por lo que terminó entrando al negocio de la venta de seguros. Se casó, tiene dos hijos, una vida tranquila, feliz y… ¿no me interesa comprar un seguro?

Vaya. Lo que es la vida. Es la primera vez que me topo con una historia así de mi pasado. No puedo decir que me sienta por encima de los demás y que mi vida es mejor que la de otros pero por unos instantes me sentí muy satisfecho de lo que soy, de haber tenido la fortuna y el talento suficiente como para poder llegar a este punto y por ende, admito que estoy muy agradecido por estar donde estoy, haciendo lo que hago. Y no, no le compraré a L un seguro.

Sandbox: Techno madness
OK, HDTV is hot, but also is complicated, expensive and at many times cumbersome. A couple of years ago my family bought a HDTV monitor to put in a new room transformed into an altar for the image godess. Sadly, there appeared the tech purgatory. My cable provider provides HDTV signal for an extra cost… and the mandatory compromise to buy a set top box, which costs like 1,500 USD. If you want to have HDTV in your home, you must be prepared with a really large bag of bucks.

But you need too some knowledge of electronic engineering, electricity and some tidbits of rocket science because dealing with the massive amount of cables, connections and settings you have to harmonize. I think that HDTV will be in all homes in the next decade… against our own desire to get an easy image like the golden and lost days when you only had to connect the TV to the electric supply in order to get entertainment.

Wednesday, January 24, 2007

COPLAS A LA MUERTE DE UN MAESTRO

Llegando de una larga jornada de trabajo me entero de que Ryszard Kapuscinski, el periodista del siglo XX, ha fallecido. Aunque nunca le conocí, su obra me influyó poderosamente y quizá fue el maestro que jamás pude tener, pero cuyas lecciones son tan inmortales como este oficio de ir a recoger pedazos de la realidad y ponerlos con letras frente a ojos ajenos.

Todo comenzó, no lo recuerdo con claridad, cuando en una incursión a la biblioteca de mi alma mater me encontré con un texto de él. Si no mal recuerdo era Ebano. Un gran libro que describía con textos vibrantes la belleza y la desgracia de un continente que padeció durante varios siglos una sangría de sus habitantes (esclavizados para nutrir la expansión de varios imperios) y ahora acosado por las bestias de la guerra, el VIH y la sequía, pero que mantiene una fuerza de vida poderosa y que demuestra en su desnuda precisión lo que es el ingenio y el deseo humano por vivir y crecer donde sea.

El siguiente paso fue comprar todos los libros que de él se publicaron en español. Ya fuese El Sha (una crónica del derrumbe del Sha de Irán y la ascensión del fundamentalismo islámico); Imperio (una obra magna donde narra cómo el imperio que amenazó a los Estados Unidos con su poderío nuclear era en realidad un corral donde sus habitantes vivían la desgracia del vasallaje de la idea del socialismo); La guerra del futbol (que desnuda lo absurdo de los conflictos bélicos que nacen al amparo de famélicas naciones) y Lapidarium IV (donde hace reflexiones sobre los tiempos inestables que por fortuna o desgracia nos ha tocado vivir.

Sin embargo, el libro que más aprecio es el más breve de los que se han publicado. Los cínicos no sirven para este oficio, un verdadero curso de valores en el ejercicio periodístico que establece las reglas de oro que debe seguir cualquier periodista que se precie de serlo: humildad ante todo, disposición para vivir la experiencia del otro de forma sincera y abierta, modestia de la profesión como forma de vida y no como pretexto para vender letras sucias para elogiar a los poderosos, así como apertura para absorber todo conocimiento como condición indispensable para cualquiera que quiera mantenerse a flote por encima de las capacidades personales.

Y la lección más importante de todas: el periodismo es un oficio casi medieval que se basa en la experiencia y en la paciencia, que como la carpintería, requiere de un trabajo cuidadoso y amoroso, lleno de respeto por la materia prima (en este caso la vida de los demás) pues las experiencias y vivencias que los demás comparten con uno para desarrollar el trabajo es un material frágil, bello, peligroso y que requiere el cuidado de quien elabora copas Riedel.

Justo en las vacaciones de invierno había terminado de leer Viajes con Herodoto, una narración de sus primeras vivencias como corresponsal de la agencia de noticias polaca para la que trabajó durante muchos años (y que le permitió ser testigo de algunos de los movimientos humanos más impresionantes del siglo XX) donde compara el trabajo del periodista con la labor del historiador Herodoto, quien puede ser considerado como el primer corresponsal periodístico del que se tenga registro.

Un maestro que nos hará falta a quienes nos dedicamos a esto, pero al menos personalmente deseo que nos siga guiando la mano cuando le sea posible desde el más allá.

Saturday, January 20, 2007

UNA TORTILLA CALIENTE

El problema de la tortilla se ha convertido en un gran dolor de cabeza para economistas, politólogos y buena parte de la fauna política de este país. No los culpo pues de lo que se ha rescatado es que este es un problema ya no digamos complejo sino por momentos incomprensible.

Por principio de cuentas, han salido docenas de culpables. Hay quien culpa a los gringos por haber desarrollado programas obligatorios para comenzar a agregar etanol a la gasolina de aquí al 2010. Otros le atribuyen la culpa a la avaricia y a la mendacidad de los acaparadores, un nebuloso grupo de personas que, agazapados en silos vigilados por personas fuertemente armadas, guardan millones de toneladas de maíz, a la espera de que los precios suban hasta precios estratosféricos. Unos más culpan a los tortilleros por tener negocios changarreros con márgenes de ganancia miserables que les atan a un solo producto por el que tienen que vivir con el Jesús en la boca pendientes de los caprichos de los precios del gas, el maíz y la electricidad, cual si fueran corredores de mercados de futuros.

Por otro lado, muchas culpas se escurren a los campesinos maiceros, por vivir en y de parcelas microscópicas con las que apenas pueden subsistir y que, aunada a la geografía mexicana (que ahora resulta negada para el cultivo masivo de la mazorca) crea un círculo vicioso de pobreza y marginación que a la larga impide el cultivo y cosecha necesarios para alimentar a nuestra nación. Y finalmente, por allí hubo algún columnista que le echó la culpa al pueblo mexicano por estar amarrado a la hegemonía del maíz, que les condena a vivir en un régimen alimenticio monótono y cada vez más costoso.

En la misma diversidad están las soluciones. Hay quien pide que se establezca de inmediato el capítulo del Tratado de Libre Comercio que abre las fronteras al maíz y al frijol para que las importaciones gringas bajen el precio por efecto de las leyes de la oferta y la demanda. Otros proponen lo contrario: cerrar de inmediato las fronteras al maíz para que los campesinos puedan defenderse mejor de las aniquiladoras y masivas importaciones maiceras. Para algunos el quid del asunto se encuentra en promover a la voz de ya la siembra de cepas transgénicas de maíz que permitan el aumento en el rendimiento de los cultivos y los ecologistas promueven justo lo contrario, el aumento masivo en la siembra de las variedades nacionales que a lo largo de miles de años permitieron a nuestros ancestros una dieta balanceada y justa con el medio ambiente.

Obviamente, hay quienes llaman por la inyección de recursos a los campesinos para que ellos compren fertilizantes e instalen sistemas de riego que permitan mantener una producción estable del grano. Para otros estudiosos del fenómeno, el problema se encuentra en la distribución de las parcelas por lo que se llama a la unificación de microparcelas y la creación de unidades de producción financieramente sustentables. No faltan quienes llaman por soluciones un poco más… radicales: enjuiciando a los acaparadores (sea quienes sean) para que, como en los tiempos de la Revolución sean sacados a barrer las calles y el grano, obviamente confiscado (aquí me imagino escenas de multitudes entrando a los silos para sacar con cubetas, rebozos y sombreros todo el maíz posible). Y como cereza en el árbol de las soluciones, quizá la más radical: dejar de comer maíz, diversificar la dieta y prepararnos para comer quizá las suelas de nuestros zapatos, pues lo que no saben estos economistas que proponen esto es que el famoso etanol se puede hacer casi con cualquier materia orgánica (vegetal o animal), por lo que cualquier alimento es potencialmente fuente de combustible.

Yo pienso, humildemente, que la solución está en todas las respuestas y en ninguna a la vez. Es un problema ver a los ejidatarios en sus parcelas moribundas, pero me temo que no habrá muchos campesinos jóvenes que quieran regresarse a trabajar las hambreadas tierras ante mejores perspectivas en los mercados laborales de la Ciudad de México… o Los Angeles. Creo que es bastante ridículo en insistir en la idea de forzar a tierras famélicas a exprimirles granos de maíz sin la ayuda de tecnología como los transgénicos, pero también me parece una barbaridad la propuesta de que los mexicanos mejor nos pongamos a comer otra cosa… como si esto fuera tan fácil y hubiera árboles de sushi creciendo en las serranías o pizzas de champiñón rodando por las llanuras nacionales.

Finalmente, la cuestión de los acaparadores me parece una acusación muy nebulosa porque, cosa extraña, salvo tres empresas (Cargill, Maseca y Minsa) que no abarcan la totalidad del mercado nadie puede señalar con pelos y señales a los acaparadores que, según dicen, están agazapados en el Bajío. ¿Quiénes son?, ¿cómo se llaman? O su poder es más grande que el de las trasnacionales para que los medios no se atrevan a publicar sus nombres. Y finalmente, eso de dar subsidios puede ser una buena idea pero mucho dinero ha ido a parar a bolsillos de burócratas sin que los pobres puedan ver un beneficio. Lo mismo opino de los controles de precios a chaleco… caldo de cultivo para que medren los verdaderos acaparadores y especuladores.

Sunday, January 14, 2007

IF IS IT THEIR WILL

I’ve been going with the idea of writing parts of this blog in english, so they can be picked up by the blogosphere filters and get some more audience. So, I’ll be throwing a few ideas in english once in a while. And my first subject is Iraq, a country drowning in blood and with a promise by George W to add more men and more suffering to the people in two continents.

I’m not an american citizen, so I’d be beaten by the war supporters, but GWB has taken a key decisión, an utterly bad one. As a bunch of experts have said, the number of men sent to Iraq is not enough to turn the tide of insurgency and political demise of iraqui government. In fact, GWB has gone the opposite way he was suggested by some of his top military aides, some of his own congressmen and by most of american people. Instead of getting out the troops, he’s decided to add more dinamite to a deadly cocktail… but there’s more: he’s threatened Iran and Syria (in an indirect way, of course) to destroy the relationship they have with terrorists and anarchy worshippers. He’s opened the door to a potentian collision with Iraq’s neighbour, by the way one of them who’s tying the knot with the loonie of Hugo Chavez… a dangerous one who has the control to much of America’s oil supply.

One can’t think in a lighty way if the promise is to send not enough men into the pursuit of a victory which has not been defined, even by the victory planner himself.

Y ahora con ustedes, volteando la tortilla.
Quién lo diría, que los mexicanos terminaríamos peleando contra los automóviles gringos. El problema de la tortilla tiene su origen más profundo (punto y aparte de infames actividades monopólicas) en el mismo desarrollo tecnológico. Ahora que cada vez más autos americanos emplearán alcohol, el maíz (uno de tantos productos agropecuarios del que puede ser extraído) ahora será más empleado por los productores de biocombustible. Y para quienes piensan en tomar medidas para controlar precios, una mala noticia: estaremos creando los incentivos para crear más maíz… que será vendido en el mercado americano para hacer más combustibles.

Televisión: tigres y elefantes.
Ahora que el debate sobre una tercera cadena de televisión se ha calentado lo suficiente como para obligar al gobierno a tomar alguna decisión sobre licitar o no nuevas frecuencias, me llama la atención las peticiones de estudiosos de los medios de comunicación y no pocos políticos que solicitan muy atentamente la creación de una tercera cadena nacional de televisión que haga frente al duopolio consistente en Televisa y Televisión Azteca.

Mucho me temo que esta pretensión mucho tiene de ingenuidad, la semejante a la de aquella tribu africana que para acabar con la plaga de tigres que los devoraban, trajeron elefantes que acabaron con el problema… y arrasaron con la aldea. En mis nebulosas memorias de juventud, recuerdo que cuando se llevó a cabo la desincorporación de lo que en aquel entonces constituía Imevisión, voces críticas alababan el movimiento pues percibían que la adición de una nueva cadena de televisión rompería con el monopolio televisivo constituído por Televisa. Cosas de la vida, década y media después estamos hablando de un duopolio que es necesario romper.

Me temo que en la mente (y el corazón de quienes proponen esa idea de una tercera cadena nacional) está permeada más bien por sus deseos que por los hechos duros de la vida real. Me explico. Actualmente las cadenas nacionales que tenemos son anacrónicas, de contenidos vulgarizantes, invadidas por la sed de poder, de calidad cuestionable, entregadas a las fórmulas ya establecidas, negadas para la innovación y profundamente sectarias. Lo ideal sería que la nueva cadena de televisión de alcance nacional sea todo lo contrario: vanguardista, de contenidos excelentemente diseñados, entregados al servicio de su público, enfocados a la mejor calidad disponible, desafiantes de las fórmulas establecidas, dedicadas a la innovación y abiertos sinceramente ante todas las posturas políticas.

Sin embargo, al pedir algo con un piso tan elevado (una cadena nacional con docenas de repetidoras en todo el país y cuya inversión mínima fácilmente rebasará los centenares de millones de pesos), lo que se hace es sacar del juego a los empresarios independientes y con ambiciones modestas, forzando a que los jugadores que participen en esta licitación sean empresarios (o corporaciones) de gran calado y que seguramente querrán proteger la cuantiosa inversión que desembolsarán (repitiendo los esquemas ya probados) o que querrán emplear los medios de comunicación que usufructen con los mismos propósitos sectarios que los propietarios actuales hoy ejercen. Con todo respeto, GE, Casa Saba, Grupo Imagen, El Universal, Grupo Reforma, Grupo Fórmula y los 100 personas y grupos empresariales más adinerados de México serán muy importantes y de gran experiencia en los medios, pero definitivamente no me parecen que sean garantía de lo que se desea que sean los medios de comunicación.

Creo que los que piden la llegada de la tercera cadena de televisión tienen en mente un empresario mediático que se caracterizó por darle a su canal una independencia editorial, un arrojo en sus contenidos y una calidad sin precedente a los programas que se produjeron bajo su mandato. Me refiero a Javier Moreno Valle, primer dueño de CNI Canal 40. Hay que aceptarlo, creó un tipo de canal de televisión jamás visto en México, un canal abierto, arrojado, editorialmente intachable y creativo a más no poder. Desafortunadamente este empresario tan visionario se reveló como un hombre de negocios poco eficaz, que no pudo llevar a su canal al éxito financiero esperado y que terminó abriendo las puertas a una Televisión Azteca que terminó por devorar a su socio, maniobrar para echarlo del canal y colocarlo en posición de ser un prófugo de la justicia.

Así las cosas, yo creo que muy probablemente a mediados de la próxima década estaremos pidiendo la llegada de una nueva cadena nacional para romper el tripolio, el cuadripolio… o el polígono de dominancias que haya en el momento.

Dado que no tengo un conocimiento absoluto de la industria, mis opiniones no son lo enteradas que quisiera, pero tengo algunas sugerencias para pensar en mejores formas de romper monopolios.

Get local: Una cadena de televisión nacional no es más que una cadena de televisión con el ombligo en la Ciudad de México, y por ende sólo un puñado de ciudades grandes en el país pueden contar con el privilegio de un canal que les hable de su comunidad (la mayoría no son más que repetidoras de las señales nacionales). No sería mala idea crear opciones locales de televisión (mucho más baratas) cuyos contenidos pudieran crear una identidad propia y que pudieran hablarle a una audiencia local.

Al servicio de la comunidad: Es hora de admitirlo, la estructura de la televisión de hoy obliga a las televisoras a operar como negocio y por ende a buscar de la manera que sea la sustentabilidad financiera. ¿Por qué no romper esa lógica abriendo la puerta a la verdadera televisión pública? En 1984 el gobierno americano obligó a las cableras (por medio del 1984 Cable Franchise Policy and Communications Act) a ofrecer y financiar una frecuencia de su listado para un canal producido por los ciudadanos de una localidad. Para quien quiera más detalles, puede ver la película Wayne’s World y tener una idea de lo que se trata.

Nuevos medios: En un mundo donde iniciativas nacidas de Internet como YouTube están poniendo en cuestión el dominio de los medios tradicionales. ¿Por qué insistir en crear un leviatán de señal abierta cuyo modelo de negocio se encuentra en declive?. ¿por qué no visualizar una forma de estimular la creación de contenidos audiovisuales en nuevas plataformas como televisión por Internet, teléfonos móviles, etc?

Tuesday, January 02, 2007

LOS MUERTOS QUE VOS MATASTEIS

Tarde de sábado en la casa. En la televisión aparece la última corrida de toros en la Plaza México. Un espectáculo deprimente, irracional y tedioso. Apenas un centenar de personas miran cómo un matador persigue a un toro con el fin de hacerle algunos pases y matarlo de una estocada que jamás llega. Los cronistas ni siquiera hacen el esfuerzo de levantar el ánimo decaído por medio de saludos a espectadores famosos que por razones de todo tipo, no pudieron asistir a la fiesta.
No sé si la cosa sea así todo el tiempo, pero me queda claro que las tradiciones taurinas (como muchas otras) viven malos momentos. Los comentaristas se lo achacan a la carencia de figuras que puedan invocar a las multitudes como era antaño, cuando un torero excepcionalmente bueno podía aspirar a ser llevado en hombros hasta la Basílica de Guadalupe. Y mientras miraba cómo el toro era correteado con desgano por el matador, me puse a pensar que muy probablemente la debacle de la fiesta brava, más que un problema de figuras, es un problema de definición.
Me explico.
Aunque la fiesta de los toros ha existido a lo largo de la existencia de México como nación independiente, la realidad es que en las últimas décadas la fiesta ha perdido buena parte de su brillo debido a que uno de sus principales atractivos (la violencia con la que regalan a la audiencia) dejó de ser atractiva y ya sólo queda como un entretenimiento para los más fanáticos de la fiesta, mientras que para el resto se ha convertido en un baño de sangre gratuito que más que diversión, lo que trae es horror.
Al pobre toro (de nombre Precioso, como el tristemente célebre gobernador de Puebla) ahora lo persigue el torero con el estoque en la mano con el fin de terminar con la ingrata labor de acabar con la vida del burel (que es como también se les dice a los toros en el argot taurino). Pienso que la fiesta brava padece un problema mucho más grave que la falta de manoletes y silverios pérez: el matar un animal para diversión de los otros ha perdido su encanto y se ha convertido, más que nada, en un anacronismo de una cultura centenaria, pero que ya no pudo adaptarse, como tantas otras cosas, al devenir de los nuevos tiempos.
Finalmente matan al toro, pero el espectáculo ha dejado a todos insatisfechos y en lo personal, me ha dejado asqueado.

Friday, December 29, 2006

SADDAM: ASESINAR AL ASESINO

Es oficial: Saddam Hussein será colgado. La noticia no ha sido recibida con gran algarabía: hay quienes piensan que esta ejecución es una violación de las convenciones militares, del derecho iraquí y de la legislación de derechos humanos, entre quienes se encuentran Aministía Internacional, la Iglesia Católica y Human Rights Watch. No se les puede culpar de apoyar al asesino ya que sus posturas son de principios, por lo que su deber es defender la vida, sea la de un acusado inocente o la de un asesino como el tal Saddam.

Sin embargo, los imperativos políticos y militares juegan contra del exdictador, quien ha pasado de ser una pieza prioritaria de captura a toda costa a un pesado fardo del que ahora los gobiernos iraquí y americano se encuentran urgidos en desembarazarse.

En un principio los norteamericanos y el gobierno iraquí se congratularon cuando Saddam fue capturado y sacado de un agujero en diciembre de 2003. Cuando esto sucedió, los norteamericanos se congratularon porque suponían que la captura del tirano representaría el fin o al menos la merma considerable de la resistencia que comenzaba a despuntar en el panorama. Al mismo tiempo, se suponía que Hussein poseía información valiosa sobre los supuestos arsenales de armas de destrucción masiva que constituían el “casus belli” con el que los Estados Unidos habían invadido Iraq.

Todo ello se derrumbó con el paso de las semanas.

No solamente salió a la luz la esquizofrenia de Saddam (quien tenía una idea completamente distorsionada de su poder militar, de sus tropas y de su estrategia), lo que denotaba su incapacidad ya no de liderear un movimiento de resistencia, sino que incluso de organizarlo. Además, se supo que las famosas capacidades de destrucción masiva de Iraq no eran otra cosa que acumuladeros de chatarra desintegrándose a la luz del desierto, que las investigaciones de armas masivas habían cesado tras la primera guerra del Golfo en la década de 1990 y que las indagaciones nucleares se habían detenido a principios de la década de 1980 cuando los israelíes bombardearon el reactor nuclear que empleaban como banco de pruebas.

Por si esto fuera poco, la resistencia armada no sólo no se desanimó sino que arreció sus embates contra las fuerzas de ocupación, iniciando lo que después se convertiría en una sangrienta guerra civil que hoy día no tiene final. Así las cosas, lo único coherente que quedaba por hacer fue juzgarlo por sus crímenes y condenarlo.

El juicio fue el parto de los montes porque si bien al dictador nadie le quería hacer el favor de declararlo inocente, quedó claro que el marco legal con el que fue juzgado había sido creado por las fuerzas de ocupación junto con el nuevo gobierno iraquí, por lo que las leyes que se le estaban aplicando no tenían fundamento jurídico suficientemente sólido e imparcial como para ofrecer un juicio valedero. Además, los testimonios de Saddam, entre la locura de su delirio de grandeza delataron que los Estados Unidos habían jugado con el exdictador, ofreciéndole armas para combatir el integrismo de Irán y apoyo para cubrir sus crímenes cuando su acción le convino a los intereses americanos.

Así las cosas, el juicio fue perdiendo el piso legal y se transformó en una suerte de ópera donde el tirano se jalaba de los cabellos mientras que los jueces intentaban una y otra vez someterlo. Mientras tanto, afuera del juzgado el baño de sangre alcanzaba a los abogados de Saddam y a los miembros del tribunal que lo estaba juzgando, por lo que la ópera tomó tintes de verdadera tragedia cuando juez tras juez fue renunciando ante el temor de ser abatidos por las balas de los seguidores del exdictador o por explosivos colocados en su de baño. En el riesgo de tener que llamar al banquillo de testigos a personajes como Tony Blair, los dos Bush (padre e hijo), así como al Secretario de la Defensa americano, fue que el juicio fue acelerado para decretar la culpabilidad de Saddam y dictar su mortal sentencia.

Tres años después de su captura, Saddam es ahora un problema. Vivo implicaría dejarlo en una prisión iraquí, con el riesgo de que sus partidarios buscaran liberarlo o que sus enemigos intentaran asesinarlo en un baño de sangre penitenciario. Por otro lado, además de Iraq, hoy por hoy no hay nación alguna que quisiera aceptar al preso más famoso de Iraq por miedo a terminar envuelto en la violencia terrorista que barre dicho país. Su valor estratégico ahora es nulo pues a estas alturas, cualquier información que pudiera haber dado, ya ha caducado, amén de que su valor de cambio es cero pues se ha revelado que la resistencia iraquí es mucho más compleja de lo que pensaban los americanos en un principio, por lo que aunque habría algunos interesados en salvarle la cabeza a Saddam, hay quienes esto les tiene sin cuidado y lo que desean es que los americanos salgan a la voz de ya.

En resumen, Saddam vivo a nadie le sirve. Muerto al menos será una tabla menos que los americanos tendrán que cargar en la cruz que han decidido llevar a sus espaldas en Iraq, como dicen los británicos, “until the bitter end”.

Thursday, December 28, 2006

FIDEL: MUERTE SIN FIN

Que si Fidel ha muerto, que si más bien sigue una penosa recuperación en algún lugar de la isla, que si agoniza o se encuentra en coma. Las especulaciones flotan por todo el planeta, mientras que en el diario Granma de la isla no aparece ni una sola nota que hable de la salud de su líder. Sin embargo en los feeds internacionales de noticias aparece una información relevante: un médico traído desde España, llamado Jose Luis García Sabrido viajó la semana pasada a la isla para certificar el estado de salud del jerarca y declarar ante la prensa que si bien ha pasado por una intervención quirúrgica su estado general de salud no es tan grave por lo que no debe extrañar que siga al mando de los destinos de su país, si bien en la penumbra detrás de bambalinas.

Sin embargo, al rascarle un poquito al asunto, uno se percata de que estamos ante algo demasiado “organizado” para que pueda considerarse como un asunto real. En primera instancia, el hecho de llamar a un médico español para “certificar” el estado de salud de Fidel no parece lógico, en cuanto denota que la célebre medicina cubana es incapaz de tratar a su líder máximo por lo que se hace necesario llamar refuerzos extranjeros. Por otro lado, parece extraño que a dicho médico no sólo se le requiera auscultar a Castro, sino que se le permita hablar con relativa libertad del estado de salud del enfermo, siendo que el mismo Castro ha declarado que la información relacionada con su salud era asunto de seguridad nacional. Atendiendo a la más elemental noción de discreción entre médico y paciente, es impensable que al doctor se le hubiera “escapado” tal información… en una entrevista organizada para tal efecto con diarios como El País y estaciones de radio como la Cadena Ser.

Finalmente, una nota perdida en el mar de la información contrasta todo ese optimismo. Gabriel García Márquez, amigo personal del dictador declaraba que, luego de un mes en la isla, no había podido visitar al enfermo y que sólo había podido hablar por teléfono con Fidel. Para ser un enfermo en recuperación, se ha vuelto un hombre excéntrico que ni siquiera deja que sus amigos se le acerquen en esta hora tan requerida de afectos. Y además de los hechos, un asunto inquietante: siendo Fidel un hombre amante de la exposición del público y de la atención de los medios ya es demasiado inusual que el hombre siga en recuperación sin siquiera dejarse ver en ya casi medio año… salvo por un par de escenas grabadas con Hugo Chávez donde se ve tan desmejorado que hasta la barba le queda grande.

Y para puntilla, ni los canales de noticias locales ni los diarios de la isla han hecho referencia alguna a la visita del médico. Si fuera cierto todo esto de que Fidel sólo se recupera, me supongo que lo harían noticia de primera plana y tema de la televisión nacional dado que a querer o no, la ausencia del líder no puede ser más que un ominoso signo que abre la puerta a insanas grillas en la perspectiva de un mundo sin Fidel (aunque su hermano ya tenga el puesto más que asegurado).

No sé si Fidel haya muerto de una vez por todas, pero me queda la impresión de que, al igual que en un capítulo de los Simpsons, Fidel (vivo o muerto) ya sólo es una marioneta jalada desde arriba del escenario por quienes se esfuerzan en hacerlo bailar y sonreír frente a una audiencia que carece de fuerzas y humor para aplaudir.

Wednesday, December 27, 2006

REQUIEM POR UN SUPERMERCADO

En teoría, tenía la intención de comenzar una suerte de reflexión sobre el fin del año, pero una noticia me ha separado de dicho fin y me ha entristecido un poco: el Superama de Polanco al que era asiduo terminó preso de las llamas la madrugada de ayer. Se que para muchos es una nota que se puede perder sin problemas en los mares de la nota roja, pero en lo que a mi respecta, guarda un afecto especial.

Descubrí este supermercado cuando me encontraba estudiando hace un par de años inglés en el Consejo Británico que se halla a pocas cuadras de allí. Como las clases terminaban a eso de las 9 de la noche, en ocasiones me encontraba con los establecimientos alimenticios del rumbo cerrados y con la necesidad acuciante de llevarme un bocadillo a la boca (y a una hora y media de camino de mi casa). Pues me di cuenta que dicho supermercado me ofrecía un lugar donde no solamente podía saciar mi apetito nocturno con algún bocadillo de la panadería, sino que por azares del destino me encontré con uno de los lugares más diversos de la ciudad.

A la hora de mis incursiones en dicho supermercado me encontraba docenas de personas como yo, saliendo del último turno de la oficina o de la última clase de idiomas rumbo a casa. Trajeados, con la corbata a medio desanudar y con la barba de un día de duración, se entregaban a las compras de alimentos congelados y semiprocesados en conjunción de medicamentos para males de oficina como la gastritis y los dolores de cabeza originados en el estrés de las juntas de la tarde.

Por otro lado estaban los habitantes del rumbo, gente de clase alta que se concentraba en adquirir verduras, frutas frescas y panes llenos de fibra. Generalmente altos y quizá provenientes de las comunidades judaicas del rumbo, también llenaban el carrito de enseres más cotidianos como jabones, champús y hasta escobas y trapeadores. Yo creo que los locales iban llegando a casa y salían con lista de compras en las manos al supermercado del barrio. Esto sin contar a la comunidad de extranjeros (me los imaginaba yo saliendo de las embajadas del rumbo) que llegaban con cara de sorpresa y se le quedaban mirando a un manojo de epazote o a un paquete de tortillas, como si vieran cara a cara al hostil Huitzilopochtli que se les fuera a abalanzar en forma de quesadilla de huitlacoche. Al final terminaban comprando latas de spam (el jamón picado, se entiende, galletas Ritz y botellas de Coca-Cola, en la esperanza de que la venganza de Moctezuma se cebara en ellos.

Finalmente, estaban los clientes asiduos que provenían de las construcciones de la zona, generalmente con todo y sus cachuchas espolvoreadas de cemento y los bultos de tortillas y refrescos gigantes que se llevaban con rumbo a la obra para acompañar la cena o desayuno, antes de comenzar las labores al día siguiente. Quizá uno de los más completos muestrarios de la sociedad chilanga se formaba noche tras noche en santa paz para llevarse algunas bolsas con víveres. No es que yo crea en las utopías o en los paisajes artificialmente bucólicos, pero ciertamente me di cuenta de que en ciertos lugares, a cierta hora, la gente puede olvidarse un poco de la hostilidad social que nos hace vivir en estado de pánico permanente y ponernos hombro a hombro a esperar el turno de pagar una lata de atún.

Ojalá vuelva ese supermercado.

Friday, December 22, 2006

THE MEDIA WARS

Mientras escribo estas palabras, en el canal 13, Televisión Azteca, se muestra un largo testimonio testimonio proveniente de Rodolfo Junco de la Vega, padre de los actuales propietarios del periódico Reforma: Alejandro Junco de la Vega y Rodolfo Junco de la Vega. El video destila amargura y resentimientos pues el hombre acusa a sus hijos de haberle despojado de la propiedad del diario El Norte, que posteriormente sería el germen de lo que hoy es Grupo Reforma.

La historia, como las que suelen permear en las empresas familiares, está llena de mucha mala leche, grandes cantidades de resentimiento y acusaciones muy graves pues el hombre acusa a sus hijos de despojo accionario, robo de varias casas y hasta de intento de asesinato. Sin embargo, el asunto (que data de mediados de la década de 1970) ha sido convenientemente explotada por Televisión Azteca con el fin de dañar la reputación del diario, que es quizá el más valioso capital del que puede disponer un medio informativo.

Pero no es el único escándalo mediático de los últimos tiempos: apenas hace unas semanas, aparecieron en Televisa y Televisión Azteca sendos reportajes donde se denunciaba el monopolio ejercido por Casa Saba como intermediario de la industria de medicamentos. Sin embargo, detrás de la justicia mediática estaba la intención de exponer malos negocios del socio mexicano (Casa Saba) de NBC (y detrás de ellos, General Electric) que ha declarado su intención de entrar en el negocio de la televisión abierta.

Por si esto fuera poco, en algunos programas televisivos de chismes se relaciona al propietario del diario El Universal en una relación “amistosa” con una actriz llamada Niurka. De pronto, justo al borde de las fiestas navideñas, una guerra de baja intensidad se esparce entre los medios de comunicación, sacando expedientes negros, arrojando luces sobre la vida personal de dueños y accionistas, mostrando facetas poco agradables de los negocios que participan (o desean participar) en el juego de la televisión.

En realidad no tengo el ánimo de proteger la honra de los propietarios de los negocios impugnados (tienen recursos suficientes como para defenderse por sus propios medios). Sin embargo, el panorama general es más que inquietante: lo que debería ser un asunto meramente mercantil (es decir, la concesión de nuevas frecuencias para nuevos canales de televisión) se está convirtiendo en un zafarrancho entre gángsters que defienden el derecho a surtir un barrio con estupefacientes a punta de navajazos a traición y golpizas en despoblado.

Sin embargo, ¿vale la pena este pleito? ¿Por qué luchar una guerra tan feroz por un medio de comunicación que según las tendencias tecnológicas será reemplazado por las señales digitales de alta definición en el transcurso de la próxima década? Sin ser un analista financiero, creo intuir un poco lo que hay detrás de tan temerarios ánimos comerciales y belicistas.

El argumento fácil es señalar que tanta rebatinga tiene que ver con el pastel publicitario que podría traer enormes ganancias a los empresarios que decidan incursionar en el ramo. Sin embargo, las tendencia indican que estamos viviendo las horas extra del sistema de publicidad basado en grandes canales de televisión que le hablan a todo mundo. La llegada de Internet y la expansión de los sistemas de televisión por cable han hecho que lenta pero inexorablemente, los grandes canales nacionales vayan perdiendo la audiencia masiva que lograron amasar durante varias décadas y que los obligó al inicio de la década a emplear recursos de bajo costo y alto impacto como los reality shows que que permearon las grandes cadenas nacionales a principios de la presente década y que las han obligado a incursionar en otros negocios como las teleapuestas.

Pero si no es la viabilidad financiera del negocio por la publicidad, ¿qué cosa hace que empresas se lancen a esta guerra sin cuartel? Probablemente la respuesta se encuentra justamente en la decadencia de la señal analógica y el surgimiento de la contraparte digital. Tecnológicamente hablando, la gran ventaja de la señal digital (que en México deberá establecerse a finales de la próxima década) es que ocupa un ancho de señal mucho menor que la señal analógica. Esto significa que cuando el proceso de transición a señales digitales haya concluido, las concesionarias se encontrarán con bandas de frecuencia liberadas de la necesidad de emitir señales digitales.

Debido al marco legal que hoy día existe en el país, el ancho de banda sobrante seguirá siendo usufructo de las empresas que las emplean hoy día para televisión analógica. Y señores, no hay un recurso tan caro (y tan escaso) como las frencuencias del espacio radioeléctrico. Apenas a mediados de la década pasada, cuando en Europa se construyeron las primeras redes nacionales de telefonía celular, los gobiernos subastaron las frecuencias necesarias al mejor postor y dichas subastas significaron desembolsos del orden de miles de millones de dólares. En México la situación no es muy diferente y a medida que las aplicaciones de tráfico de datos crecen (por medio de tecnologías como WiMax), las frecuencias disponibles van adquiriendo un valor paulatinamente mayor.

Sea por medio de la subasta del ancho de banda disponible a empresas como las telefónicas o el aprovechamiento propio para el lanzamiento de servicios de telecomunicación propios (a nadie extrañe ver en el futuro a una Televisa que de servicios telefónicos), el negocio se presenta lo suficientemente jugoso como para que valga la pena el gangsterismo rampante.

Así sea.

Wednesday, December 13, 2006

DE LA NECE(SI)DAD DE HABLAR

En la sociedad mediática que vivimos, los políticos emplean buena parte del tiempo haciéndose visibles ante la opinión pública. En casi todas las democracias, un político de ciertos tamaños debe hacerse notar, cual pavorreal en el corral, haciendo todo tipo de declaraciones a los medios, en los que toma postura respecto de cualquier tema que se le presente: puede ser lo mismo el aumento de un bien o servicio, alguna iniciativa de ley, algún evento deportivo o la coyuntura artística del momento (entendido artístico como aquello convocado por la exhibición de la artista de moda).

El entendido de esta declaracionitis se encuentra en la relación simbólica entre el habla y la acción. Es decir, si un político habla, se entiende que está trabajando, o que al menos está pensando en el mundo que le rodea. Esto, que puede ser una obviedad, se convierte en un acto de necesidad, considerando que la única forma en la que un votante mexicano puede percatarse de la actividad del cuerpo político, es a través de su exposición a los medios de comunicación.

Esta fue la necesidad la que llevó al diputado panista Raúl Padilla Orozco a decir hace un par de día algunas barbaridades relacionadas con la calidad académica de la UNAM al calor de una conferencia de prensa de esas llamadas “banqueteras” y que ocurren cuando a un personaje político involucrado en alguna coyuntura (en este caso un posible recorte presupuestal a las universidades públicas) se le avientan los reporteros y lanzan preguntas como quien echa arroz en una boda, en las esperanza oculta de que el interpelado de la “nota” por buenas razones (alguna respuesta que revele información inédita) o por malas (que desbarre y diga una pendejada).

El segundo fue el caso del diputado Padilla.

Y así, en la extensión de algunas palabras, los panistas se echaron encima no sólo a la UNAM, sino a todas las universidades púbicas, con todos los intelectuales que las habitan (material o simbólicamente), lo cual representa un enemigo formidable porque la izquierda tiene hábitat grato, refugio en malos tiempos e invernadero de futuros cuadros en las aulas universitarias. Y como un solo hombre, intelectuales, científicos y burócratas universitarios se alzaron en diversos tonos de colorado contra el panista (por decir la jumentez de que en la UNAM los alumnos pasaban con 5 de calificación) y al gobierno que les recorta el presupuesto por oscurantista y retrógrado. ¿Resultado? El jumento de marras, la secretaria de Educación y hasta el mismo Presidente han tenido que pedir disculpas a los cuatro vientos, echar atrás los recortes y jurar que no tienen la malvada intención de cortar el oxígeno a las universidades públicas.

Sin embargo, no por requemado, el tema no deja de tener un filo relevante. Ya desde la conformación del gabinete aparecieron voces escandalizadas de que los egresados de la UNAM no hubieran tenido cabida en el gabinete, privilegiando a los exalumnos de escuelas como el ITAM y la Universidad Iberoamericana. Esto me parece una tontería ya que, además de que el presidente en turno tiene el derecho de colocar en las secretarías a la gente que mejor le llene la pupila, es inverosímil señalar que un gabinete salpimentado de unamitas es mejor o más patriótico. Cabe señalar, a guisa de ejemplo, que algunos de los demonios más acreditados entre la izquierda como Raúl y Carlos Salinas de Gortari, egresaron de la UNAM, sin que esto represente desdoro de la institución que les otorgó educación. Lo mismo se puede decir de alimañas como Luis Echevería o José López Portillo.

Además, este escándalo ha dejado al descubierto un asunto inquietante: la UNAM se ha vuelto un ente intocable e inatacable. Las críticas a la institución universitaria se ven con muy malos ojos y es fuerza que comiencen las pedradas que señalan a los criticones como hijos de Slim (otro egresado de la UNAM) que buscan la destrucción de la universidad, su chatarrización y venta al mejor postor, que en las mentes de estos paladines de la justicia educativa, es algún instituto patrulla a lo bestia. Yo pondero y aprecio a la UNAM como cuna de preclaros talentos y de grandes cerebros, pero como obligado solidario e involuntario de la universidad (a través de los impuestos que pago a la de a fuerza) también exijo que el dinero esté bien pagado y no me parece que las aulas que albergaron a grandes académicos y premios Nobel, le den cobijo a tropas de burócratas universitarios que devengan sueldos sin que sepamos si lo que hacen es eficiente. Y que conste que esta queja la hizo Jorge Ibargüengoitia (egresado de la UNAM) hace ya tres décadas y Guillermo Sheridan en la década pasada.

Y una de arena para mi alma mater: Dr. Rafael Rangel, ¿por qué el Tec de Monterrey no aparece en el ranking de las 200 mejores universidades del The Times Higher Education Supplement?, ¿qué se va a hacer para que el Tec aparezca allí?, ¿en qué plazo podremos ver su debut en esta lista?

Friday, December 08, 2006

LOS TOROS DESDE LA BARRERA

Pues bien, debo decir con toda desfachatez de que me enteré de la asunción de Felipe Calderón como presidente de México, cómodamente sentado en el lobby del hotel W Times Square de Nueva York. Enviado a una asignación de una de las revistas para las que gustosamente laboro, sólo fue hasta que me conecté a la red que me enteré de que por medio de las artes mágicas de la televisión y del Estado Mayor presidencial fue que el presidente saliente y el entrante lograron hacerse del control del espacio necesario para que sucediera la ceremonia legal de la transmisión de poderes.

Aunque se ha discutido la temeridad (y del riesgo implícito) en el que incurrió Felipe Calderón al asumir en modo tan repentino su presidencia, a toro pasado puede afirmarse que era el único camino que le quedaba: de haber asumido su presidencia en otro lugar y de otro modo, cada decisión hubiera sido cuestionada severamente por la oposición, que le hubiera debilitado el ejercicio del poder y hubiera sido causal inclusive de controversias jurídicas interminables.

Y de todo el desmadre me vine a enterar a miles de kilómetros de distancia. Y debo agregar, como se lo he dicho a mis amigos, que esta clase de teatros allende las fronteras sólo sirve para nutrir la sección de notas curiosas y los espacios previos a los comerciales. En los Estados Unidos han perdido el contacto con su vecino sureño y han renunciado a él de la manera más cruel que existe: borrándonos del mapa.

Pero en cierta medida no los culpo. La única cosa por la que destacamos es por la cantidad de migrantes que el país les arroja diariamente en sus fronteras, las escaramuzas entre narcotraficantes y policías (amén de otros crímenes que allá consideran totalmente barbáricos como las decapitaciones que aquí ya son parte de la existencia cotidiana) y las interminables escenas de nuestra transición a puñetazos y sillazos. ¿Cómo tomar a nuestro país en serio?

Pero regresando a Nueva York, para uno que apenas comienza la vida viajera, es impresionante lo hermoso que puede ser el caos cuando es debidamente ordenado. Tomemos el ejemplo de Times Square (zona donde me hospedé varios días): bulliciosa, ruidosa y atormentadoramente BRILLANTE (por allí leí que es la única zona del mundo que requiere a sus inquilinos colocar anuncios luminosos). Sin embargo, el orden es impresionante: la prescencia policíaca es discreta pero muy presente, y aunque como buen forastero, me sentí muy inseguro, todo fue cosa de algunas horas para que me aventara a salir del hotel en busca de una tienda de Apple a eso de las 10 de la noche.

A esa hora todo mundo saca la basura a las aceras y se forman verdaderos muros de bolsas negras que generan una atmósfera poco acogedora (si tomamos en cuenta que además por las coladeras sale un vapor entre siniestro y malolinete. Sin embargo, para las 7 de la mañana toda la basura ya había sido recogida y las calles mostraban una soledad helada que paradójicamente tranquilizaba el espíritu cual si fuera el preámbulo silencioso de una sinfonía caótica… un poco como la Rapsodia en azul de George Gershwin.

Me encantó la ciudad, su frío, su ambiente incomprensible y a la vez acogedor; la monumentalidad que lo rodea todo, el enredado vericueto de todos los idiomas que allí se hablan, las combinaciones infinitas de la gente que allí reside y sobre todo, sentir el espíritu de una urbe que mantiene un equilibrio delicado entre la diversidad y el propósito común. Una cosa que puede atemorizar a unos, pero en lo personal me sedujo.

Además, se pueden conseguir computadoras maravillosas en la tienda Apple de la quinta avenida. Je.

APUNTE POLITICO: SE ACABO EL PAN DE A PIQUITO
Y llegó Calderón y mandó parar. De un día para otro hemos visto cómo el desorden foxista es reemplazado por una aplicación de la ley y el orden que para algunos ha sido excesivo, pero que definitivamente muestra una diferencia respecto del caos que dominó la caída anímica de Vicente Fox, quien después de su fallido desafuero perdió todo el aire y terminó hundiéndose en la depresión y por poco y el desmayo.

Las detenciones realizadas en Oaxaca han hecho que los appistas (es decir, los seguidores de la APPO) se tengan que poner a resguardo de la acción de las autoridades. Es muy temprano para decir si la cosa terminará aquí o si seguirá con las baterías apuntando al gobernador de Oaxaca, quien cree que con esto la cosa ya terminó y su cabeza se ha salvado.

Wednesday, November 15, 2006

NO A LA INDUSTRIA DE LA LASTIMA

La industria de la pedigüencia nunca ha sido mi favorita. Durante mis trayectos a lo largo y ancho de la ciudad casi siempre me topo con dos o tres personajes en el microbús o vagón del metro que tripulo, haciendo la siguiente rutina:

1.- Se colocan hasta adelante o hasta atrás del vehículo.
2.- Comienzan en voz alta una retahíla de razones de su mendicidad, que van de la incapacidad física, pasando por los antecedentes penales y el uso libre de una suerte de chantaje que dice, más menos lo siguiente: “acabo de salir de la cárcel, no me obligue a regresar con varios muertos a cuestas”. Se entiende que los potenciales muertos somos nosotros.
3.- Pasan la charola, ofreciendo cualquier chuchería a cambio de nuestras cooperación: desde una paleta, pasando por algún adefesio de peluche o un llavero recién recuperado de la basura.

No me queda claro aún para quien es la lástima, para uno por dar dinero a indigentes o de los indigentes hacia nosotros, potenciales víctimas del matadero.

No sólo yo, sino que todos solemos bajarnos del microbús mentando madres de este semiatraco, tanto por la violencia retórica empleada como por la mendicidad y ocio que se promueven a través de esta práctica. No es nueva la queja: ya desde finales del siglo XVIII Joaquín Fernández de Lizardi en El periquillo sarniento, se quejaba de las bandas de mendigos fingidos que asolaban las calles de la capital de la Nueva España.

Y bueno, eso es la queja común pero, ¿qué pasa cuando el mendigo tiene cara de pantalla de televisión y no recurre al chantaje sino a la exposición de patetismos y miserias humanas para sacar una lana “a beneficio de”?

El resultado es el Teletón.

Ya diez años han pasado desde que una iniciativa para construir centros de rehabilitación para niños con alguna deficiencia mental se cristaliza cada diciembre en una megatransmisión televisiva que lleva como propósito la recolección de dinero y que suele llevar ante las pantallas los esfuerzos de docenas de artistas, deportistas, newscasters y demás fauna del espectáculo mediático para que millones de personas lleven la lana que puedan a la sucursal favorita del banco oficial del evento y así contribuir a la construcción del siguiente centro de rehabilitación.

Hasta allí santo y bueno. Yo no estoy en contra de que alguien se esfuerce en hacer algo de beneficio social, pero año tras año, en el ánimo de excitar la piedad pública, se recurren a elementos más y más grotescos: desde la descripción gráfica de los casos más miserables que se pueden encontrar, pasando por la presentación en vivo de niños en estado lamentable que narran entre escurrimientos de baba y temblores la miseria de su existencia. Y créanme, no es cinismo, sólo es desagrado por los recursos que se emplean para que el público se conmueva.

Y vaya que se conmueve. Si no mal recuerdo, tan sólo el año pasado se donaron más de 400 millones de pesos de empresas y particulares que dieron cantidades varias de dinero. Sin embargo, después de que el dinero pasa a las cajas del banco oficial del Teletón (Banamex, pues), desaparece del ojo público. A través de su página web sólo se expresa que tres empresas auditaron los recursos… sin poner a la disposición del público dichas auditorías. No digo que se estén transando la lana, pero no me parece en absoluto correcta esta falta de información.

Además de otro punto, por lo menos oscuro: nadie sabe cuánto cuesta organizar el Teletón. No sabemos (debido a la falta de información) si el costo realmente es una donación desinteresada de las docenas medios que participan o si se cobran los “desinteresados servicios” a su particular saber. Y por cierto, ¿qué no existen dos secretarías (Desarrollo Social y Salud) cuyo trabajo es precisamente atender estos problemas? ¿Qué no existen legislaciones que combaten la exposición de niños a situaciones avergonzantes o humillantes como las que ocurren a lo largo de 24 horas durante el Teletón? ¿No es acaso promover la mendicidad hacer estas cosas, cuando lo que hacen los pedigüeños de los camiones lo condenamos severamente?

Preguntas jodonas nomás.

Y por supuesto que es mi personal, individual y arbitrario punto de vista.

Apunte político: El PRD a las barricadas
Como dice la canción de la resistencia española

Diez mil veces que los tiren,
diez mil veces los haremos.
Tenemos cabeza dura
los del Cuerpo de Ingenieros.

Y el cuerpo de los fapistas (aglomeración del PRD, el PT y Convergencia) se lanza de cabeza a una batalla pírrica en el mejor de los casos, y perdida definitivamente si quieren verse apocalípticos. La intención de joder la toma de protesta de Felipe Calderón será quizá la hoguera que marque el destino de su asociación. Si de antemano saben que tal desaguisado no suspende ni detiene la presidencia de Calderón, sólo se explica el acto desmadroso anunciado por las ganas de desquitarse “a posteriori” de su derrota electoral.

No sé si los fapistas lo han pensado, pero todas las imágenes que se generen ese día serán usadas de amplia e intensa forma en las campañas electorales que ocurran en los años por venir. Una y otra vez miraremos las escenas del zafarrancho y las vejaciones a las que sometan al presidente electo (ni modo, así lo dice la corte), los diputados procalderonistas, los fapistas y en una de esas hasta el público de gayola.

Las iniquidades fapistas contra la institución presidencial (que pese a los intentos de demolición del casi expresidente Fox, sigue en pie) y las incomodidades que hemos pasado por su muy particular forma de entender la democracia (un poco al estilo Bush), imponiéndola a la fuerza a punta de bloqueos y actos de “resistencia pacífica” (que dudo estos apóstoles de la democracia soportaran estoicamente si se los aplicaran a sus oficinas, casas, tiendas y templos de culto religioso) son cuentas que se cobrará el electorado a su tiempo. Nada se olvida más lentamente que un agravio, dicen que dijo Martín Lutero.

Aunque me tiren el puente
y también la pasarela
me verás pasar el Ebro,
en un barquito de vela.