Sunday, January 14, 2007

IF IS IT THEIR WILL

I’ve been going with the idea of writing parts of this blog in english, so they can be picked up by the blogosphere filters and get some more audience. So, I’ll be throwing a few ideas in english once in a while. And my first subject is Iraq, a country drowning in blood and with a promise by George W to add more men and more suffering to the people in two continents.

I’m not an american citizen, so I’d be beaten by the war supporters, but GWB has taken a key decisión, an utterly bad one. As a bunch of experts have said, the number of men sent to Iraq is not enough to turn the tide of insurgency and political demise of iraqui government. In fact, GWB has gone the opposite way he was suggested by some of his top military aides, some of his own congressmen and by most of american people. Instead of getting out the troops, he’s decided to add more dinamite to a deadly cocktail… but there’s more: he’s threatened Iran and Syria (in an indirect way, of course) to destroy the relationship they have with terrorists and anarchy worshippers. He’s opened the door to a potentian collision with Iraq’s neighbour, by the way one of them who’s tying the knot with the loonie of Hugo Chavez… a dangerous one who has the control to much of America’s oil supply.

One can’t think in a lighty way if the promise is to send not enough men into the pursuit of a victory which has not been defined, even by the victory planner himself.

Y ahora con ustedes, volteando la tortilla.
Quién lo diría, que los mexicanos terminaríamos peleando contra los automóviles gringos. El problema de la tortilla tiene su origen más profundo (punto y aparte de infames actividades monopólicas) en el mismo desarrollo tecnológico. Ahora que cada vez más autos americanos emplearán alcohol, el maíz (uno de tantos productos agropecuarios del que puede ser extraído) ahora será más empleado por los productores de biocombustible. Y para quienes piensan en tomar medidas para controlar precios, una mala noticia: estaremos creando los incentivos para crear más maíz… que será vendido en el mercado americano para hacer más combustibles.

Televisión: tigres y elefantes.
Ahora que el debate sobre una tercera cadena de televisión se ha calentado lo suficiente como para obligar al gobierno a tomar alguna decisión sobre licitar o no nuevas frecuencias, me llama la atención las peticiones de estudiosos de los medios de comunicación y no pocos políticos que solicitan muy atentamente la creación de una tercera cadena nacional de televisión que haga frente al duopolio consistente en Televisa y Televisión Azteca.

Mucho me temo que esta pretensión mucho tiene de ingenuidad, la semejante a la de aquella tribu africana que para acabar con la plaga de tigres que los devoraban, trajeron elefantes que acabaron con el problema… y arrasaron con la aldea. En mis nebulosas memorias de juventud, recuerdo que cuando se llevó a cabo la desincorporación de lo que en aquel entonces constituía Imevisión, voces críticas alababan el movimiento pues percibían que la adición de una nueva cadena de televisión rompería con el monopolio televisivo constituído por Televisa. Cosas de la vida, década y media después estamos hablando de un duopolio que es necesario romper.

Me temo que en la mente (y el corazón de quienes proponen esa idea de una tercera cadena nacional) está permeada más bien por sus deseos que por los hechos duros de la vida real. Me explico. Actualmente las cadenas nacionales que tenemos son anacrónicas, de contenidos vulgarizantes, invadidas por la sed de poder, de calidad cuestionable, entregadas a las fórmulas ya establecidas, negadas para la innovación y profundamente sectarias. Lo ideal sería que la nueva cadena de televisión de alcance nacional sea todo lo contrario: vanguardista, de contenidos excelentemente diseñados, entregados al servicio de su público, enfocados a la mejor calidad disponible, desafiantes de las fórmulas establecidas, dedicadas a la innovación y abiertos sinceramente ante todas las posturas políticas.

Sin embargo, al pedir algo con un piso tan elevado (una cadena nacional con docenas de repetidoras en todo el país y cuya inversión mínima fácilmente rebasará los centenares de millones de pesos), lo que se hace es sacar del juego a los empresarios independientes y con ambiciones modestas, forzando a que los jugadores que participen en esta licitación sean empresarios (o corporaciones) de gran calado y que seguramente querrán proteger la cuantiosa inversión que desembolsarán (repitiendo los esquemas ya probados) o que querrán emplear los medios de comunicación que usufructen con los mismos propósitos sectarios que los propietarios actuales hoy ejercen. Con todo respeto, GE, Casa Saba, Grupo Imagen, El Universal, Grupo Reforma, Grupo Fórmula y los 100 personas y grupos empresariales más adinerados de México serán muy importantes y de gran experiencia en los medios, pero definitivamente no me parecen que sean garantía de lo que se desea que sean los medios de comunicación.

Creo que los que piden la llegada de la tercera cadena de televisión tienen en mente un empresario mediático que se caracterizó por darle a su canal una independencia editorial, un arrojo en sus contenidos y una calidad sin precedente a los programas que se produjeron bajo su mandato. Me refiero a Javier Moreno Valle, primer dueño de CNI Canal 40. Hay que aceptarlo, creó un tipo de canal de televisión jamás visto en México, un canal abierto, arrojado, editorialmente intachable y creativo a más no poder. Desafortunadamente este empresario tan visionario se reveló como un hombre de negocios poco eficaz, que no pudo llevar a su canal al éxito financiero esperado y que terminó abriendo las puertas a una Televisión Azteca que terminó por devorar a su socio, maniobrar para echarlo del canal y colocarlo en posición de ser un prófugo de la justicia.

Así las cosas, yo creo que muy probablemente a mediados de la próxima década estaremos pidiendo la llegada de una nueva cadena nacional para romper el tripolio, el cuadripolio… o el polígono de dominancias que haya en el momento.

Dado que no tengo un conocimiento absoluto de la industria, mis opiniones no son lo enteradas que quisiera, pero tengo algunas sugerencias para pensar en mejores formas de romper monopolios.

Get local: Una cadena de televisión nacional no es más que una cadena de televisión con el ombligo en la Ciudad de México, y por ende sólo un puñado de ciudades grandes en el país pueden contar con el privilegio de un canal que les hable de su comunidad (la mayoría no son más que repetidoras de las señales nacionales). No sería mala idea crear opciones locales de televisión (mucho más baratas) cuyos contenidos pudieran crear una identidad propia y que pudieran hablarle a una audiencia local.

Al servicio de la comunidad: Es hora de admitirlo, la estructura de la televisión de hoy obliga a las televisoras a operar como negocio y por ende a buscar de la manera que sea la sustentabilidad financiera. ¿Por qué no romper esa lógica abriendo la puerta a la verdadera televisión pública? En 1984 el gobierno americano obligó a las cableras (por medio del 1984 Cable Franchise Policy and Communications Act) a ofrecer y financiar una frecuencia de su listado para un canal producido por los ciudadanos de una localidad. Para quien quiera más detalles, puede ver la película Wayne’s World y tener una idea de lo que se trata.

Nuevos medios: En un mundo donde iniciativas nacidas de Internet como YouTube están poniendo en cuestión el dominio de los medios tradicionales. ¿Por qué insistir en crear un leviatán de señal abierta cuyo modelo de negocio se encuentra en declive?. ¿por qué no visualizar una forma de estimular la creación de contenidos audiovisuales en nuevas plataformas como televisión por Internet, teléfonos móviles, etc?

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