De todos los países del mundo, sorprende que Francia sea el epicentro de la última ola de violencia que el mundo vive. Siendo uno de los países que con mayor tesón atienden las preocupaciones sociales de sus ciudadanos, un lugar donde el Estado procura garantizar la existencia digna de sus habitantes con iniciativas que nos parecen utópicas como el seguro del desempleo y amplios sistemas de vivienda social no parecería el mejor lugar para hacer estallar la violencia sin control en diversas ciudades de Francia.
Hasta donde se sabe, todo comenzó hace más de una semana cuando en una redada policial, un par de jóvenes que escapaban cometieron el fatal error de meterse a una subestación eléctrica donde murieron electrocutados. Después la cosa ha ido de quemar automóviles y confrontar a la policía antidisturbios cada noche, causando enormes daños materiales y provocando en la población un estado de temor que ya algunos categorizan como "guerra civil".
Cientos de automóviles incendiados y docenas de locales comerciales y educativos dañados han develado una situación incómoda dentro de Francia: los responsables de estos desaguisados son en general jóvenes que van de los increíbles 10 años de edad hasta los 25 años. Algunos ya poseen expedientes criminales, mientras que otros son jóvenes que han vivido en una marginalidad que los ha dejado de lado de la educación, del empleo y del desarrollo cultural.
Hijos de migrantes, a medio absorber entre la nación a la que pertenecen y las raíces de las que provienen, han terminado desterrados de la sociedad y confrontados a una realidad extremadamente incómoda en una nación que se presume cuna de la modernidad: el racismo. Los testimonios que han aparecido en virtud de la violencia muestran el cuadro de una sociedad que no los quiere y los aísla de cualquier cosa que represente integración a la sociedad francesa blanca y posmoderna. Lejos de la educación y los empleos estables, miles de ellos se quedan viviendo en el limbo de una existencia donde si bien el hambre ha sido ahuyentada definitivamente, viven una vida sin esperanzas de llegar a algún lado y sobre todo alejados de la nación a la que se supone pertenecen.
Los orígenes magrebíes de estos chicos (casi todos hijos o nietos de inmigrantes provenientes de las excolonias francesas en Africa) agregan un tema incómodo a la ya de por sí complicada ensalada: el temor que el Islam causa en Europa. En un continente donde las oleadas migratorias provenientes de Africa y Asia no cesan, desata toda una serie de temores acerca de la sobrevivencia de una Europa cristiana que poco a poco se ve invadida por millones de personas que no sólo profesan otra fe sino que (como ocurre con los inmigrantes mexicanos en los Estados Unidos), su integración a la nueva nación es demasiado lenta o de plano nula.
Hasta el momento la violencia no sólo no parece detenerse, sino que más bien augura su recudecimiento. Los políticos franceses (como los de aquí y de otras partes del mundo) sólo han sabido salir ante la emergencia con fórmulas acartonadas o de plano anticuadas. El Ministro del Interior ha llamado a resolver esto con mano dura y los sindicatos policiales (así como una parte de la opinión pública) ya piden la intervención de las fuerzas armadas. La lucha de dos ministros que ya se perciben como candidatos presidenciales para las elecciones del año 2007 (el Minstro del Interior Nicolas Sarkozy y el Primer Ministro Dominique de Villepin) le agregan un inquietante elemento al conflicto ya que este conflicto se ha vuelto una llave que podría darle una ventaja decisiva a uno u a otro en su camino a la silla presidencial.
Mientras tanto, la violencia ha llegado a las puertas mismas de París, sin que se sepa cómo va a terminar esta suerte de guerra entre la policía y quienes se toman la venganza quemando coches a manasalva, como una suerte de revancha contra una sociedad que en su huída hacia adelante los ha dejado sentados al borde de la carretera.
Quizá convendría escuchar una canción de un proyecto Asian Dub Foundation titulada Fortress Europe, de la que les comparto algunas frases.
We're the children of globalisation
No borders only true connection
Light the fuse of the insurrection
This generation has no nation
Grass roots pressure the only solution
People get ready it's time to wake up
Tear down the walls of Fortress Europe
La vida de un tipo que se hace llamar periodista en el México de la primera década del siglo XXI. Y un hombre de letras, según.
Sunday, November 06, 2005
Saturday, October 29, 2005
DE DIENTES PARA DENTRO
Para los de SPR por el nuevo disco
Quizá la primera vez que di muestras de mi forma extraña de ser fue cuando era un escuinclito de apenas 8 años de edad. A la sazón iba en tercer año de primaria, y dado que los dientes que sucedieron a los de leche comenzaron a aparecer en estricto desorden mis padres decidieron que era tiempo de colocarme frenos. La cosa es que la diligente ortodoncista que comenzó el trabajo y me colocó mi primer juego de frenos no se tomó la molestia de informarme la utilidad de tal suplicio. De cualquier modo, y si me lo hubiera explicado hubiera dado lo mismo ya que nunca entendí la idea detrás de mover algo que la naturaleza había dispuesto a su modo sobre todo para cumplir los estándares de belleza de una sociedad que ni siquiera había tenido el gusto de conocer.
Además eso dolía del carajo.
Medio año duró la tortura; medio año de asistir semanalmente a que ajustaran los frenos y así poderme hacer de una dentadura como de película. Al mes y medio le perdí el interés al asunto y comencé a dejar los frenos en la bolsa del lunch. Al mismo tiempo comencé a reflexionar en la imbecilidad que tenía de fondo todo el asunto, someter el cuerpo debido a los condicionamientos de supuestas fuerzas sociales de las que no tenía idea alguna me pareció un abuso intolerable. Y así fue como me rebelé y finalmente mis padres se dieron cuenta de que realmente no me interesaba nada del asunto de arreglarme los dientes y dejaron que la mazorca se desalineara para convertirse en la masa de dientes chuecos que tengo hoy en día.
Pero la cosa no terminó allí.
Cuando la adolescencia se hizo presente, más dientes aparecieron en la boca y las cosas comenzaron a ponerse realmente feas. Mis padres consternados de tal hecho (y de que pudiera afectar mi futuro desempeño como profesionista (cosa que aún sigo sin comprender) me llevaron con otro dentista quien se limitó a quitarme cuatro premolares y hacer los estudios respectivos para colocarme brackets. Lo primero lo acepté sin chistar, pero eso de pensar en que tendría que pasar por otra tortura para arreglar los dientes, definitivamente no tendría caso. De cualquier modo, pensé, quien me quiera (o me acepte) lo hará por lo que tengo por dentro, no por lo que muestre hacia afuera. Así que la discusión terminó una tarde en la que simplemente les dije a mis padres lo que pensaba francamente.
Y así he andado por la vida. No sé si esto me haya hecho menos o más atractivo en los mercados amoroso y laboral, pero el hecho es que dado que mi trabajo no requiere que le sonría a nadie atrás de un mostrador, pues la verdad es que el efecto de la mazorca chueca no lo he notado. Al menos no me han despedido de mi trabajo por no tener una sonrisa de comercial de cepillo de dientes. En cuanto a la atracción sexual, sería cosa de pasar un cuestionario a las chicas que he conocido a ver que piensan del asunto.... pero hasta no comprobarlo, no lo puedo afirmar... jeje!
Quizá la primera vez que di muestras de mi forma extraña de ser fue cuando era un escuinclito de apenas 8 años de edad. A la sazón iba en tercer año de primaria, y dado que los dientes que sucedieron a los de leche comenzaron a aparecer en estricto desorden mis padres decidieron que era tiempo de colocarme frenos. La cosa es que la diligente ortodoncista que comenzó el trabajo y me colocó mi primer juego de frenos no se tomó la molestia de informarme la utilidad de tal suplicio. De cualquier modo, y si me lo hubiera explicado hubiera dado lo mismo ya que nunca entendí la idea detrás de mover algo que la naturaleza había dispuesto a su modo sobre todo para cumplir los estándares de belleza de una sociedad que ni siquiera había tenido el gusto de conocer.
Además eso dolía del carajo.
Medio año duró la tortura; medio año de asistir semanalmente a que ajustaran los frenos y así poderme hacer de una dentadura como de película. Al mes y medio le perdí el interés al asunto y comencé a dejar los frenos en la bolsa del lunch. Al mismo tiempo comencé a reflexionar en la imbecilidad que tenía de fondo todo el asunto, someter el cuerpo debido a los condicionamientos de supuestas fuerzas sociales de las que no tenía idea alguna me pareció un abuso intolerable. Y así fue como me rebelé y finalmente mis padres se dieron cuenta de que realmente no me interesaba nada del asunto de arreglarme los dientes y dejaron que la mazorca se desalineara para convertirse en la masa de dientes chuecos que tengo hoy en día.
Pero la cosa no terminó allí.
Cuando la adolescencia se hizo presente, más dientes aparecieron en la boca y las cosas comenzaron a ponerse realmente feas. Mis padres consternados de tal hecho (y de que pudiera afectar mi futuro desempeño como profesionista (cosa que aún sigo sin comprender) me llevaron con otro dentista quien se limitó a quitarme cuatro premolares y hacer los estudios respectivos para colocarme brackets. Lo primero lo acepté sin chistar, pero eso de pensar en que tendría que pasar por otra tortura para arreglar los dientes, definitivamente no tendría caso. De cualquier modo, pensé, quien me quiera (o me acepte) lo hará por lo que tengo por dentro, no por lo que muestre hacia afuera. Así que la discusión terminó una tarde en la que simplemente les dije a mis padres lo que pensaba francamente.
Y así he andado por la vida. No sé si esto me haya hecho menos o más atractivo en los mercados amoroso y laboral, pero el hecho es que dado que mi trabajo no requiere que le sonría a nadie atrás de un mostrador, pues la verdad es que el efecto de la mazorca chueca no lo he notado. Al menos no me han despedido de mi trabajo por no tener una sonrisa de comercial de cepillo de dientes. En cuanto a la atracción sexual, sería cosa de pasar un cuestionario a las chicas que he conocido a ver que piensan del asunto.... pero hasta no comprobarlo, no lo puedo afirmar... jeje!
Saturday, October 22, 2005
SUPER DE MEDIANOCHE
Para el Oso
Platicando el día de hoy con mis padres, no sabían que una de mis actividades favoritas entre semana es acudir a los supermercados que abren las 24 horas del día para hacer las compras. Desde que decubrí (bendito sea que vivamos en una megalópolis) que algunas cadenas de autoservicios decidieron lanzarse en pos del público noctámbulo decidí que la compra la haría en las altas horas de la madrugada. Después de la 1 de la mañana la fauna que puebla el supermercado al que acudo se conforma principalmente por desvelados en búsqueda del último pomo de la noche o el primero del día, gente que trabaja en el otro extremo de la ciudad y que por desventura se dió cuenta de que les faltaba comprar la cena, uno que otro animal exótico fugado de los rincones oscuros de los barrios que rodean mi casa, enamorados en ciernes que compran los bastimentos necesarios para una noche de pasión, preservativos incluidos.
En lo que a mí respecta, me encanta pasear por los vacíos espacios de la tienda, mirando detenidamente las latas de la compra, los paquetes de carne congelada; leyendo las instrucciones para preparar chilorio en lata (como sabrán de posts anteriores, la cuestión de las instrucciones se me ha vuelto una obsesión personal), chilaquiles deshidratados, y ¿por qué no? Aprendiendo las instrucciones para utilizar gel desinfectante, toallitas húmedas y los contenidos de las nuevas comidas para mascotas. Lo interesante es que, al estar en el súper a esas horas recordé los versitos de una canción de Fangoria (antes Alaska) titulada Interior de una nave espacial.
Pareces algo
y no eres nada.
¿Será el resultado de ver lenguas de res congeladas en aséptica exposición?, ¿a lo mejor por las reacciones encontradas que despierta la impresionante oferta de papeles sanitarios?, ¿no podría ser ni más ni menos que la reacción alérgica ante el enorme espacio iluminado por las mortecinas luces de neón?
Quién sabe, pero se los recomiendo, es un interesante ejercicio para quienes aman (y también para quienes odian) nuestra sociedad de consumo.
Comentario tecnológico
Desde que toqué por primera vez una computadora Mac hace ya más de 10 años, sentí que había encontrado a un compañero para el resto de mi vida. Y así ha sido; ahora que me encuentro probando el nuevo sistema operativo Tiger en mi viejita computadora (una venerable laptop iBook G3 a 500 Mhz comprada con mis ahorros en 2001) me doy cuenta de que los chicos de Steve Jobs no me han decepcionado. Una computadora PC con la mismaedad ya estaría de pisapapeles, mientras que la manzanita con la que escribo este texto ha aguantado como los grandes y no sólo se resiste a ser obsoleta, sino que el sistema operativo le ha dado nueva vida y sobre todo... ¡más velocidad! Casi un milagro en este mundo de computadoras que se quedan obsoletas en apenas unos meses. Un hurra por los discípulos de Steve Jobs y por mi máquina que sigue aguantando contra viento y marea los embates de la modernidad tecnlógica.
Platicando el día de hoy con mis padres, no sabían que una de mis actividades favoritas entre semana es acudir a los supermercados que abren las 24 horas del día para hacer las compras. Desde que decubrí (bendito sea que vivamos en una megalópolis) que algunas cadenas de autoservicios decidieron lanzarse en pos del público noctámbulo decidí que la compra la haría en las altas horas de la madrugada. Después de la 1 de la mañana la fauna que puebla el supermercado al que acudo se conforma principalmente por desvelados en búsqueda del último pomo de la noche o el primero del día, gente que trabaja en el otro extremo de la ciudad y que por desventura se dió cuenta de que les faltaba comprar la cena, uno que otro animal exótico fugado de los rincones oscuros de los barrios que rodean mi casa, enamorados en ciernes que compran los bastimentos necesarios para una noche de pasión, preservativos incluidos.
En lo que a mí respecta, me encanta pasear por los vacíos espacios de la tienda, mirando detenidamente las latas de la compra, los paquetes de carne congelada; leyendo las instrucciones para preparar chilorio en lata (como sabrán de posts anteriores, la cuestión de las instrucciones se me ha vuelto una obsesión personal), chilaquiles deshidratados, y ¿por qué no? Aprendiendo las instrucciones para utilizar gel desinfectante, toallitas húmedas y los contenidos de las nuevas comidas para mascotas. Lo interesante es que, al estar en el súper a esas horas recordé los versitos de una canción de Fangoria (antes Alaska) titulada Interior de una nave espacial.
Pareces algo
y no eres nada.
¿Será el resultado de ver lenguas de res congeladas en aséptica exposición?, ¿a lo mejor por las reacciones encontradas que despierta la impresionante oferta de papeles sanitarios?, ¿no podría ser ni más ni menos que la reacción alérgica ante el enorme espacio iluminado por las mortecinas luces de neón?
Quién sabe, pero se los recomiendo, es un interesante ejercicio para quienes aman (y también para quienes odian) nuestra sociedad de consumo.
Comentario tecnológico
Desde que toqué por primera vez una computadora Mac hace ya más de 10 años, sentí que había encontrado a un compañero para el resto de mi vida. Y así ha sido; ahora que me encuentro probando el nuevo sistema operativo Tiger en mi viejita computadora (una venerable laptop iBook G3 a 500 Mhz comprada con mis ahorros en 2001) me doy cuenta de que los chicos de Steve Jobs no me han decepcionado. Una computadora PC con la mismaedad ya estaría de pisapapeles, mientras que la manzanita con la que escribo este texto ha aguantado como los grandes y no sólo se resiste a ser obsoleta, sino que el sistema operativo le ha dado nueva vida y sobre todo... ¡más velocidad! Casi un milagro en este mundo de computadoras que se quedan obsoletas en apenas unos meses. Un hurra por los discípulos de Steve Jobs y por mi máquina que sigue aguantando contra viento y marea los embates de la modernidad tecnlógica.
Friday, October 21, 2005
PASADOS POR AGUA
Demonios, todo parece indicar que los huracanes seguirán dándonos guerra por un buen rato. Y este que viene en camino no es cosa menor. Pero esto me deja con una duda acuciante. ¿Qué pasará si temporadas de huracanes como ésta se prolongan por muchos años más? Deseo con todo mi ánimo que esta haya sido una temporada de huracanes atípica, de las que se presentan muy de vez en cuando pero, ¿y si no es así?, ¿y si las próximas 10 ó 20 ó 30 temporadas de huracanes son como ésta? Entre risa y preocupación se cancelaron los premios MTV Latinoamérica, pero me pregunto cuánta infraestructura costera podrá soportar años continuos de embates de huracanes, de playas que se lleva el viento y de la continua destrucción del hábitat; la pregunta no es para tomarse a la ligera pues de ella depende, ni más ni menos que la sobrevivenci de una enorme zona del país. Del mundo mejor ya no hablemos.
Comentario político
150 millones de pesos, más o menos, fue lo que se gastó Arturo Montiel en promocionarse incansablemente por todos los medios de comunicación hasta que el día de ayer jueves tiró la toalla (o mejor dicho pidió que se la aventaran para cubrir su desvergüenza). Ya se comenta que por el módico precio de una senaduría, Montiel dejó de dar lata e insistir en que podría ganar la candidatura. En los sótanos de este país aún hay ofensivas coladeras por donde dineros de negocios negros se trocan por jabones y trapos que permitan seguir las transas que todos sabemos pero que por ello se callan. ¿Quién quiere votar por un PRI así?
Comentario político
150 millones de pesos, más o menos, fue lo que se gastó Arturo Montiel en promocionarse incansablemente por todos los medios de comunicación hasta que el día de ayer jueves tiró la toalla (o mejor dicho pidió que se la aventaran para cubrir su desvergüenza). Ya se comenta que por el módico precio de una senaduría, Montiel dejó de dar lata e insistir en que podría ganar la candidatura. En los sótanos de este país aún hay ofensivas coladeras por donde dineros de negocios negros se trocan por jabones y trapos que permitan seguir las transas que todos sabemos pero que por ello se callan. ¿Quién quiere votar por un PRI así?
Tuesday, October 18, 2005
QUEMANDO AGUA
Esto de la cocina se ha convertido en algo demasiado complejo, incluso la comida congelada necesita muy precisos tiempos de cocción y se sazón. Hoy en la tarde sucedió que unos tronquitos de pescado congelados me quedaron a medio cocer.... el resultado espantoso. ¿Otra torpeza más? El puré de papa lo cociné todo junto; lección: lean las cajas de la comida HASTA EL FINAL.
Quiero ser hijo de político:
Eso de pegar ladrillos es un excelente negocio; por extraños azares del destino dos hijos de poderosos (un exgobernador y un presidente que aún fatiga a sus críticos "hudiendo furiosamente su rostro en el puño de su adversario") se han envuelto en escándalos donde la adquisición y/o construcción de casas es un elemento central. Lo que se me hace interesante es por qué razones misteriosas del destino la construcción y los bienes raíces se les facilita particularmente. Además, los negocios súbitos, las misteriosas transacciones monetarias, los repentinos cambios de humildes sedanes a ostentosas camionetas del tamaño de casas, las aficiones por los aviones particulares, las cirugías plásticas y las fiestas pantagruélicas. Lo malo de la lana repentina es que deja a su paso una ristra de copas de champaña y operaciones financieras poco claras que no dejan espacio para otra cosa que no sean enormes dudas, cejas levantadas y, metidos ya en el ajo, sonoras mentadas de madre.
Castañeda a la palestra
Cuando parecía que las cosas ya estaban decididas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le da a Jorge Castañeda una bocanada de aire al emitir una resolución que obliga al IFE a admitir su candidatura independiente. Yo se que a muchos les molestan los aires intelectuales de Jorge G y mamonez de hombre blanco y barbado, pero no me lo puedo quedar callado. De los candidatos, es el único que ha propuesto (aún al día presente) planes concretos de cómo le va a hacer para sacar el buey de la barranca, incluso por encima del Peje, de quien hace meses me soplé su librín de Proyecto Alternativo etc., donde plantea cosas que cualquier parroquiano de cantina podría armar con media botella de tequila entre pecho y espalda.
Quiero ser hijo de político:
Eso de pegar ladrillos es un excelente negocio; por extraños azares del destino dos hijos de poderosos (un exgobernador y un presidente que aún fatiga a sus críticos "hudiendo furiosamente su rostro en el puño de su adversario") se han envuelto en escándalos donde la adquisición y/o construcción de casas es un elemento central. Lo que se me hace interesante es por qué razones misteriosas del destino la construcción y los bienes raíces se les facilita particularmente. Además, los negocios súbitos, las misteriosas transacciones monetarias, los repentinos cambios de humildes sedanes a ostentosas camionetas del tamaño de casas, las aficiones por los aviones particulares, las cirugías plásticas y las fiestas pantagruélicas. Lo malo de la lana repentina es que deja a su paso una ristra de copas de champaña y operaciones financieras poco claras que no dejan espacio para otra cosa que no sean enormes dudas, cejas levantadas y, metidos ya en el ajo, sonoras mentadas de madre.
Castañeda a la palestra
Cuando parecía que las cosas ya estaban decididas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos le da a Jorge Castañeda una bocanada de aire al emitir una resolución que obliga al IFE a admitir su candidatura independiente. Yo se que a muchos les molestan los aires intelectuales de Jorge G y mamonez de hombre blanco y barbado, pero no me lo puedo quedar callado. De los candidatos, es el único que ha propuesto (aún al día presente) planes concretos de cómo le va a hacer para sacar el buey de la barranca, incluso por encima del Peje, de quien hace meses me soplé su librín de Proyecto Alternativo etc., donde plantea cosas que cualquier parroquiano de cantina podría armar con media botella de tequila entre pecho y espalda.
Monday, October 17, 2005
UN DOMINGO CON MIGRANIA
No sé cuantos de ustedes lo hayan padecido, pero una migraña es algo espantoso. Ayer en la tarde, después de dos años y medio sin visos de ataque... ¡zaz! Un aura justo en la fila para pagar la comida... apenas pude pagar y de camino a mi casa comencé con los síntomas asquerosos... el aura que no te deja ver, las lucecitas zigzagueantes, la luz que poco a poco se hace más y más intensa para llegar al punto en que comienzas a sentir como si la masa encefálica comenzara a soltarse de sus amarres para flotar libre y dolorosamente dentro del cráneo.
Y allí terminó todo. Ni siquiera le pude contestar el teléfono a Pas (sorry Pasqui) de lo mal que me sentía, ni siquiera pude levantarme de la cama, ni siquiera pude cenar o u oler la comida. Tan sólo el aroma del arroz frito me dió unas nauseas que me marearon. Como suele suceder en estos casos, el dolor de la migraña no me dejó mas remedio que tumbarme en la cama bajo un dolor espantoso que a veces solito me despertaba.
Apenas ayer domingo las cosas se pudieron componer un poquito, después de dormir casi 14 horas continuas y un breve desayuno de fruta, un poco de jugo de mandarina y algo mas sustancioso. Apenas hoy en la noche he podido tomar el teclado después de pensármelo mucho. Al fin y al cabo esto es lo único que le da sentido a mi vida y con lo único que puedo contar. Fuerza he de necesitar a veces para iniciar la semana.
Espero a ustedes les pinte mejor la cosa.
Y allí terminó todo. Ni siquiera le pude contestar el teléfono a Pas (sorry Pasqui) de lo mal que me sentía, ni siquiera pude levantarme de la cama, ni siquiera pude cenar o u oler la comida. Tan sólo el aroma del arroz frito me dió unas nauseas que me marearon. Como suele suceder en estos casos, el dolor de la migraña no me dejó mas remedio que tumbarme en la cama bajo un dolor espantoso que a veces solito me despertaba.
Apenas ayer domingo las cosas se pudieron componer un poquito, después de dormir casi 14 horas continuas y un breve desayuno de fruta, un poco de jugo de mandarina y algo mas sustancioso. Apenas hoy en la noche he podido tomar el teclado después de pensármelo mucho. Al fin y al cabo esto es lo único que le da sentido a mi vida y con lo único que puedo contar. Fuerza he de necesitar a veces para iniciar la semana.
Espero a ustedes les pinte mejor la cosa.
Sunday, October 09, 2005
EN FAMILIA SIN CHABELO
Quizá pocos lo sepan a esta hora de la mañana pero, este domingo la historia de la televisión mexicana ha sido víctima de un terremoto. En Familia con Chabelo no se transmitió, y lo que es peor, ni siquiera se grabó.
A lo mejor sólo algunos padres con niños chiquitos ya se dieron cuenta de la situación pero el hecho es que en los 37 años que el programa se ha transmitido, sólo tres veces se ha suspendido y si no mal recuerdo, dos de ellas han sido por enfermedad del conductor. Lo que algunos periódicos han señalado es que un problema de programación ha sido el que desencadenó la crisis y que todo parece que lo que estamos viendo es el final del que quizá ha sido el programa con mayor duración en las pantallas mexicanas. Pero más allá del chisme, quisiera anteponer mi experiencia personal.
Y aclaremos un punto, no voy a cubrirme con el hipócrita pretexto de que yo de niño jamás vi el programa y que me la pasé leyendo las obras completas de Emilio Salgari entre vasos de jugo de naranja. Nada de eso, al contrario, mi hermana y yo molestamos a nuestros padres innumerables ocasiones al levantarlos a las siete de la mañana para que pudiéramos ver a Chabelo en la tele de su recámara. Y fue una experiencia irrepetible, inolvidable (al menos para mis padres) y muy satisfactoria. Sin embargo, trato de recordar la razón por la que nos parecía un magnífico programa pero no lo puedo recordar, es como si entre catafixias se me hubiera borrado el cassete con esa parte. Pero ahora que lo pienso era un programa muy extraño (al menos para los estándares infantiles) para que gustara.
Veamos: el protagonista (al menos como lo recuerdo) ya era un hombre en la cuarta década de su vida que usaba un muy ridículo traje con pantaloncitos cortos y que impostaba la voz como para parecer un niño en una edad de entre los 5 y 9 años de edad. Los concursos eran bastante sosos: cosa de llevar o traer de un lado al otro lado del estudio objetos como globos o cajas misteriosas. Aunque en su favor debo decir que los juegos nunca atentaron contra la dignidad de los menores, como lo hacen ahora multitud de programas que no dudan en arrojar a los niños concursantes en cosas como albercas de moronga o hacerlos cruzar campos de pruebas tipo militar para arrojarlos al final en costales con harina.
Los premios no tenían nada que ver con el imaginario cultural infantil puesto que creo que no hay infante que a los 8 años le emocione la idea de ser obsequiado con una sala o un juego de comedor. Pero así era la cosa y así nos encantaba. Aunque claro, también hay que agregar que las chicas que lo acompañaban de bailarinas y asistentes también usaban los mismos pantaloncitos cortos (y que rozaban las fronteras del "hot pants") lo cual al pasar el niño de la infancia a la prepubertad, quizá despertaba los primeros pensamientos lúbricos
No recuerdo por qué ni cuando dejé de ver Chabelo, pero supongo es que a cierta altura de la vida lo que a uno le hace gracia se convierte en algo ridículo y yo creo que así sucedió con el buen Chabelo. Pero cuando entré en la adolescencia tuve primos que comenzaban su fascinación por el personaje y por sus canciones al final del programa. Así sucedió con la generación de mis padres, mi propia generación (no se hagan los occisos) y con la de mis primitos, pero parece que con mis hipotéticos sobrinos la cosa ya no será así.
Y no sólo porque el hombre ha envejecido (hace algunas semanas lo vi conduciendo el programa desde una silla de oficina con rueditas después de una intervención quirúrgica) e incluso él morirá, sino porque, quizá ante los ojos de sus patrones mismos en Televisa, el programa les es innecesario. En una época donde hay caricaturas las 24 horas del día, cuando los niños viven una existencia alterna en Internet; cuando los héroes infantiles del momento son una runfla de escuincles tatuados y escuinclas en perversitas microfaldas colegialas y botas, ¿qué espacio le queda a la catafixia? Sin tener los ratings en la mano, me atrevo a pensar en que a la empresa dejó de pensar en ese programa como algo rentable, pese a que (no se puede negar) fue quizá el primer infomercial dedicado específicamente al público infantil. Dado el pragmatismo de Televisa, que echó por la borda a algunos de sus más fieles soldados como la dinastía Zabludovsky sin mayores lágrimas, no me parecería inimaginable que pudieran tener los arrestos para, pretextando un asunto administrativo, sacar del aire a Xavier López y dedicar el programa a promover un par de horas más productos como animadores de la erección masculina o picadoras de verduras hechas en Taiwán.
Apenas es domingo por la mañana y el destino del programas es incierto por lo que es posible que todo vuelva a la normalidad en poco tiempo o que el programa reaparezca en otro lado. Pero lo cierto es que el Fidel Velázquez de la televisión mexicana (así lo llamé en uno de mis primeros artículos hace más de 8 años) parece estar viviendo los últimos momentos de su carrera. Por lo que sea y pese a lo que haya sido, gracias Chabelo por las desmañanadas de los domingos.
COMENTARIO POETICO
La Suprema Corta de Justicia, en uno de los fallos menos afortunados, negó la protección del amparo al escritor Sergio Witz, demandado por un tal Abel Santacruz Menchaca por el presunto delito de "ultraje a los símbolos patrios" al haber escrito un poema denominado "La patria entre mierda". Este asunto, de claros tintes patrioteros y oscuras intenciones represivas deja establecido de antemano que en nuestro país siguen existiendo temas tabú, aunque en este caso, es de temer que las autoridades tengan que determinar aquello que es patriotero o no. Sin embargo, creo que el Sr. Witz no hizo algo demasiado escandaloso en realidad, todavía recuerdo una exposión en la que un artista se realizó un autoretrato con una bandera nacional insertada en su ano. No hemos visto ni leído nada aún.
Y como George Orwell dijo que "la libertad de expresión es el derecho a decir lo que otros no quieren oir", el poema de marras. Salud para todos.
Yo
me seco el orín en la bandera
de mi país,
ese trapo
sobre el que se acuestan
los perros
y que nada representa,
salvo tres colores
y un águila
que me producen
un vómito nacionalista
o tal vez un verso
lopezvelardiano
de cuya influencia estoy lejos,
yo, natural de esta tierra
me limpio el culo
con la bandera
y los invito a hacer lo mismo:
verán a la patria
entre la mierda
de un poeta.
PD
Me acabo de enterar que este mismo personaje (Abel Santacruz) también demandó a quien resultare responsable por haber "mochado" el águila nacional, elemento gráfico empleado en la publicidad del gobierno federal. Interesante.
A lo mejor sólo algunos padres con niños chiquitos ya se dieron cuenta de la situación pero el hecho es que en los 37 años que el programa se ha transmitido, sólo tres veces se ha suspendido y si no mal recuerdo, dos de ellas han sido por enfermedad del conductor. Lo que algunos periódicos han señalado es que un problema de programación ha sido el que desencadenó la crisis y que todo parece que lo que estamos viendo es el final del que quizá ha sido el programa con mayor duración en las pantallas mexicanas. Pero más allá del chisme, quisiera anteponer mi experiencia personal.
Y aclaremos un punto, no voy a cubrirme con el hipócrita pretexto de que yo de niño jamás vi el programa y que me la pasé leyendo las obras completas de Emilio Salgari entre vasos de jugo de naranja. Nada de eso, al contrario, mi hermana y yo molestamos a nuestros padres innumerables ocasiones al levantarlos a las siete de la mañana para que pudiéramos ver a Chabelo en la tele de su recámara. Y fue una experiencia irrepetible, inolvidable (al menos para mis padres) y muy satisfactoria. Sin embargo, trato de recordar la razón por la que nos parecía un magnífico programa pero no lo puedo recordar, es como si entre catafixias se me hubiera borrado el cassete con esa parte. Pero ahora que lo pienso era un programa muy extraño (al menos para los estándares infantiles) para que gustara.
Veamos: el protagonista (al menos como lo recuerdo) ya era un hombre en la cuarta década de su vida que usaba un muy ridículo traje con pantaloncitos cortos y que impostaba la voz como para parecer un niño en una edad de entre los 5 y 9 años de edad. Los concursos eran bastante sosos: cosa de llevar o traer de un lado al otro lado del estudio objetos como globos o cajas misteriosas. Aunque en su favor debo decir que los juegos nunca atentaron contra la dignidad de los menores, como lo hacen ahora multitud de programas que no dudan en arrojar a los niños concursantes en cosas como albercas de moronga o hacerlos cruzar campos de pruebas tipo militar para arrojarlos al final en costales con harina.
Los premios no tenían nada que ver con el imaginario cultural infantil puesto que creo que no hay infante que a los 8 años le emocione la idea de ser obsequiado con una sala o un juego de comedor. Pero así era la cosa y así nos encantaba. Aunque claro, también hay que agregar que las chicas que lo acompañaban de bailarinas y asistentes también usaban los mismos pantaloncitos cortos (y que rozaban las fronteras del "hot pants") lo cual al pasar el niño de la infancia a la prepubertad, quizá despertaba los primeros pensamientos lúbricos
No recuerdo por qué ni cuando dejé de ver Chabelo, pero supongo es que a cierta altura de la vida lo que a uno le hace gracia se convierte en algo ridículo y yo creo que así sucedió con el buen Chabelo. Pero cuando entré en la adolescencia tuve primos que comenzaban su fascinación por el personaje y por sus canciones al final del programa. Así sucedió con la generación de mis padres, mi propia generación (no se hagan los occisos) y con la de mis primitos, pero parece que con mis hipotéticos sobrinos la cosa ya no será así.
Y no sólo porque el hombre ha envejecido (hace algunas semanas lo vi conduciendo el programa desde una silla de oficina con rueditas después de una intervención quirúrgica) e incluso él morirá, sino porque, quizá ante los ojos de sus patrones mismos en Televisa, el programa les es innecesario. En una época donde hay caricaturas las 24 horas del día, cuando los niños viven una existencia alterna en Internet; cuando los héroes infantiles del momento son una runfla de escuincles tatuados y escuinclas en perversitas microfaldas colegialas y botas, ¿qué espacio le queda a la catafixia? Sin tener los ratings en la mano, me atrevo a pensar en que a la empresa dejó de pensar en ese programa como algo rentable, pese a que (no se puede negar) fue quizá el primer infomercial dedicado específicamente al público infantil. Dado el pragmatismo de Televisa, que echó por la borda a algunos de sus más fieles soldados como la dinastía Zabludovsky sin mayores lágrimas, no me parecería inimaginable que pudieran tener los arrestos para, pretextando un asunto administrativo, sacar del aire a Xavier López y dedicar el programa a promover un par de horas más productos como animadores de la erección masculina o picadoras de verduras hechas en Taiwán.
Apenas es domingo por la mañana y el destino del programas es incierto por lo que es posible que todo vuelva a la normalidad en poco tiempo o que el programa reaparezca en otro lado. Pero lo cierto es que el Fidel Velázquez de la televisión mexicana (así lo llamé en uno de mis primeros artículos hace más de 8 años) parece estar viviendo los últimos momentos de su carrera. Por lo que sea y pese a lo que haya sido, gracias Chabelo por las desmañanadas de los domingos.
COMENTARIO POETICO
La Suprema Corta de Justicia, en uno de los fallos menos afortunados, negó la protección del amparo al escritor Sergio Witz, demandado por un tal Abel Santacruz Menchaca por el presunto delito de "ultraje a los símbolos patrios" al haber escrito un poema denominado "La patria entre mierda". Este asunto, de claros tintes patrioteros y oscuras intenciones represivas deja establecido de antemano que en nuestro país siguen existiendo temas tabú, aunque en este caso, es de temer que las autoridades tengan que determinar aquello que es patriotero o no. Sin embargo, creo que el Sr. Witz no hizo algo demasiado escandaloso en realidad, todavía recuerdo una exposión en la que un artista se realizó un autoretrato con una bandera nacional insertada en su ano. No hemos visto ni leído nada aún.
Y como George Orwell dijo que "la libertad de expresión es el derecho a decir lo que otros no quieren oir", el poema de marras. Salud para todos.
Yo
me seco el orín en la bandera
de mi país,
ese trapo
sobre el que se acuestan
los perros
y que nada representa,
salvo tres colores
y un águila
que me producen
un vómito nacionalista
o tal vez un verso
lopezvelardiano
de cuya influencia estoy lejos,
yo, natural de esta tierra
me limpio el culo
con la bandera
y los invito a hacer lo mismo:
verán a la patria
entre la mierda
de un poeta.
PD
Me acabo de enterar que este mismo personaje (Abel Santacruz) también demandó a quien resultare responsable por haber "mochado" el águila nacional, elemento gráfico empleado en la publicidad del gobierno federal. Interesante.
Sunday, October 02, 2005
AVIENTENSE TODOS
Para Meztli, DonQ y Pas, por el momento fortuito
España amanece en estos días con novedades de su frente sur. Y usé el término militar a propósito porque en estos días los énclaves españoles de Ceuta y Melilla (ubicados entre Marruecos y el Mar Mediterráneo) sufren, literalmente, los embates de una marea humana.
El procedimiento es aterradoramente sencillo: cientos (y quizá miles) de personas se encuentran arremolinadas junto a las rejas que separan al primer pedazo de Europa del continente africano. Al caer la noche y armados con rudimentarias escaleras, los migrantes literalmente se descuelgan del las alambradas y en tropel se lanzan corriendo hasta alcanzar las ciudades respectivas de Ceuta y Melilla. Lo que ha despertado la alarma entre los residentes de estas zonas es que las intrusiones no han sido de uno o de dos migrantes (conocidos por allá como subsaharianos) sino que han sido verdaderas avalanchas humanas de entre 500 y 700 personas que saltan la valla simultáneamente en la idea darwinista de que si no pasan todos, de menos algunos puedan llegar a tierra española.
Obviamente las cosas no son tan simples: el enrejado está coronado de afiladísimo alambre de púas, la alambrada mide entre 3 y 6 metros de altura y miembros de la guardia civil española la patrullan constantemente, apoyados con el uso de cámaras de video, sensores de movimiento y todo lo que la tecnología puede ofrecer para evitar el paso clandestino de personas. Pero eso no atemoriza a los migrantes, quienes simplemente hacen escaleras de palos hallados en los bosques cercanos y brincan; los más afortunados armados con guantes de carnaza, los demás, con la piel de sus propias manos.
Quizá lo más dramático de la situación es la futilidad del acto. A sabiendas o en el desconocimiento, sucede que llegar a estos énclaves no tiene utilidad alguna. Geográficamente siguen estando en Africa y trasladarse hacia el continente por barco o por avión representaría el poner en evidencia su nacionalidad (o mejor dicho, la carencia de ella). Sin embargo eso no ha detenido a los migrantes, quienes se encuentran en este momento agazapados literalmente a las puertas de Europa.
Pero, ¿quiénes son estos migrantes que conforman la ola humana? De los reportes periodísticos se ha sabido que dentro de la masa de personas se encuentran habitantes de al menos una docena de naciones africanas, tan lejanas como el Congo y tan cercanas como Argelia. Algunos han llegado hasta aquí empujados por la pobreza, otros huyendo de guerras, persecusiones étnicas y conflictos que desangran el continente africano mientras que algunos más simplemente llegan atraídos por el aroma de la prosperidad económica europea que brilla en las pantallas de televisión de todo el mundo. Sin embargo, el común denominador es que han comprado un boleto sólo de ida y que para ellos no hay regreso posible a sus lugares de origen. Las pocas historias de éxito que se cuentan unos a otros son demasiado atrayentes como para poderlas echar en saco roto, además de que para muchos, ni siquiera hay un lugar donde regresar pues la violencia les ha robado incluso un lugar estable en el mundo.
Del lado español, esta ola migratoria parece atemorizante. Es comprensible si tomamos en cuenta que en Melilla la población es de apenas 60 mil personas, por lo que una marea humana de 700 personas representa más del 1% de la población de la ciudad. Es como si a la Ciudad de México llegaran en una noche 170 mil personas. Además, salvo algunas organizaciones no gubernamentales dedicadas al tema del racismo y el tráfico de personas, la opinión pública no se muestra muy entusiasmada con recibir a miles de inmigrantes nada más por humanitarismo. Algunas voces han llamado a la memoria de que hasta hace algunas décadas (fines de los 60), los españoles también exportaban pobres hacia las economías desarrollados de Europa para que trabajaran de criadas, albañiles y obreros, pero en general la gente percibe que la mejor solución es ponerle trancas a la puerta y esperar a que pase el vendaval.
Además, existe el componente geopolítico. Ceuta y Melillas son énclaves reclamados por el gobierno marroquí desde la década de 1980 y hace un par de años se sucitó un desagradable incidente cuando unos policíás de Marruecos tomaron posesión a la brava del islote de Perejil y del que fueron desalojados a la fuerza. Se especula que el vecino árabe de España se encuentra tras bambalinas de esta crisis migratoria y que está usando a los migrantes como fuerza de presión para sentar a los españoles y discutir el asunto de la soberanía de dichas ciudades. Sin embargo, los reporteros aparecen de nuevo con sus informes y señalan que, más que una acción concertada, el flujo migratorio que llega a las puertas de Europa lo hace gracias a diversos problemas que en esta parte del mundo nos suenan conocidos: corrupción, pobreza, ineptitud gubernamental y la globalización que hace su prescencia en todos lados.
APUNTE NACIONAL: DOS DE PACTOS
Hace un par de días el Castillo de Chapultepec se convirtió en sede de la firma de un acuerdo de larguísimo nombre (Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, ANUEDDIE) en el que docenas de destacados ciudadanos (que son los que cuentan en esta patria nuestra) suscribieron una suerte de petición para que el gobierno se solidifique de la masa gelatinosa que es hoy día, los políticos se pongan a trabajar y los candidatos a la presidencia de la república se comprometan a respetar lo resultados de las elecciones, y de paso cumplir con lo que prometen en campaña.
Me declaro escéptico.
A lo largo de este sexenio (y quizá desde que tengo uso de razón) cada determinado tiempo los políticos se reúnen en algún lugar de "gran valor simbólico" como el Museo de Antropología, el Castillo de Chapultepec, el Palacio Nacional o en su defecto, en algún salón de postín con el fin de suscribir un pergamino bautizado rimbombantemente como Acuerdo en el que expresan sus deseos de que nuestro país ya no sea objeto de calamidades sin fin y con la intercesión de la Virgencita de Guadalupe podamos ver un futuro mejor. Enmedio de los flashes se afirma la fe en el documento (en ocasiones llamado pacto, en otras acuerdo), se aplaude a raudales, aparecen meseros con copas de vino espumoso y todos se van a su casa pensando que ahora sí, el país podrá ponerse a caminar.
El problema es que al día siguiente las transas prosiguen, los abusos continúan y los actores firmantes (o en su caso comprometidos por el contenido de lo firmado) se dan a la tarea de usar los acuerdos (impresos generalmente en hoja de pergamino) como papel sanitario. Tal vez desde que se firmó la capitulación de México frente a los gringos en la guerra de 1847, estos actos protocolarios nunca han pasado de ser eso, meros eventos de pavoneo y donde se cristalizan buenos deseos al ritmo de los bocadillos masticados. Y este último acuerdo recorre el mismo sendero: hasta donde me enteré no hubo político (fuera de la Presidencia, que en lugar de avergonzarse, aplaude como si no le concerniera la debacle que vive la nación) que quisiera reaccionar ante en hecho, o siquiere que demostrara un acuse de recibido.
Además, como los objetivos del ANUEDDIE son tan etéreos, nadie se siente en obligación de ofrecer algo conreto al respecto y todo se queda, como decía un tíó campirano, en agua de borrajas. Ni la prescencia del Sr. Slim las cosas pudieron verse afuera del chiste realista de que Todo México es territorio Telcel. A ver que pasa, pero mi sentido escéptico es demasiado sensible a ello.
España amanece en estos días con novedades de su frente sur. Y usé el término militar a propósito porque en estos días los énclaves españoles de Ceuta y Melilla (ubicados entre Marruecos y el Mar Mediterráneo) sufren, literalmente, los embates de una marea humana.
El procedimiento es aterradoramente sencillo: cientos (y quizá miles) de personas se encuentran arremolinadas junto a las rejas que separan al primer pedazo de Europa del continente africano. Al caer la noche y armados con rudimentarias escaleras, los migrantes literalmente se descuelgan del las alambradas y en tropel se lanzan corriendo hasta alcanzar las ciudades respectivas de Ceuta y Melilla. Lo que ha despertado la alarma entre los residentes de estas zonas es que las intrusiones no han sido de uno o de dos migrantes (conocidos por allá como subsaharianos) sino que han sido verdaderas avalanchas humanas de entre 500 y 700 personas que saltan la valla simultáneamente en la idea darwinista de que si no pasan todos, de menos algunos puedan llegar a tierra española.
Obviamente las cosas no son tan simples: el enrejado está coronado de afiladísimo alambre de púas, la alambrada mide entre 3 y 6 metros de altura y miembros de la guardia civil española la patrullan constantemente, apoyados con el uso de cámaras de video, sensores de movimiento y todo lo que la tecnología puede ofrecer para evitar el paso clandestino de personas. Pero eso no atemoriza a los migrantes, quienes simplemente hacen escaleras de palos hallados en los bosques cercanos y brincan; los más afortunados armados con guantes de carnaza, los demás, con la piel de sus propias manos.
Quizá lo más dramático de la situación es la futilidad del acto. A sabiendas o en el desconocimiento, sucede que llegar a estos énclaves no tiene utilidad alguna. Geográficamente siguen estando en Africa y trasladarse hacia el continente por barco o por avión representaría el poner en evidencia su nacionalidad (o mejor dicho, la carencia de ella). Sin embargo eso no ha detenido a los migrantes, quienes se encuentran en este momento agazapados literalmente a las puertas de Europa.
Pero, ¿quiénes son estos migrantes que conforman la ola humana? De los reportes periodísticos se ha sabido que dentro de la masa de personas se encuentran habitantes de al menos una docena de naciones africanas, tan lejanas como el Congo y tan cercanas como Argelia. Algunos han llegado hasta aquí empujados por la pobreza, otros huyendo de guerras, persecusiones étnicas y conflictos que desangran el continente africano mientras que algunos más simplemente llegan atraídos por el aroma de la prosperidad económica europea que brilla en las pantallas de televisión de todo el mundo. Sin embargo, el común denominador es que han comprado un boleto sólo de ida y que para ellos no hay regreso posible a sus lugares de origen. Las pocas historias de éxito que se cuentan unos a otros son demasiado atrayentes como para poderlas echar en saco roto, además de que para muchos, ni siquiera hay un lugar donde regresar pues la violencia les ha robado incluso un lugar estable en el mundo.
Del lado español, esta ola migratoria parece atemorizante. Es comprensible si tomamos en cuenta que en Melilla la población es de apenas 60 mil personas, por lo que una marea humana de 700 personas representa más del 1% de la población de la ciudad. Es como si a la Ciudad de México llegaran en una noche 170 mil personas. Además, salvo algunas organizaciones no gubernamentales dedicadas al tema del racismo y el tráfico de personas, la opinión pública no se muestra muy entusiasmada con recibir a miles de inmigrantes nada más por humanitarismo. Algunas voces han llamado a la memoria de que hasta hace algunas décadas (fines de los 60), los españoles también exportaban pobres hacia las economías desarrollados de Europa para que trabajaran de criadas, albañiles y obreros, pero en general la gente percibe que la mejor solución es ponerle trancas a la puerta y esperar a que pase el vendaval.
Además, existe el componente geopolítico. Ceuta y Melillas son énclaves reclamados por el gobierno marroquí desde la década de 1980 y hace un par de años se sucitó un desagradable incidente cuando unos policíás de Marruecos tomaron posesión a la brava del islote de Perejil y del que fueron desalojados a la fuerza. Se especula que el vecino árabe de España se encuentra tras bambalinas de esta crisis migratoria y que está usando a los migrantes como fuerza de presión para sentar a los españoles y discutir el asunto de la soberanía de dichas ciudades. Sin embargo, los reporteros aparecen de nuevo con sus informes y señalan que, más que una acción concertada, el flujo migratorio que llega a las puertas de Europa lo hace gracias a diversos problemas que en esta parte del mundo nos suenan conocidos: corrupción, pobreza, ineptitud gubernamental y la globalización que hace su prescencia en todos lados.
APUNTE NACIONAL: DOS DE PACTOS
Hace un par de días el Castillo de Chapultepec se convirtió en sede de la firma de un acuerdo de larguísimo nombre (Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, ANUEDDIE) en el que docenas de destacados ciudadanos (que son los que cuentan en esta patria nuestra) suscribieron una suerte de petición para que el gobierno se solidifique de la masa gelatinosa que es hoy día, los políticos se pongan a trabajar y los candidatos a la presidencia de la república se comprometan a respetar lo resultados de las elecciones, y de paso cumplir con lo que prometen en campaña.
Me declaro escéptico.
A lo largo de este sexenio (y quizá desde que tengo uso de razón) cada determinado tiempo los políticos se reúnen en algún lugar de "gran valor simbólico" como el Museo de Antropología, el Castillo de Chapultepec, el Palacio Nacional o en su defecto, en algún salón de postín con el fin de suscribir un pergamino bautizado rimbombantemente como Acuerdo en el que expresan sus deseos de que nuestro país ya no sea objeto de calamidades sin fin y con la intercesión de la Virgencita de Guadalupe podamos ver un futuro mejor. Enmedio de los flashes se afirma la fe en el documento (en ocasiones llamado pacto, en otras acuerdo), se aplaude a raudales, aparecen meseros con copas de vino espumoso y todos se van a su casa pensando que ahora sí, el país podrá ponerse a caminar.
El problema es que al día siguiente las transas prosiguen, los abusos continúan y los actores firmantes (o en su caso comprometidos por el contenido de lo firmado) se dan a la tarea de usar los acuerdos (impresos generalmente en hoja de pergamino) como papel sanitario. Tal vez desde que se firmó la capitulación de México frente a los gringos en la guerra de 1847, estos actos protocolarios nunca han pasado de ser eso, meros eventos de pavoneo y donde se cristalizan buenos deseos al ritmo de los bocadillos masticados. Y este último acuerdo recorre el mismo sendero: hasta donde me enteré no hubo político (fuera de la Presidencia, que en lugar de avergonzarse, aplaude como si no le concerniera la debacle que vive la nación) que quisiera reaccionar ante en hecho, o siquiere que demostrara un acuse de recibido.
Además, como los objetivos del ANUEDDIE son tan etéreos, nadie se siente en obligación de ofrecer algo conreto al respecto y todo se queda, como decía un tíó campirano, en agua de borrajas. Ni la prescencia del Sr. Slim las cosas pudieron verse afuera del chiste realista de que Todo México es territorio Telcel. A ver que pasa, pero mi sentido escéptico es demasiado sensible a ello.
Friday, September 23, 2005
LA CAIDA DEL HALCON TRICOLOR
Antes que nada quiero agradecerles a todos aquellos que me felicitaron por el libro que ahora (espero) andará rodando por las estanterías de las librerías, espero que con muy buena fortuna.
Ahora bien, pasando a los asuntos nacionales, lo sucedido el día de ayer con el fallecimiento del Secretario de Seguridad Pública; Ramón Martín Huerta ha sido una de esas cosas de la vida que ponen en duda la inexistencia de la mala suerte.
Casi a un sexenio de haber sido creada, la Secretaría de Seguridad Pública, con todo y su nombre importante, no ha podido hallar su nicho en la estructura del gobierno nacional. En el papel era la secretaría preeminente en cuestiones de seguridad pública; en los hechos tuvo que disputar su primacía desde el primer momento cons instancias como la Procuraduría General, el Ejército y las fuerzas de seguridad de las que cada estado de la Federación dispone. Para remediar un poco este problema, desde el Poder Ejecutivo se integraron diversas fuerzas del orden desperdigadas en el organigrama del gobierno federal como la Policía Federal de Caminos, la Policía Federal Preventiva, la Policía Fiscal y las fuerzas encargadas de la seguridad en los penales federales del país.
Peor aún, las divergencias personales entre los encargados de la seguridad pública en el país (aunado a la creación foxista del puesto de Consejero de Seguridad Nacional por encima de todas las instancias de seguridad) terminaron por crear una hoguera de vanidades donde las animadversiones entre los encargados de mantener a flote el buque debilitaron la estructura de la organización de la seguridad en el país. En tal sentido, la Secretaría de Seguridad Pública no pudo cristalizarse como una organización vertebradora de las estrategias de seguridad pública en el país.
Aún más, las nuevas tareas que se le encomendaron a esta secretaría determinaron coyunturas de peligro para el buen nombre del gobierno federal. La fuga del Chapo Guzmán de un penal federal de alta seguridad y el linchamiento de dos agentes de la Policía Federal Preventiva en un barrio periférico de la Ciudad de México crearon la imagen de una Secretaría de Seguridad Pública dubitativa e ineficiente a la hora de resolver problemas de seguridad. Pero que no se piense que esto es un rosario de culpas sin final. Se sabía (y al menos el primer encargado de esta secretaría, Alejandro Gertz, lo señaló en muchas ocasiones) que la estructura de la Secretaría de Seguridad Pública no estaba diseñada para operar complejas operaciones de mantenimiento de la seguridad pública y su papel era más bien el de coordinar a las demás instancias policíacas.
Demasiado pequeña para poder incidir en la política de seguridad y demasiado grande para pasar desapercibida, la secretaría pasó por momentos difíciles. Por tal motivo el presidente Fox colocó en este puesto a quien, de seguro consideraba como una de las personas más inteligentes en su entorno cercano. Ramón Martín Huerta. Desafortunadamente, de el sólo puedo recordar la disputa que tuvo con el ahora precandidato al gobierno capitalino, Marcelo Ebrard por el asunto de los policíás federales linchados ya que argumentaba que sus policías no fueron debidamente protegidos, mientras que Ebrard le acusó de haber realizado actividades no autorizadas en su feudo.
En fin, ahora el secretario ha fallecido inesperadamente, y lamentablemente el presidente pierde a uno de sus hombres más cercanos y de sus amigos más queridos. De un golpe de la mala fortuna (hasta que no se demuestre lo contrario), la Secretaría de Seguridad Pública quedó descabezada en apenas unos cuantos minutos y quizá ya sea demasiado tarde como para que se pueda hacer algo útil allí.
APUNTE PERSONAL
Comenzamos el otoño, el primer día de viento frío y sol radiante se dejó sentir. Lo que me encanta de estos otoños es lo paradójico de percibir el frío bajo el fondo del cielo azul, una descarga de optimismo en la antesala de una de las épocas más sombrías del año.
Ahora bien, pasando a los asuntos nacionales, lo sucedido el día de ayer con el fallecimiento del Secretario de Seguridad Pública; Ramón Martín Huerta ha sido una de esas cosas de la vida que ponen en duda la inexistencia de la mala suerte.
Casi a un sexenio de haber sido creada, la Secretaría de Seguridad Pública, con todo y su nombre importante, no ha podido hallar su nicho en la estructura del gobierno nacional. En el papel era la secretaría preeminente en cuestiones de seguridad pública; en los hechos tuvo que disputar su primacía desde el primer momento cons instancias como la Procuraduría General, el Ejército y las fuerzas de seguridad de las que cada estado de la Federación dispone. Para remediar un poco este problema, desde el Poder Ejecutivo se integraron diversas fuerzas del orden desperdigadas en el organigrama del gobierno federal como la Policía Federal de Caminos, la Policía Federal Preventiva, la Policía Fiscal y las fuerzas encargadas de la seguridad en los penales federales del país.
Peor aún, las divergencias personales entre los encargados de la seguridad pública en el país (aunado a la creación foxista del puesto de Consejero de Seguridad Nacional por encima de todas las instancias de seguridad) terminaron por crear una hoguera de vanidades donde las animadversiones entre los encargados de mantener a flote el buque debilitaron la estructura de la organización de la seguridad en el país. En tal sentido, la Secretaría de Seguridad Pública no pudo cristalizarse como una organización vertebradora de las estrategias de seguridad pública en el país.
Aún más, las nuevas tareas que se le encomendaron a esta secretaría determinaron coyunturas de peligro para el buen nombre del gobierno federal. La fuga del Chapo Guzmán de un penal federal de alta seguridad y el linchamiento de dos agentes de la Policía Federal Preventiva en un barrio periférico de la Ciudad de México crearon la imagen de una Secretaría de Seguridad Pública dubitativa e ineficiente a la hora de resolver problemas de seguridad. Pero que no se piense que esto es un rosario de culpas sin final. Se sabía (y al menos el primer encargado de esta secretaría, Alejandro Gertz, lo señaló en muchas ocasiones) que la estructura de la Secretaría de Seguridad Pública no estaba diseñada para operar complejas operaciones de mantenimiento de la seguridad pública y su papel era más bien el de coordinar a las demás instancias policíacas.
Demasiado pequeña para poder incidir en la política de seguridad y demasiado grande para pasar desapercibida, la secretaría pasó por momentos difíciles. Por tal motivo el presidente Fox colocó en este puesto a quien, de seguro consideraba como una de las personas más inteligentes en su entorno cercano. Ramón Martín Huerta. Desafortunadamente, de el sólo puedo recordar la disputa que tuvo con el ahora precandidato al gobierno capitalino, Marcelo Ebrard por el asunto de los policíás federales linchados ya que argumentaba que sus policías no fueron debidamente protegidos, mientras que Ebrard le acusó de haber realizado actividades no autorizadas en su feudo.
En fin, ahora el secretario ha fallecido inesperadamente, y lamentablemente el presidente pierde a uno de sus hombres más cercanos y de sus amigos más queridos. De un golpe de la mala fortuna (hasta que no se demuestre lo contrario), la Secretaría de Seguridad Pública quedó descabezada en apenas unos cuantos minutos y quizá ya sea demasiado tarde como para que se pueda hacer algo útil allí.
APUNTE PERSONAL
Comenzamos el otoño, el primer día de viento frío y sol radiante se dejó sentir. Lo que me encanta de estos otoños es lo paradójico de percibir el frío bajo el fondo del cielo azul, una descarga de optimismo en la antesala de una de las épocas más sombrías del año.
Wednesday, September 21, 2005
ALCANZAME LA LETRA
Este es un día muy especial en mi vida ya que en la tarde se anunciará la publicación de un ensayo mío en un libro. El título se denomina Internet: columna vertebral de la sociedad de la información. Una coedición de mi alma mater (el Tec de Monterrey) y la editorial Miguel Angel Porrúa es responsable del feliz acontecimiento.
Me siento muy feliz porque este es un paso en mi carrera que jamás pensé que llegaría. Y más allá de la felicidad inherente de poder compartir este logro es que me doy cuenta de que las cosas no están tan jodidas después de todo y que, también es posible hacer que la esperanza surja después de la devastación. El artículo que escribí se los comentaré más tarde, pero lo que quiero compartirles a todos es que me siento muy contento de poder trascender al menos en una modesta forma.
Perdonen por lo escueto del mensaje, pero es la emoción.
Ya seguiremos luego.
Apunte personal
I wish you where here, but I know that by all means, distance is definitive. I won't expect a miracle but I just regret not having told you anything about this book, about this essay, and the most important, about these years that have vanished like a dream just a few days ago.
I just hope someday distance will become just a fuzzy reference and a bad memory. But today, and tomorrow and the next day, I'll remember and feel the blues contained inside each word I wrote there. Have sweet dreams, wherever you are.
Me siento muy feliz porque este es un paso en mi carrera que jamás pensé que llegaría. Y más allá de la felicidad inherente de poder compartir este logro es que me doy cuenta de que las cosas no están tan jodidas después de todo y que, también es posible hacer que la esperanza surja después de la devastación. El artículo que escribí se los comentaré más tarde, pero lo que quiero compartirles a todos es que me siento muy contento de poder trascender al menos en una modesta forma.
Perdonen por lo escueto del mensaje, pero es la emoción.
Ya seguiremos luego.
Apunte personal
I wish you where here, but I know that by all means, distance is definitive. I won't expect a miracle but I just regret not having told you anything about this book, about this essay, and the most important, about these years that have vanished like a dream just a few days ago.
I just hope someday distance will become just a fuzzy reference and a bad memory. But today, and tomorrow and the next day, I'll remember and feel the blues contained inside each word I wrote there. Have sweet dreams, wherever you are.
Sunday, September 18, 2005
CUANDO TENGA 34 AÑOS
Eso sucederá muy probablemente en el año 2010. Y digo muy probablemente porque siempre cabe la posibilidad malsana de que la vida depare una de esas nefastas trampas y me caiga un piano encima durante alguna celebración familiar. Pero lo importante aquí es que en el año 2010 estaremos celebrando dos centenarios: el bicentenario de la Independencia mexicana y el bicentenario de la Revolución Mexicana. Auguro desde ahora que entre septiembre y noviembre de 2010 tendremos muchas muchas pachangas.
Sin embargo, más allá de lo que pase en mi vida para entonces, lo cierto es que el 2010 será un año de corte de caja donde se pondrá el balance de lo que este país ha sido y dejado de hacer en los últimos doscientos años. Y la verdad es que eso podría no pasar de un mero asunto académico, de no ser porque, al menos en lo que respecta a lo que pensamos como patria, es que el país nomás no se halla.
Dejemos por un momento los problemas políticos y las interminables crisis económicas que periódicamente nos atenazan. Si pensamos, por un momento en la clase de país en el que nos hemos convertido en los últimos tiempos, al menos valdría la pena perder el sueño un par de noches. Con un país que padece la lenta pero inevitable sangría hacia los Estados Unidos; una patria mexicana envuelta en una crisis permanente de identidad y que no puede mantener siquiera a su población lo suficientemente feliz como para no partir rumbo al incierto norte.
Peor aún; la identidad del país está desperdigada después del final de la égida del discurso revolucionario. En un mundo globalizado y donde se puede saber lo que sucede en cada segundo en cualquier parte del mundo, resulta que los discursos sobre lo mexicano no han podido evolucionar de los previsibles clichés del sombrero de charro y del plato de tacos. Me parece triste que, habiéndose convertido la patria mexicana en un ente tan complejo que a mismo tiempo puede albergar las tradiciones más profundas junto con las expresiones estéticas más avanzadas, sigamos creyendo que el país es aquel ente, descrito por López Velarde como patria "alacena y pajarera".
Si no mal recuerdo, el último intento de poner a tono la mexicanidad con los tiempos ocurrió a mediados del siglo XX cuando poetas como Octavio Paz; filósofos como Samuel Ramos, Jorge Portilla y José Gaos e historiadores como Daniel Cosío Villegas sacaron bisturí para abrir la dura piel mexicana y ver lo que tenía por dentro. Encontraron en lo general una nación de raíces profundas pero que también albergaba profundas vulnerabilidades que, de no ser remediadas (en la década de 1950) podrían derivar en una crisis mayúscula de consecuencias impensables.
Cumplido ese término en esta década, se puede ver hasta qué punto la nacionalidad mexicana vive vulnerada en todos los lados, siendo quizá el más doloroso el de los millones de mexicanos que con su huída votan por una mejor vida, aunque sea en tierra ajena.
No quisiera pasarme el resto del presente texto quejándome de la incierta suerte de lo que nos espera o de los nubarrones que se ciernen sobre nuestro cuerno de la abundancia, pero es preciso hacer una reevaluación de lo que significa ser mexicano en tiempos de la hamburguesa, del DVD, de Internet; de la difusa y confusa democracia que teóricamente disfrutamos.
APUNTE POLITICO
La Maestra Elba Esther juega quizá su última mano de baraja en estos días. Acicateada por la desesperación de ver su cabeza en la cesta de los decapitados luchará con la espada desenvainada hasta su último aliento. Del lado de lo que fue su partido, su antiguo aliado se coloca la armadura para combatirla antes de que el alba reviente sobre el campo de batalla. Quizá en las residencias de ambos se velan las armas de una guerra que se vislumbra crudelísima. La salida del sindicato de maestros de la órbita priísta puede ser la estocada definitiva que le de muerte a la bestia del antigüo régimen. Y no crean que me alegra mucho este veredicto. La caída del viejo régimen ha traído un cúmulo de problemas que han repercutido en la viabilidad del país. La destrucción del PRI por mano de sus guerras intestinas lo único que me augura es la regresión a una especie de Edad Media política donde veremos el regreso de los caciques regionales (como sucede ahora en Oaxaca) que lucharán por volver a tiempos ancestrales, así como una vuelta de tuerca que haga más pesada la ya de por sí convivencia de los mexicanos.
APUNTE POLITICO 2
Santiago Creel vencido por un taco de pescado. Los reportes de su temporal retiro de la justa partidista por una intoxicación me suena a lo que hizo Fox hace algunos años cuando, al borde de una decisión en el Consejo de Seguridad para definir el caso jurídico que llevó a la guerra en Irak, nuestro presidente se hospitalizó en lo que la decisión se cocinaba junto con la ira de W. Bush. Algunos pensamientos inquietos: la revista Quién reportó hace algunas semanas que Creel se separó de su esposa. Un debate de precandidatos donde se presentó como una persona en condiciones físicas poco propicias y para colmo hace unos días terminó barrido en la primera ronda de elecciones para candidato del PAN por un contrincante al que no tuvo la delicadeza de tomarlo en serio sino hasta que la ola se lo llevó. Como dice una prima mía (que apenas tiene 3 añitos): malo, malo, malo, malo.
APUNTE PERSONAL
Hermana del otro lado del espejo: lo quieres todo, pero la verdad es que no todo se puede en la vida. Es una lección dura pero es mejor que la aprendas tan rápido como te sea posible y con ella puedas salir de tu marasmo.
APUNTE PERSONAL 2
Y te vas justo el día en que naciste, que por cierto fue un día muy telúrico. Dejas más cosas que un pedazo de tierra. No lo sabré mejor, pero al menos podré decir que algunas palabras han viajado junto con ciertas imágenes y que a las alas del avión debes agregarle las alas con las que te acompañaré sin que las veas en la próxima estación de tu viacrucis.
Sin embargo, más allá de lo que pase en mi vida para entonces, lo cierto es que el 2010 será un año de corte de caja donde se pondrá el balance de lo que este país ha sido y dejado de hacer en los últimos doscientos años. Y la verdad es que eso podría no pasar de un mero asunto académico, de no ser porque, al menos en lo que respecta a lo que pensamos como patria, es que el país nomás no se halla.
Dejemos por un momento los problemas políticos y las interminables crisis económicas que periódicamente nos atenazan. Si pensamos, por un momento en la clase de país en el que nos hemos convertido en los últimos tiempos, al menos valdría la pena perder el sueño un par de noches. Con un país que padece la lenta pero inevitable sangría hacia los Estados Unidos; una patria mexicana envuelta en una crisis permanente de identidad y que no puede mantener siquiera a su población lo suficientemente feliz como para no partir rumbo al incierto norte.
Peor aún; la identidad del país está desperdigada después del final de la égida del discurso revolucionario. En un mundo globalizado y donde se puede saber lo que sucede en cada segundo en cualquier parte del mundo, resulta que los discursos sobre lo mexicano no han podido evolucionar de los previsibles clichés del sombrero de charro y del plato de tacos. Me parece triste que, habiéndose convertido la patria mexicana en un ente tan complejo que a mismo tiempo puede albergar las tradiciones más profundas junto con las expresiones estéticas más avanzadas, sigamos creyendo que el país es aquel ente, descrito por López Velarde como patria "alacena y pajarera".
Si no mal recuerdo, el último intento de poner a tono la mexicanidad con los tiempos ocurrió a mediados del siglo XX cuando poetas como Octavio Paz; filósofos como Samuel Ramos, Jorge Portilla y José Gaos e historiadores como Daniel Cosío Villegas sacaron bisturí para abrir la dura piel mexicana y ver lo que tenía por dentro. Encontraron en lo general una nación de raíces profundas pero que también albergaba profundas vulnerabilidades que, de no ser remediadas (en la década de 1950) podrían derivar en una crisis mayúscula de consecuencias impensables.
Cumplido ese término en esta década, se puede ver hasta qué punto la nacionalidad mexicana vive vulnerada en todos los lados, siendo quizá el más doloroso el de los millones de mexicanos que con su huída votan por una mejor vida, aunque sea en tierra ajena.
No quisiera pasarme el resto del presente texto quejándome de la incierta suerte de lo que nos espera o de los nubarrones que se ciernen sobre nuestro cuerno de la abundancia, pero es preciso hacer una reevaluación de lo que significa ser mexicano en tiempos de la hamburguesa, del DVD, de Internet; de la difusa y confusa democracia que teóricamente disfrutamos.
APUNTE POLITICO
La Maestra Elba Esther juega quizá su última mano de baraja en estos días. Acicateada por la desesperación de ver su cabeza en la cesta de los decapitados luchará con la espada desenvainada hasta su último aliento. Del lado de lo que fue su partido, su antiguo aliado se coloca la armadura para combatirla antes de que el alba reviente sobre el campo de batalla. Quizá en las residencias de ambos se velan las armas de una guerra que se vislumbra crudelísima. La salida del sindicato de maestros de la órbita priísta puede ser la estocada definitiva que le de muerte a la bestia del antigüo régimen. Y no crean que me alegra mucho este veredicto. La caída del viejo régimen ha traído un cúmulo de problemas que han repercutido en la viabilidad del país. La destrucción del PRI por mano de sus guerras intestinas lo único que me augura es la regresión a una especie de Edad Media política donde veremos el regreso de los caciques regionales (como sucede ahora en Oaxaca) que lucharán por volver a tiempos ancestrales, así como una vuelta de tuerca que haga más pesada la ya de por sí convivencia de los mexicanos.
APUNTE POLITICO 2
Santiago Creel vencido por un taco de pescado. Los reportes de su temporal retiro de la justa partidista por una intoxicación me suena a lo que hizo Fox hace algunos años cuando, al borde de una decisión en el Consejo de Seguridad para definir el caso jurídico que llevó a la guerra en Irak, nuestro presidente se hospitalizó en lo que la decisión se cocinaba junto con la ira de W. Bush. Algunos pensamientos inquietos: la revista Quién reportó hace algunas semanas que Creel se separó de su esposa. Un debate de precandidatos donde se presentó como una persona en condiciones físicas poco propicias y para colmo hace unos días terminó barrido en la primera ronda de elecciones para candidato del PAN por un contrincante al que no tuvo la delicadeza de tomarlo en serio sino hasta que la ola se lo llevó. Como dice una prima mía (que apenas tiene 3 añitos): malo, malo, malo, malo.
APUNTE PERSONAL
Hermana del otro lado del espejo: lo quieres todo, pero la verdad es que no todo se puede en la vida. Es una lección dura pero es mejor que la aprendas tan rápido como te sea posible y con ella puedas salir de tu marasmo.
APUNTE PERSONAL 2
Y te vas justo el día en que naciste, que por cierto fue un día muy telúrico. Dejas más cosas que un pedazo de tierra. No lo sabré mejor, pero al menos podré decir que algunas palabras han viajado junto con ciertas imágenes y que a las alas del avión debes agregarle las alas con las que te acompañaré sin que las veas en la próxima estación de tu viacrucis.
Sunday, September 11, 2005
NUEVA ORLEANS: SUEÑO SUMERGIDO
La cobertura que los medios de comunicación han hecho de la tragedia causada por el huracan Katrina no puede ser calificada menos que exahustiva. Canales de televisión, revistas y periódicos han registrado virtualmente cada segundo de la tragedia (por no mencionar los enlaces casi permanentes que los canales de televisión han realizado sobre el tema). Internet se ha revelado (una vez más) como el medio que cambió la percepción del hecho, creando un canal en tiempo real donde algunos de los protagonistas de la noticia podían colocar sus impresiones a medida que el huracán les pasaba por encima de la cabeza y sobre todo, cuando la dimensión de las dificultades tomó las dimensiones trágicas que ahora atestiguamos.
No comprendo cómo ni por qué Nueva Orleáns terminó siendo una ciudad bajo el agua. Sin embargo, dadas las características particulares de la Ciudad de México, no se me hace imposible que haya llegado la ciudad a tener que sobrevivir debajo del nivel del mar. Sin embargo, es aquí donde entra mi reflexión. La lucha entre el hombre y la naturaleza no es nueva. Desde que el ser humano prendió su primera hoguera (y que más tarde incendiara su primer bosque) fue el disparo de arranque de una lucha que los seres humanos hemos establecido permanentemente con el entorno. Las más de las veces nos hemos alzado victoriosos alterando paisajes, domando ríos, creando tierra donde antes había mar y (cómo no) modificando la demografía de la vida en el planeta.
Sin embargo, la Tierra se guarda las cicatrices y espera paciente a cobrar facturas. En la Ciudad de México (baste decirlo) la domesticación del Lago de Texcoco terminó por crear un monstruo urbano que vive sediento dos terceras partes del año y el otro bajo la amenaza de que el fantasma del lago venga a reclamar lo que le pertenece. Esto sin contar los terremotos y las molestias logísticas de crear un ente urbano de casi dos docenas de millones de habitantes y que se encuentra en la cima de un altiplano lejos del mar y de casi cualquier otra cosa que valga la pena.
Y así sucede en casi todas partes del mundo. Donde no hay ríos que se vuelven caudalosos hay cerros que se desgajan; donde no hay huracanes hay tornados, inviernos crudísimos o veranos candentes. Incluso cuando la naturaleza es pródiga vienen otros problemas: infecciones, insectos atormentadores, suelos blandos, más enfermedades y la misma abundancia que suele hacer de sus habitantes personas dominadas por el sopor y la abulia. En el caso de las ciudades costeras las calamidades por agua no necesitan grandes poderes de la imaginación: marejadas y huracanes.
Desafortunadamente a los humanos se nos olvida tal detalle. Solemos hacer las cosas sin pensar que la naturaleza tiene más poder que todos los humanos juntos, y lo más peligroso: que esto puede suceder en cualquier momento. Hasta donde las noticias me alcanzan, la tragedia de Nueva Orleáns fue que (por las razones que fuera) bajaron la guardia ante los cuerpos de agua de los que son vecinos. En la idea de que las defensas construidas bastarían para defender la ciudad, dejaron que las cosas llegaran a donde llegaron y que un huracán les pasara por encima, con una marejada que se estima en más de 3 metros de altura y para la que no hubo dique capaz de contener.
Pero este fue tan sólo el primer acto del drama. Lo peor vino cuando el huracán dejó al descubierto algo que al menos ya desde los tiempos del escritor Upton Sinclair estaba claro: que existen dos naciones que se hacen llamar Estados Unidos. Una es la nación opulenta que todos conocen y la otra es una nación de pobres que no tienen dinero, ya no digamos que para comprarse un coche; que no pudieron siquiera comprar un boleto de autobús que los sacara de allí. Esa es quizá la peor tragedia ya que, la naturaleza es imprevisible, pero la sociedad no.
Así las cosas, la tragedia ha abierto ventanas involuntarias a mundos que los mismos gringos se negaban a ver. Pero no sólo eso. Para los miles de inmigrantes a la pesadilla del huracán se le une la desgracia de perder la fuente de trabajo y sobre todo, el desamparo de no poder siquiera recurrir al auxilio de las autoridades por el temor a ser denunciados y deportados. Quizá la diáspora más grande de los Estados Unidos se ha desatado y dada la profundidad del daño y la duración estimada, es de esperarse que al menos la sociedad gringa comience a cuestionarse seriamente hacia dónde va y lo que debe hacer consigo misma en los años por venir.
APUNTE POLITICO
Hace 4 años a estas horas de la madrugada el mundo vivía quizá las últimas horas de tranquilidad de la era Post Guerra Fría. Con los festejos por el cambio de milenio apenas concluyendo, Occidente se preparaba para iniciar un siglo de luces y optimismo para enfrentar los grandes problemas del mundo. Sin embargo, en un cuarto de motel barato un grupo de fanáticos radicales se preparaban para darle a la historia uno de los giros más radicales jamás vistos. Es impresionante cómo la acción de unas cuantas personas tendría a la postre tantas consecuencias para el mundo de hoy. Pero recordemos por lo menos esa madrugada del 11 de septiembre porque fue la última en la que el mundo pudo al menos soñar con un futuro diferente.
No comprendo cómo ni por qué Nueva Orleáns terminó siendo una ciudad bajo el agua. Sin embargo, dadas las características particulares de la Ciudad de México, no se me hace imposible que haya llegado la ciudad a tener que sobrevivir debajo del nivel del mar. Sin embargo, es aquí donde entra mi reflexión. La lucha entre el hombre y la naturaleza no es nueva. Desde que el ser humano prendió su primera hoguera (y que más tarde incendiara su primer bosque) fue el disparo de arranque de una lucha que los seres humanos hemos establecido permanentemente con el entorno. Las más de las veces nos hemos alzado victoriosos alterando paisajes, domando ríos, creando tierra donde antes había mar y (cómo no) modificando la demografía de la vida en el planeta.
Sin embargo, la Tierra se guarda las cicatrices y espera paciente a cobrar facturas. En la Ciudad de México (baste decirlo) la domesticación del Lago de Texcoco terminó por crear un monstruo urbano que vive sediento dos terceras partes del año y el otro bajo la amenaza de que el fantasma del lago venga a reclamar lo que le pertenece. Esto sin contar los terremotos y las molestias logísticas de crear un ente urbano de casi dos docenas de millones de habitantes y que se encuentra en la cima de un altiplano lejos del mar y de casi cualquier otra cosa que valga la pena.
Y así sucede en casi todas partes del mundo. Donde no hay ríos que se vuelven caudalosos hay cerros que se desgajan; donde no hay huracanes hay tornados, inviernos crudísimos o veranos candentes. Incluso cuando la naturaleza es pródiga vienen otros problemas: infecciones, insectos atormentadores, suelos blandos, más enfermedades y la misma abundancia que suele hacer de sus habitantes personas dominadas por el sopor y la abulia. En el caso de las ciudades costeras las calamidades por agua no necesitan grandes poderes de la imaginación: marejadas y huracanes.
Desafortunadamente a los humanos se nos olvida tal detalle. Solemos hacer las cosas sin pensar que la naturaleza tiene más poder que todos los humanos juntos, y lo más peligroso: que esto puede suceder en cualquier momento. Hasta donde las noticias me alcanzan, la tragedia de Nueva Orleáns fue que (por las razones que fuera) bajaron la guardia ante los cuerpos de agua de los que son vecinos. En la idea de que las defensas construidas bastarían para defender la ciudad, dejaron que las cosas llegaran a donde llegaron y que un huracán les pasara por encima, con una marejada que se estima en más de 3 metros de altura y para la que no hubo dique capaz de contener.
Pero este fue tan sólo el primer acto del drama. Lo peor vino cuando el huracán dejó al descubierto algo que al menos ya desde los tiempos del escritor Upton Sinclair estaba claro: que existen dos naciones que se hacen llamar Estados Unidos. Una es la nación opulenta que todos conocen y la otra es una nación de pobres que no tienen dinero, ya no digamos que para comprarse un coche; que no pudieron siquiera comprar un boleto de autobús que los sacara de allí. Esa es quizá la peor tragedia ya que, la naturaleza es imprevisible, pero la sociedad no.
Así las cosas, la tragedia ha abierto ventanas involuntarias a mundos que los mismos gringos se negaban a ver. Pero no sólo eso. Para los miles de inmigrantes a la pesadilla del huracán se le une la desgracia de perder la fuente de trabajo y sobre todo, el desamparo de no poder siquiera recurrir al auxilio de las autoridades por el temor a ser denunciados y deportados. Quizá la diáspora más grande de los Estados Unidos se ha desatado y dada la profundidad del daño y la duración estimada, es de esperarse que al menos la sociedad gringa comience a cuestionarse seriamente hacia dónde va y lo que debe hacer consigo misma en los años por venir.
APUNTE POLITICO
Hace 4 años a estas horas de la madrugada el mundo vivía quizá las últimas horas de tranquilidad de la era Post Guerra Fría. Con los festejos por el cambio de milenio apenas concluyendo, Occidente se preparaba para iniciar un siglo de luces y optimismo para enfrentar los grandes problemas del mundo. Sin embargo, en un cuarto de motel barato un grupo de fanáticos radicales se preparaban para darle a la historia uno de los giros más radicales jamás vistos. Es impresionante cómo la acción de unas cuantas personas tendría a la postre tantas consecuencias para el mundo de hoy. Pero recordemos por lo menos esa madrugada del 11 de septiembre porque fue la última en la que el mundo pudo al menos soñar con un futuro diferente.
Saturday, September 10, 2005
LLAMADAS ESQUIZOFRENICAS
En un principio en mi casa no había teléfono. Cuando era niño viví en departamentos donde ni siquiera contemplábamos la posibilidad de tener uno de esos aparatitos. Además, en aquellas épocas la posesión de un teléfono era reservada para personas con buenas palancas o parientes en la empresa telefónica. Para quienes adquirieron razón en los últimos 15 años me permitiré contarles una breve historia de terror. Tener una línea telefónica involucraba esfuerzos titánicos para la obtención de la línea debido a que la empresa (en aquel entonces en manos del Estado) le parecía poco edificante que sus ciudadanos desperdiciaran un recurso tan valioso como el espectro radioeléctrico en conversaciones inútiles. Como resultado de esta política, obtener una línea de teléfono podía convertirse en tarea de varios años, amén de que, como el teléfono era propiedad de los mexicanos, los peticionarios se veían en la obligación de adquirir acciones de Telmex para compartir el júbilo y la responsabilidad de tener un teléfono en casa.
Cerrando el paréntesis, resultó que desde hace 14 años (los que tengo viviendo en mi casa) tuvimos una línea de teléfono en casa. Una serie de coincidencias felices (entre las que se encontraba la expansión económica, la nueva administración de Telmex y que mi padre hubiera ascendido de puesto) hicieron que apareciera la línea telefónica en casa. Dado que durante buena parte de nuestras vidas el teléfono era sólo una cosa que de vez en cuando aparecía en una caseta madreada y semiquemada, el teléfono fue cosa más o menos similar a un adorno más en la salita de estar.
Pasaron los años, mi hermana comenzó a usar el teléfono para hablar con amigas y pretendientes. Yo me hice adicto al Internet (en aquellos años solamente podía accesarse por línea telefónica) y al fin hubo un uso constante de la línea.
Corte al díá presente y a un tipo (yo) con diálogo más o menos al siguiente tenor.
– ¿Bueno?
– Se encuentra *^*%$#$^ (es decir, alguien de mi familia)
– NO
– ¿No sabe cuándo regresará?
– Ya no vive aquí
– ¿No tiene idea de dónde lo podría localizar?
– NO
– Estamos hablando de la empresa __________ (colocar el nombre de algún banco, agencia de seguros, empresa de opinión pública, etc.) para ___________ (colocar cosas como "hacerle algunas preguntas", "ofrecerle un nuevo producto crediticio", "informarle que se ha hecho acreedor a un viaje a las Islas Marianas").
– Lo siento, no hay nadie.
– Uhmmmm, ¿con quién tengo el gusto?
– Con **$*_&%*%&%&^ (es decir, yo)
– ¿No le interesaría ________ (colocar cosas como "responder algunas preguntas", "conocer nuestro nuevo producto crediticio", "hacerse acreedor a un viaje a las Islas Marianas")?
– EN TONO IMPACIENTE: NO
– ¿Por qué?
– NO ME INTERESA
– ¿Por qué?
– NO ME INTERESA
– ¿Y no sabe a qué horas puedo encontrar a *^*%$#$^ (es decir, alguien de mi familia)?
– NO
– ¿Y no hay nadie más que _______ (colocar cosas como "quisiera responder algunas preguntas", "se anime a conocer nuestro nuevo producto crediticio", "le gustaría hacerse acreedor a un viaje a las Islas Marianas")?
– NO Y BUENAS TARDES
– click
No sé si esto signifique una evolución, pero lo cierto es que de un tiempo acá, todas las llamadas que entran a la línea de mi casa son de este estilo. Ya no me llaman para contarme chismes, hacerme confesiones o siquiera para pedirme favores. Eso o que un personero automático del Sr. Slim me marque para decirme que tengo que pagar el adeudo. Las llamadas que me importan ahora entran por teléfono celular y los chismes me llegan por mail. Mi conexión de red ya no usa línea telefónica (soy de los exóticos que tienen una conexión vía microondas) y como suelo ser el único residente de mi casa, la línea se ha vuelto a quedar vacía.
Cosas de la tecnología.
COMENTARIO POLITICO
Lo prometieron y lo cumplieron. Los precandidatos del PAN se dedicaron en el debate de antier jueves a jalarse las medias y a lo que un amigo mío llama acertadamente "tirar rostro". Las propuestas las mismas, las ideas las mismas y la única diferencia quizá fue la avejentada de Santiago Creel. Se veía cansado, enfermo. Su voz cascada y ronca, como si tuviera gripe. Felipe Calderón como si estuviera en la exposición final de alguna materia de la carrera: entusiasta, animoso y hasta preparado con cartelitos para la ocasión y quizá fue el único al que le pasó por la cabeza la idea de que un debate es una confrontación de ideas. Alberto Cárdenas, hosco, directo, campirano. Como tratando de emular a Vicente Fox en el estilo francote del hombre de campo, aunque lo que le salió fue una imagen quizá demasiado almidonada y una imitación burda de Chente, cuyo estilo ya es conocido de todos y por ello detestado por todos.
Cerrando el paréntesis, resultó que desde hace 14 años (los que tengo viviendo en mi casa) tuvimos una línea de teléfono en casa. Una serie de coincidencias felices (entre las que se encontraba la expansión económica, la nueva administración de Telmex y que mi padre hubiera ascendido de puesto) hicieron que apareciera la línea telefónica en casa. Dado que durante buena parte de nuestras vidas el teléfono era sólo una cosa que de vez en cuando aparecía en una caseta madreada y semiquemada, el teléfono fue cosa más o menos similar a un adorno más en la salita de estar.
Pasaron los años, mi hermana comenzó a usar el teléfono para hablar con amigas y pretendientes. Yo me hice adicto al Internet (en aquellos años solamente podía accesarse por línea telefónica) y al fin hubo un uso constante de la línea.
Corte al díá presente y a un tipo (yo) con diálogo más o menos al siguiente tenor.
– ¿Bueno?
– Se encuentra *^*%$#$^ (es decir, alguien de mi familia)
– NO
– ¿No sabe cuándo regresará?
– Ya no vive aquí
– ¿No tiene idea de dónde lo podría localizar?
– NO
– Estamos hablando de la empresa __________ (colocar el nombre de algún banco, agencia de seguros, empresa de opinión pública, etc.) para ___________ (colocar cosas como "hacerle algunas preguntas", "ofrecerle un nuevo producto crediticio", "informarle que se ha hecho acreedor a un viaje a las Islas Marianas").
– Lo siento, no hay nadie.
– Uhmmmm, ¿con quién tengo el gusto?
– Con **$*_&%*%&%&^ (es decir, yo)
– ¿No le interesaría ________ (colocar cosas como "responder algunas preguntas", "conocer nuestro nuevo producto crediticio", "hacerse acreedor a un viaje a las Islas Marianas")?
– EN TONO IMPACIENTE: NO
– ¿Por qué?
– NO ME INTERESA
– ¿Por qué?
– NO ME INTERESA
– ¿Y no sabe a qué horas puedo encontrar a *^*%$#$^ (es decir, alguien de mi familia)?
– NO
– ¿Y no hay nadie más que _______ (colocar cosas como "quisiera responder algunas preguntas", "se anime a conocer nuestro nuevo producto crediticio", "le gustaría hacerse acreedor a un viaje a las Islas Marianas")?
– NO Y BUENAS TARDES
– click
No sé si esto signifique una evolución, pero lo cierto es que de un tiempo acá, todas las llamadas que entran a la línea de mi casa son de este estilo. Ya no me llaman para contarme chismes, hacerme confesiones o siquiera para pedirme favores. Eso o que un personero automático del Sr. Slim me marque para decirme que tengo que pagar el adeudo. Las llamadas que me importan ahora entran por teléfono celular y los chismes me llegan por mail. Mi conexión de red ya no usa línea telefónica (soy de los exóticos que tienen una conexión vía microondas) y como suelo ser el único residente de mi casa, la línea se ha vuelto a quedar vacía.
Cosas de la tecnología.
COMENTARIO POLITICO
Lo prometieron y lo cumplieron. Los precandidatos del PAN se dedicaron en el debate de antier jueves a jalarse las medias y a lo que un amigo mío llama acertadamente "tirar rostro". Las propuestas las mismas, las ideas las mismas y la única diferencia quizá fue la avejentada de Santiago Creel. Se veía cansado, enfermo. Su voz cascada y ronca, como si tuviera gripe. Felipe Calderón como si estuviera en la exposición final de alguna materia de la carrera: entusiasta, animoso y hasta preparado con cartelitos para la ocasión y quizá fue el único al que le pasó por la cabeza la idea de que un debate es una confrontación de ideas. Alberto Cárdenas, hosco, directo, campirano. Como tratando de emular a Vicente Fox en el estilo francote del hombre de campo, aunque lo que le salió fue una imagen quizá demasiado almidonada y una imitación burda de Chente, cuyo estilo ya es conocido de todos y por ello detestado por todos.
Thursday, September 08, 2005
COMIDA SOLTERA
Quizá nadie lo sepa (y la verdad ni yo me había dado cuenta), pero desde hace algunas semanas vivo solo. En teoría nada de consideración, pero para quienes viven en este estado de gracia y más si lo hacen de manera más o menos repentina, la cosa ha aparecido con todo tipo de inconvenientes operativos. Quizá el más importante es la cocina. La primera semana de adaptación es la semana de la comida para llevar y es repoca madre, pero haciendo cuentas y una vez que uno ya se cansó de pedir pizza cada tercer día es que viene la cosa difícil. Pese a que mi señora madre hizo lo posible para que yo pudiera aprender a cocinar, la neta es que la vida de alguien como yo, dedicado a escribir en jornadas de hasta 14 horas continuas, no puedo darme el lujo de emplear más de 45 minutos en preparar mi comida y la verdad es que, aunque me encantan las enchiladas y el pipián de espinazo de cerdo, no tengo la técnica y menos el tiempo para emular esos platillos que antaño tenía el gusto de devorar.
Lo chistoso es que no he podido encontrar en las librerías un libro decente de cocina rápida, fácil y de preferencia de microondas. Los libros que he encontrado dan por hecho que uno posee una cocina hipercompleta con hornos de rayos gamma y asadores de piedra, así como el tiempo necesario para dejar macerar una cabeza de jabalí hasta que pierda su consistencia. Ahorita estoy experimentando con la comida congelada, nada mal para llenar el buche, pero la cantidad de glutamato monosódico, sal y otros "elevadores del gusto" dejan sensaciones extrañas en el paladar, las verduras congeladas no van mal, pero aún no le atino a la forma de que no queden demasiado blandas.
En fin, si alguien sabe de un libro donde pueda encontrar una cocina factible en microondas para solteros (y dije factible), se agradecerá sinceramente. Ya les contaré del resto de mis peleas con la casa y sus empeños.
NOTA POLITICA
Mañana comienza el jaripero político en forma con el debate entre los grises precandidatos del PAN a la candidatura por la presidencia de la república. De antemano pasan frente a mi mente imágenes de grisura de tres tipos que seguramente (como buenos caballeros que son) evitarán hacer cualquier cosa que parezca una confrontación de verdad. Quizá lo más agresivo que veamos sea el intercambio de pañuelazos entre los candidatos, quienes segura y gustosamente se comportarán como todos unos hombrecitos. ¿De dónde habré sacado eso?
NOTA PERSONAL
Hermana del otro lado del espejo:
Fuerza para flotar / energía para nadar / ojos para mirar el otro lado del mar / despacio, una brazada a la vez.
Lo chistoso es que no he podido encontrar en las librerías un libro decente de cocina rápida, fácil y de preferencia de microondas. Los libros que he encontrado dan por hecho que uno posee una cocina hipercompleta con hornos de rayos gamma y asadores de piedra, así como el tiempo necesario para dejar macerar una cabeza de jabalí hasta que pierda su consistencia. Ahorita estoy experimentando con la comida congelada, nada mal para llenar el buche, pero la cantidad de glutamato monosódico, sal y otros "elevadores del gusto" dejan sensaciones extrañas en el paladar, las verduras congeladas no van mal, pero aún no le atino a la forma de que no queden demasiado blandas.
En fin, si alguien sabe de un libro donde pueda encontrar una cocina factible en microondas para solteros (y dije factible), se agradecerá sinceramente. Ya les contaré del resto de mis peleas con la casa y sus empeños.
NOTA POLITICA
Mañana comienza el jaripero político en forma con el debate entre los grises precandidatos del PAN a la candidatura por la presidencia de la república. De antemano pasan frente a mi mente imágenes de grisura de tres tipos que seguramente (como buenos caballeros que son) evitarán hacer cualquier cosa que parezca una confrontación de verdad. Quizá lo más agresivo que veamos sea el intercambio de pañuelazos entre los candidatos, quienes segura y gustosamente se comportarán como todos unos hombrecitos. ¿De dónde habré sacado eso?
NOTA PERSONAL
Hermana del otro lado del espejo:
Fuerza para flotar / energía para nadar / ojos para mirar el otro lado del mar / despacio, una brazada a la vez.
Monday, September 05, 2005
GAJES DEL OFICIO
Creo que jamás he hablado de la naturaleza de mi profesión. Desde que en 2001 dejé atrás mi antiguo trabajo como empleado de oficina, muchas cosas cambiaron. No sólo cambié la forma en la que me gano el sueldo. También adquirí las responsabilidades y las consecuencias de dedicarme a esta profesión. Gracias a ella he conocido cosas de las que no tenía idea, al tiempo que he podido viajar y conocer otras partes del mundo. Además por el periodismo he podido dedicarme a eso a lo que siempre quise y de lo que tuve conciencia desde adolescente que deseaba hacer: escribir.
Sin embargo, como en las historias de superhéroes, no hay poder sin precio a pagar. Rozando la media década al servicio del periodismo, me di cuenta (platicando anoche con un amigo que trabaja en las bregas de la letra impresa, que hay algo que se deja a cambio. La estabilidad emocional.
Pareciera una exageración; al fin y al cabo el periodismo es un trabajo que no requiere votos de celibato o en el que sea necesario aislarse del mundo por meses, como lo hacen los marinos o los soldados en campaña. Sin embargo, después de analizar la situación cuidadosamente, los periodistas somos personas obsesionadas con la realidad, sujetas a la inestabilidad de trabajar hoy, mañana pasado mañana también. Trabajar como periodista es un placer, claro que lo es, pero también es una forma de vida y una esposa celosa. Ya lo dice un gran maestro de periodistas (Ryszard Kapuscinski) "no es un trabajo donde uno pueda cerrar la oficina a las 5 de la tarde e irse a casa". Vivir hurgándole las hendiduras al mundo es un trabajo de tiempo completo, pero además es una obsesión que vive permanentemente dentro de uno. La vida en este negocio, para colmo, es un desastre para la vida personal.
Entre tragos de cerveza Indio (y la raza punk bailando slam con música rockabilly) mi amigo y yo llegamos a la conclusión de que esto del periodismo nos condena en cierto sentido a la soledad. Al revés de la gente que huye del mundo cuando se le prende fuego, nosotros viajamos constantemente al centro del huracán en la búsqueda permanente de caminos que nos permitan comprender lo que sucede. Como consecuencia, el resto de la gente nos mira como bichos raros y lo peor es quecuando el amor toca la puerta, el destino es incierto, y al menos en lo que se refiere al gremio, negativo.
No es raro por ello que los periodistas vivamos siempre en la soledad emocional. Quizá no sea en todos los casos verdad o en mayor medida que para otras profesiones (un censo en este tema no caería nada mal), pero el hecho es que vivimos al borde del fracaso, en el filo del colapso, y en los bordes de la existencia. No quiero ahuyentar a los noveles periodistas, pero, aunado a los problemas de la vida austera del periodista, se encuentra este otro problema. Y aunque los libros no lo mencionen, vivir de la realidad es ser parte de la realidad, y en el sentido católico de la palabra. Quizá debemos redimir por ello nuestras desgracias.
Sin embargo, como en las historias de superhéroes, no hay poder sin precio a pagar. Rozando la media década al servicio del periodismo, me di cuenta (platicando anoche con un amigo que trabaja en las bregas de la letra impresa, que hay algo que se deja a cambio. La estabilidad emocional.
Pareciera una exageración; al fin y al cabo el periodismo es un trabajo que no requiere votos de celibato o en el que sea necesario aislarse del mundo por meses, como lo hacen los marinos o los soldados en campaña. Sin embargo, después de analizar la situación cuidadosamente, los periodistas somos personas obsesionadas con la realidad, sujetas a la inestabilidad de trabajar hoy, mañana pasado mañana también. Trabajar como periodista es un placer, claro que lo es, pero también es una forma de vida y una esposa celosa. Ya lo dice un gran maestro de periodistas (Ryszard Kapuscinski) "no es un trabajo donde uno pueda cerrar la oficina a las 5 de la tarde e irse a casa". Vivir hurgándole las hendiduras al mundo es un trabajo de tiempo completo, pero además es una obsesión que vive permanentemente dentro de uno. La vida en este negocio, para colmo, es un desastre para la vida personal.
Entre tragos de cerveza Indio (y la raza punk bailando slam con música rockabilly) mi amigo y yo llegamos a la conclusión de que esto del periodismo nos condena en cierto sentido a la soledad. Al revés de la gente que huye del mundo cuando se le prende fuego, nosotros viajamos constantemente al centro del huracán en la búsqueda permanente de caminos que nos permitan comprender lo que sucede. Como consecuencia, el resto de la gente nos mira como bichos raros y lo peor es quecuando el amor toca la puerta, el destino es incierto, y al menos en lo que se refiere al gremio, negativo.
No es raro por ello que los periodistas vivamos siempre en la soledad emocional. Quizá no sea en todos los casos verdad o en mayor medida que para otras profesiones (un censo en este tema no caería nada mal), pero el hecho es que vivimos al borde del fracaso, en el filo del colapso, y en los bordes de la existencia. No quiero ahuyentar a los noveles periodistas, pero, aunado a los problemas de la vida austera del periodista, se encuentra este otro problema. Y aunque los libros no lo mencionen, vivir de la realidad es ser parte de la realidad, y en el sentido católico de la palabra. Quizá debemos redimir por ello nuestras desgracias.
Friday, September 02, 2005
INFORME DESAFORADO
Pues amigos, resultó que el quinto informe de gobierno vino y se fue. Con el paso de los años y la administración de Vicente Fox, la ceremonia (que de acuerdo con el sapientísimo Lorenzo Meyer nació con el país mismo) se ha convertido en un extraño espectáculo que roza las fronteras del performance.
Por un lado la apariencia de que el informe es una rendición de cuentas (donde no se rinde cuenta de nada pues los datos sólo se ven en forma de un atemorizante mamotreto que se le entrega al mandamás de la Cámara de Diputado); luego pasando por el almidonado protocolo donde se le acompaña al presidente desde su despacho en Palacio Nacional una comitiva de pránganas diputados para que le hagan casita mientras llega al Palacio Legislativo y luego lo despidan como si fuera niño de teta (¿no que ya estábamos en tiempos republicanos?)
Luego la escenografía. Por un lado el tlatoánico edificio de la Cámara de Diputados que se me hace una lápida aplastante cuyo mensaje es "aquí el ciudadano nos la pela" y el interior del Salón de Sesiones que tiene también un gusto faraónico como altar barroco donde en lugar de Niño de Atocha tenemos al Señor Presidente.
Finalmente, la puesta en escena. Por un lado (y como a 5 metros por encima de todo) el presidente, echando su mensaje político donde se untaba generosamente con mermelada de lengua y por debajo los diputados, festivos y albureros arrojando mentadas, paseando carteles como si fueran las edecanes que salen entre los rounds del box y paseando fetiches inflables.
La imagen que me viene a la mente es la de los teatros europeos del siglo XVIII en cuyos palcos la aristocracia se polveaba la nariz para ver a los actores mientras que a nivel de suelo la plebe hacía hogueras para calentar los bocadillos llevados al foro.
La extraña ceremonia del informe ya no sirve para nada. No sirve por las reminiscencias de tiempos despóticos que no se pueden repetir. La vitrina creada "ex profeso" para el lucimiento de la figura presidencial se ha vuelto un juego de feria donde los diputados desquitan el sueldo haciendo la chocarrería más llamativa y lanzando la majadería más sonora.
En realidad a la nación le vale madre el "mensaje político" del presidente. Si a la gente no le interesaba en los tiempos cuando se daba detalle de cada cosa que el gobierno había hecho ("plantamos arbolitos nuevos en Paseo de la Reforma"), menos ahora cuando lo que el presidente regurgita es una catálogo de buenas intenciones, de regaños más o menos contenidos y de una suerte de autoterapia donde se justifica de los errores al tenor de que la oposición es la culera.
Ojalá maten esta ceremonia y la vuelvan algo útil o de plano que ya no la reemplacen con nada. Sería más sano para todos si todos siguiéramos nuestra vida cotidiana sin la intervención de los políticos en un día como el 1 de septiembre. Que para jodernos tienen muy bien repartido el calendario.
Así sea.
Por un lado la apariencia de que el informe es una rendición de cuentas (donde no se rinde cuenta de nada pues los datos sólo se ven en forma de un atemorizante mamotreto que se le entrega al mandamás de la Cámara de Diputado); luego pasando por el almidonado protocolo donde se le acompaña al presidente desde su despacho en Palacio Nacional una comitiva de pránganas diputados para que le hagan casita mientras llega al Palacio Legislativo y luego lo despidan como si fuera niño de teta (¿no que ya estábamos en tiempos republicanos?)
Luego la escenografía. Por un lado el tlatoánico edificio de la Cámara de Diputados que se me hace una lápida aplastante cuyo mensaje es "aquí el ciudadano nos la pela" y el interior del Salón de Sesiones que tiene también un gusto faraónico como altar barroco donde en lugar de Niño de Atocha tenemos al Señor Presidente.
Finalmente, la puesta en escena. Por un lado (y como a 5 metros por encima de todo) el presidente, echando su mensaje político donde se untaba generosamente con mermelada de lengua y por debajo los diputados, festivos y albureros arrojando mentadas, paseando carteles como si fueran las edecanes que salen entre los rounds del box y paseando fetiches inflables.
La imagen que me viene a la mente es la de los teatros europeos del siglo XVIII en cuyos palcos la aristocracia se polveaba la nariz para ver a los actores mientras que a nivel de suelo la plebe hacía hogueras para calentar los bocadillos llevados al foro.
La extraña ceremonia del informe ya no sirve para nada. No sirve por las reminiscencias de tiempos despóticos que no se pueden repetir. La vitrina creada "ex profeso" para el lucimiento de la figura presidencial se ha vuelto un juego de feria donde los diputados desquitan el sueldo haciendo la chocarrería más llamativa y lanzando la majadería más sonora.
En realidad a la nación le vale madre el "mensaje político" del presidente. Si a la gente no le interesaba en los tiempos cuando se daba detalle de cada cosa que el gobierno había hecho ("plantamos arbolitos nuevos en Paseo de la Reforma"), menos ahora cuando lo que el presidente regurgita es una catálogo de buenas intenciones, de regaños más o menos contenidos y de una suerte de autoterapia donde se justifica de los errores al tenor de que la oposición es la culera.
Ojalá maten esta ceremonia y la vuelvan algo útil o de plano que ya no la reemplacen con nada. Sería más sano para todos si todos siguiéramos nuestra vida cotidiana sin la intervención de los políticos en un día como el 1 de septiembre. Que para jodernos tienen muy bien repartido el calendario.
Así sea.
Wednesday, August 31, 2005
REFLEXION A VUELAPLUMA (AGOSTO 31, 2005)
Es preciso aprender a sobrevivir. Sin que nadie lo sepa, sin que se escuchen gritos o aullidos. Sobrevivir es algo más que salir a la calle a caminar por entre los bombardeos. Sobrevivir es sacar las manos del fuego y gritar el ánimo para existir.
Sobrevivir es una gran lección de la vida. Es una reafirmación de la identidad propia y de la independencia frente al entorno. Sobrevivir es levantar la mano para decir “yo existo y me resisto”. Sobrevivir, amigos míos es una declaración de principios. Es sobreponerse al dolor de hoy, de ayer y de mañana. Es aceptar que la humanidad existe, que estamos para construir y que lluvias y tormentas están sólo para preceder nuestros pasos y correr por la línea del horizonte.
No sólo es preciso aprender a sobrevivir. Es indispensable para llamarse humano.
Que nadie lo olvide (y menos tu)
There will come soft rains
Sobrevivir es una gran lección de la vida. Es una reafirmación de la identidad propia y de la independencia frente al entorno. Sobrevivir es levantar la mano para decir “yo existo y me resisto”. Sobrevivir, amigos míos es una declaración de principios. Es sobreponerse al dolor de hoy, de ayer y de mañana. Es aceptar que la humanidad existe, que estamos para construir y que lluvias y tormentas están sólo para preceder nuestros pasos y correr por la línea del horizonte.
No sólo es preciso aprender a sobrevivir. Es indispensable para llamarse humano.
Que nadie lo olvide (y menos tu)
There will come soft rains
Monday, August 15, 2005
WHAT IF...
Una vez más, una disculpa para los lectores de este blog. Estamos en procesos de reconstrucción interna, pero ya estamos de regreso. Comenzamos con temas internacionales.
Aunque ya han pasado algunos días, se ha debatido con gran insistencia las razones y consecuencias del empleo de armas atómicas en Japón en agosto de 1945. El debate (originado por el 60 aniversario de tan fúnebre acontecimiento) ha marcado una gran revisión histórica del pasado militar.
En esta polémica se han perfilado claramente dos bandos: el primero que sostiene que el uso de las bombas atómicas era inevitable para evitar una siniestra carnicería en una inevitable invasión a Japón que se esperaba para la primavera de 1946. Por otro lado, quienes aseguran que el uso de las bombas atómicas en realidad no precipitaron la caída del imperio japonés y que solamente causaron sufrimiento innecesario a personas que no tenían nada que ver con el conflicto y cuyo único crimen fue el estar en el momento inadecuado en el sitio fatídico.
En cierta medida (y como es típico de la posmodernidad que vivimos) ambos bandos tienen un poco de razón. A la luz de nuestra época, donde el poder de la bomba atómica es un demonio que todos deseamos conjurar, es obvio que aquel uso primigenio de la bomba cause escozor, sobre todo ante la revelación posterior de la ruindad, la miseria y el dolor que estas bombas atómicas le trajeron a personas inocentes. El uso de la bomba puede parecer como un alarde de poderío que a costa de cientos de miles de muertos puso la primera piedra de lo que sería la Guerra Fría.
Sin embargo, poniendo los ojos en aquella época podemos encontrar un poco más de explicaciones a lo que nos parece un infausto acto de genocidio. Para 1945, cuando los Estados Unidos tenían ya un par de bombas operacionales listas, el ejército y el gobierno norteamericano habían invertido en el Proyecto Manhattan una cantidad cercana al billón (millón de millones) de dólares actuales y el trabajo de más de 100 mil personas desde los científicos que desarrollaron la teoría necesaria para llevar a cabo este trabajo como por los mineros que extrajeron el uranio necesario como por los obreros que construyeron algunas de las instalaciones industriales más grandes jamás construidas hasta entonces.
Para cuando el presidente Harry Truman conoce del proyecto a la muerte de su antecesor Franklin D. Roosevelt, la balanza queda irremediablemente a favor de emplear esta arma. Pese a la carta que los mismos científicos que desarrollaron la bomba envían al presidente pidiéndole evite su uso o lo haga de tal manera que no dañara vidas humanas (como una demostración en la Bahía de Tokio), el hecho es que se había invertido demasiado esfuerzo en una sola arma como para que no fuera a emplearse. Quizá esto suene demasiado tétrico pero es verdad: era un arma demasiado costosa como para quedarse almacenada en una bodega, por lo que se volvió indispensable usarla y de la manera más ostentosa posible. Hiroshima y Nagasaki nos recuerdan justamente cómo es que una maquinaria bélica puesta en marcha no se puede detener de modo alguno y sus devastadores efectos no se pueden siquiera comprender.
desMarcados
Lo que hemos visto en los últimos días referente al tránsito del Subcomandante Marcos de héroe a villano ha sido algo que nadie se hubiera esperado en los tiempos en que, enfundado en su pasamontañas y aderezado de la reflexiva pipa arrojaba invectivas contra el salinismo, contra el neoliberalismo y contra todo lo que representara la opresión del pobre y del diferente. Ahora que ha lanzado sus fauces retóricas contra el estandarte de la izquierda casi impresentable: Andrés Manuel López Obrador, es que ha jalado la espoleta de una granada de fragmentación justo en el momento en el que parece que la izquierda (o lo que a ese apelativo responda) tiene por primera vez la posibilidad real (y para muchos, terrorífica) de llegar a la presidencia de México.
Me ha divertido esta semana leer en La Jornada los debates que se han desatado a raíz de sus declaraciones descalificando a López Obrador como un salinista y alguien que “nos va a partir la madre a todos”. Desde el intento del diario por bajarle de huevos a la nota endulzándola con una errata que ni ellos se creyeron (los dichos del Sup Marcos fueron grabados en video y confirman todo lo que declaró en la edición del pasado 7 de agosto) hasta las tomas de posición por parte de quienes hasta el día anterior gozaban en buena medida la ambigüedad de comer a la vez ave y pescado.
Ahora que las cosas ya no se pueden disfrazar y que las críticas contra AMLO son definitivas, claras y contundentes ha habido de todo. Desde intelectuales de izquierda que proponen una suerte de reconciliación de facto entre el encapuchado y el candidado hasta quienes, aprovechando la ocasión, decidieron echar por la borda de una vez por todas lo que consideran el lastre ideológico del EZLN. No los culpo, el hueserío se encuentra al alcance de la mano y ahora que por primera vez parece que la izquierda podrá meterle la mano y la lengua a la cazuela del presupuesto, es momento de acercarse a la potencial ubre. La selva queda demasiado lejos y a muchos les agrada más la idea de hacer la revolución desde algún loft en la muy revolucionaria colonia Condesa.
En cuanto a Marcos, su discurso no causa mayores ronchas porque, aceptémoslo, jamás varió de línea. Su plan nada tenía que ver con la construcción de estructuras dentro de la política formal, por lo que era cosa de tiempo para que el PRD cayera bajo su guadaña implacable. La apuesta establecida entre la izquierda partidaria y el zapatismo carecía de cimientos por la simple razón de que por definición, la ideología zapatista no puede transitar por los carriles de la democracia. No porque no quiera, simplemente porque desde el principio tuvieron en claro su misión de derrocar al Estado mexicano. Y sucede, amigos desengañados, que dentro del Estado mexicano se encuentra el mal gobierno, pero también el sistema político, las elecciones y toda forma de construccion política que responda al modelo de la democracia desde la Revolución Francesa hasta acá.
¿Dudas? Los consensos con el 98% de aprobación en las consultas zapatistas; que la vocería del movimiento lleve 10 años jalada por la boca o los textos marquianos, así como la creación de una república pobrísima pero honrada en los confines del país es muestra de que no les interesa aquello que represente a este régimen. Y eso es irreconciliable e imposible de cambiar. El colmo, un Subcomandante que aparece ante los medios pasado de peso es una negra ironía sobre el movimiento zapatista. Un movimiento que vive de la imagen no debería entregarse al nefando acto de presentar a su líder lonjudo dentro de una guerrilla. Y los cuentos que quiera inventar acerca de que los zapatistas se la pasan tan a toda madre que les ha crecido la panza tendrán que confrontarse con la realidad de una zona donde la pobreza (y la pureza ideológica) reinan mondos y lirondos.
Aunque ya han pasado algunos días, se ha debatido con gran insistencia las razones y consecuencias del empleo de armas atómicas en Japón en agosto de 1945. El debate (originado por el 60 aniversario de tan fúnebre acontecimiento) ha marcado una gran revisión histórica del pasado militar.
En esta polémica se han perfilado claramente dos bandos: el primero que sostiene que el uso de las bombas atómicas era inevitable para evitar una siniestra carnicería en una inevitable invasión a Japón que se esperaba para la primavera de 1946. Por otro lado, quienes aseguran que el uso de las bombas atómicas en realidad no precipitaron la caída del imperio japonés y que solamente causaron sufrimiento innecesario a personas que no tenían nada que ver con el conflicto y cuyo único crimen fue el estar en el momento inadecuado en el sitio fatídico.
En cierta medida (y como es típico de la posmodernidad que vivimos) ambos bandos tienen un poco de razón. A la luz de nuestra época, donde el poder de la bomba atómica es un demonio que todos deseamos conjurar, es obvio que aquel uso primigenio de la bomba cause escozor, sobre todo ante la revelación posterior de la ruindad, la miseria y el dolor que estas bombas atómicas le trajeron a personas inocentes. El uso de la bomba puede parecer como un alarde de poderío que a costa de cientos de miles de muertos puso la primera piedra de lo que sería la Guerra Fría.
Sin embargo, poniendo los ojos en aquella época podemos encontrar un poco más de explicaciones a lo que nos parece un infausto acto de genocidio. Para 1945, cuando los Estados Unidos tenían ya un par de bombas operacionales listas, el ejército y el gobierno norteamericano habían invertido en el Proyecto Manhattan una cantidad cercana al billón (millón de millones) de dólares actuales y el trabajo de más de 100 mil personas desde los científicos que desarrollaron la teoría necesaria para llevar a cabo este trabajo como por los mineros que extrajeron el uranio necesario como por los obreros que construyeron algunas de las instalaciones industriales más grandes jamás construidas hasta entonces.
Para cuando el presidente Harry Truman conoce del proyecto a la muerte de su antecesor Franklin D. Roosevelt, la balanza queda irremediablemente a favor de emplear esta arma. Pese a la carta que los mismos científicos que desarrollaron la bomba envían al presidente pidiéndole evite su uso o lo haga de tal manera que no dañara vidas humanas (como una demostración en la Bahía de Tokio), el hecho es que se había invertido demasiado esfuerzo en una sola arma como para que no fuera a emplearse. Quizá esto suene demasiado tétrico pero es verdad: era un arma demasiado costosa como para quedarse almacenada en una bodega, por lo que se volvió indispensable usarla y de la manera más ostentosa posible. Hiroshima y Nagasaki nos recuerdan justamente cómo es que una maquinaria bélica puesta en marcha no se puede detener de modo alguno y sus devastadores efectos no se pueden siquiera comprender.
desMarcados
Lo que hemos visto en los últimos días referente al tránsito del Subcomandante Marcos de héroe a villano ha sido algo que nadie se hubiera esperado en los tiempos en que, enfundado en su pasamontañas y aderezado de la reflexiva pipa arrojaba invectivas contra el salinismo, contra el neoliberalismo y contra todo lo que representara la opresión del pobre y del diferente. Ahora que ha lanzado sus fauces retóricas contra el estandarte de la izquierda casi impresentable: Andrés Manuel López Obrador, es que ha jalado la espoleta de una granada de fragmentación justo en el momento en el que parece que la izquierda (o lo que a ese apelativo responda) tiene por primera vez la posibilidad real (y para muchos, terrorífica) de llegar a la presidencia de México.
Me ha divertido esta semana leer en La Jornada los debates que se han desatado a raíz de sus declaraciones descalificando a López Obrador como un salinista y alguien que “nos va a partir la madre a todos”. Desde el intento del diario por bajarle de huevos a la nota endulzándola con una errata que ni ellos se creyeron (los dichos del Sup Marcos fueron grabados en video y confirman todo lo que declaró en la edición del pasado 7 de agosto) hasta las tomas de posición por parte de quienes hasta el día anterior gozaban en buena medida la ambigüedad de comer a la vez ave y pescado.
Ahora que las cosas ya no se pueden disfrazar y que las críticas contra AMLO son definitivas, claras y contundentes ha habido de todo. Desde intelectuales de izquierda que proponen una suerte de reconciliación de facto entre el encapuchado y el candidado hasta quienes, aprovechando la ocasión, decidieron echar por la borda de una vez por todas lo que consideran el lastre ideológico del EZLN. No los culpo, el hueserío se encuentra al alcance de la mano y ahora que por primera vez parece que la izquierda podrá meterle la mano y la lengua a la cazuela del presupuesto, es momento de acercarse a la potencial ubre. La selva queda demasiado lejos y a muchos les agrada más la idea de hacer la revolución desde algún loft en la muy revolucionaria colonia Condesa.
En cuanto a Marcos, su discurso no causa mayores ronchas porque, aceptémoslo, jamás varió de línea. Su plan nada tenía que ver con la construcción de estructuras dentro de la política formal, por lo que era cosa de tiempo para que el PRD cayera bajo su guadaña implacable. La apuesta establecida entre la izquierda partidaria y el zapatismo carecía de cimientos por la simple razón de que por definición, la ideología zapatista no puede transitar por los carriles de la democracia. No porque no quiera, simplemente porque desde el principio tuvieron en claro su misión de derrocar al Estado mexicano. Y sucede, amigos desengañados, que dentro del Estado mexicano se encuentra el mal gobierno, pero también el sistema político, las elecciones y toda forma de construccion política que responda al modelo de la democracia desde la Revolución Francesa hasta acá.
¿Dudas? Los consensos con el 98% de aprobación en las consultas zapatistas; que la vocería del movimiento lleve 10 años jalada por la boca o los textos marquianos, así como la creación de una república pobrísima pero honrada en los confines del país es muestra de que no les interesa aquello que represente a este régimen. Y eso es irreconciliable e imposible de cambiar. El colmo, un Subcomandante que aparece ante los medios pasado de peso es una negra ironía sobre el movimiento zapatista. Un movimiento que vive de la imagen no debería entregarse al nefando acto de presentar a su líder lonjudo dentro de una guerrilla. Y los cuentos que quiera inventar acerca de que los zapatistas se la pasan tan a toda madre que les ha crecido la panza tendrán que confrontarse con la realidad de una zona donde la pobreza (y la pureza ideológica) reinan mondos y lirondos.
Tuesday, July 19, 2005
LO QUE NOS SEPARA
Vengo de un viajecito por Gringolandia. Nada fuera de lo normal en estos tiempos de globalización donde los viajes alrededor del mundo están a la mano de cualquiera con capacidad de pagar unos dólares y aprovechar el complejo sistema de recompensas que benefician a cualquier ciudadano globalizado medio.
Sin embargo, para un servidor, que jamás había podido salir de mi país y conocer la Grande Babilón (como le canta el Manu Chao) ha sido una experiencia reveladora sobre las complejidades de nuestro vecino. Quisiera decir que en este viaje me acompañaron un grupo nutridísimo (más o menos unos 60) periodistas de toda Latinoamérica.
Para quienes son viejos lobos de estos viajes por el vecino del norte el viaje no les supo ni a chocolate. Pero para quienes andábamos por tierras bárbaras por primera vez fue toda una revelación. Pensar que en un mismo país se pueden combinar las más poderosas fuerzas de la inventiva junto con la peor chabacanería y cerrazón mental no deja más que pensar que ese es un país de profundas (y quién sabe su resolubles) contradicciones.
Por principio de cuentas, la llegada al país te da una idea del calibre del miedo. Los filtros de seguridad, las revisiones inclementes, los chequeos insistentes y las preguntas insidiosas no dejan duda: los norteamericanos tienen miedo y mucho miedo. La sospecha se confirmó cuando encendí la tele en mi cuarto de hotel y el principal tema era la negativa del senado norteamericano de aplicar más recursos al fortalecimiento de la frontera sur. Por supuesto que el tema pasó absolutamente desapercibido en las pantallas mexicanas, pero las críticas eran inclementes: desde Fox News hasta CNN, pasando por MSNBC la crítica era la misma: por qué los demócratas (esos demonios liberales que atentan contra los mismos valores americanos) habían detenido esta iniciativa destinada a proteger a los buenos norteamericanos de los malditos teroristas.
Lo peor vino cuando me di al placer un poco perverso del "zapping" y comprendí en toda su magnitud los valores norteamericanos: dinero, ahorros, ofertas, más dinero, un programa de CNBC llamado Mad Money donde un tipo se la pasa gritando sus opiniones sobre diversas acciones. Desayunos de a 4.99, ahorros en hipotecas, más dinero. Camionetas SUV (de esas que chupan gasolina como esponjas) con super descuentos y comidas de mariscos con las delicias de las costas del Atlántico y del Pacífico en la mesa.
Podrán decir algunos que no soy otra cosa que un ardido y un tercermundista, pero lo cierto es que sus valores no me convencen. Y es que tanta obsesión por el dinero, por el éxito y por el triunfo los ha convertido en una sociedad sosa (lo cual sería una pecata minuta) pero donde las tensiones de todo tipo se encuentran al borde de la explosión. Y eso lo noté en uno de los lugares menos agresivos del mundo: en un Wal Mart.
Aparte de la impresión de ver rifles y pistolas a la venta como cualquier otra cosa, la gente exhalaba en ese ambiente de aire extremadamente acondicionado, luz intensa y mortecina. Los empleados caminaban como con furia, quizá deseando prenderle fuego a la tienda. Los cargadores arrastrando los carritos con una pesadez propia de quienes esperan agazapados la llegada de la revolución. Era quizá una paranoia mía, pero definitivamente me quedé pensando en que sólo el sistema legal de los Estados Unidos evita que la agresividad estalle como suele suceder en Latinoamérica, a la vuelta de la esquina.
Con esos miedos y paranoias ví el otro lado de la moneda... la forma en que organizan de manera ordenada y estandarizada su sociedad es impresionante. Son una máquina organizada que en movimiento puede producir en poco tiempo los mejores productos del mundo. Sus laboratorios de investigación, su arrojo al traer personas de las cuatro esquinas del mundo para que aporten sus cerebros al engrandecimiento de esta patria que a base de pura innovación mantiene al día su tecnología a muchos pasos por delante de los demás.
Así las cosas, con estos pensamientos es que llego a la patria y me encuentro con el desorden de todos los días y con la novedad de que Andrés Manuel López Obrador ha decidido (por fin) lanzarse al ruedo y arrojar sus ideas a la palestra. Como me lo imaginaba, prometió en 50 capítulos el oro y el moro: desde educación para todos hasta gasolina barata; desde la supresión de las pensiones de los expresidentes hasta becas para todos los discapacitados. Aún más: promete renegociar el TLC para que el frijol y el maíz no liberen sus aranceles en 2008 cojmo estaba prometido.
Sin haberme metido en todas las propuestas, veo que Obrador comete el error que Fox cometió: crear expectativas que no se podrán cumplir. Algunos me dirán que AMLO ha pensado las cosas bien y que le respalda sin duda alguna su gestión como jefe de gobierno capitalino le da una plataforma más sólida para prometer lo que dice cumplirá. Permítanme ser escéptico. La complejidad de lo que ofrece no parece ser objeto de cumplimiento con un congreso en su contra, como parece ser lo que terminará siendo el congreso que le acompañará desde el 1 de dicimbre de 2006.
Seguiremos con el tema.
Sin embargo, para un servidor, que jamás había podido salir de mi país y conocer la Grande Babilón (como le canta el Manu Chao) ha sido una experiencia reveladora sobre las complejidades de nuestro vecino. Quisiera decir que en este viaje me acompañaron un grupo nutridísimo (más o menos unos 60) periodistas de toda Latinoamérica.
Para quienes son viejos lobos de estos viajes por el vecino del norte el viaje no les supo ni a chocolate. Pero para quienes andábamos por tierras bárbaras por primera vez fue toda una revelación. Pensar que en un mismo país se pueden combinar las más poderosas fuerzas de la inventiva junto con la peor chabacanería y cerrazón mental no deja más que pensar que ese es un país de profundas (y quién sabe su resolubles) contradicciones.
Por principio de cuentas, la llegada al país te da una idea del calibre del miedo. Los filtros de seguridad, las revisiones inclementes, los chequeos insistentes y las preguntas insidiosas no dejan duda: los norteamericanos tienen miedo y mucho miedo. La sospecha se confirmó cuando encendí la tele en mi cuarto de hotel y el principal tema era la negativa del senado norteamericano de aplicar más recursos al fortalecimiento de la frontera sur. Por supuesto que el tema pasó absolutamente desapercibido en las pantallas mexicanas, pero las críticas eran inclementes: desde Fox News hasta CNN, pasando por MSNBC la crítica era la misma: por qué los demócratas (esos demonios liberales que atentan contra los mismos valores americanos) habían detenido esta iniciativa destinada a proteger a los buenos norteamericanos de los malditos teroristas.
Lo peor vino cuando me di al placer un poco perverso del "zapping" y comprendí en toda su magnitud los valores norteamericanos: dinero, ahorros, ofertas, más dinero, un programa de CNBC llamado Mad Money donde un tipo se la pasa gritando sus opiniones sobre diversas acciones. Desayunos de a 4.99, ahorros en hipotecas, más dinero. Camionetas SUV (de esas que chupan gasolina como esponjas) con super descuentos y comidas de mariscos con las delicias de las costas del Atlántico y del Pacífico en la mesa.
Podrán decir algunos que no soy otra cosa que un ardido y un tercermundista, pero lo cierto es que sus valores no me convencen. Y es que tanta obsesión por el dinero, por el éxito y por el triunfo los ha convertido en una sociedad sosa (lo cual sería una pecata minuta) pero donde las tensiones de todo tipo se encuentran al borde de la explosión. Y eso lo noté en uno de los lugares menos agresivos del mundo: en un Wal Mart.
Aparte de la impresión de ver rifles y pistolas a la venta como cualquier otra cosa, la gente exhalaba en ese ambiente de aire extremadamente acondicionado, luz intensa y mortecina. Los empleados caminaban como con furia, quizá deseando prenderle fuego a la tienda. Los cargadores arrastrando los carritos con una pesadez propia de quienes esperan agazapados la llegada de la revolución. Era quizá una paranoia mía, pero definitivamente me quedé pensando en que sólo el sistema legal de los Estados Unidos evita que la agresividad estalle como suele suceder en Latinoamérica, a la vuelta de la esquina.
Con esos miedos y paranoias ví el otro lado de la moneda... la forma en que organizan de manera ordenada y estandarizada su sociedad es impresionante. Son una máquina organizada que en movimiento puede producir en poco tiempo los mejores productos del mundo. Sus laboratorios de investigación, su arrojo al traer personas de las cuatro esquinas del mundo para que aporten sus cerebros al engrandecimiento de esta patria que a base de pura innovación mantiene al día su tecnología a muchos pasos por delante de los demás.
Así las cosas, con estos pensamientos es que llego a la patria y me encuentro con el desorden de todos los días y con la novedad de que Andrés Manuel López Obrador ha decidido (por fin) lanzarse al ruedo y arrojar sus ideas a la palestra. Como me lo imaginaba, prometió en 50 capítulos el oro y el moro: desde educación para todos hasta gasolina barata; desde la supresión de las pensiones de los expresidentes hasta becas para todos los discapacitados. Aún más: promete renegociar el TLC para que el frijol y el maíz no liberen sus aranceles en 2008 cojmo estaba prometido.
Sin haberme metido en todas las propuestas, veo que Obrador comete el error que Fox cometió: crear expectativas que no se podrán cumplir. Algunos me dirán que AMLO ha pensado las cosas bien y que le respalda sin duda alguna su gestión como jefe de gobierno capitalino le da una plataforma más sólida para prometer lo que dice cumplirá. Permítanme ser escéptico. La complejidad de lo que ofrece no parece ser objeto de cumplimiento con un congreso en su contra, como parece ser lo que terminará siendo el congreso que le acompañará desde el 1 de dicimbre de 2006.
Seguiremos con el tema.
Sunday, July 10, 2005
GUERRA EN LA PUERTA
Para Andrea Sweeney y los profes del British Coincil en estas horas complejas
No sé si las cosas tenían que ser así, pero me queda en claro que ahora el mundo se las tiene que arreglar en un mundo donde todos tenemos que ver el estado del terrorismo como antaño mirábamos el estado del tiempo. Me da muchísima pena saber que después de años de guerra contra el terrorismo las cosas no están muy lejos de donde comenzaron.
Evidentemente habrá quien diga que las cosas podrían haber sido mucho peores de no haber lanzado Occidente una ofensiva contra los terroristas. No lo sé, pero lo que me queda claro es que aún falta muchísimo tiempo antes de que podamos cantar victoria y presumir que vivimos en un mundo más seguro.
Quizá me lea un poco alarmista y amarillista, pero es un hecho que vivimos ahora una guerra que no tiene fronteras y cuya victoria parece más incierta que nunca. Después de que los británicos sufrieron una oleada de ataques terroristas, al igual que los terremotos; ahora vivimos bajo la amenaza de las réplicas. Y sin ser analista militar o cosa por el estilo, quisiera señalar un asunto. Aunque los gobiernos gritan que las cosas están bajo control y que los atentados no son más que estertores de los terroristas en fuga, el hecho es que estamos ante una crisis de consecuencias inciertas ya que con el paso de las horas conocemos detalles inquietantes.
El hecho que los indicios señalen que los terroristas no hayan muerto durante los ataques es prueba de que los criminales tenían un conocimiento vasto que sólo da una estancia prolongada en la ciudad, amén de que esto indica que están en posibilidad de llevar adelante más operativos terroristas. El uso de explosivos militares también es una señal de que se tiene un considerable conocimiento de estos materiales, por lo que se puede especular que los sistemas de entrenamiento de los terroristas prosiguen con una capacidad operativa considerable.
Aún más. El haber realizado este atentado sin que los servicios de inteligencia del Reino Unido (afamados por su eficacia) se hayan enterado de lo que iba a suceder habla de una perfeccionada capacidad de operación encubierta. El que casi a media semana de ocurridos los hechos no se tengan pistas que lleven a los responsables del atentado habla de que la eficacia de los asesinos se ha perfeccionado incluso al momento de armar sus mortíferos artefactos sin falla y sin que nadie los haya detectado.
Finalmente, la última de las pistas que sale a la luz y que se refiere a que la responsabilidad de los atentados recae en personas de nacionalidad británica. Este punto denota una extremada delicadeza debido a que los sistemas de control de migración para detener terroristas foráneos han quedado absolutamente inutilizados por lo que ahora se abre el camino para que los gobiernos aprieten el cerco ala poblacion civil, sometiéndola a estrictos controles.
El propósito de todo terrorista (interrupir la vida cotidiana de los ciudadanos inocentes) ha sido cumplido a cabalidad y aunque los británicos han recuperado buena parte de sus espíritu de sobrevivencia que data de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, queda claro que esta guerra contra los terroristas no se ha detenido y quizá apenas estemos en el quicio de una nueva escalada de consecuencias desconocidas.
Ya en el terreno de la política, estos atentados y el clima de inseguridad presentan un escenario desconocido (y poco agradable) para el gobierno de Tony Blair. Con esta escalada violenta, el movimiento popular en contra de la guerra en Irak puede volver a hacerse presente, dadas las condiciones de inseguridad que pueden atribuirse a la participación del Reino Unido en la invasión a Irak. Desafortunadamente a estas alturas del partido con un avispero tan embravecido, no queda duda de que la guerra se extenderá por el mundo sin que alguien pueda hacer algo real por detenerla.
No sé si las cosas tenían que ser así, pero me queda en claro que ahora el mundo se las tiene que arreglar en un mundo donde todos tenemos que ver el estado del terrorismo como antaño mirábamos el estado del tiempo. Me da muchísima pena saber que después de años de guerra contra el terrorismo las cosas no están muy lejos de donde comenzaron.
Evidentemente habrá quien diga que las cosas podrían haber sido mucho peores de no haber lanzado Occidente una ofensiva contra los terroristas. No lo sé, pero lo que me queda claro es que aún falta muchísimo tiempo antes de que podamos cantar victoria y presumir que vivimos en un mundo más seguro.
Quizá me lea un poco alarmista y amarillista, pero es un hecho que vivimos ahora una guerra que no tiene fronteras y cuya victoria parece más incierta que nunca. Después de que los británicos sufrieron una oleada de ataques terroristas, al igual que los terremotos; ahora vivimos bajo la amenaza de las réplicas. Y sin ser analista militar o cosa por el estilo, quisiera señalar un asunto. Aunque los gobiernos gritan que las cosas están bajo control y que los atentados no son más que estertores de los terroristas en fuga, el hecho es que estamos ante una crisis de consecuencias inciertas ya que con el paso de las horas conocemos detalles inquietantes.
El hecho que los indicios señalen que los terroristas no hayan muerto durante los ataques es prueba de que los criminales tenían un conocimiento vasto que sólo da una estancia prolongada en la ciudad, amén de que esto indica que están en posibilidad de llevar adelante más operativos terroristas. El uso de explosivos militares también es una señal de que se tiene un considerable conocimiento de estos materiales, por lo que se puede especular que los sistemas de entrenamiento de los terroristas prosiguen con una capacidad operativa considerable.
Aún más. El haber realizado este atentado sin que los servicios de inteligencia del Reino Unido (afamados por su eficacia) se hayan enterado de lo que iba a suceder habla de una perfeccionada capacidad de operación encubierta. El que casi a media semana de ocurridos los hechos no se tengan pistas que lleven a los responsables del atentado habla de que la eficacia de los asesinos se ha perfeccionado incluso al momento de armar sus mortíferos artefactos sin falla y sin que nadie los haya detectado.
Finalmente, la última de las pistas que sale a la luz y que se refiere a que la responsabilidad de los atentados recae en personas de nacionalidad británica. Este punto denota una extremada delicadeza debido a que los sistemas de control de migración para detener terroristas foráneos han quedado absolutamente inutilizados por lo que ahora se abre el camino para que los gobiernos aprieten el cerco ala poblacion civil, sometiéndola a estrictos controles.
El propósito de todo terrorista (interrupir la vida cotidiana de los ciudadanos inocentes) ha sido cumplido a cabalidad y aunque los británicos han recuperado buena parte de sus espíritu de sobrevivencia que data de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, queda claro que esta guerra contra los terroristas no se ha detenido y quizá apenas estemos en el quicio de una nueva escalada de consecuencias desconocidas.
Ya en el terreno de la política, estos atentados y el clima de inseguridad presentan un escenario desconocido (y poco agradable) para el gobierno de Tony Blair. Con esta escalada violenta, el movimiento popular en contra de la guerra en Irak puede volver a hacerse presente, dadas las condiciones de inseguridad que pueden atribuirse a la participación del Reino Unido en la invasión a Irak. Desafortunadamente a estas alturas del partido con un avispero tan embravecido, no queda duda de que la guerra se extenderá por el mundo sin que alguien pueda hacer algo real por detenerla.
Subscribe to:
Posts (Atom)